Mes 9 en el tiempo del ETERNO; mes 12, día 30, del 2023. {Daisy Escalante Testimonio: 30-12-2023, p1}
De madrugada, me desperté. De repente, quedé sentada en la cama y comencé a orar, buscar comunión con DIOS. Pronto, escuché Su Voz que me dijo: "YO SOY EL DIOS SUPREMO, YO SOY EL QUE SOY, y Mi Voluntad, Mis Designios son tanto en la tierra como en el cielo. Entiende la visión y exponla a Mi pueblo, pues los entendidos entenderán". {Daisy Escalante Testimonio: 30-12-2023, p2}
Yo veía ante mí un libro abierto, y de ese libro salía un árbol cuyo tronco era bien amplio, bien ancho. Y seguía subiendo y su follaje se hacía grande y menudo. Pronto vi en él una fruta hermosa, muy hermosa, ¡tan hermosa que daba, con la vista, ganas de comérsela! Nuestros sentidos apelan a lo bonito que se ve, a lo gustoso, y mi vista lo veía así, ¡y daban ganas de comerla! Era una fruta sumamente impresionante, bella, deleitosa a la vista. Pronto, vi que de ella, de cada una de ellas, porque el árbol tenía muchas, comenzó a salir un gusano; y de la otra también, y así, [de] cada fruto comenzó a salir un gusano. La fruta se deterioraba ante mí por estos gusanos que salían de ella. Pronto, estos gusanos se fusionaron y comenzaron a bajar por el tronco de este árbol. Y todos llegaron a fusionarse de tal manera que se formó en una serpiente, gorda, imponente, con sus ojos y rasgos de su cara terribles, ¡temibles! Y ésta se me quedó mirando. Y en ese momento, ¡me asusté! Pero se me dijo: "no temas. Acércate y ve lo que hay en el libro". Cuando miré y me acerqué, vi allí que decía: "Zacarías". Me asusté, me asusté grandemente cuando leí "Zacarías". Se me dijo: "no temas. He venido para explicarte la visión". {Daisy Escalante Testimonio: 30-12-2023, p3}
Así que comencé a ver muchos mundos, ¡muchos mundos!, y era como si pudiera entrar en cada uno de ellos, así, rápidamente, y ver este mismo árbol, con fruto delicioso, con fruto lindo a la vista ―que la vista misma le decía a uno que era bueno para comer―. Pero, sin embargo, cuando estaba allí frente a todos estos mundos y todos estos árboles ―que cada uno lo tenía allí en su lugar―, se me dijo: "¿se ve codiciable?" Le dije: "sí, mucho. Es muy lindo". "¿Le ves algún gusano?" "No", contesté, "no es como el anterior que ya vi". "Sigue mirando". Fui a uno y a otro, a uno y a otro. Los seres que estaban allí eran felices. Todos en unidad, atmósfera de paz, de unión, de santidad, allí, con ese mismo árbol, como había visto el primero. Dije: "no comprendo, ¿qué es esto?" Me dijo: "cada uno de éstos es el Árbol de la Ciencia del Bien y del Mal. Pero ninguno de los de aquí se ha aventurado a comerlo como lo comió Eva al ser tentada por la serpiente ―y dio también a su esposo que, éste, sabiendo lo que era comió deliberadamente, pues por no perderla prefirió perder su santidad―." {Daisy Escalante Testimonio: 30-12-2023, p4}
Me quedé atónita, ¡no podía creer lo que estaba viendo! ¡Mundos hermosos, preciosos, donde no existía el pecado!, pero allí estaba este árbol. El mismo que había visto, que salía del libro. Entonces dije: "SEÑOR, ¿por qué sale del libro de Zacarías? ¿Por qué está ahí? No entiendo, ¡por favor, explícame!" EL SEÑOR me dijo: "ven, te voy a explicar". Estuve otra vez frente al libro, frente al árbol que salía de éste con la fruta descompuesta, y esta imponente culebra, que estaba en el tronco de este árbol. Se me dijo: "todos los demás mundos estuvieron en advertencia cuando el usurpador, cuando Lucifer, se rebeló en el cielo. No nada más vinimos a este planeta a poner en alerta a la santa pareja, sino que todos los demás mundos también fueron alertados". Así que se me dejó saber que, a pesar de que este mundo fue alertado, todos sabemos lo que pasó. ¡Yo me puse triste! Pero Él me dijo: "¡no temas! ¡no entristezcas tu corazón!, porque hay muchos que no han doblado su rodilla ante Baal". {Daisy Escalante Testimonio: 30-12-2023, p5}
También me siguió diciendo: "se ha alertado al pueblo ante las sutilezas finales, más aún hay muchos que siguen en dos pensamientos, poniendo atención a espíritus inmundos y doctrinas de demonio. YO pruebo al mortal para ver si éste está cimentado en Mí o hay anatemas, aún, en su vida. Los anatemas de sus preconceptos, ideas y pensamientos. Mis Designios van más allá de lo que el mortal puede prever o entender, y el mortal finito que luche con entender Mis Designios, sin YO revelárselos, errará". Entonces hizo una pregunta: "¿cómo me catalogaba el mortal que no conoce Mis Designios al saber que YO puse el Árbol de la Ciencia del Bien y del Mal en el huerto del Edén? ¿Cómo?" Entonces, en ese momento, otra vez me fue mostrado el libro, abierto ante mí, y otra vez salía este árbol con muchos frutos a la vista, visiblemente ricos para comer, pero se fueron deteriorando por los gusanos que les salían de sus entrañas, y estos gusanos se tornaron en una imponente serpiente. Me asusté nuevamente y dije: "¡SEÑOR, por favor, líbrame!" Entonces me volvió a decir: "ven y ve". Fui, temerosa, miré el libro de cerca. Volví a leer allí el libro de Zacarías. Mis sentidos se agudizaron al ver esto y dije: "SEÑOR, por favor, aunque me has explicado muchas cosas aún no comprendo". Y se me dijo: "hubo un hombre contemporáneo en vuestro tiempo que tiró por tierra mis verdades acerca del Santuario. Busca y verás que tu vivías en su tiempo sin tú saber de él. Él, con astucia satánica, distorsionó Mis Palabras. Y, abiertamente, no muchos concuerdan con él, más sutilmente sí, ¡aún en este pueblo que es sacado de Egipto para que no sean destruidos por Babilonia! Algunos tienen nombres más conocidos ―y muy conocidos― que llevan esta trascendencia. Allí está los Davidianos, la Vara del Pastor. Estos son los guerreros en esto. Más hay otros que con sutilezas ―que no es vista abiertamente― y no todos lo disciernen, pero YO lo veo". {Daisy Escalante Testimonio: 30-12-2023, p6}
"Veo los que esclavizan a su prójimo por un pedazo de pan. Los que ponen títulos frente a ellos para ser honrados como entendidos cuando su fin es engañar al pueblo predicando la Verdad a medias, pues en su vida niegan la eficacia de ella. Aquellos que no se someten a Mis Dichos y Mandatos para así poder purificarlos, sino que sus insatisfechos corazones luchan en contra de Mis Designios. Bajo Mi Providencia y Designios traigo Mi Preciencia a un pueblo que, harto de preconceptos, a pesar de Mis Vastas Evidencias dudan y desechan Mis Palabras. Por esto, ante la fase final, puse el Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal frente a vosotros para, así, sacar a la luz lo escondido, ¡pues muchos seguían estas ideas espurias abiertas ―o sutilmente―! Y con esto, esto salió a la luz, pues profecías espurias están socavando al pueblo y entre el pueblo. Porque esto, éstos, no se sujetan a Mis Mandatos, porque su yo se los impide. Saben más. Hacen oídos sordos a Mis Dichos y el mal impera en ellos ―solapadamente en unos y abiertamente en otros―. Y como el maligno en el cielo socavaba la fe de aquellos que prestan atención a sus descontentos ―que según ellos es por celo santo, más el mal estaba reinante en ellos, especialmente en el instigador, en el primero, en Lucifer―, así, de igual manera ahora. Así que YO pruebo a Mi Pueblo". {Daisy Escalante Testimonio: 30-12-2023, p7}
Y dije: "SEÑOR, pero los que escuchen, muchos van a querer tergiversar y van a decir 'se está diciendo que el libro de Zacarías es para piedra de tropiezo'". Y me dijo: "no. Los entendidos entenderán. El libro de Zacarías tal cual está en Mi Palabra, tal cual lo revelé a Mi Sierva Elena G. de White, está correcto. Más todo aquello espurio, todos esos gusanos que Satanás ha insertado a través de este libro, como en Daniel, Apocalipsis y otros, es lo que el enemigo ha utilizado para mezclar el bien con el mal. Muchos siguen la secuencia de los Davidianos, aunque éstos dicen no serlo. Ellos se imponen y le dicen al pueblo: "lo que DIOS está diciendo en esta hora no es así. Nosotros somos el último pueblo". Estos davidianos se arman con armas para la guerra final. Más hay otra rama en ellos, más sutil: la Vara del Pastor. Estos luchan con el sistema convencional ―a la que deposité Mis Verdades más me dio la espalda―, porque ellos dicen: "nosotros vamos a tomar ese lugar y nosotros vamos a reinar en vez de ellos". Y muchos, con sus actitudes, están siendo catalogados en estos grupos". {Daisy Escalante Testimonio: 30-12-2023, p8}
"Otros están allí, como si fueran judíos mesiánicos, creen en el MESÍAS, pero todo su ser está pendiente a lo que está pasando allá en Jerusalén, cuando no se están dando cuenta de que Roma está dando grandes avances en todo lo que está pasando, ¡y el fin está llegando a ellos! Adoran a la tierra, según ellos, santa, sin embargo, ¡no adoran al DIOS DEL CIELO como debe ser!" {Daisy Escalante Testimonio: 30-12-2023, p9}
"Otros, han trastocado Mi Santo Sábado, el Santuario que he puesto En El Tiempo, haciéndose creer ―por augurio satánico―, y haciéndole creer a otros, que el Sábado se rige por la Luna Nueva; haciendo de ellos, de estos días, un día santo cualquiera ―según ellos―. Haciendo que éste caiga, ya sea, un primer día, un segundo día, un tercer día, un cuarto día. Inclusive, puede coincidir con un séptimo día como es, y ahí sí están haciendo lo correcto; más, cuando cae en otros días que no es el Shabat como es conocido hoy, ellos están fuera de Mis Designios, fuera de Mi Verdad. Y no por eso la Palabra Viva y Eficaz es impura, sino que el enemigo ha puesto todos los gusanos en la fruta buena para tentación de muchos. Todos estos han salido a la luz en este tiempo, y todos estos caerán si no se alinean. Aquellos", me siguió diciendo, "que luchan contra Mis Designios, luchan por preparar a otros, luchan por alertar a otros cuando ellos mismos no están listos; porque no se dejan moldear por Mí, porque sus bocas hablan más alto de lo que ellos hacen, y tiran por tierra Mis Palabras. Todo esto ha estado expuesto, luego del estudio de Zacarías. YO veo todo. Mi Ojo abarca todo". {Daisy Escalante Testimonio: 30-12-2023, p10}
"Pronto, el ataque solapado vendrá abiertamente. Está apercibida y confía en Mí", me dijo. Me dijo: "lee Primeros Escritos. Allí, también, Testimonios Selectos, tomo uno, capítulo 13, y verás que todo lo que ha pasado tenía que pasar". {Daisy Escalante Testimonio: 30-12-2023, p11}
¡Oh, amados hermanos, ahí todo acabó! Ya no vi más. Ya no se me dijo más. Pero, ciertamente, EL ETERNO está al control de todo, y todos aquellos que se han levantado para denigrar las Palabras que EL ETERNO está dejando en esta hora, no están luchando con mortales, están luchando contra el mismo DIOS. ¿Y quién puede luchar contra DIOS y vencer? Hasta ahora no ha habido ninguno, ni lo habrá. Ciertamente Su Voluntad se hace en la tierra como en el cielo. Él prueba al hombre para ver si le es fiel, para ver si puede discernir entre el bien y el mal, porque prueba difícil y fuerte está frente al pueblo. Y muchos piensan: "que si la salida al campo y trabajar en el campo". Reniegan y dicen: "nosotros no somos agricultores. Nosotros no podemos hacer esto. EL SEÑOR nos está mandando a hacer algo que nosotros no podemos", haciendo de las palabras de DIOS mentira con sus expresiones. EL SEÑOR no está llamando al campo a agricultores. EL SEÑOR no está llamando al campo a personas que saben sobrevivir a través de la naturaleza. EL SEÑOR está llamando un pueblo al campo, para prepararlo en todas esas áreas, para que a través de lo que Él nos indica, paso a paso, momento tras momento ―si dejamos que Sus Palabras socaven en nuestra vida, en nuestra mente, en nuestro corazón, en nuestro diario―, entonces vamos a poder lograr el propósito de DIOS para Su Pueblo en esta hora. Más éstos reniegan. Éstos se quejan: "¿cómo que EL SEÑOR ha mandado a Su Pueblo a callar? ¡Hay que predicarle a un pueblo! ¡Hay muchos que se están perdiendo!" Pero, ¿cómo vamos a ir a predicar a un pueblo si la obra no está hecha en nosotros? ¿si nuestro carácter está defectuoso? ¿Cuántos años nos estuvimos en Laodicea predicando? ¿Cuántas cosas no se han hablado? ¿Ha podido EL ESPÍRITU SANTO investir a alguno para dar el Fuerte Pregón? Aún no. Porque el pueblo no está listo. Pero muchos se envalentonan: dejan sus campos, se bajan, y comienzan a proclamar que las Palabras que EL ETERNO está trayendo en esta hora son palabras espurias, son palabras que no son verdaderas, que son engaño. ¡Triste! ¡muy triste es el caso de estas personas! Porque DIOS está viendo todo. Solamente DIOS sabe el final de cada uno de éstos. No estamos para juzgar quién se va a perder y quién se va a salvar; lo único que puedo decir con convicción es que todo aquel que no cumpla con lo que EL SEÑOR ha dejado saber en esta hora, no está en el camino correcto y EL SEÑOR se encargará de cada uno de ellos. No prestemos atención a esto. Pongamos nuestros pensamientos en la Palabra Viva de CRISTO JESÚS. {Daisy Escalante Testimonio: 30-12-2023, p12}
Recordemos que EL SEÑOR mandó a leer el año bíblico. {Daisy Escalante Testimonio: 30-12-2023, p13}
Recordemos que EL SEÑOR mandó a que cada uno de sus hijos cogiera un Libro de la Ley y lo escribiera para sí. {Daisy Escalante Testimonio: 30-12-2023, p14}
Recordemos que tenemos allí su Libro de Ley. {Daisy Escalante Testimonio: 30-12-2023, p15}
Recordemos que tenemos el Estudio Diario Minucioso, contra el cual muchos se han levantado y han descarrilado a muchos para que no presten atención. Muchos posponen el Estudio Diario Minucioso por cualquier otra cosa; y, éste, lo dejan al final, haciendo de esto como que no es algo de vital importancia. Sin embargo, DIOS está preparando a su pueblo a través de estos Estudios Diarios Minuciosos. Su Lluvia Temprana está llegando al pueblo. No vamos a tener, luego, excusa por haberlos rechazado, porque a alguien se le ocurrió decir que no vienen de DIOS y que es engaño. ¡Triste es el caso de aquellos que se levanten contra el mensaje que EL SEÑOR está trayendo en esta hora! ¡Muy triste! Aquellos que lo conocen, pero prefieren seguir como perros mudos y no impulsan las Palabras de DIOS en esta hora teniendo los medios para hacerlo. ¡Triste es esa situación!, pero no somos quién para juzgar. EL SEÑOR se va a encargar de cada uno de ellos. {Daisy Escalante Testimonio: 30-12-2023, p16}
Muchos, en esta hora, están buscando medios y formas para llevar el Evangelio a todo el mundo, pasando por encima de lo que DIOS está diciendo ―de la preparación de su pueblo en esta hora―. Pero nada de eso debe desviar nuestra atención. Lo único que debemos hacer es preocuparnos ―cada uno de nosotros― por lo que DIOS está haciendo en la vida de cada uno de nosotros, para que cada uno de nosotros podamos, por gracia y misericordia de CRISTO JESÚS, poder recibir el sello de Su SANTO ESPÍRITU. Para, entonces, aprobados por El Cielo, aprobados por el REY DE REYES Y SEÑORES DE SEÑORES, con EL ESPÍRITU, teniendo EL ESPÍRITU en nosotros ―del SEGUNDO CONSOLADOR, EL ESPÍRITU SANTO―, poder ser impelidos por ellos y salir. Salir, con Su Permiso, a dar el último mensaje a este mundo. Esa es, y debe ser, la preocupación de cada uno de nosotros. Otra cosa, es perder el tiempo. Otra cosa, es Satanás entreteniéndonos y nosotros dándole el permiso para que eso ocurra. Por eso es que dice que allí será el llorar y el crujir de dientes. Por eso nos dejó dicho DIOS en Su Palabra, que muchos dirán en aquel día: "¡SEÑOR!, pero en tu nombre hicimos esto, aquello y lo otro! ¡SEÑOR! ¡en tu Nombre! Porque allí, en tu Palabra, estaba que teníamos que predicar; y yo hice esto, aquello y lo otro". Y EL SEÑOR va a decir: "¡apartaos de Mí, obradores de maldad! ¡Apartaos de Mí!" Porque si nosotros no seguimos el plan como DIOS lo ha trazado, estamos en contra de Él. No importa que digamos que estamos trabajando para Él, no importa de que se vea como que estamos trabajando para Él. {Daisy Escalante Testimonio: 30-12-2023, p17}
EL SEÑOR le dio a Noé ciento veinte años. Él predicó, allí, con su testimonio: día tras día, momento tras momento. Obviamente, no trabajaba el Séptimo día, no trabajaba el Shabat. El Sábado, él no lo trabajaba. Él seguía los Mandamientos: seis días trabajarás y harás toda tu obra más el Séptimo día, es de reposo para JEHOVÁ tu DIOS, y no vas a hacer en él obra alguna, ni tú, ni tu hijo, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu ganado, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas. Porque en seis días hizo JEHOVÁ el cielo y la tierra, el mar y todas las cosas que en ellos hay, y reposó el Séptimo día; por tanto, JEHOVÁ bendijo el día Sábado, el Shabat, y lo santificó. Y sacando los Sábados ―que Noé y su familia no trabajaron, y otros que trabajaron pero pasaron al descanso antes de que el diluvio llegase―, ellos, allí, ¡predicaron por ciento veinte años! Entraron los animales, tanto de terrestres, como los que vuelan, las aves. Y allí, por mandato de DIOS, Noé entró con toda su casa: allí, dentro del arca. Estuvo por siete días allí. La gente se mofaba: "¡mira! ¡Después que predicó tanto, ahora se encerró ahí!" Y la fe de éstos se puso a prueba allí, dentro de aquella arca, por esos días, ¡siete días allí! Y luego, llegó la recia tempestad. Y todos sabemos el fin de la historia. {Daisy Escalante Testimonio: 30-12-2023, p18}
EL SEÑOR está marcando el 2024: siete años que EL SEÑOR incansablemente ha traído Sus Palabras al pueblo: "¡salgan de las ciudades! ¡Váyanse a las montañas a encontrase Conmigo! El lugar debe ser: {Daisy Escalante Testimonio: 30-12-2023, p19}
- lugar donde nadie quiere estar, {Daisy Escalante Testimonio: 30-12-2023, p20}
- el lugar debe ser lugar que tenga agua propia, {Daisy Escalante Testimonio: 30-12-2023, p21}
- casa pequeña, {Daisy Escalante Testimonio: 30-12-2023, p22}
- terreno amplio ―para que puedan sembrar―, {Daisy Escalante Testimonio: 30-12-2023, p23}
- sitio donde nadie quiere estar, {Daisy Escalante Testimonio: 30-12-2023, p24}
- sitio donde no seamos privados de adorar a nuestro DIOS". {Daisy Escalante Testimonio: 30-12-2023, p25}
¡Por siete años! Pero en estos siete años, muchos han renegado y han vuelto porque se ha hecho ―según ellos― difícil. ¿Será que para Noé y su familia no fue difícil estar esos siete días allí, esperando, mientras afuera todos se burlaban de ellos? ¡Prestemos atención, amados hermanos! {Daisy Escalante Testimonio: 30-12-2023, p26}
¡Quiera DIOS que muchos puedan entender! Porque EL ETERNO ha dejado saber vez tras vez que solamente los entendidos entenderán. Es mi ruego y oración que así sea. Que EL SEÑOR nos bendiga. {Daisy Escalante Testimonio: 30-12-2023, p27}
"1En el mes octavo, en el año segundo de Darío, vino palabra de Jehová a Zacarías profeta, hijo de Berequías, hijo de Iddo, diciendo: 2Jehová está muy enojado contra vuestros padres. 3Por tanto, diles: Así dice Jehová de los ejércitos: Volveos a mí, dice Jehová de los ejércitos, y yo me volveré a vosotros, dice Jehová de los ejércitos. 4No seáis como vuestros padres, a los cuales hablaron los primeros profetas, diciendo: Así dice Jehová de los ejércitos: Volveos ahora de vuestros malos caminos, y [de] vuestras malas obras; pero no atendieron, ni me escucharon, dice Jehová. 5Vuestros padres, ¿dónde están? y los profetas ¿han de vivir para siempre? 6Pero mis palabras y mis ordenanzas que mandé a mis siervos los profetas, ¿no alcanzaron a vuestros padres? Por eso se volvieron ellos y dijeron: Así como Jehová de los ejércitos pensó hacer con nosotros conforme a nuestros caminos y conforme a nuestras obras, así ha hecho con nosotros. 7El día veinticuatro del mes undécimo, que [es] el mes de Sebat, en el año segundo de Darío, vino palabra de Jehová al profeta Zacarías, hijo de Berequías, hijo de Iddo, diciendo: 8Vi de noche, y he aquí un varón que cabalgaba sobre un caballo alazán, el cual estaba entre los mirtos que [había] en la hondura; y detrás de él [había] caballos alazanes, overos y blancos. 9Entonces dije: ¿Qué [son] éstos, Señor mío? Y me dijo el Ángel que hablaba conmigo: Yo te enseñaré qué [son] éstos. 10Y aquel varón que estaba entre los mirtos respondió, y dijo: Éstos [son] los que Jehová ha enviado a recorrer la tierra. 11Y ellos respondieron al Ángel de Jehová que estaba entre los mirtos, y dijeron: Hemos recorrido la tierra, y he aquí toda la tierra está reposada y quieta. 12Y respondió el Ángel de Jehová, y dijo: Oh Jehová de los ejércitos, ¿hasta cuándo no tendrás piedad de Jerusalén, y de las ciudades de Judá, con las cuales has estado indignado estos setenta años? 13Y Jehová respondió buenas palabras, palabras consoladoras, al Ángel que hablaba conmigo. 14Y me dijo el Ángel que hablaba conmigo: Clama, diciendo: Así dice Jehová de los ejércitos: Estoy celoso por Jerusalén y por Sión, con gran celo: 15Y estoy muy indignado contra las naciones que [están] reposadas; porque [cuando] yo estaba enojado un poco, ellos ayudaron para el mal. 16Por tanto, así dice Jehová: Yo me he vuelto a Jerusalén con misericordia; en ella será edificada mi casa, dice Jehová de los ejércitos, y el cordel será tendido sobre Jerusalén. 17Clama aún, diciendo: Así dice Jehová de los ejércitos: Aún serán ensanchadas mis ciudades por la abundancia del bien; y aún consolará Jehová a Sión, y escogerá todavía a Jerusalén. 18Después alcé mis ojos y miré, y he aquí cuatro cuernos. 19Y dije al Ángel que hablaba conmigo: ¿Qué [son] éstos? Y me respondió: Éstos [son] los cuernos que dispersaron a Judá, a Israel y a Jerusalén. 20Me mostró luego Jehová cuatro carpinteros. 21Y yo dije: ¿Qué vienen a hacer éstos? Y me respondió, diciendo: Éstos [son] los cuernos que dispersaron a Judá, tanto que ninguno alzó su cabeza; mas éstos han venido para hacerlos temblar, para derribar los cuernos de las naciones, que alzaron el cuerno sobre la tierra de Judá para dispersarla." {Zacarías 1}
"1Alcé después mis ojos, y miré y he aquí un varón que tenía en su mano un cordel de medir. 2Y le dije: ¿A dónde vas? Y Él me respondió: A medir a Jerusalén, para ver cuánta [es su] anchura, y cuánta [su] longitud. 3Y he aquí, salía aquel Ángel que hablaba conmigo, y otro ángel le salió al encuentro, 4y le dijo: Corre, habla a este joven, diciendo: Sin muros será habitada Jerusalén a causa de la multitud de hombres y de ganado en medio de ella. 5Yo seré para ella, dice Jehová, muro de fuego en derredor, y seré la gloria en medio de ella. 6Eh, eh, huid de la tierra del norte, dice Jehová, pues por los cuatro vientos de los cielos os esparcí, dice Jehová. 7Oh Sión, la que moras [con] la hija de Babilonia, escápate. 8Porque así dice Jehová de los ejércitos: Después de la gloria Él me ha enviado a las naciones que os despojaron; porque el que os toca, toca a la niña de su ojo. 9Porque he aquí yo alzo mi mano sobre ellos, y serán despojo a sus siervos, y sabréis que Jehová de los ejércitos me ha enviado. 10Canta y alégrate, hija de Sión: porque he aquí vengo, y moraré en medio de ti, dice Jehová. 11Y muchas naciones se unirán a Jehová en aquel día, y serán mi pueblo, y moraré en medio de ti; y entonces conocerás que Jehová de los ejércitos me ha enviado a ti. 12Y Jehová poseerá a Judá su heredad en la tierra santa, y escogerá aún a Jerusalén. 13Calle toda carne delante de Jehová, porque Él se ha levantado de su santa morada." {Zacarías 2}
"1Y me mostró a Josué, el sumo sacerdote, el cual estaba delante del Ángel de Jehová; y Satanás estaba a su mano derecha para serle adversario. 2Y dijo Jehová a Satanás: Jehová te reprenda, oh Satanás; Jehová, que ha escogido a Jerusalén, te reprenda. ¿No [es] éste un tizón arrebatado del fuego? 3Y Josué estaba vestido de vestiduras viles, y estaba delante del Ángel. 4Y habló el [Ángel], y mandó a los que estaban delante de Él, diciendo: Quitadle esas vestiduras viles. Y a él dijo: Mira que he hecho pasar de ti tu pecado, y te vestiré con ropas de gala. 5Después dijo: Pongan mitra limpia sobre su cabeza. Y pusieron una mitra limpia sobre su cabeza, y le vistieron las ropas. Y el Ángel de Jehová estaba en pie. 6Y el Ángel de Jehová amonestó a Josué, diciendo: 7Así dice Jehová de los ejércitos: Si anduvieres por mis caminos, y si guardares mi ordenanza, también tú gobernarás mi casa, también tú guardarás mis atrios, y entre éstos que aquí están te daré plaza. 8Escucha pues, ahora, Josué sumo sacerdote, tú y tus compañeros que se sientan delante de ti; porque [son] varones admirables: He aquí, yo traigo a mi siervo, el Renuevo. 9Porque he aquí aquella piedra que puse delante de Josué; sobre esta única piedra [hay] siete ojos; he aquí, yo grabaré su escultura, dice Jehová de los ejércitos, y quitaré el pecado de la tierra en un día. 10En aquel día, dice Jehová de los ejércitos, cada uno de vosotros llamará a su compañero debajo de la vid, y debajo de la higuera." {Zacarías 3}
"1Y volvió el Ángel que hablaba conmigo, y me despertó como un hombre que es despertado de su sueño. 2Y me dijo: ¿Qué ves? Y respondí: He mirado, y he aquí un candelero todo [de] oro, con un tazón sobre la parte superior, y sus siete lámparas encima del candelero; y siete tubos para las lámparas que [están] encima de él; 3Y sobre él dos olivos, uno a la derecha del tazón, y el otro a su izquierda. 4Proseguí, y hablé a aquel Ángel que hablaba conmigo, diciendo: ¿Qué [es] esto, mi Señor? 5Y el Ángel que hablaba conmigo respondió, y me dijo: ¿No sabes qué es esto? Y dije: No, mi Señor. 6Entonces respondió y me habló, diciendo: Ésta [es] palabra de Jehová a Zorobabel, que dice: No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, dice Jehová de los ejércitos. 7¿Quién [eres] tú, oh gran monte? Delante de Zorobabel [serás] reducido a llanura; él sacará la primera piedra [con] aclamaciones, [diciendo]: Gracia, gracia a ella. 8Entonces la palabra de Jehová vino a mí, diciendo: 9Las manos de Zorobabel echarán el fundamento a esta casa, y sus manos la acabarán; y conocerás que Jehová de los ejércitos me envió a vosotros. 10Porque, ¿quién ha menospreciado el día de las pequeñeces? Pues se alegrarán, y verán la plomada en la mano de Zorobabel. Estos siete [son] los ojos de Jehová que recorren por toda la tierra. 11Hablé más, y le dije: ¿Qué significan estos dos olivos a la derecha del candelero, y a su izquierda? 12Hablé aún de nuevo, y le dije: ¿Qué [significan] las dos ramas de olivo que por medio de dos tubos de oro vierten de sí [aceite] como oro? 13Y me respondió, diciendo: ¿No sabes qué [es] esto? Y dije: No, mi Señor. 14Entonces Él dijo: Éstos [son] los dos ungidos que están delante del Señor de toda la tierra." {Zacarías 4}
"1Y me volví, y alcé mis ojos, y miré, y he aquí un rollo que volaba. 2Y me dijo: ¿Qué ves? Y respondí: Veo un rollo que vuela, de veinte codos de largo, y diez codos de ancho. 3Me dijo entonces: Ésta [es] la maldición que sale sobre la faz de toda la tierra; porque todo aquel que hurta será destruido según [lo escrito en] un lado, y todo aquel que jura será destruido según [lo escrito en] el otro lado. 4Yo la haré salir, dice Jehová de los ejércitos, y vendrá a la casa del ladrón, y a la casa del que jura falsamente en mi nombre; y permanecerá en medio de su casa, y la consumirá, con su madera y sus piedras. 5Y salió aquel Ángel que hablaba conmigo, y me dijo: Alza ahora tus ojos, y mira qué [es] esto que sale. 6Y dije: ¿Qué es? Y Él dijo: Éste [es] un efa que sale. Además dijo: Ésta [es] la semejanza de ellos en toda la tierra. 7Y he aquí, levantaron un talento de plomo, y una mujer estaba sentada en medio de aquel efa. 8Y Él dijo: Ésta [es] la maldad; y la echó dentro del efa, y echó la masa de plomo en la boca del efa. 9Alcé luego mis ojos, y miré, y he aquí dos mujeres que salían, y traían viento en sus alas, y tenían alas como de cigüeña, y alzaron el efa entre la tierra y el cielo. 10Y dije al Ángel que hablaba conmigo: ¿A dónde llevan el efa? 11Y Él me respondió: Para que le sea edificada casa en tierra de Sinar; y será establecido y puesto allí sobre su base." {Zacarías 5}
"1Y me volví, y alcé mis ojos y miré, y he aquí cuatro carros que salían de entre dos montes; y aquellos montes [eran] montes de bronce. 2En el primer carro [había] caballos alazanes, y en el segundo carro caballos negros, 3y en el tercer carro caballos blancos, y en el cuarto carro caballos overos bayos rodados. 4Respondí entonces, y dije al Ángel que hablaba conmigo: Señor mío, ¿qué [es] esto? 5Y el Ángel me respondió, y me dijo: Éstos son los cuatro espíritus de los cielos, que salen después de presentarse ante el Señor de toda la tierra. 6Y los caballos negros que estaban allí, salían hacia la tierra del norte; y los blancos salían tras ellos; y lo overos salían hacia la tierra del sur. 7Y los bayos salieron, y se afanaron por ir a recorrer la tierra. Y dijo: Id, recorred la tierra. Y recorrieron la tierra. 8Luego me llamó, y me habló diciendo: Mira, los que salieron hacia la tierra del norte hicieron reposar mi Espíritu en la tierra del norte. 9Y vino a mí palabra de Jehová, diciendo: 10Toma [de los] del cautiverio, de Heldai, y de Tobías, y de Jedaías, los cuales volvieron de Babilonia; y vendrás tú en aquel día, y entrarás en casa de Josías hijo de Sofonías. 11Tomarás, pues, plata y oro, y harás coronas, y [las] pondrás en la cabeza del sumo sacerdote Josué, hijo de Josadac; 12y le hablarás, diciendo: Así ha hablado Jehová de los ejércitos, diciendo: He aquí el varón cuyo nombre [es] El Renuevo, el cual brotará de su lugar, y edificará el templo de Jehová: 13Él edificará el templo de Jehová, y Él llevará gloria y se sentará y dominará en su trono; y será sacerdote sobre su trono, y consejo de paz habrá entre ambos. 14Y Helem, y Tobías, y Jedaías, y Hen, hijo de Sofonías, tendrán coronas por memorial en el templo de Jehová. 15Y los [que están] lejos vendrán y edificarán en el templo de Jehová, y conoceréis que Jehová de los ejércitos me ha enviado a vosotros. Y [esto] sucederá si con diligencia obedecéis la voz de Jehová vuestro Dios." {Zacarías 6}
"1Y aconteció en el año cuarto del rey Darío, [que] vino palabra de Jehová a Zacarías a los cuatro [días] del mes noveno, [que es] Quisleu; 2cuando fue enviado a la casa de Dios, Sarezer, con Regem-melec y sus hombres, a implorar el favor de Jehová, 3[y] a hablar a los sacerdotes que [estaban] en la casa de Jehová de los ejércitos, y a los profetas, diciendo: ¿Lloraremos en el mes quinto? ¿Haremos abstinencia como hemos hecho ya algunos años? 4Entonces vino a mí palabra de Jehová de los ejércitos, diciendo: 5Habla a todo el pueblo del país, y a los sacerdotes, diciendo: Cuando ayunasteis y llorasteis en el quinto y en el séptimo [mes] estos setenta años, ¿habéis ayunado para mí? 6Y cuando comisteis y bebisteis, ¿no comisteis y bebisteis para [vosotros mismos]? 7¿No [oiréis] las palabras que proclamó Jehová por medio de los primeros profetas, cuando Jerusalén estaba habitada y quieta, y sus ciudades en sus alrededores, y el Neguev y la llanura estaban habitados? 8Y vino palabra de Jehová a Zacarías, diciendo: 9Así habló Jehová de los ejércitos, diciendo: Juzgad juicio verdadero, y haced misericordia y piedad cada cual con su hermano: 10No oprimáis a la viuda, ni al huérfano, ni al extranjero, ni al pobre; ni ninguno piense mal en su corazón contra su hermano. 11Pero no quisieron escuchar, antes volvieron la espalda, y taparon sus oídos para no oír; 12Y pusieron su corazón [como] diamante, para no oír la ley ni las palabras que Jehová de los ejércitos enviaba por su Espíritu, por medio de los profetas primeros; vino, por tanto, grande ira de parte de Jehová de los ejércitos. 13Y aconteció [que] como Él clamó, y no escucharon, así ellos clamaron, y yo no escuché, dice Jehová de los ejércitos; 14Antes los esparcí con torbellino por todas las naciones que ellos no conocían, y la tierra fue desolada tras ellos, sin quedar quien fuese ni viniese; pues convirtieron en ruinas la tierra deseable." {Zacarías 7}
"1Y vino [a mí] palabra de Jehová de los ejércitos, diciendo: 2Así dice Jehová de los ejércitos: Yo he celado a Sión con grande celo, y con grande ira la celé. 3Así dice Jehová: Yo he retornado a Sión, y moraré en medio de Jerusalén: y Jerusalén se llamará Ciudad de la Verdad, y el monte de Jehová de los ejércitos, Monte de Santidad. 4Así dice Jehová de los ejércitos: Aún han de morar ancianos y ancianas en las plazas de Jerusalén, y cada cual con bordón en su mano por la multitud de los días. 5Y las calles de la ciudad se llenarán de muchachos y muchachas que jugarán en sus calles. 6Así dice Jehová de los ejércitos: Si esto parecerá maravilloso a los ojos del remanente de este pueblo en aquellos días, ¿deberá también ser maravilloso delante de mis ojos? dice Jehová de los ejércitos. 7Así dice Jehová de los ejércitos: He aquí, yo salvo a mi pueblo de la tierra del oriente, y de la tierra del poniente; 8Y los traeré, y habitarán en medio de Jerusalén; y ellos serán mi pueblo, y yo seré su Dios en verdad y en justicia. 9Así dice Jehová de los ejércitos: Fortaleced vuestras manos, vosotros los que oís en estos días estas palabras de la boca de los profetas, desde el día [que] se echó el cimiento de la casa de Jehová de los ejércitos, para edificar el templo. 10Porque antes de estos días no había paga para el hombre, ni paga para la bestia, ni [había] paz alguna para el que entraba ni para el que salía, a causa de la aflicción; y yo puse a todo hombre, cada cual contra su compañero. 11Mas ahora no haré con el remanente de este pueblo como en los días pasados, dice Jehová de los ejércitos. 12Porque [habrá] simiente de paz; la vid dará su fruto, y la tierra dará su producto, y los cielos darán su rocío; y haré que el remanente de este pueblo posea todo esto. 13Y será [que] como fuisteis maldición entre las naciones, oh casa de Judá y casa de Israel, así os salvaré, y seréis bendición. No temáis, [mas] esfuércense vuestras manos. 14Porque así dice Jehová de los ejércitos: Como pensé haceros mal cuando vuestros padres me provocaron a ira, dice Jehová de los ejércitos, y no me arrepentí; 15así otra vez he pensado hacer bien a Jerusalén y a la casa de Judá en estos días. No temáis. 16Éstas [son] las cosas que habéis de hacer: Hablad verdad cada cual con su prójimo; juzgad con verdad y juicio de paz en vuestras puertas. 17Y ninguno de vosotros piense mal en su corazón contra su prójimo, ni améis juramento falso; porque todas éstas [son cosas] que aborrezco, dice Jehová. 18Y vino a mí palabra de Jehová de los ejércitos, diciendo: 19Así dice Jehová de los ejércitos: El ayuno del cuarto [mes], y el ayuno del quinto, y el ayuno del séptimo, y el ayuno del décimo, se convertirán en gozo y alegría para la casa de Judá, y en fiestas de regocijo. Amad, pues, la verdad y la paz. 20Así dice Jehová de los ejércitos: Aún vendrán pueblos, y moradores de muchas ciudades; 21Y vendrán los habitantes de una [ciudad] a otra, y dirán: Vamos a implorar el favor de Jehová, y a buscar a Jehová de los ejércitos. Yo también iré. 22Y vendrán muchos pueblos y fuertes naciones a buscar a Jehová de los ejércitos en Jerusalén, y a implorar el favor de Jehová. 23Así dice Jehová de los ejércitos: En aquellos días [acontecerá] que diez hombres de todas las lenguas de las naciones, trabarán del manto de un judío, diciendo: Iremos con vosotros, porque hemos oído que Dios está con vosotros." {Zacarías 8}
"1Carga de la palabra de Jehová contra la tierra de Hadrac, y de Damasco, su reposo; cuando los ojos de los hombres y de todas las tribus de Israel se vuelvan a Jehová. 2Y también Hamat tendrá término en ella; Tiro y Sidón, aunque muy sabias sean. 3Bien que Tiro se edificó fortaleza, y amontonó plata como polvo, y oro como lodo de las calles, 4he aquí, el Señor la empobrecerá, y herirá en el mar su fortaleza, y ella será consumida por el fuego. 5Ascalón verá, y temerá; Gaza también, y se dolerá en gran manera: asimismo Ecrón, porque su esperanza será confundida; y de Gaza perecerá el rey, y Ascalón no será habitada. 6Y un bastardo habitará en Asdod, y yo cortaré la soberbia de los filisteos; 7Y quitaré la sangre de su boca, y sus abominaciones de entre sus dientes, mas el que quedare, aun él [será] para nuestro Dios, y será como capitán en Judá, y Ecrón como el jebuseo. 8Y yo acamparé junto a mi casa a causa del ejército, a causa del que va y del que viene; y no pasará más sobre ellos el opresor; porque ahora he visto con mis ojos. 9Alégrate mucho, hija de Sión; da voces de júbilo, hija de Jerusalén: he aquí, tu Rey vendrá a ti, Él [es] justo y salvador, humilde, y cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de asna. 10Y de Efraín destruiré los carros, y los caballos de Jerusalén; y los arcos de guerra serán quebrados; y hablará paz a las naciones; y su señorío [será] de mar a mar, y desde el río hasta los confines de la tierra. 11Y tú también por la sangre de tu pacto serás salva; yo he sacado a tus presos de la cisterna en la que no [hay] agua. 12Volveos a la fortaleza, oh prisioneros de esperanza; hoy también os anuncio [que] os restauraré el doble. 13Porque he entesado para mí a Judá como arco, llené a Efraín; y despertaré tus hijos, oh Sión, contra tus hijos, oh Grecia, y te haré como espada de valiente. 14Y Jehová será visto sobre ellos, y su saeta saldrá como un relámpago; y Jehová el Señor tocará la trompeta, e irá con torbellinos del sur. 15Jehová de los ejércitos los defenderá, y ellos devorarán y subyugarán con piedras de la honda, y beberán y harán estrépito como embriagados de vino; y se llenarán como tazones, y como las esquinas del altar. 16Y los salvará en aquel día Jehová su Dios como rebaño de su pueblo; porque ellos [serán] como piedras de corona, enaltecidos como una insignia en su tierra. 17Porque ¡cuán grande [es] su bondad, y cuán grande su hermosura! El trigo alegrará a los jóvenes, y el vino nuevo a las doncellas." {Zacarías 9}
"1Pedid a Jehová lluvia en la estación tardía: Jehová hará relámpagos, y os dará lluvia abundante, y hierba en el campo a cada uno. 2Porque las imágenes han hablado vanidad, y los adivinos han visto mentira, y han hablado sueños vanos, en vano consuelan; por eso ellos vagan como ovejas, fueron afligidos porque no [tenían] pastor. 3Contra los pastores se ha encendido mi enojo, y castigaré a los machos cabríos; mas Jehová de los ejércitos visitará su rebaño, la casa de Judá, y los hará como su caballo de honor en la batalla. 4De él saldrá la piedra angular, de él la clavija, de él el arco de guerra, de él también todo opresor. 5Y serán como valientes, que en la batalla pisotean [al enemigo] en el lodo de las calles; y pelearán, porque Jehová [será] con ellos; y los que cabalgan en caballos serán avergonzados. 6Porque yo fortaleceré la casa de Judá, y guardaré la casa de José; y los volveré a traer porque tendré misericordia de ellos; y serán como si no los hubiera desechado; porque yo soy Jehová su Dios, y los oiré. 7Y [será] Efraín como valiente, y se alegrará su corazón como por el vino; sus hijos también verán y se alegrarán; su corazón se gozará en Jehová. 8Yo les silbaré y los reuniré, porque los he redimido; y se multiplicarán como [antes] fueron multiplicados. 9Y los sembraré entre los pueblos, aun en lejanos países se acordarán de mí; y vivirán con sus hijos, y volverán. 10Yo los traeré de la tierra de Egipto, y los recogeré de Asiria; y los traeré a la tierra de Galaad y del Líbano, y no les bastará. 11Y la tribulación pasará por el mar, y en el mar herirá las ondas, y se secarán todas las profundidades del río; y la soberbia de Asiria será derribada, y se perderá el cetro de Egipto. 12Y yo los fortaleceré en Jehová, y caminarán en su nombre, dice Jehová." {Zacarías 10}
"1Oh Líbano, abre tus puertas, y que el fuego devore tus cedros. 2Aúlla, oh ciprés, porque el cedro cayó, porque los poderosos son derribados. Aullad, alcornoques de Basán, porque el bosque espeso es derribado. 3Voz de aullido de pastores, porque su magnificencia es asolada; estruendo de rugidos de cachorros de leones, porque la soberbia del Jordán es destruida. 4Así dice Jehová mi Dios: Apacienta las ovejas de la matanza; 5a las cuales matan sus compradores, y no se tienen por culpables; y el que las vende, dice: Bendito [sea] Jehová, porque me he enriquecido; y sus propios pastores no tenían piedad de ellas. 6Por tanto, no tendré ya más piedad de los moradores de la tierra, dice Jehová: porque he aquí, yo entregaré los hombres, cada cual en mano de su compañero, y en mano de su rey; y herirán la tierra, y yo no [los] libraré de sus manos. 7Apacentaré, pues, las ovejas de la matanza, [esto es], a vosotros los pobres del rebaño. Y tomé para mí dos cayados; al uno puse por nombre Hermosura, y al otro Lazos; y apacenté las ovejas. 8Y destruí a tres pastores en un mes, y mi alma los detestó; y también el alma de ellos me aborreció a mí. 9Y dije: No os apacentaré; la que ha de morir, que muera; y la que se ha de perder, que se pierda; y las que quedaren, que cada una coma la carne de su compañera. 10Tomé [luego] mi cayado Hermosura, y lo quebré, para deshacer mi pacto que concerté con todos los pueblos. 11Y fue deshecho en ese día, y así conocieron los pobres del rebaño que miraban a mí, que [era] la palabra de Jehová. 12Y les dije: Si os parece bien, dadme mi salario; y si no, dejadlo. Y pesaron por mi salario treinta [piezas] de plata. 13Y me dijo Jehová: Échalo al tesoro, ¡hermoso precio con que me han apreciado! Y tomé las treinta [piezas] de plata, y las eché al tesoro en la casa de Jehová. 14Quebré luego mi segundo cayado, Lazos, para romper la hermandad entre Judá e Israel. 15Y me dijo Jehová: Toma aún los aperos de un pastor insensato; 16porque he aquí, yo levanto pastor en la tierra, [que] no visitará las perdidas, no buscará la pequeña, no curará la perniquebrada, ni llevará la cansada a cuestas; sino que comerá la carne de la engordada, y romperá sus pezuñas. 17¡Ay del pastor inútil que abandona el rebaño! Espada [caiga] sobre su brazo, y sobre su ojo derecho; del todo se secará su brazo, y su ojo derecho será totalmente oscurecido." {Zacarías 11}
"1Carga de la palabra de Jehová acerca de Israel. Jehová, que extiende los cielos, y funda la tierra, y forma el espíritu del hombre dentro de él, ha dicho: 2He aquí, yo pongo a Jerusalén por copa de temblor a todos los pueblos de alrededor cuando estén en el sitio contra Judá [y] contra Jerusalén. 3Y será en aquel día, que yo pondré a Jerusalén por piedra pesada a todos los pueblos; todos los que se la cargaren serán despedazados, [aunque] todas las naciones de la tierra se junten contra ella. 4En aquel día, dice Jehová, heriré con aturdimiento a todo caballo, y con locura al jinete; mas sobre la casa de Judá abriré mis ojos, y a todo caballo de los pueblos heriré con ceguera. 5Y los capitanes de Judá dirán en su corazón: Los habitantes de Jerusalén [serán] mi fortaleza en Jehová de los ejércitos su Dios. 6En aquel día pondré a los capitanes de Judá como un brasero de fuego entre la leña, y como una tea de fuego en gavillas; y consumirán a derecha y a izquierda a todos los pueblos alrededor; y Jerusalén será otra vez habitada en su lugar, en Jerusalén. 7Y librará Jehová las tiendas de Judá primero, para que la gloria de la casa de David y la gloria del morador de Jerusalén no se engrandezca sobre Judá. 8En aquel día Jehová defenderá al morador de Jerusalén; y el que entre ellos fuere débil, en aquel tiempo será como David; y la casa de David [será] como Dios, como el Ángel de Jehová delante de ellos. 9Y será [que] en aquel día yo procuraré destruir a todas las naciones que vinieren contra Jerusalén. 10Y derramaré sobre la casa de David, y sobre los moradores de Jerusalén, el espíritu de gracia y de oración; y mirarán a mí, a quien traspasaron, y harán llanto sobre Él, como llanto sobre unigénito, afligiéndose sobre Él como quien se aflige sobre primogénito. 11En aquel día habrá gran llanto en Jerusalén, como el llanto de Hadadrimón en el valle de Meguido. 12Y la tierra lamentará, cada linaje de por sí; el linaje de la casa de David por sí, y sus esposas por sí; el linaje de la casa de Natán por sí, y sus esposas por sí; 13el linaje de la casa de Leví por sí, y sus esposas por sí; el linaje de Simeí por sí, y sus esposas por sí; 14todos los linajes que quedaren, cada linaje por sí, y sus esposas por sí." {Zacarías 12}
"1En aquel tiempo habrá un manantial abierto para la casa de David y para los moradores de Jerusalén, para [lavar] el pecado y la inmundicia. 2Y será en aquel día, dice Jehová de los ejércitos, que borraré de la tierra los nombres de los ídolos, y nunca más serán recordados; y también quitaré de la tierra a los profetas y al espíritu inmundo. 3Y será [que] cuando alguno profetizare todavía, su padre y su madre que lo engendraron le dirán: No vivirás, porque has hablado mentira en el nombre de Jehová; y su padre y su madre que lo engendraron, lo traspasarán cuando profetizare. 4Y será en aquel tiempo, [que] todos los profetas se avergonzarán de su visión cuando profetizaren; y nunca más se vestirán de manto velloso para mentir. 5Y dirá: No soy profeta; labrador soy de la tierra; porque esto aprendí del hombre desde mi juventud. 6Y le preguntarán: ¿Qué heridas [son] éstas en tus manos? Y Él responderá: Con ellas fui herido [en] casa de mis amigos. 7Levántate, oh espada, sobre el pastor, y sobre el hombre compañero mío, dice Jehová de los ejércitos. Hiere al pastor, y se dispersarán las ovejas; y volveré mi mano sobre los pequeñitos. 8Y acontecerá en toda la tierra, dice Jehová, que dos partes serán cortadas en ella, [y] perecerán; mas la tercera quedará en ella. 9Y meteré en el fuego la tercera parte, y los refinaré como se refina la plata, y los probaré como se prueba el oro. Invocarán mi nombre, y yo les oiré, y diré: Pueblo mío; y ellos dirán: Jehová [es] mi Dios." {Zacarías 13}
"1He aquí, el día de Jehová viene, y tus despojos serán repartidos en medio de ti. 2Porque yo reuniré a todas las naciones en batalla contra Jerusalén; y la ciudad será tomada, y las casas serán saqueadas, y violadas las mujeres; y la mitad de la ciudad irá en cautiverio, mas el resto del pueblo no será cortado de la ciudad. 3Después saldrá Jehová y peleará contra aquellas naciones, como peleó el día de la batalla. 4Y se afirmarán sus pies en aquel día sobre el monte de los Olivos, que [está] en frente de Jerusalén al oriente; y el monte de los Olivos se partirá por medio de sí hacia el oriente y hacia el occidente [haciendo] un valle muy grande; y la mitad del monte se apartará hacia el norte, y la otra mitad hacia el sur. 5Y huiréis al valle de los montes; porque el valle de los montes llegará hasta Azel; y huiréis de la manera que huisteis por causa del terremoto en los días de Uzías, rey de Judá: y vendrá Jehová mi Dios, [y] todos los santos con Él. 6Y acontecerá [que] en ese día no habrá luz clara, [ni] oscura. 7Y será un día, el cual es conocido de Jehová, que ni será día ni noche; mas acontecerá [que] al tiempo de la tarde habrá luz. 8Acontecerá también en aquel día, [que] saldrán de Jerusalén aguas vivas; la mitad de ellas hacia el mar oriental, y la otra mitad hacia el mar occidental, en verano y en invierno. 9Y Jehová será rey sobre toda la tierra. En aquel día Jehová será uno, y uno su nombre. 10Y toda la tierra se volverá como llanura desde Geba hasta Rimón al sur de Jerusalén; y ésta será enaltecida, y será habitada en su mismo lugar desde la puerta de Benjamín hasta el lugar de la puerta primera, hasta la puerta del Ángulo; y [desde] la torre de Hananeel hasta los lagares del rey. 11Y morarán en ella, y no habrá allí más destrucción; sino que Jerusalén será habitada confiadamente. 12Y ésta será la plaga con que herirá Jehová a todos los pueblos que pelearon contra Jerusalén: la carne de ellos se disolverá estando ellos sobre sus pies, y se consumirán sus ojos en sus cuencas, y su lengua se les deshará en su boca. 13Y acontecerá en aquel día [que] habrá en ellos gran quebrantamiento de Jehová; y trabará cada uno de la mano de su compañero, y su mano se levantará contra la mano de su compañero. 14Y Judá también peleará en Jerusalén. Y serán reunidas las riquezas de todas las naciones de alrededor; oro y plata, y ropa de vestir, en gran abundancia. 15Y así será la plaga de los caballos, de los mulos, de los camellos, de los asnos, y de todas las bestias que estuvieren en aquellos campamentos, como esta plaga. 16Y sucederá que todos los [que] quedaren de las naciones que vinieron contra Jerusalén subirán de año en año a adorar al Rey, Jehová de los ejércitos, y a celebrar la fiesta de los tabernáculos. 17Y acontecerá [que] los de las familias de la tierra que no subieren a Jerusalén a adorar al Rey, Jehová de los ejércitos, no vendrá sobre ellos lluvia. 18Y si la familia de Egipto no subiere, y no viniere, sobre ellos no [habrá lluvia]; vendrá la plaga con que Jehová herirá a las naciones que no subieren a celebrar la fiesta de los tabernáculos. 19Éste será el castigo de Egipto, y el castigo de todas las naciones que no subieren a celebrar la fiesta de los tabernáculos. 20En aquel tiempo estará grabado sobre las campanillas de los caballos: SANTIDAD A JEHOVÁ; y las ollas en la casa de Jehová serán como los tazones delante del altar. 21Y toda olla en Jerusalén y en Judá será santificada a Jehová de los ejércitos; y todos los que sacrificaren, vendrán y tomarán de ellas, y cocerán en ellas; y no habrá más cananeo alguno en la casa de Jehová de los ejércitos en aquel tiempo." {Zacarías 14}
Capítulo 13—El amor de Dios por su pueblo
Yo había visto el tierno amor de Dios por su pueblo. Es muy grande amor. Vi a los ángeles que extendían sus alas sobre los santos. Cada santo tenía su ángel custodio. Cuando los santos lloraban desalentados o estaban en peligro, los ángeles que sin cesar los asistían, volaban con presteza a llevar la noticia, y los ángeles de la ciudad cesaban de cantar. Entonces Jesús comisionaba a otro ángel para que bajase a alentarlos, vigilarlos y procurar que no se apartaran del sendero estrecho; pero si los santos desdeñaban el vigilante cuidado de aquellos ángeles, rechazaban su consuelo y seguían extraviados, los ángeles se entristecían y lloraban. Llevaban allá arriba la noticia, y todos los ángeles de la ciudad se echaban a llorar y en alta voz decían: “Amén.” Pero si los santos fijaban los ojos en el premio que les aguardaba y glorificaban a Dios en alabanza, entonces los ángeles llevaban a la ciudad la grata nueva, y los ángeles de la ciudad tañían sus áureas arpas, cantaban en alta voz: “¡Aleluya!” y por las bóvedas celestes repercutían sus hermosos cánticos. { 1TS 95.1 }
En la santa ciudad hay perfecto orden y armonía. Todos los ángeles comisionados para visitar la tierra, llevan una tarjeta de oro que, al salir o entrar en la ciudad, presentan a los ángeles de la puerta. El cielo es un lugar agradable. Yo anhelo estar allí y contemplar a mi hermoso Jesús que por mí dió su vida, y ser transmutada en su gloriosa imagen. ¡Oh, quién me diera palabras para expresar la gloria del brillante mundo venidero! Estoy sedienta de las vivas corrientes que alegran la ciudad de nuestro Dios. { 1TS 95.2 }
El Señor me mostró en visión otros mundos. Me fueron dadas alas, y un ángel me acompañó desde la ciudad a un brillante y glorioso lugar. La hierba era de un verde vivo y las aves gorjeaban un dulce canto.
Los moradores de aquel lugar eran de todas estaturas, nobles, majestuosos y hermosos. Llevaban la manifiesta imagen de Jesús, y su semblante refulgía de santo júbilo como expresión de la libertad y dicha que en aquel lugar disfrutaban. Le pregunté a uno de ellos porqué eran mucho más bellos que los habitantes de la tierra, y me respondió: { 1TS 95.3 }
—Hemos vivido en estricta obediencia a los mandamientos de Dios, y no incurrimos en desobediencia como los habitantes de la tierra. { 1TS 96.1 }
Después vi dos árboles, uno de los cuales se parecía mucho al árbol de vida de la ciudad. El fruto de ambos era hermoso, pero no debían comer del uno de ellos. Hubieran podido comer de los dos, pero les estaba vedado comer de uno. Entonces el ángel que me acompañaba me dijo: { 1TS 96.2 }
—Nadie ha probado aquí la fruta del árbol prohibido, y si de ella comieran, caerían. { 1TS 96.3 }
Después me transportaron a un mundo que tenía siete lunas; donde vi al anciano Enoc, que había sido trasladado. Vibraba en su brazo derecho una esplendente palma, en cada una de cuyas hojas se leía escrita la palabra: “Victoria.” Ceñía sus sienes una brillante guirnalda blanca con hojas, en el centro de cada una de las cuales se leía: “Pureza.” Alrededor de la guirnalda había piedras preciosas de diversos colores que fulguraban más vivamente que las estrellas, y reflejaban su fulgor en las letras y las magnificaban. En la parte posterior de la cabeza llevaba un arco en que remataba la guirnalda, y en el arco estaba escrita la palabra: “Santidad.” Sobre la guirnalda ceñía una corona más brillante que el sol. Le pregunté a Enoc si aquel era el lugar adonde lo habían transportado desde la tierra. El me respondió: { 1TS 96.4 }
—No es éste. Mi morada es la ciudad, y he venido a visitar este sitio. { 1TS 96.5 }
Andaba por allí como si estuviese en su hogar. Supliqué a mi ángel acompañante que me dejara permanecer en aquel sitio. No podía sufrir el pensamiento de volver de nuevo a este tenebroso mundo. El ángel me dijo entonces: { 1TS 97.1 }
—Debes volver, y si eres fiel, tendrás, con los ciento cuarenta y cuatro mil, el privilegio de visitar todos los mundos y ver la obra de las manos de Dios. { 1TS 97.2 }
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En algunos lugares el mensaje relativo a la observancia del sábado ha sido presentado con claridad y poder, mientras que otros lugares fueron dejados sin amonestar. ¿No se despertarán aquellos que conocen la verdad, para darse cuenta de las responsabilidades que recaen sobre ellos? Hermanos míos, no podéis sumiros en empresas e intereses mundanales. No podéis descuidar la comisión que os dió el Salvador. Todo lo que hay en el universo exige de aquellos que conocen la verdad que se consagren sin reserva a la proclamación de la verdad tal cual les ha sido revelada en el mensaje del tercer ángel. Lo que vemos y oímos nos llama a nuestro deber. { 1TS 97.3 }