Testimonio
29-07-2017 #01
--- -- - -- ---
(El Proceso en los diferentes Campamentos)

Queridos hermanos, hoy es 29 de julio, sábado 29 de julio del 2017. Quiero compartir un sueño que tuve en la madrugada de hoy. {Daisy Escalante Testimonio: 29-07-2017 #01, p1}

Estaba en un lugar con mi familia y otros hermanos, era la cima de una montaña, había tres estadios, y estos estadios estaban unidos como por puentes que podíamos pasar de un lado al otro. Era sábado a mi entender porque en los diferentes lugares, en los diferentes estadios, éstos que eran tres; se estaban llevando actividades de sábado como la escuela sabática, culto divino, y otros, así que pude apreciar que era un día de sábado. {Daisy Escalante Testimonio: 29-07-2017 #01, p2}

En el primer estadio, estaban dando la escuela sabática, había mucha controversia por diferentes ideas impuestas por los de la jerarquía y otras personas que debatían; entonces como vimos esa manifestación, en ese lugar, no nos pareció, entonces comenzamos a caminar por uno de los puentes, mi familia y otros hermanos que estaban con nosotros y nos dirigimos al segundo estadio. Allí comenzamos a ver que había jóvenes y jóvenes adultos, entonces cuando, nos quedamos un momento para ver qué era lo que se estaba llevando allí a cabo, comenzamos a escuchar una música estridente, la letra hablaba de Dios, pero la música era total y absolutamente mundana, así que dijimos: aquí no nos podemos quedar. Entonces salimos por la puerta y caminamos hacia el siguiente puente para llegar al tercer estadio, allí vimos una persona que estaba predicando cuando me percaté, vi que era un pastor, estaba predicando, estaba hablando como cosas incoherentes, como: estamos bien, Dios está con nosotros, estamos en victoria. Cosas así, y yo decía: ¿pero cómo puede estar diciendo eso si hemos salido de los dos estadios anteriores y miren lo que vimos y mira lo que él está predicando?. {Daisy Escalante Testimonio: 29-07-2017 #01, p3}

Entonces de repente mientras yo estaba diciéndole esto a las personas que estaban con nosotros, las ropas de aquel pastor que estaba predicando se le cayeron y quedó en paños menores, y salimos corriendo de allí y buscamos rápido la salida; y como esto estaba como en la loma, así arriba, comenzamos a bajar. Entonces al bajar la montaña vimos una lancha, y le pedimos al capitán que por favor nos llevara al otro lado del río pues ya no deseamos estar más allí en aquel lugar. Así que él nos dijo: claro, pero apúrense, pues siempre que bajan personas de esos estadios, unos soldados los siguen y si los atrapan pues ya no vuelven, y apúrense porque ahí vienen. Entonces cuando nos dijo así, nos señaló en la montaña arriba de donde habíamos bajado, y allí vimos a tres soldados que venían tras nosotros. Así que corrimos a la embarcación y ésta comenzó a girar para retirarse de la orilla, cuando vimos los soldados saltar al agua, y empezaron a nadar fuertemente hacia la embarcación, y vi cuando la abordaron. Entonces nos comenzamos a llenar de miedo, yo sentía mucho miedo y buscamos donde escondernos; y yo me fui detrás de una mesa que había allá en la embarcación, y cuando me agaché, vi uno de estos soldados, vi como uno de ellos entraba en la cabina del capitán y tomó el mando; y otro se dirigía hacia donde yo estaba, así que me asusté mucho, pero de repente me di cuenta que detrás de mí había como algo que estaba respirando; sentí un aliento muy cerca de mí, en mis espaldas. {Daisy Escalante Testimonio: 29-07-2017 #01, p4}

Entonces al voltear, veo un león, un león adulto, era hermoso, estaba sentado. Entonces sus ojos me miraron fijamente, y yo también lo miré a los ojos fijamente, pero sus ojos no eran como ojos de animal, eran como ojos de humano y estaba mirándome con ternura. Entonces al principio me asusté cuando lo vi, por la impresión, pero luego cuando le vi sus ojos que emanaban ternura, comencé a sentir paz. Entonces el león se paró, y cayó sobre el soldado que venía hacia mí, lo tiró al suelo y éste dejó de moverse, no le vi moverse más. Entonces luego vi cómo, este león también, pasó hacia la cabina de control y embistió al soldado que había hecho girar el barco, y le pasó el mando al capitán que ya lo habían sacado de aquel lugar. Entonces luego, fue donde el otro grupo que estaba asustado, porque estaban allí instigándolo otro soldado, embistió también a este soldado y así pudimos continuar a salvo hacia el otro lado del río. {Daisy Escalante Testimonio: 29-07-2017 #01, p5}

Entonces al mirar, allí en aquel lugar, vi como pudimos llegar al otro lado del río; y cuando llegamos allí, al otro lado del río, nos despidieron amablemente y nos dijeron: sigan por ese camino y no se salgan de él. Así que seguimos subiendo, y así lo hicimos, comenzamos a subir, de repente yo me volteo para atrás y digo: déjame ver por dónde va el barco. Entonces cuando miro hacia atrás para ver la embarcación, veo el león que viene detrás de nosotros. Entonces como que me desesperé y le dije a mi familia y a los hermanos que venían con nosotros: debemos regresar, el león se vino con nosotros, él es de la embarcación, van a pensar que no los estamos llevando, vamos a regresarlo. {Daisy Escalante Testimonio: 29-07-2017 #01, p6}

Pero entonces, mientras yo estaba hablándole eso a las personas que iban conmigo, de repente una persona frente a nosotros comenzó a saludarnos y nos decía: hola, bienvenidos, vengan, vengan. Entonces vimos unos grupos de personas allí en aquel lugar; cuando nos recibieron, algunos estaban sólo sentados en el suelo, pero estaban llorando, unos estaban hasta solitos también en unas esquinas allí sentados y estaban llorando muy fuerte, llorando sin parar, y aunque tenían sus manos en la cara yo veía como sus lágrimas caían al suelo. Entonces pregunté a la persona que nos saludó, a la que nos recibió, que ¿por qué ellos lloraban?. Entonces él me contestó: ellos saben que deben estar aquí, pero haberlo dejado todo es muy duro para ellos, esta es la fase uno, es la fase más difícil. Entonces vi, en ese lugar, campos dispuestos para ararlos, pero nadie lo hacía porque todos estaban sufriendo, todos estaban llorando. Además de eso, en aquel lugar precioso, vi unas cabañitas pequeñas, pero nadie en ellas, pues todos estaban afuera y estaban con este dolor llorando. Y al mirar en ese lugar, veía en diferentes lugares letreros que decían: estación número uno. {Daisy Escalante Testimonio: 29-07-2017 #01, p7}

Entonces al llegar donde el señor que nos recibió, le dije: el león vino con nosotros y él pertenece al barco, así que yo quiero devolverlo, tenemos que volver para llevarlo al barco. Pero el señor me sonrió y me dijo: el león siempre acompaña a los de la estación 4, siempre que vemos al león bajar con personas o alguien que baja, y va para la estación 4, pues el león va con ellos. Entonces le pregunté: ¿y qué es eso de la estación 4?. Y él me dijo: ven y ve. Entonces me llevó al recorrido de la estación donde estábamos ahí, la estación número 1. Entonces cuando vi todo lo que había en esa estación, me pude dar cuenta que era un lugar, que era muy bonito, un lugar muy tranquilo, pero las personas a pesar de que aquel lugar estaba tranquilo, estaban llorando. {Daisy Escalante Testimonio: 29-07-2017 #01, p8}

Pero nos dijo: no se preocupen, tienen que seguir su camino. Entonces nos dio agua a tomar y nos indicó el camino por donde teníamos que seguir y nos despedimos y nos fuimos camino arriba. Así que mientras salíamos de aquel lugar yo pude escuchar a alguien que dijo: miren, el león va con ellos, son de la estación 4. Así que por alguna razón todos allí sabían lo que simbolizaba el león, menos nosotros. Así que seguimos nuestro camino y pronto otro personaje nos comenzó a saludar, al lado de él había un letrero que decía estación número 2, lo podía apreciar en aquel momento. Y llegamos y él con mucha amabilidad procedió a mostrarnos el área de aquel campamento, muy amable nos llevó al recorrido del lugar y entonces comenzamos a ver que allí había cosas que yo no había podido apreciar en el campamento anterior. Vi las cabañitas otra vez, eran iguales, y vimos ya el campo, estaba arado, era muy diferente al campo anterior, y personas sembrando. Estas estaban ya más calmadas, pero se veían como un tanto preocupadas, entonces todos quedaron asombrados al ver el león con nosotros, y el guía me dijo: ya se están aclimatando y pronto serán felices. {Daisy Escalante Testimonio: 29-07-2017 #01, p9}

Así que después de esto nos dieron agua otra vez y nos llevaron para continuar el camino; nos despidió y continuamos camino arriba, cada vez el camino era más angosto y más elevado; y ya cerca de la próxima estación, también nos salió a recibir otro señor, muy amable el señor y nos llevó al recorrido de aquel lugar, igual que nos hacían en las estaciones anteriores. Así que pasé otra vez por el letrero que decía esta vez, estación número 3. Había las mismas cabañas, los mismos campos, pero noté que ahora las personas allí, que estaban sembrando, estaban gozosos, y nos mostraban ellos mismos las plantitas que ellos mismos habían cultivado, lo que habían crecido, y que estaban en el proceso ellos de seguir sembrando, sembrando. Entonces nos comenzaron a decir como ellos sembraban, a explicarnos como ellos lo hacían. Yo vi que en sus caras había paz y seguridad, y todos eran muy trabajadores. {Daisy Escalante Testimonio: 29-07-2017 #01, p10}

Así que nuestro guía nos dijo vengan a ver las cabañitas, esta vez fuimos a ver las cabañas, pero esta vez no nada más las vimos de lejos sino que pude entrar a ellas, y cuando entramos vi que dentro de la puerta, en la entrada había un cántaro de cristal y uno de barro, estaban llenos de agua, y dentro de las cabañas, ya vi un matre [colchon] de tela que estaba como enrollado, que el guía nos dijo que en la noche pues esto se desenrollaba para que las personas pudieran dormir y en el día pues las volvían a enrollar y permanecían enrolladas. Además vi una mesita pequeña y habían allí tres libros, entonces me acerqué rápido a verlos y pude apreciar que eran la Biblia, el Espíritu de la Profecía y el Himnario Antiguo, y yo estaba contenta, y los cogí para verlos. También me pude dar cuenta que había una bandeja con pan en un extremo de la choza, y al salir afuera de la cabaña, cuando nos llevaron, pude ver que cada cabaña al lado tenía tres piedras, simulaba como un fogón y una pequeña pila de leña. Así que las cabañitas eran pequeñas y con solo eso, que era lo único que ellos tenían, aparte de las siembras, se veían felices. Entonces le pregunté al personaje que nos estaba guiando que ¿que comían a diario?, y él me dijo: pronto lo sabrás. Entonces nos dirigió al camino y nos dijo que sigamos porque pronto iba a terminar nuestra jornada, porque la próxima estación era la de nosotros. {Daisy Escalante Testimonio: 29-07-2017 #01, p11}

Así que nos despidió gozosos y así mismo pues continuamos nuestro camino. Así que llegamos un tanto fatigados, pues cada vez la cuesta era más angosta y más difícil la subida, y nos recibieron como antes, y también pude apreciar allí amados hermanos un letrero que decía: estación número cuatro. Tanto el que nos recibió como los demás que estaban allí, se mostraron que estaban felices al vernos y rápidamente nos llevaron a las cabañas que debíamos ocupar por familias, porque cada familia tenía su cabaña. Entonces al entrar a la cabaña que nos tocaba a mi familia y a mí, vi las mismas cosas que en la estación anterior, sólo existían unas leves variantes, sólo había un cántaro grande de barro en la entrada y un cántaro de barro también pequeño. El cántaro grande estaba lleno de agua, pero el pequeño estaba vacío. Entonces al ver esto nuestro guía, en ese campamento nos dio unas instrucciones, y nos dijo: estén bien atentos, tomad esta bolsa de semillas, y cada mañana debéis sembrar en aquel lado del campo, y nos señaló el lugar donde nos tocaba por las familias. {Daisy Escalante Testimonio: 29-07-2017 #01, p12}

Entonces nos dijo que cada quien tenía su siembra ya estipulada y que según la trabajasen y la sembrasen así de esa forma era que iban a segar. Entonces nos siguió diciendo que debíamos recordar que cada día, cada día nosotros teníamos que comer de lo que nosotros sembrábamos y que si no sembrábamos pues no íbamos a tener que comer. Así que me acordé en ese momento, cuando él dijo eso, de la mesa de pan que vi en la estación anterior, pero cuando miré a mis alrededores allí, no la vi, no la pude apreciar. Pero cuando terminé de mirar, para ver si veía la mesa de pan, el guía nos siguió diciendo: cada mañana, las familias hacen su culto familiar en sus cabañas, y luego salen al campo. Pero en la tarde, todas se reúnen en aquel lugar y nos señaló, y cuando nos señaló el lugar, vi un llano, era de tierra y grama y los asientos eran troncos, troncos de árboles que habían cortado y estaban en aquel lugar. Entonces él nos dijo que en esos troncos era que nos sentábamos para el culto vespertino de agradecimiento a Dios, allí era donde nos íbamos a reunir. Así que al salir y caminar un poco por el campamento pude apreciar otra variante, las cabañas estaban mucho más separadas que en la estación anterior, no estaban ya tan juntas. Así que llegó la noche, todas las familias fuimos a aquel lugar donde él nos había dicho que nos íbamos a reunir para tener el culto vespertino, el culto de agradecimiento, y pude ver allí en aquel lugar que se oraba, que se leía la palabra de Dios, el espíritu de la profecía, se cantaban himnos, y se recitaban de memoria grandes partes de los salmos, y otras partes de la biblia. {Daisy Escalante Testimonio: 29-07-2017 #01, p13}

Entonces cada uno de nosotros dábamos gracias a Dios por los cuidados y la provisión de cada día, y antes de acabar todo esto, y de orar para que cada quien se fuera a sus cabañas, un señor se paró y nos dijo: hermanos recuerden la señal, al verla, alistémonos. Entonces yo pregunté asombrada: ¿qué señal? ¿qué señal? ¿de qué están hablando? no sé. Entonces allí, en aquel momento, me dijeron que cuando viéramos luces bajando del cielo a las llanuras, debíamos alistarnos para salir. Así que me quedé con eso, pensando en eso, pero nos fuimos a dormir. Y entonces yo decía, meditando: ¿que será eso? ¿que serán esas palabras? ¿qué querrán decir?. Entonces, pues nada, me quedé dormida. Y al otro día temprano, luego del culto familiar salimos a sembrar y vimos en nuestro campo que había espiguitas con semillas y estábamos contentos y comenzamos a comer y dijimos: ¿quién habrá sembrado esto? si ayer cuando nos mostraron el lugar no había nada sembrado, pero gracias Señor, ya estamos agradecidos ahí espigando las semillas y comiendo. Entonces también fuimos al río en busca de agua con el cántaro pequeño y también sembramos una parte de la parcela que se nos había asignado. Entonces yo pensé: esto que estoy sembrando ahora va a pasar mucho tiempo en germinar, pero por alguna razón la paz y la armonía y la felicidad era tanta y tanta en aquel lugar, que yo dejé de preocuparme. Así que terminó el día con el culto vespertino y otra vez escuchando la señal y fuimos a la cama. {Daisy Escalante Testimonio: 29-07-2017 #01, p14}

Entonces nos levantamos al otro día y luego del culto, al salir al campo, vimos allí que todo lo sembrado el día anterior ya tenía fruto, y así cada día sembrábamos, el día anterior, y eso que sembrábamos era la comida del día siguiente, y estábamos tan maravillados y tan contentos por lo que Dios hacía por nosotros día tras día en aquel lugar. Allí pude ver que no había espacio para la ociosidad, todos laborábamos todo el día y sólo de tarde para el culto era que nos reuníamos, para alabar y glorificar el nombre de Dios. {Daisy Escalante Testimonio: 29-07-2017 #01, p15}

Así que nos fuimos a dormir y cuando era ya tarde aparecieron unos personajes vestidos de blanco a la puerta de cada cabaña, y nos dijeron: es hora, alístense. Entonces todos salimos y pude ver cuando salí de la cabaña que otros salían también, e íbamos montaña arriba en fila y nos dijeron: es hora, entonces yo pregunté: ¿es hora de qué?. Es que les espera el campamento 5. Entonces yo decía: ¿pero cómo? todo lo que hemos sembrado y todo, todo se está quedando aquí ¿qué va a pasar?. Pero todos seguían ese camino, así que yo también comencé a seguirlo. Fuimos llevados toda la noche, casi llegamos amaneciendo al campamento 5 cuando pude divisar el letrero que decía: campamento 5. Y allí pude ver otra variante, allí las cabañas eran aún más pequeñas, y eran aún más retiradas una de las otras, al punto que si no las buscábamos no veíamos las cabañas del vecino. Entonces allí el primer día se nos proveyó alimento, pero del segundo día en adelante todo fue muy parecido al campamento 4. Sólo por unas variantes, el agua estaba más lejos, el campo de siembra era más duro, más hostil, no crecía tanto como en el anterior, la tierra era más difícil y teníamos que trabajar más por el alimento diario. Así que esto nos llevó a orar más y a buscar más de Dios porque era más difícil aquel lugar. {Daisy Escalante Testimonio: 29-07-2017 #01, p16}

Así pues, pasaban los días y las noches, cuando una noche, luego del culto e irnos a nuestras chozas, vimos las luces del cielo que bajaban a las llanuras. Entonces inmediatamente escuchamos una voz: es hora, salgan, es hora, salgan. Entonces por alguna razón, ya sabíamos qué hacer, así que todos corrimos montaña abajo y fuimos a las llanuras. Vimos allí muchas personas y comenzamos a voz en cuello a proclamar el último mensaje de amonestación a este mundo sin rodeos, algunos escuchaban y se venían al grupo y comenzaban a proclamar igual que nosotros el mismo mensaje, pero la mayoría nos miraba y se ponían airados. Entonces pronto escuchamos una voz que dijo, bien fuerte: basta, salid. Entonces todos corrimos otra vez de vuelta a la montaña, ahora el grupo era más grande, pues se le sumaban los que escucharon y aceptaron el último mensaje, y todos corríamos con fuerza. {Daisy Escalante Testimonio: 29-07-2017 #01, p17}

Cuando de repente, pude mirar atrás de mí, para ver yo, según yo para mirar todos los que venían detrás de mí, también corriendo en mi misma dirección, de los de nuestro grupo. Pero cuando miré, lo que me percaté fue que vi hombres que estaban enfurecidos, y nos seguían montaña arriba. Entonces ya los veía muy cerca, muy cerca de nosotros, y dije: Señor, por favor ayúdanos, ayúdanos, porque nos van a agarrar, esta montaña está muy difícil de subir, y ya yo siento que no tengo fuerzas. Entonces de repente, cuando estábamos ahí en ese lugar, pues ya entonces, vimos cómo se comenzó a alumbrar la montaña, la montaña comenzó a tener luces por diferentes lugares, entonces cuando yo me fijé para ver bien aquellas luces, comencé a ver que eran ángeles, entonces muchos de estos ángeles pasaban corriendo para el lado de nosotros montaña abajo y embestían a estas personas que venían a hacernos daño, pero otros nos iban dirigiendo montaña hacia arriba para lugares donde solamente ellos sabían a dónde iban. {Daisy Escalante Testimonio: 29-07-2017 #01, p18}

Así que seguimos subiendo con los que nos iban dirigiendo y pronto llegamos a ciertos lugares bien escarpados, bien difíciles de llegar, pero llegamos como a unas cuevas. Entonces yo podía ver como que en las diferentes montañas alrededor de donde yo estaba, había diferentes cuevas, entonces por grupos nos entraban ahí, y cuando nos entraron ahí, pues ya nos sentíamos seguros, un poco cansados, un poco agitados pero seguros porque dos ángeles se ponían al frente de la puerta de las cuevas y ya sentíamos que nada ni nadie podía llegar ahí para hacernos daño. {Daisy Escalante Testimonio: 29-07-2017 #01, p19}

De repente mientras estábamos ahí, que ya nos sentíamos seguros, en medio de la noche se oyó un estruendo y una luz bien brillante y bien fuerte, entonces yo corrí a la puerta de la cueva y le pregunté a uno de los ángeles: ¿ya viene verdad? ¿Es Jesús el que viene?, entonces él me contestó: sí, sí ya viene nuestro Rey de reyes y Señor de señores. Entonces comencé a llorar, sabía que ya todo había acabado, no más dolor, no más muerte, no más persecución, ya estábamos ahí sellados y custodiados por nuestro gran Dios y su maravilloso reino. Entonces me sentía tan feliz, tan feliz, todos allí comenzamos a llorar, sentíamos que el corazón se nos salía. Todos nos miramos cuando los ángeles dijeron que tenían que irse. Entonces les dijimos: ¿pero cómo? ¿cómo que se van?. Entonces nos dijeron: si, tenemos que ir, tenemos que ir a formar parte del coro angelical, tenemos que estar ahí cuando Jesús venga, ya Él viene y nosotros tenemos que ser parte de ese coro angelical, pero ya mismo nos vemos, no se preocupen, ya mismo nos vemos. Entonces nos sonrieron y nos dijeron: paz, ya todo acabó. {Daisy Escalante Testimonio: 29-07-2017 #01, p20}

Estábamos tan contentos, amados hermanos, vimos cuando fueron al cielo a ser parte del gran coro que se oía y se veía en las nubes, esto tan maravilloso, todos estábamos felices y nos arrodillamos y alabábamos al que vive por los siglos de los siglos. En ese momento mientras estábamos ahí en esa adoración, en ese momento tan solemne, viendo que nuestro Dios venía en las nubes de los cielos ya, y que todo iba a acabar ya, todo el sufrimiento, todo el llanto, todo el dolor, escuché una voz que nos decía a todos nosotros: voy breve, voy en breve. Entonces cuando escuché eso, dije: voy breve, voy breve, ¿qué quiere decir esto?. Y volví a escuchar la voz aún más fuerte y con más claridad y la voz me dijo: diles que todo está listo, que se preparen pues regreso muy pronto. {Daisy Escalante Testimonio: 29-07-2017 #01, p21}

En ese momento, amados, desperté. Con un gozo de la bendita esperanza de salvación, y con el deseo ardiente en mi corazón de que todos y cada uno de nosotros podamos ser parte de esta maravillosa salvación. Dios nos ayude a todos a llegar, Dios nos ayude a todos a pasar por el proceso por el cual Dios desea que cada uno de nosotros pasemos para que podamos perfeccionar este carácter para encontrarnos con Cristo Jesús en las nubes de los cielos. Que Dios me los bendiga a todos. {Daisy Escalante Testimonio: 29-07-2017 #01, p22}