Testimonio
26-09-2019
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(La Importancia del culto Matutino y Vespertino)

Amados, 26 de septiembre del 2019. En sueños vi como la adoración a Dios era un mero formalismo, y que no se le daba el énfasis y el respeto que merecía. Se me dejó saber que muy pocos reconocen, los seres humanos, la importancia y el resguardo del maligno que esto provee. Se me dejó saber que si realmente supiéramos lo que pasa en el culto matutino y vespertino, no lo tomaríamos tan livianamente; alabaríamos al Señor una y otra vez, y no nos permitiríamos desplegar la palabra sin que éstos estuvieran entre nosotros. Se me dejó saber que mientras más alabamos en cánticos de alabanza, nuestro corazón es enternecido si meditamos en las letras de dichos himnos; y que luego de elevar múltiples cantos al trono celestial, toda rodilla debería doblarse ante Dios en oración de súplica y ruego por la presencia del Espíritu Santo; así los santos ángeles mantendrían lejos del altar familiar toda hueste maligna y así el Espíritu Santo, apelando a nuestra mente y corazón, serían impregnados los mayores hitos de la salvación en cada integrante, y la verdad fluirá triunfante en el vínculo familiar; cuantos sin preparar la atmósfera celestial, tiran sus palabras al viento, y el enemigo que fluye entre ellos no dejará prosperar la palabra de verdad por más que ésta sea recalcada. {Daisy Escalante Testimonio: 26-09-2019, p1}

Fui llevada a un lugar donde las damas adoraban, todas con la cabeza cubierta en supuesta señal de reverencia a Dios, pero su corazón no estaba allí; sus ojos estaban distraídos y su vano hablar era un reflejo de su vacío corazón, esto era transmitido a los tiernos y jóvenes corazones que absorbían aquella liviandad en extremacía; entonces, en ese momento se me dijo: habla. Hablé, y dije: ¿creen ustedes que cubrirse la cabeza, damas, ante Dios es bueno?. Y contestaron: sí. Entonces, ¿porqué se la tapan para que su pelo no se ensucie, moje o se despeine con gran maestría? pero ante Dios todo es vano y superficial; ¿no mirará el Señor la hipocresía de vuestra supuesta adoración y la repudiará?. En ese momento todas estaban con sus codos recostados de una mesa, en la cual estaban sentadas agarrándose la cara, y al oír esto se espantaron. Seguí hablando y seguí diciendo: ¿cómo creéis que vas a educar a los pequeños si ustedes mismas no están educadas?. Acto seguido vi un hombre que hablaba. Se me dejó saber que habían llegado unos hermanos de color y que no los habían recibido bien. Le dije: ¿Cómo osan hablar de la palabra de verdad si su corazón es espurio y manchado por el racismo?. Este hombre dejó de hablar y fue preocupado a una esquina del salón; allí hablamos de los hitos, de cómo cada detalle celestial es en demasía importante para la salvación, y que la norma cada vez bajada, que por muchos es tomada, será la causa de su ruina eterna. {Daisy Escalante Testimonio: 26-09-2019, p2}

Vi muchos burlarse y otros estar atentos a lo que allí se había dicho. Luego de decir, lo dicho antes, salí de allí con los que habían escuchado. Seguimos compartiendo con gran ahínco las verdades de Dios y su alta norma de salvación. {Daisy Escalante Testimonio: 26-09-2019, p3}

En ese momento, amados, ahí desperté. Desperté meditando en todas estas cosas, y mientras estaba despierta meditando, el Señor me dijo: Jeremías 18 y Jeremías 19. Quiera Dios que cada uno de nosotros salgamos del mero formalismo, y que cada uno de nosotros podamos darnos cuenta que todo lo que el Señor nos pide que hagamos, es porque realmente él quiere que a través de todo esto pasemos por el proceso que va a cambiar nuestras vidas por su poder, por su gracia y por su misericordia para que podamos ser aceptados en Él. Que el Señor me los bendiga. {Daisy Escalante Testimonio: 26-09-2019, p4}

"1La palabra que vino a Jeremías de parte de Jehová, diciendo: 2Levántate, y vete a casa del alfarero, y allí te haré oír mis palabras. 3Y descendí a casa del alfarero, y he aquí que él hacía una obra sobre la rueda. 4Y el vaso de barro que él hacía se echó a perder en la mano del alfarero; así que volvió a hacer de él otro vaso, según al alfarero le pareció mejor hacerlo. 5Entonces vino a mí palabra de Jehová, diciendo: 6¿No podré yo hacer de vosotros como este alfarero, oh casa de Israel, dice Jehová? He aquí que como el barro en la mano del alfarero, así [sois] vosotros en mi mano, oh casa de Israel. 7En un instante hablaré acerca de una nación, o de un reino, para arrancar, y derribar, y destruir. 8Y si esta nación de la cual he hablado se vuelve de su maldad, yo me arrepentiré del mal que había pensado hacerle. 9Y en un instante hablaré acerca de una nación y de un reino, para edificar y para plantar. 10Pero si hiciere lo malo delante de mis ojos, no oyendo mi voz, me arrepentiré del bien que había determinado hacerle. 11Ahora pues, habla luego a todo hombre de Judá, y a los moradores de Jerusalén, diciendo: Así dice Jehová: He aquí que yo dispongo mal contra vosotros, y trazo contra vosotros designios; conviértase ahora cada uno de su mal camino, y mejorad vuestros caminos y vuestras obras. 12Y dijeron: Es por demás; porque en pos de nuestras imaginaciones hemos de ir, y cada uno de nosotros ha de hacer el pensamiento de su malvado corazón. 13Por tanto, así dice Jehová: Preguntad ahora a las gentes, quién ha oído cosa semejante. Una cosa muy horrible ha hecho la virgen de Israel. 14¿Dejará [el hombre] la nieve del Líbano [que viene] de la roca del campo? ¿Podrán ser abandonadas las aguas frías que corren de lejanas tierras? 15Pero mi pueblo me ha olvidado, quemando incienso a las vanidades, y éstas les han hecho tropezar en sus caminos, [desviándoles de] las sendas antiguas, para que caminen por sendas, por camino no preparado; 16para poner su tierra en desolación y en burla perpetua; todo el que pase por ella se asombrará, y meneará su cabeza. 17Como viento solano los esparciré delante del enemigo; les mostraré las espaldas, y no el rostro, en el día de su calamidad. 18Y dijeron: Venid, y tramemos maquinaciones contra Jeremías; porque la ley no faltará del sacerdote, ni consejo del sabio, ni palabra del profeta. Venid e hirámoslo de lengua, y no miremos a ninguna de sus palabras. 19Oh Jehová, mira por mí, y oye la voz de los que contienden conmigo. 20¿Se da mal por bien para que hayan cavado hoyo para mi alma? Acuérdate que me puse delante de ti para hablar bien por ellos, para apartar de ellos tu ira. 21Por tanto, entrega sus hijos a hambre, y haz derramar su [sangre] por medio de la espada; y sus esposas queden sin hijos, y viudas; y sus maridos sean puestos a muerte, y sus jóvenes heridos a espada en la guerra. 22Óigase clamor de sus casas, cuando traigas sobre ellos ejército de repente; porque cavaron hoyo para prenderme, y a mis pies han escondido lazos. 23Mas tú, oh Jehová, conoces todo su consejo contra mí para muerte; no perdones su maldad, ni borres su pecado de delante de tu rostro: y tropiecen delante de ti; haz así con ellos en el tiempo de tu furor." {Jeremías 18}

"1Así dice Jehová: Ve, y compra una vasija de barro de alfarero, y [lleva] contigo de los ancianos del pueblo, y de los ancianos de los sacerdotes; 2y sal al valle del hijo de Hinom, que [está] a la entrada de la puerta oriental, y proclama allí las palabras que yo te hablaré. 3Dirás, pues: Oíd palabra de Jehová, oh reyes de Judá, y moradores de Jerusalén. Así dice Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: He aquí que yo traigo mal sobre este lugar, tal que quien lo oyere, le retiñirán los oídos. 4Porque me dejaron, y enajenaron este lugar, y ofrecieron en él perfumes a dioses ajenos, los cuales no habían ellos conocido, ni sus padres, ni los reyes de Judá; y llenaron este lugar de sangre de inocentes. 5Y edificaron lugares altos a Baal, para quemar con fuego a sus hijos en holocaustos al mismo Baal; cosa que no les mandé, ni hablé, ni me vino al pensamiento. 6Por tanto, he aquí vienen días, dice Jehová, que este lugar no se llamará más Tofet, ni valle del hijo de Hinom, sino valle de la Matanza. 7Y desvaneceré el consejo de Judá y de Jerusalén en este lugar; y les haré caer a espada delante de sus enemigos, y en las manos de los que buscan sus vidas; y daré sus cuerpos para comida de las aves del cielo y de las bestias de la tierra. 8Y pondré a esta ciudad en desolación y burla; todo aquel que pasare por ella se asombrará, y silbará sobre todas sus plagas. 9Y les haré comer la carne de sus hijos y la carne de sus hijas; y cada uno comerá la carne de su amigo, en el cerco y en el apuro con que los estrecharán sus enemigos y los que buscan sus almas. 10Y quebrarás la vasija ante los ojos de los varones que van contigo, 11y les dirás: Así dice Jehová de los ejércitos: Así quebrantaré a este pueblo y a esta ciudad, como quien quiebra un vaso de barro, que no puede más restaurarse; y en Tofet se enterrarán, porque no [habrá] otro lugar para enterrar. 12Así haré a este lugar, dice Jehová, y a sus moradores, poniendo esta ciudad como Tofet. 13Y las casas de Jerusalén, y las casas de los reyes de Judá, serán como el lugar de Tofet inmundas, por todas las casas sobre cuyos tejados quemaron incienso a todo el ejército del cielo, y vertieron libaciones a dioses ajenos. 14Y volvió Jeremías de Tofet, a donde le envió Jehová a profetizar, y se paró en el atrio de la casa de Jehová, y dijo a todo el pueblo: 15Así dice Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: He aquí yo traigo sobre esta ciudad y sobre todas sus villas todo el mal que hablé contra ella; porque han endurecido su cerviz, para no oír mis palabras." {Jeremías 19}