Testimonio
14-12-2021
La construcción en la loma terminó y una gran torre, con antenas y platos de redes, allí se ubicó. Cuando la prendieron pude notar que, los que vivían en el edificio, vivían eufóricos y desorientados y comenzaron a ponerse violentos, salían a atacar a los que estaban en las llanuras. Los que vivían cerca de lo loma, donde construyeron la imponente antena, éstos no podían estar tranquilos, luchaban por mantener la paz, pero no lo conseguían. Al ver esto se me ordenó hablar y abrí mí boca y dije: vayan, ¡vayan a las montañas! ¡Vayan bajo los árboles!" A lo que ellos contestaron: "todo lo hemos invertido aquí, no tenemos recursos". Se me ordenó, entonces, hablar otra vez y abrí mí boca y dije: "¡es su vida por lo material! Deben decidir". Vi que había personas interesadas en ese lugar y les cambiaron por un lugar remoto que ellos poseían, que no lo querían. Y así se libraron aquellos de aquella llanura, cerca de la loma. Más vi que su trabajo era doblemente trabajoso, porque tenían muy poco, pues, se habían ubicado mal de primera instancia y ahora era más ardua la tarea. Más tenían paz en ese lugar y eso compensaba el trabajo arduo en ese lugar remoto. Techo, abrigo, y alimento, era su labor. Y buscar al Eterno mañana y tarde —y en cada paso del día—, y esto les alivianaba la carga. Ahí, ya no vi más.
Quiera Dios que podamos pedir de lo alto —día, noche y en cada momento—, su sabiduría para que sea Él [quien] nos dirija en todas las circunstancias y [en] la travesía de esta vida, especialmente en estos momentos tan solemnes en que estamos viviendo. Es mi ruego y oración que así sea. Que el Señor nos bendiga."