1 Pedro 4; »Santiago 5; »Joel 3; »Habacuc 2; »Filemón 1; »Oseas 12; »Colosenses 2; »Nahúm 2; »1 Tesalonicenses 4; »Romanos 2; »Cantares 3; »Sofonías 1; »Jeremías 4; »Tito 2; »Salmos 3. {Daisy Escalante Testimonio: 28-08-2017, p1}
"1Puesto que Cristo ha padecido por nosotros en la carne, vosotros también armaos del mismo pensamiento; porque el que ha padecido en la carne, cesó de pecado; 2para que ya el tiempo que queda en la carne, viva, no en las concupiscencias de los hombres, sino en la voluntad de Dios. 3Baste ya el tiempo pasado de [nuestra] vida para haber hecho la voluntad de los gentiles, andando en lascivias, concupiscencias, embriagueces, desenfrenos, banquetes y abominables idolatrías. 4En lo cual les parece cosa extraña que vosotros no corráis con [ellos] en el mismo desenfreno de disolución, y [os] ultrajan; 5[pero] ellos darán cuenta al que está preparado para juzgar a los vivos y a los muertos. 6Porque por esto también ha sido predicado el evangelio a los muertos; para que sean juzgados en la carne según los hombres, pero vivan en el espíritu según Dios. 7Mas el fin de todas las cosas se acerca; sed, pues, sobrios, y velad en oración. 8Y sobre todo, tened entre vosotros ferviente amor; porque el amor cubrirá multitud de pecados. 9Hospedaos los unos a los otros sin murmuraciones. 10Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios. 11Si alguno habla, [hable] conforme a la palabra de Dios; si alguno ministra, [ministre] conforme al poder que Dios da; para que en todo Dios sea glorificado por Jesucristo, al cual sea gloria e imperio para siempre jamás. Amén. 12Amados, no os extrañéis acerca de la prueba de fuego la cual se hace para probaros, como si alguna cosa extraña os aconteciese; 13antes bien regocijaos en que sois participantes de los padecimientos de Cristo; para que cuando su gloria sea revelada, os regocijéis con gran alegría. 14Si sois vituperados por el nombre de Cristo, [sois] bienaventurados; porque el Espíritu de gloria y de Dios reposa sobre vosotros. Cierto según ellos, Él es blasfemado, mas según vosotros Él es glorificado. 15Así que, ninguno de vosotros padezca como homicida, o ladrón, o malhechor, o por entremeterse en asuntos ajenos. 16Pero si [alguno padece] como cristiano, no se avergüence; antes glorifique a Dios por ello. 17Porque [es] tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero [comienza] por nosotros, ¿cuál [será] el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios? 18Y si el justo con dificultad es salvo; ¿en dónde aparecerá el impío y el pecador? 19Por tanto, los que padecen según la voluntad de Dios, encomienden [a Él] sus almas, como a fiel Creador, haciendo el bien." {1 Pedro 4}
"1¡Vamos ahora, ricos! Llorad y aullad por vuestras miserias que os vendrán. 2Vuestras riquezas están podridas; y vuestras ropas están comidas de polilla. 3Vuestro oro y plata están corroídos, y su óxido testificará contra vosotros, y comerá vuestra carne como fuego. Habéis acumulado tesoro para los días postreros. 4He aquí, clama el jornal de los obreros que han segado vuestros campos, el cual por engaño no les ha sido pagado de vosotros; y los clamores de los que habían segado, han entrado en los oídos del Señor de los ejércitos. 5Habéis vivido en placeres sobre la tierra, y habéis sido disolutos; habéis engrosado vuestros corazones como en día de matanza. 6Habéis condenado y dado muerte al justo; y él no os resiste. 7Por tanto, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia, hasta que reciba la lluvia temprana y tardía. 8Tened paciencia también vosotros; afirmad vuestros corazones; porque la venida del Señor se acerca. 9Hermanos, no os quejéis unos contra otros, para que no seáis condenados; he aquí el Juez está a la puerta. 10Hermanos míos, tomad por ejemplo de aflicción y de paciencia a los profetas que han hablado en el nombre del Señor. 11He aquí, tenemos por bienaventurados a los que sufren. Habéis oído de la paciencia de Job, y habéis visto el fin del Señor; que el Señor es muy misericordioso y compasivo. 12Mas por sobre todas las cosas, mis hermanos; no juréis, ni por el cielo, ni por la tierra, ni por ningún otro juramento; sino que vuestro sí sea sí, y vuestro no, sea no; para que no caigáis en condenación. 13¿Está alguno afligido entre vosotros? Haga oración. ¿Está alguno alegre? Cante salmos. 14¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor. 15Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados. 16Confesaos vuestras faltas unos a otros, y rogad los unos por los otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo, puede mucho. 17Elías era un hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras, y oró fervientemente que no lloviese, y no llovió sobre la tierra por tres años y seis meses. 18Y otra vez oró, y el cielo dio lluvia, y la tierra produjo su fruto. 19Hermanos, si alguno de vosotros errare de la verdad, y alguno le convirtiere, 20sepa que el que haga volver al pecador del error de su camino, salvará de muerte un alma, y cubrirá multitud de pecados." {Santiago 5}
"1Porque he aquí que en aquellos días, y en aquel tiempo en que haré volver la cautividad de Judá y de Jerusalén, 2reuniré a todas las naciones, y las haré descender al valle de Josafat, y allí entraré en juicio con ellas a causa de mi pueblo, y de Israel mi heredad, a los cuales esparcieron entre las naciones, y repartieron mi tierra; 3y echaron suertes sobre mi pueblo, y a los niños dieron por una ramera, y vendieron las niñas por vino para beber. 4Y también, ¿qué tengo yo con vosotras, Tiro y Sidón, y todos los términos de Filistea? ¿Queréis vengaros de mí? Y si de mí os vengáis, bien pronto haré yo recaer la paga sobre vuestra cabeza. 5Porque habéis llevado mi plata y mi oro, y mis cosas preciosas y hermosas metisteis en vuestros templos; 6y vendisteis los hijos de Judá y los hijos de Jerusalén a los hijos de los griegos, para alejarlos de sus términos. 7He aquí los levantaré yo del lugar donde los vendisteis, y volveré vuestra paga sobre vuestra cabeza. 8Y venderé vuestros hijos y vuestras hijas en la mano de los hijos de Judá, y ellos los venderán a los sabeos, nación lejana; porque Jehová ha hablado. 9Pregonad esto entre las naciones, proclamad guerra, despertad a los valientes, acérquense, vengan todos los hombres de guerra. 10Haced espadas de vuestros azadones, lanzas de vuestras hoces; diga el débil: Fuerte [soy]. 11Juntaos y venid, gentes todas de alrededor, y congregaos; haz venir allí, oh Jehová, tus fuertes. 12Las gentes se despierten, y suban al valle de Josafat; porque allí me sentaré para juzgar a todas las gentes de alrededor. 13Echad la hoz, porque la mies está ya madura. Venid, descended; porque el lagar está lleno, rebosan las lagaretas; porque grande [es] la maldad de ellos. 14Multitudes, multitudes en el valle de la decisión; porque cercano [está] el día de Jehová en el valle de la decisión. 15El sol y la luna se oscurecerán, y las estrellas retraerán su resplandor. 16Jehová rugirá desde Sión, y dará su voz desde Jerusalén, y temblarán los cielos y la tierra; mas Jehová [será] la esperanza de su pueblo, y la fortaleza de los hijos de Israel. 17Y conoceréis que yo [soy] Jehová vuestro Dios, que habito en Sión, monte de mi santidad; y será Jerusalén santa, y extraños no pasarán más por ella. 18Y será en aquel tiempo, que los montes destilarán mosto, y los collados fluirán leche, y por todos los arroyos de Judá correrán aguas; y saldrá una fuente de la casa de Jehová, y regará el valle de Sitim. 19Egipto será destruido, y Edom será vuelto en desierto asolado, por la injuria hecha a los hijos de Judá; porque derramaron en su tierra la sangre inocente. 20Mas Judá para siempre será habitada, y Jerusalén por generación y generación. 21Y limpiaré su sangre que [aún] no he limpiado; y Jehová morará en Sión." {Joel 3}
"1Sobre mi guarda estaré, y sobre la fortaleza estaré firme; y velaré para ver qué habrá de decirme, y qué habré de responder cuando yo sea reprendido. 2Y Jehová me respondió, y dijo: Escribe la visión, y declárala en tablas, para que corra el que leyere en ella. 3Aunque la visión tardará aún por tiempo, mas al fin hablará, y no mentirá; aunque se tardare, espéralo, que sin duda vendrá; no tardará. 4He aquí se enorgullece aquel cuya alma no es recta en él; mas el justo por su fe vivirá. 5Y también, por cuanto peca por el vino, [es] un hombre soberbio, y no queda en casa; el cual ensancha como el infierno su alma, y [es] como la muerte, que no se sacia; antes reúne para sí todas las naciones, y amontona para sí todos los pueblos. 6¿No han de levantar todos éstos refrán sobre él, y sarcasmos contra él? Y dirán: ¡Ay del que multiplicó lo que no era suyo! Y, ¿hasta cuándo había de amontonar sobre sí barro espeso? 7¿No se levantarán de repente los que te han de morder, y se despertarán los que te han de quitar de tu lugar, y serás a ellos por rapiña? 8Porque tú has despojado a muchas naciones, todos los que han quedado de los pueblos te despojarán; a causa de la sangre de los hombres, y de la violencia de la tierra, de las ciudades y de todos los que moran en ellas. 9¡Ay del que codicia ganancia deshonesta para su casa, para poner en alto su nido, para ser librado del poder del mal! 10Tomaste consejo vergonzoso para tu casa, asolaste muchos pueblos, y has pecado [contra] tu alma. 11Porque la piedra clamará desde el muro, y la tabla del enmaderado le responderá. 12¡Ay del que edifica la ciudad con sangre, y del que funda una ciudad con iniquidad! 13¿No [es] esto de Jehová de los ejércitos? Los pueblos pues, trabajarán para el fuego, y las gentes se fatigarán en vano. 14Porque la tierra será llena del conocimiento de la gloria de Jehová, como las aguas cubren el mar. 15¡Ay del que da de beber a su compañero! ¡[Ay de ti] que le acercas tu odre y le embriagas, para mirar su desnudez! 16Te has llenado de deshonra más que de honra; bebe tú también, y serás descubierto; el cáliz de la mano derecha de Jehová volverá sobre ti, y vómito de afrenta sobre tu gloria. 17Porque la rapiña del Líbano caerá sobre ti, y la destrucción de las fieras lo quebrantará; a causa de la sangre de los hombres, y de la violencia de la tierra, de las ciudades, y de todos los que moran en ellas. 18¿De qué sirve la escultura que esculpió el que la hizo? ¿La estatua de fundición, que enseña mentira, para que haciendo imágenes mudas confíe el hacedor en su obra? 19¡Ay del que dice al palo; Despiértate; y a la piedra muda: Levántate! ¿Podrá él enseñar? He aquí él está cubierto de oro y plata, y no [hay] espíritu dentro de él. 20Mas Jehová [está] en su santo templo; calle delante de Él toda la tierra." {Habacuc 2}
"1Pablo, prisionero de Jesucristo, y [nuestro] hermano Timoteo, a Filemón, amado, y colaborador nuestro, 2y a [nuestra] amada Apia, y a Arquipo, nuestro compañero de milicia, y a la iglesia que está en tu casa. 3Gracia a vosotros, y paz de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo. 4Doy gracias a mi Dios, haciendo siempre mención de ti en mis oraciones, 5oyendo de tu amor, y de la fe que tienes hacia el Señor Jesús, y para con todos los santos; 6para que la comunicación de tu fe sea eficaz en el reconocimiento de todo el bien que está en vosotros en Cristo Jesús. 7Porque tenemos gran gozo y consolación en tu amor, de que por ti, oh hermano, han sido recreadas las entrañas de los santos. 8Por lo cual, aunque tengo mucha resolución en Cristo para mandarte lo que conviene, 9más bien te ruego por amor, siendo como soy, Pablo ya anciano, y ahora además, prisionero de Jesucristo. 10Te ruego por mi hijo Onésimo, a quien engendré en mis prisiones, 11el cual en otro tiempo te fue inútil, mas ahora a ti y a mí nos es útil, 12el cual vuelvo a enviarte; tú, pues, recíbele como a mis entrañas. 13Yo quería retenerle conmigo, para que en lugar tuyo me sirviese en las prisiones del evangelio; 14pero nada quise hacer sin tu consentimiento; para que tu favor no fuese como de necesidad, sino voluntario. 15Porque quizá para esto se apartó [de ti] por algún tiempo, para que le recibieses para siempre; 16no ya como siervo, sino [como] más que siervo, [como] hermano amado, mayormente para mí, pero cuánto más para ti, tanto en la carne como en el Señor. 17Así que, si me tienes por compañero, recíbele como a mí mismo. 18Y si en algo te dañó, o te debe, cárgalo a mi cuenta. 19Yo Pablo [lo] escribí de mi propia mano, yo [lo] pagaré; por no decirte que aun tú mismo te me debes además. 20Sí, hermano, góceme yo de ti en el Señor; recrea mis entrañas en el Señor. 21Te he escrito confiando en tu obediencia, sabiendo que harás aun más de lo que te digo. 22Y asimismo prepárame también alojamiento; porque espero que por vuestras oraciones os seré concedido. 23Te saludan Epafras, mi compañero en la prisión por Cristo Jesús, 24Marcos, Aristarco, Demas, Lucas, mis colaboradores. 25La gracia de nuestro Señor Jesucristo [sea] con vuestro espíritu. Amén." {Filemón 1}
"1Efraín se apacienta de viento, y sigue al viento solano; mentira y destrucción aumenta continuamente; porque hicieron alianza con los asirios, y el aceite es llevado a Egipto. 2Pleito tiene Jehová con Judá para castigar a Jacob conforme a sus caminos: le pagará conforme a sus obras. 3En el vientre tomó por el calcañar a su hermano, y con su poder luchó con Dios. 4Sí, luchó con el Ángel, y prevaleció; lloró, y le rogó; en Betel le encontró, y allí habló con nosotros. 5Mas Jehová es Dios de los ejércitos: Jehová [es] su memorial. 6Tú, pues, vuélvete a tu Dios; guarda misericordia y juicio, y en tu Dios espera siempre. 7Es mercader que tiene en su mano peso falso, amador de opresión. 8Y dijo Efraín: Ciertamente yo he enriquecido, he hallado riquezas para mí: nadie hallará en mí iniquidad, ni pecado en todos mis trabajos. 9Pero yo [soy] Jehová tu Dios desde la tierra de Egipto; aún te haré morar en tiendas, como en los días de la fiesta. 10Y he hablado a los profetas, y yo aumenté la profecía, y por medio de los profetas puse semejanzas. 11¿[Hay] iniquidad [en] Galaad? Ciertamente vanidad han sido; en Gilgal sacrificaron bueyes; y aún sus altares son como montones en los surcos del campo. 12Mas Jacob huyó a tierra de Aram, y sirvió Israel por esposa, y por esposa fue pastor. 13Y por un profeta hizo subir Jehová a Israel de Egipto, y por un profeta fue preservado. 14Efraín ha provocado [a Dios] con amarguras; por tanto, su sangre se derramará sobre él, y su Señor le pagará su oprobio." {Oseas 12}
"1Mas quiero que sepáis cuán grande lucha sostengo por vosotros, y [por] los que están en Laodicea, y [por] todos los que nunca han visto mi rostro en la carne; 2para que sean consolados sus corazones, unidos en amor, hasta [alcanzar] todas las riquezas de la plena seguridad del entendimiento; a fin de conocer el misterio de Dios, y del Padre, y de Cristo, 3en quien están escondidos todos los tesoros de sabiduría y conocimiento. 4Y esto digo para que nadie os engañe con palabras persuasivas. 5Porque aunque esté ausente en la carne, no obstante en espíritu estoy con vosotros, gozándome y mirando vuestro orden y la firmeza de vuestra fe en Cristo. 6Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en Él; 7arraigados y sobreedificados en Él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en ella con acciones de gracias. 8Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y vanas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo. 9Porque en Él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, 10y vosotros estáis completos en Él, el cual es la cabeza de todo principado y potestad. 11En quien también sois circuncidados de circuncisión no hecha de mano, en el despojamiento del cuerpo del pecado de la carne, en la circuncisión de Cristo. 12Sepultados con Él en el bautismo, en el cual también sois resucitados con Él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos. 13Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con Él; perdonándoos todos los pecados, 14cancelando el manuscrito de las ordenanzas que había contra nosotros, que nos era contrario, quitándolo de en medio y clavándolo en la cruz; 15y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en sí mismo. 16Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o respecto a días de fiesta o de luna nueva, o de sábados; 17que son la sombra de lo por venir; mas el cuerpo [es] de Cristo. 18Nadie os prive de vuestra recompensa, afectando humildad y adoración a los ángeles, entremetiéndose en lo que no ha visto, vanamente hinchado por su propia mente carnal, 19y no asiéndose de la cabeza, de la cual todo el cuerpo, nutrido y enlazado por las coyunturas y los ligamentos, crece con el crecimiento de Dios. 20Si habéis muerto con Cristo en cuanto a los rudimentos del mundo, ¿por qué, entonces, como si vivieseis en el mundo, os sometéis a ordenanzas 21[tales como]: No toques, no gustes, no manejes 22(todas las cuales habrán de perecer con el uso), según mandamientos y doctrinas de hombres? 23Tales cosas tienen a la verdad cierta apariencia de sabiduría en adoración voluntaria, en humildad, y en duro trato del cuerpo, pero no tienen ningún valor para la satisfacción de la carne." {Colosenses 2}
"1Subió destruidor contra ti; guarda la fortaleza, mira el camino, fortifica los lomos, fortalece mucho la fuerza. 2Porque Jehová restituirá la gloria de Jacob como la gloria de Israel; porque vaciadores los vaciaron, y estropearon sus pámpanos. 3El escudo de sus valientes estará enrojecido, sus valientes vestidos de escarlata; los carros [serán] con fuego de antorchas en el día de su preparación, y las hayas temblarán. 4Los carros se precipitarán en las calles, discurrirán por las plazas; su parecer como antorchas encendidas; correrán como relámpagos. 5Él se acordará de sus valientes; andando tropezarán; se apresurarán a su muro; y se preparará la defensa. 6Las compuertas de los ríos se abrirán, y el palacio será destruido. 7Y la reina será llevada en cautividad; le mandarán que suba, y sus criadas [la] llevarán gimiendo como palomas, golpeándose su pecho. 8Y fue Nínive de tiempo antiguo como estanque de aguas; mas ellos huyen: Parad, parad; y ninguno mira. 9Saquead plata, saquead oro; no [hay] fin de las riquezas [y] suntuosidad de todos los objetos preciosos. 10Vacía, y agotada, y despedazada está, y el corazón derretido; temblor de rodillas, y dolor en todos los lomos, y los rostros de todos tomarán negrura. 11¿Qué [es] de la guarida de los leones, y de la majada de los cachorros de los leones, donde se recogía el león, y la leona, [y] los cachorros del león, y no había quien [los] atemorizase? 12El león arrebataba en abundancia para sus cachorros, y ahogaba para sus leonas, y llenaba de presa sus cavernas, y de robo sus guaridas. 13Heme aquí contra ti, dice Jehová de los ejércitos. Encenderé y reduciré a humo tus carros, y espada devorará tus leoncillos; y raeré de la tierra tu robo, y nunca más se oirá la voz de tus embajadores." {Nahum 2}
"1Además os rogamos hermanos y exhortamos en el Señor Jesús, que de la manera que fuisteis enseñados de nosotros de cómo debéis de conduciros y agradar a Dios, así abundéis más y más. 2Porque ya sabéis qué mandamientos os dimos por el Señor Jesús. 3Porque ésta es la voluntad de Dios, vuestra santificación; que os abstengáis de fornicación; 4que cada uno de vosotros sepa tener su vaso en santificación y honor; 5no en pasión de concupiscencia, como los gentiles que no conocen a Dios. 6Que ninguno agravie ni tome ventaja de su hermano, en nada; porque el Señor es vengador de todo esto, como ya os hemos dicho y protestado. 7Porque no nos ha llamado Dios a inmundicia, sino a santificación. 8Así que, el que menosprecia, no menosprecia a hombre, sino a Dios, el cual también nos dio su Espíritu Santo. 9Pero acerca del amor fraternal no tenéis necesidad de que os escriba; porque vosotros mismos habéis aprendido de Dios que os améis unos a otros; 10y a la verdad lo hacéis así con todos los hermanos que están por toda Macedonia. Pero os rogamos, hermanos, que abundéis [en ello] más y más; 11y que procuréis tener quietud, y ocuparos en vuestros propios negocios, y trabajar con vuestras manos de la manera que os hemos mandado; 12a fin de que andéis honestamente para con los de afuera, y no tengáis necesidad de nada. 13Mas no quiero, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza. 14Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Él a los que durmieron en Jesús. 15Por lo cual, os decimos esto por palabra del Señor; que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. 16Porque el Señor mismo con aclamación, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. 17Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, juntamente con ellos seremos arrebatados en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. 18Por tanto, consolaos unos a otros con estas palabras." {1 Tesalonicenses 4}
"1Por lo cual eres inexcusable, oh hombre, quienquiera que seas tú que juzgas; porque en lo que juzgas a otro, te condenas a ti mismo; porque tú que juzgas haces lo mismo. 2Pero sabemos que el juicio de Dios contra los que hacen tales cosas es según verdad. 3¿Y piensas esto, oh hombre, que juzgas a los que hacen tales cosas y haces lo mismo, que tú escaparás del juicio de Dios? 4¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, y paciencia y longanimidad, ignorando que la bondad de Dios te guía al arrepentimiento? 5Mas por tu dureza, y tu corazón no arrepentido, atesoras ira para ti mismo, para el día de la ira y de la manifestación del justo juicio de Dios, 6el cual pagará a cada uno conforme a sus obras: 7A los que, perseverando en bien hacer, buscan gloria y honra e inmortalidad, vida eterna. 8Pero indignación e ira, a los que son contenciosos y no obedecen a la verdad, antes obedecen a la injusticia. 9Tribulación y angustia sobre todo ser humano que hace lo malo, el judío primeramente, y también el griego. 10Pero gloria y honra y paz a todo el que hace lo bueno, al judío primeramente, y también al griego. 11Porque no hay acepción de personas para con Dios. 12Porque todos los que sin ley pecaron, sin ley también perecerán, y todos los que en la ley pecaron, por la ley serán juzgados. 13Porque no [son] los oidores de la ley los justos para con Dios, sino los hacedores de la ley serán justificados. 14Porque cuando los gentiles que no tienen ley, hacen por naturaleza lo que es de la ley, éstos, no teniendo ley, son ley a sí mismos, 15mostrando ellos, la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia y [sus] pensamientos, acusándose o aun excusándose unos a otros, 16en el día en que Dios juzgará por Jesucristo, los secretos de los hombres, conforme a mi evangelio. 17He aquí, tú tienes el sobrenombre de judío, y te apoyas en la ley, y te glorías en Dios, 18y conoces [su] voluntad, y apruebas lo mejor; siendo instruido por la ley; 19y confías en que eres guía de los ciegos, luz de los que están en tinieblas, 20instructor de los ignorantes, maestro de niños, que tienes la forma del conocimiento, y de la verdad en la ley. 21Tú, pues, que enseñas a otro, ¿no te enseñas a ti mismo? Tú que predicas que no se ha de hurtar, ¿hurtas? 22Tú que dices que no se ha de adulterar, ¿adulteras? Tú que abominas a los ídolos, ¿cometes sacrilegio? 23Tú que te jactas de la ley, ¿con infracción de la ley deshonras a Dios? 24Porque el nombre de Dios es blasfemado entre los gentiles por causa de vosotros, como está escrito. 25Pues la circuncisión ciertamente aprovecha si guardas la ley; pero si eres transgresor de la ley, tu circuncisión es hecha incircuncisión. 26De manera que si el incircunciso guarda la justicia de la ley, ¿no será su incircuncisión contada como circuncisión? 27Así que el que es incircunciso por naturaleza, si cumple la ley, ¿no te juzgará a ti que con la letra y la circuncisión eres transgresor de la ley? 28Porque no es judío el que lo es por fuera; ni [es] la circuncisión la que se hace exteriormente en la carne; 29sino que es judío el que lo es en el interior; y la circuncisión [es la] del corazón, en espíritu, no en letra; cuya alabanza no [es] de los hombres, sino de Dios." {Romanos 2}
"1Por las noches busqué en mi lecho al que ama mi alma; lo busqué, y no lo hallé. 2Me levantaré ahora, y rodearé por la ciudad; por las calles y por las plazas buscaré al que ama mi alma: Lo busqué, y no lo hallé. 3Me hallaron los guardas que rondan la ciudad, [y les dije]: ¿Habéis visto al que ama mi alma? 4Pasando de ellos un poco, hallé luego al que ama mi alma; trabé de él, y no lo dejé, hasta que lo metí en casa de mi madre, y en la cámara de la que me engendró. 5Yo os conjuro, oh doncellas de Jerusalén, por los corzos y por las ciervas del campo, que no despertéis ni hagáis velar al amor, hasta que quiera. 6¿Quién [es] ésta que sube del desierto como columna de humo, perfumada de mirra y de incienso, y de todo polvo aromático? 7He aquí [es] la litera de Salomón: Sesenta valientes la rodean, de los fuertes de Israel. 8Todos ellos tienen espadas, diestros en la guerra; cada uno [con] su espada sobre su muslo, por los temores de la noche. 9El rey Salomón se hizo un carruaje de madera del Líbano. 10Sus columnas hizo de plata, su respaldo de oro, su asiento de grana, su interior tapizado de amor, por las doncellas de Jerusalén. 11Salid, oh doncellas de Sión, y ved al rey Salomón con la corona con que le coronó su madre el día de su desposorio, y el día del gozo de su corazón." {Cantares 3}
"1Palabra de Jehová que vino a Sofonías hijo de Cusi, hijo de Gedalías, hijo de Amarías, hijo de Ezequías, en días de Josías hijo de Amón, rey de Judá. 2Destruiré del todo todas [las cosas] de sobre la faz de la tierra, dice Jehová. 3Destruiré los hombres y las bestias; destruiré las aves del cielo, y los peces del mar, y las piedras de tropiezo con los impíos; y talaré los hombres de sobre la faz de la tierra, dice Jehová. 4Y extenderé mi mano sobre Judá, y sobre todos los moradores de Jerusalén, y exterminaré de este lugar el remanente de Baal, [y] el nombre de los ministros idólatras con [sus] sacerdotes; 5y a los que se inclinan sobre los terrados al ejército del cielo; y a los que se inclinan jurando por Jehová y jurando por Milcom; 6y a los que vuelven atrás de en pos de Jehová; y a [los] que no buscaron a Jehová, ni preguntaron por Él. 7Calla en la presencia del Señor Jehová, porque el día de Jehová [está] cercano; porque Jehová ha preparado sacrificio, ha llamado a sus convidados. 8Y será que en el día del sacrificio de Jehová, haré visitación sobre los príncipes, y sobre los hijos del rey, y sobre todos los que visten ropa extranjera. 9Asimismo haré visitación en aquel día sobre todos los que saltan la puerta, los que llenan de robo y de engaño las casas de sus señores. 10Y habrá en aquel día, dice Jehová, voz de clamor desde la puerta del Pescado, y aullido desde la segunda, y grande quebrantamiento desde los collados. 11Aullad, moradores de Mactes, porque todo el pueblo mercader es destruido; talado son todos los que traían dinero. 12Y será en aquel tiempo, [que] yo escudriñaré a Jerusalén con candiles, y haré visitación sobre los hombres que están sentados sobre sus residuos de vino, los cuales dicen en su corazón: Jehová ni hará bien ni mal. 13Será por tanto saqueada su hacienda, y sus casas asoladas; y edificarán casas, mas no [las] habitarán; y plantarán viñas, mas no beberán el vino de ellas. 14Cercano [está] el día grande de Jehová, cercano y muy presuroso; clamor del día de Jehová; amargamente gritará allí el valiente. 15Día de ira aquel día, día de angustia y de aprieto, día de alboroto y de asolamiento, día de tiniebla y de oscuridad, día de nublado y de densa niebla, 16día de trompeta y de pregón de guerra sobre las ciudades fortificadas, y sobre las altas torres. 17Y atribularé a los hombres, y andarán como ciegos, porque pecaron contra Jehová; y la sangre de ellos será derramada como polvo, y su carne como estiércol. 18Ni su plata ni su oro podrá librarlos en el día de la ira de Jehová; pues toda la tierra será consumida con el fuego de su celo; porque ciertamente exterminio apresurado hará con todos los moradores de la tierra." {Sofonías 1}
"1Si te has de convertir, oh Israel, dice Jehová, conviértete a mí; y si quitares de delante de mí tus abominaciones, no andarás de acá para allá. 2Y jurarás, diciendo: Vive Jehová, en verdad, en juicio y en justicia; y las naciones se bendecirán en Él, y en Él se gloriarán. 3Porque así dice Jehová a todo varón de Judá y de Jerusalén: Haced barbecho para vosotros, y no sembréis entre espinos. 4Circuncidaos para Jehová, y quitad los prepucios de vuestro corazón, varones de Judá y moradores de Jerusalén; no sea que mi ira salga como fuego, y se encienda y no haya quien [la] apague, por la maldad de vuestras obras. 5Anunciad en Judá, y publicad en Jerusalén, y decid: Tocad trompeta en la tierra. Pregonad, juntaos, y decid: Reuníos, y entremos en las ciudades fortificadas. 6Alzad bandera en Sión, juntaos, no os detengáis; porque yo hago venir mal del norte, y destrucción grande. 7El león sube de su guarida, y el destructor de los gentiles viene en camino; ha salido de su lugar para tornar tu tierra en desolación; tus ciudades quedarán en ruinas, y sin morador. 8Por esto vestíos de cilicio, endechad y aullad; porque la ira de Jehová no se ha apartado de nosotros. 9Y será en aquel día, dice Jehová, que desfallecerá el corazón del rey, y el corazón de los príncipes, y los sacerdotes estarán atónitos, y se maravillarán los profetas. 10Y dije: ¡Ay, ay, Jehová Dios! verdaderamente en gran manera has engañado a este pueblo y a Jerusalén, diciendo: Paz tendréis; pues la espada ha venido hasta el alma. 11En aquel tiempo se dirá de este pueblo y de Jerusalén: Viento seco de las alturas del desierto vino a la hija de mi pueblo, no para aventar, ni para limpiar. 12Viento más vehemente que éste vendrá a mí; y ahora yo pronunciaré juicios contra ellos. 13He aquí que subirá como nube, y su carro como torbellino; sus caballos son más ligeros que las águilas. ¡Ay de nosotros, porque hemos sido saqueados! 14Lava tu corazón de maldad, oh Jerusalén, para que seas salva. ¿Hasta cuándo permanecerán en medio de ti los pensamientos de iniquidad? 15Porque una voz proclama desde Dan, y anuncia calamidad desde el monte de Efraín. 16Decid a las naciones; he aquí, haced oír sobre Jerusalén: Guardas vienen de tierra lejana, y darán su voz sobre las ciudades de Judá. 17Como guardas de campo, estuvieron contra ella en derredor, porque se rebeló contra mí, dice Jehová. 18Tu camino y tus obras te hicieron esto, ésta [es] tu maldad; por lo cual amargura penetrará hasta tu corazón. 19¡Mis entrañas, mis entrañas! Me duelen las fibras de mi corazón; mi corazón se agita dentro de mí; no callaré; porque voz de trompeta has oído, oh alma mía, pregón de guerra. 20Destrucción tras destrucción es anunciada; porque toda la tierra es devastada; de repente son destruidas mis tiendas, en un momento mis cortinas. 21¿Hasta cuándo he de ver bandera [y] he de oír sonido de trompeta? 22Porque mi pueblo es necio; no me han conocido, [son] hijos ignorantes y sin entendimiento; [son] sabios para mal hacer, pero hacer el bien no lo saben. 23Miré la tierra, y he aquí que [estaba] desordenada y vacía; y los cielos, y no había en ellos luz. 24Miré los montes, y he aquí que temblaban, y todos los collados fueron destruidos. 25Miré, y no [había] hombre alguno, y todas las aves del cielo se habían ido. 26Miré, y he aquí la tierra fértil [era] un desierto, y todas sus ciudades estaban asoladas a la presencia de Jehová, delante del furor de su ira. 27Porque así dice Jehová: Toda la tierra será asolada; mas no haré consumación. 28Por esto se enlutará la tierra, y los cielos arriba se oscurecerán, porque hablé, [lo] determiné, y no me arrepentiré, ni me retraeré de ello. 29Por el estruendo de la gente de a caballo y de los arqueros huirá toda la ciudad; entrarán en las espesuras de los bosques y subirán a los peñascos; todas las ciudades serán abandonadas, y no quedará en ellas morador alguno. 30Y tú, desolada, ¿qué harás? Aunque te vistas de grana, aunque te adornes con atavíos de oro, aunque pintes con antimonio tus ojos, en vano te engalanas; te menospreciaron tus amantes, buscarán tu vida. 31Porque oí una voz como de mujer que está de parto, angustia como de primeriza; voz de la hija de Sión que lamenta y extiende sus manos, [diciendo]: ¡Ay ahora de mí! que mi alma desmaya a causa de los asesinos." {Jeremías 4}
"1Pero tú habla lo que armoniza con la sana doctrina. 2Que los ancianos sean sobrios, honestos, templados, sanos en la fe, en la caridad, en la paciencia. 3Las ancianas asimismo, [sean] de un porte santo, no calumniadoras, no dadas a mucho vino, maestras de honestidad; 4que enseñen a las mujeres jóvenes a ser prudentes, a que amen a sus maridos, a que amen a sus hijos; 5[a ser] discretas, castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos; para que la palabra de Dios no sea blasfemada. 6Exhorta asimismo a los jóvenes a que sean prudentes; 7presentándote tú en todo como ejemplo de buenas obras; en doctrina, [mostrando] integridad, honestidad, sinceridad, 8palabra sana, e irreprochable; para que el adversario se avergüence, y no tenga nada malo que decir de vosotros. 9[Exhorta] a los siervos a ser obedientes a sus amos, [y] a que [les] agraden en todo; que no [sean] respondones; 10no defraudando, sino mostrando toda buena lealtad; para que en todo adornen la doctrina de Dios nuestro Salvador. 11Porque la gracia de Dios que trae salvación se ha manifestado a todos los hombres, 12enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a las concupiscencias mundanas, vivamos en este presente mundo, sobria, justa y piadosamente. 13Aguardando aquella esperanza bienaventurada, y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, 14quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad, y purificar para sí un pueblo peculiar, celoso de buenas obras. 15Estas cosas habla y exhorta, y reprende con toda autoridad. Nadie te menosprecie." {Tito 2}
"1«Salmo de David, cuando huía de adelante de Absalón su hijo» ¡Oh Jehová, cuánto se han multiplicado mis enemigos! Muchos se levantan contra mí. 2Muchos dicen de mi vida: No hay para él salvación en Dios. (Selah) 3Pero tú, oh Jehová, [eres] escudo alrededor de mí, mi gloria, y el que levanta mi cabeza. 4Con mi voz clamé a Jehová, y Él me respondió desde su monte santo. (Selah) 5Yo me acosté y dormí, y desperté; porque Jehová me sostuvo. 6No temeré de diez millares de pueblos, que pusieren sitio contra mí. 7Levántate, oh Jehová; sálvame, oh Dios mío; porque tú heriste a todos mis enemigos [en] la quijada; los dientes de los malos quebrantaste. 8De Jehová es la salvación: Sobre tu pueblo [es] tu bendición. (Selah)" {Salmos 3}