En sueños, yo iba por un camino de campo, ¡y me regocijaba por ello, en aquella paz y tranquilidad que allí estaba experimentando! De pronto, yo vi que del monte que estaba al lado del camino, salió un león. Éste era joven, y estaba flaco, yo podía ver sus costillas. Éste comenzó a caminar hacia mí, y de repente (no sé cómo), en mis manos hubieron cadenas pesadas y gruesas, más yo tenía fuerzas para cargarlas., y comencé a darle por la cabeza al león, cada vez que se me acercaba, y le hería su cabeza y ésta sangraba, pero éste seguía intentando acercárseme para hacerme daño; más yo seguía defendiéndome con aquella cadena. En ese momento, ahí desperté. {Daisy Escalante Testimonio: 26-05-2024, p1}
Me puse a orar, y a pedirle al ETERNO DIOS que me dejara saber qué quería decir esto. Luego de conversar por mucho rato con EL ETERNO en silencio, me volví a dormir. {Daisy Escalante Testimonio: 26-05-2024, p2}
Esta vez, en sueños, me vi con otra persona en un lugar, y este lugar, estaba inundándose con agua proveniente de un río que se desbordó. Y el agua venía hacia mí y la otra persona que estaba a mi lado. Con gran fuerza, comenzamos a correr, y pronto vimos un león. Éste, ahora era grande y fuerte, y venía hacia nosotros, más se me indicó no detener la marcha. Entre las aguas turbulentas e impetuosas, venía tras nosotros; y de frente a nosotros, el león fuerte. Al indicarnos avanzar, así lo hicimos; y pronto, sin casi notarlo, pasamos al lado del león, ¡y éste ni nos tocó!; y quedó tras nosotros. Éste gritó fuertemente airado, por no podernos atrapar. {Daisy Escalante Testimonio: 26-05-2024, p3}
Seguimos calle arriba, y el león corrió tras nosotros, pero le llevábamos ventaja. En un lugar, vimos un corral redondo de algunos cuatro y medio pies de alto, y escuché una voz que habló, mas no veía quién era, que dijo: “¡Entren al corral!” Miré el corral y su altura, y vi a lo lejos al león y su tamaño, y dije: Si entramos ahí, sin duda nos atrapará, y dije: No. No lo haremos. Seguiremos monte arriba. Entonces, a toda carrera, entramos al monte. Trepamos un árbol frondoso muy grande, que tenía escalones. Y subimos con facilidad, más al subir los escalones, éstos desaparecieron, así, el león no nos atrapó. Y escuché la voz otra vez, hablarle a otra voz, diciendo: “Si hubiera entrado al cerco, lo hubiéramos logrado y los hubiéramos devorado, más aquí no podemos. ¡Vámonos!” Nomás estas voces terminaron de hablar, el león, a toda prisa, se fue; y allí desperté. {Daisy Escalante Testimonio: 26-05-2024, p4}
Ciertamente amados, el enemigo está como león rugiente, buscando a quién devorar, y su blanco es: La Obra del ETERNO. Más, a pesar de toda »agilidad, »fuerza y »persistencia que tenga el maligno, ¡siempre tendremos oportuno socorro! Pidamos al ETERNO DIOS discernimiento en todas las cosas, para que realmente podamos ver las cosas como son, y no como el maligno desea que las veamos. Haciendo así, siempre, (en toda lucha), tendremos oportuno socorro en CRISTO JESÚS. {Daisy Escalante Testimonio: 26-05-2024, p5}
Sigamos pues, orando incesantemente unos por los otros. Que EL SEÑOR nos bendiga. {Daisy Escalante Testimonio: 26-05-2024, p6}