(Tornado de Humo)
Y mientras yo observaba todo esto oí un grito detrás de mí. Yo miré y vi un gran tornado de humo que venía en dirección a la camioneta. Venía a toda velocidad y arrasaba con todo lo que había a su paso. Se me dijo entonces: habla. Abrí mi boca y salieron estas palabras: huyan, huyan a los montes, apúrense.
Muchos comenzaron a llegar a la camioneta y se subieron a ella. El conductor avanzó a toda velocidad más el tornado era muy extenso y sentíamos que el humo ya era muy cerca de nosotros. Empezamos a sentir el humo en nuestras narices y pensamos que íbamos a morir asfixiados, más pronto el conductor aceleró más y salimos del área de humo y pudimos respirar aire puro. En ese momento ahí desperté y se me dijo: Apocalipsis 9:18.
Rápidamente me levanté, comencé a escribir todo lo que el Señor me había dejado saber durante la noche, y comencé por los primeros que ya les dejé dicho que soñé esta misma noche. Por alguna razón, cuando terminé de escribir lo anterior a esto que les acabo de comentar, olvidé por completo lo que había soñado. Sabía que había soñado otra cosa, sabía que era importante pero no recordaba absolutamente nada. En ese momento comencé a pedirle al Señor, y le dije: Señor, si es tu voluntad y si esto es de beneficio a tu pueblo, por favor haz algo para que pueda acordarme porque no recuerdo nada, absolutamente nada, sé que soñé otra cosa pero no lo recuerdo.
Y hermanos, ésto quiero compartir con ustedes, este testimonio referente a este sueño. Yo, como les dije, ya había pensado, estaba consciente de que había soñado algo pero yo no me acordaba, más sólo oré y pedí por esto, seguí estudiando la palabra, Su palabra; y pronto mi esposo, estaba calentando un pan en un sartén encima de la estufa, y me dice: Daisy, mira, mira, mira un remolino de humo; ¿cómo es esto ésto nunca ha pasado, mira se mueve como un tornado. Y él estaba asombrado porque ésto había pasado, era como de dos pulgadas de ancho y tenía como un metro de alto. En ese momento al ver esto, y él al dejarme saber esto porque él fue el primero que lo vio, me acordé del sueño que les acabo de compartir. Oh amados hermanos, que no hace El Eterno por nosotros, Él lo hace todo. Ahora la pregunta es: ¿estaremos nosotros listos para hacerlo todo por el Maestro". Quiera Dios es mi ruego y oración que así sea. Que el Eterno nos bendiga."