Noviembre 30, 2020. En sueños yo veía una dama, ésta caminaba para un lado con un paquete en la mano y luego hacia el otro lado de igual manera. No soltaba su paquete más no sabía a dónde ir, estaba aturdida e indefensa. La escena cambió y vi una familia, un papá, una mamá, muchos niños; y estaban tan desesperados porque les faltaba el sustento y la falta de economía, que se veía el horror plasmado en sus rostros. Así vi varias familias más, pero éstas más pequeñas en número, pero estaban de igual manera. Pregunté: ¿porqué esto?. Se me dijo: cada quien a su forma buscó su propia conveniencia, les pedí andar por fe y ellos anduvieron por vista. {Daisy Escalante Testimonio: 30-11-2020, p1}
En ese momento se me dio este texto: Eclesiastés 4:5-6 y Eclesiastés 4:9-12. Quiera Dios que podamos entender, que no desistamos en hacer la voluntad de Dios, que andemos por fe amados hermanos; no es con nuestras propias fuerzas que podemos resolver las cosas en este mundo, es confiando en Cristo Jesús, pongamos primeramente el reino de Dios y su justicia y todo lo demás vendrá por añadidura, esa es la real ecuación; no son nuestras fuerzas las que nos van a preparar para lo que se avecina, para las cosas de este mundo ni para el mundo venidero; es en la fortaleza de Cristo Jesús, es en su gracia, en su misericordia, y en nosotros tener una fe implícita ante Él y sus propósitos para nuestras vidas. Quiera Dios que así sea, es mi ruego y oración. Que el SEÑOR nos bendiga. {Daisy Escalante Testimonio: 30-11-2020, p2}
"5El necio dobla sus manos y come su propia carne. 6Mas vale un puño lleno con descanso, que ambos puños llenos con trabajo y aflicción de espíritu." {Eclesiastés 4:5-6}
"9Mejores [son] dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo. 10Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero. Pero ¡ay del solo cuando cayere! Pues no habrá segundo que lo levante. 11También si dos durmieren juntos, se calentarán; mas ¿cómo se calentará uno [solo]? 12Y si alguno prevaleciere contra el uno, dos estarán contra él; y cordón de tres dobleces no presto se rompe." {Eclesiastés 4:9-12}