30 de julio del 2020. En sueños yo veía una calle en una ciudad, yo estaba parada frente a ella, y yo empecé a ver como muchos corrían de derecha a izquierda, le corrían (huían) a algo, pero yo no sabía que era, solo veía sus rostros llenos de temor. Luego comencé a ver un recio viento de gran tempestad, que comenzó a desatarse; y muchas cosas grandes como árboles, ramas, objetos que volaban tras estas personas, y éstos eran llevados por aquel recio viento; en ese momento mi esposo me dijo: entremos a esta casa y aquí estaremos seguros. Así que entramos a esa casa, esta casa tenía una gran muralla al frente, y por dentro de la casa había una escalera [por la] que se podía subir a esta muralla. {Daisy Escalante Testimonio: 30-07-2020 #01, p1}
Entonces subí por la escalera, y vi desde arriba, que al final de esta escalera había unos tiestitos (maceta pequeña de barro) con unas flores, y algunos animalitos; vi que las flores tenían unos tallos que eran quebradizos, eran flores frágiles; y unos animalitos que fácilmente yo los tocaba y se meneaban; y yo me extrañaba que haciendo tanto viento afuera, estos no fueran afectados por el viento. {Daisy Escalante Testimonio: 30-07-2020 #01, p2}
Pronto entonces me acordé de mirar y ver hacia abajo lo que estaba pasando, y comencé a ver y me asombré porque yo veía que el viento arremetía aún con más fuerza, y que las personas ya no iban caminando sino que sus pies ya estaban en el aire, porque éste los arrastraba con gran fuerza; todos estaban despavoridos, y las cosas que volaban también con el viento los azotaban a ellos. Entonces en ese momento, tratando de ver cómo podía ayudar, bajé las escaleras de la muralla y llegué donde los demás que estaban adentro, entonces allí estaban ellos también viendo qué se podía hacer porque se escuchaba un estruendo muy fuerte afuera; muchas voces de personas gritando por la gran tempestad que arrastraba todo a su paso. En ese momento miré a una pared, una pared que había en aquella casa que estaba amurallada, y vi en ella una soga, era una soga muy blanca, era tan blanca que poco le faltaba para brillar; era gruesa como una soga de bote, y era larga; entonces fui a ella y la tomé como pude y la enlacé de un poste que estaba junto a una pared. {Daisy Escalante Testimonio: 30-07-2020 #01, p3}
Entonces le rogué a mi esposo, le dije: tómala, abre la puerta y tírala para ver si podemos ayudar a alguien. Entonces mi esposo abrió la puerta y con gran fuerza tiró la soga. Yo corrí otra vez escaleras arriba hasta aquella gran muralla y le decía a todos: agárrense por favor de la soga. Pero muchos me decían: ella también es arrastrada por el viento ¿cómo nos aferraremos a ella y no ser llevados?. Yo les decía: la soga está anclada, por favor cójanla, por favor no esperen pasar de ella y dejarla atrás. Lamentablemente, sólo unos pocos, muy pocos la agarraron y comenzaron a caminar con mucha dificultad; yo veía su rostro y cabello, su ropa que eran azotados por el viento, pero estos lucharon hasta llegar a la puerta. {Daisy Escalante Testimonio: 30-07-2020 #01, p4}
Ahí entraron, y yo corrí otra vez escalera arriba, y con voz le decía: por favor, agarren la soga, agarren la soga. Allí, todos aquellos que pudieron entrar estuvieron a salvo, y yo les decía: por favor, suban conmigo a la muralla, y vamos a dar voces para ver si entre todos nos pueden escuchar mejor y hacernos caso. Pero ninguno quiso subir conmigo a dar voces, de los que habían entrado y habían sido salvados de aquel gran viento. Ellos me contestaron: no, tenemos miedo, no queremos volver a salir, nosotros queremos quedarnos aquí, si salimos y vemos la luz del día nos va a volver a llevar el viento; entonces no queremos, no queremos, por favor déjennos aquí. Mi esposo los consolaba, les hablaba de las cosas del Señor; otras dos hermanas que estaban ahí también los consolaban; pero yo les decía: no, no se preocupen, aquí no hay viento, ni las flores, miren estas flores delicadas, ni ellas se mueven; pero ellos no quisieron subir. {Daisy Escalante Testimonio: 30-07-2020 #01, p5}
Yo seguí insistiendo con los demás, para que se agarrarán de la soga, pero nadie más se animó a agarrarla. Bajé de la muralla por la escalera hacia la casa, y allá estuvimos hasta que ya no escuchamos nada afuera, abrimos la puerta que permanecía entreabierta porque la soga seguía ahí a través de ella, la soga no se movía, ya todo estaba en calma; miré hacia afuera, todo estaba desolado y no se veía absolutamente nada. Entramos la soga, cerramos la puerta, ahí desperté, y me dictaron Ezequiel 4. {Daisy Escalante Testimonio: 30-07-2020 #01, p6}
Amados, que tristeza, poder dar voces y que ésta no sea escuchada. Quiera Dios que podamos entender lo que El Eterno nos quiere decir en esta hora. Que el Señor bendiga a todos sus hijos en la ancha faz de la tierra. {Daisy Escalante Testimonio: 30-07-2020 #01, p7}
"1Y tú, hijo de hombre, tómate un adobe, y ponlo delante de ti, y diseña sobre él la ciudad de Jerusalén: 2Y pon contra ella sitio, y edifica contra ella fortaleza, y levanta contra ella baluarte, y pon delante de ella campamento, y coloca contra ella arietes alrededor. 3Tómate también una plancha de hierro, y ponla en lugar de muro de hierro entre ti y la ciudad; afirma luego tu rostro contra ella, y será sitiada, y tú pondrás sitio contra ella. Ésta [será] señal a la casa de Israel. 4Y tú te acostarás sobre tu lado izquierdo, y pondrás sobre él la iniquidad de la casa de Israel; el número de los días que dormirás sobre él, llevarás sobre ti la iniquidad de ellos. 5Yo te he dado los años de su iniquidad por el número de los días, trescientos noventa días; así llevarás la iniquidad de la casa de Israel. 6Y cumplidos éstos, te acostarás otra vez, sobre tu lado derecho, y llevarás la iniquidad de la casa de Judá cuarenta días; día por año, día por año te lo he dado. 7Y afirmarás tu rostro al sitio de Jerusalén, y descubierto tu brazo, profetizarás contra ella. 8Y he aquí, yo pondré sobre ti ataduras, y no te darás vuelta de un lado al otro, hasta que hayas cumplido los días de tu asedio. 9Y tú toma para ti trigo, cebada, habas, lentejas, maíz y centeno, y ponlos en una vasija, y hazte pan de ellos el número de los días que durmieres sobre tu lado; trescientos noventa días comerás de él. 10Y la comida que has de comer será por peso de veinte siclos al día; de tiempo a tiempo lo comerás. 11Y beberás el agua por medida, la sexta parte de un hin; de tiempo a tiempo beberás. 12Y comerás pan de cebada cocido debajo de la ceniza; y lo cocerás sobre excremento de hombre, a vista de ellos. 13Y dijo Jehová: Así comerán los hijos de Israel su pan inmundo, entre las naciones a donde los lanzaré yo. 14Y dije: ¡Ah Señor Jehová! he aquí que mi alma no es inmunda, ni nunca desde mi juventud hasta este tiempo comí cosa mortecina ni despedazada, ni nunca en mi boca entró carne inmunda. 15Y me respondió: He aquí te doy estiércol de bueyes en lugar del estiércol de hombre, y cocerás tu pan con ellos. 16Me dijo luego: Hijo de hombre, he aquí quebrantaré la provisión de pan en Jerusalén, y comerán el pan por peso, y con angustia; y beberán el agua por medida, y con espanto. 17Porque les faltará el pan y el agua, y se espantarán los unos con los otros, y se consumirán por su maldad." {Ezequiel 4}