Testimonio
26-05-2020
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(Cada uno vele por su alma)

Mayo 26 del 2020. En sueño se me mostró una llanura, y personas que preparaban unas camillas rústicas. Vi como muchas preparaban estas camillas y pregunté: ¿por qué esto?. Se me dijo: observa. Observé y vi como estas personas terminaron las camillas y montaron en ellas una persona. Algunos montaron padre, madre, hijos, hijas, amigo, amiga o alguna persona que amaban para poder llevarlos. Les vi comenzar su carrera, el fin era cruzar la llanura, y comenzaron a subir por un camino hacia la montaña. Vi que al cruzar la llanura fue prácticamente fácil, pero al comenzar a subir yo veía el gran esfuerzo que hacían los que arrastraban estas camillas. {Daisy Escalante Testimonio: 26-05-2020, p1}

Mientras éstos hacían este gran esfuerzo, se me dijo: observa a los que van en las camillas. Yo observé, y vi que éstos iban muy tranquilos y relajados, unos leían libros, otros con su celular, otros comían, en fin estaban tranquilamente despreocupados. Pregunté: ¿ellos pueden caminar?. Me contestó: sí. Entonces dije: ¿por qué no se bajan entonces de estas camillas?. Se me dijo: diles que lo hagan. Así yo lo hice. Fui hasta donde ellos, los que cargaban las camillas y les dije: no arrastren más estas camillas con estas personas, están dejando su vitalidad aquí, cuando a ellos ni les preocupa su esfuerzo; ellos pueden caminar y bien tomar turno con ustedes, pero a ellos sólo les importa ir cómodos despreocupados mientras ustedes hacen el trabajo pesado, no son dignos de ser llevados. Al decir esto, algunos de los que arrastraban las camillas me miraron y con más ímpetu siguieron arrastrando las camillas; otros discutían con el que llevaban en la camilla para que dejara de ser vividor del esfuerzo ajeno; y dos de ellos soltaron de inmediato las camillas. {Daisy Escalante Testimonio: 26-05-2020, p2}

Yo vi que los que continuaron con las camillas a cuestas, arrastrando con la persona en ella, no pasó mucho tiempo cuando éstas colapsaron y cayeron al suelo agonizantes; al pasar esto, los que iban en las camillas que ellos llevaban, se levantaron y corrieron montaña abajo, huyendo del deber de tener que ayudar al que los llevaba a cuestas y que ahora agonizaba. Luego de esto vi los que discutían, el que llevaba la camilla con el que iba en la camilla; vi que el que llevaba la camilla le reclamaba al que estaba en la camilla para que le ayudara, más este, el de la camilla se levantó de esta y dijo: ¿cómo osas decirme que pase este trabajo? yo estoy aquí por tus súplicas, pero pasar trabajo ni lo pienses; diciendo esto, vi que los que iban en camillas y discutían comenzaron su camino montaña abajo. Miré entonces a los que habían soltado las camillas, les oí decir a los que estaban en las camillas: hasta aquí les llevamos, ahora ustedes van por su cuenta. Los de las camillas respondieron: ¿Cómo? no podemos. A lo que ellos les contestaron: si no aprendieron en el camino que los llevamos, lo lamentamos, pero no desobedeceremos la orden de Dios, no los llevaremos más. Vi entonces que los que cargaban estas dos camillas siguieron adelante su camino, y ángeles fueron comisionados para ayudarles en la ascensión a la montaña y les vi felices. Los dos que quedaron en las camillas les oí decir: vamos tras ellos. Ellos se levantaron y les vi ascender por un tramo, pero pronto el calor y el cansancio los hizo retroceder, y corrieron montaña abajo, y yo no les vi más. {Daisy Escalante Testimonio: 26-05-2020, p3}

Pronto vi un grupo de diez personas que subían alegremente conversando, ayudándose unos a los otros; compartían el pan que llevaban, una jarra de agua, y así subían tranquilos, y siguieron su camino a la montaña. Cuando pasaron frente a mí los observé, sus rostros reflejaban paz, tranquilidad, esperanza y amor; iban en el camino disfrutando de las hermosas enseñanzas de la palabra de Dios, y se gozaban en ellas. Éstos levantaban las normas en su vida y no se permitían disminuirlas. Ellos corrían a la meta para alcanzarla, y ángeles eran comisionados para ayudarles en su arduo caminar. Fue maravilloso ver aquella escena, era ver un pedazo de cielo aquí en la tierra. Pronto un arco iris rodeó aquella montaña, y una luz muy resplandeciente se posó en ella, y su luz era tan resplandeciente que casi yo no veía la montaña. {Daisy Escalante Testimonio: 26-05-2020, p4}

Ahí la escena cambió, y fui llevada a una ciudad. Vi en ella caos, las personas vagaban en las calles buscando alimento y alguna cosa de necesidad inmediata, más ésta no se encontraba. Les vi con rostros horrorizados, mientras caminaba por aquella ciudad arruinada encontré algunos de los que vi bajar la montaña, estaban tirados en un rincón pidiendo ayuda que nunca les llegó. {Daisy Escalante Testimonio: 26-05-2020, p5}

La escena volvió a cambiar y fui llevada a un lugar donde vi a un hombre que predicaba a otros, era una eminencia en la prédica, le vi acabar el tema y le vi marcharse a su casa; entonces se me dijo: entre en esa casa, debes ser testigo. Yo entré, vi al hombre seduciendo jovencitas y mujeres jóvenes; vi que si alguna se negaba, ésta la tomaba por la fuerza; éstas lloraban y estaban asustadas; vi biblias tiradas por el piso en el forcejeo, y sangre en algunas partes del piso y muebles de aquella casa. Hablé al hombre y le dije: déjalas, no las lastimes ¿no es usted cristiano?. Me miró y me tomó por un brazo, y me hizo violencia para que me callara. Yo le dije a las damas que ahí estaban: salgan, salgan ahora que pueden. Pero ellas se rieron y me dijeron: ¿no sabes que el que entra aquí no sale sin ser su mujer?. No podía escuchar lo que los labios de ellas estaban diciendo y su conformidad de quedar allí. Miré al hombre a los ojos, y dije: Señor, protégeme. Inmediatamente todo cambió, y estuve fuera de la casa, y mis ojos se abrieron, y vi que aquella casa era rodeada de seres malignos; estos eran muchísimos y protegían todo lo que era abominable. Exclamé: Señor, sácame de aquí, sácame de aquí por favor. Fui sacada por su amor y misericordia de aquel lugar. {Daisy Escalante Testimonio: 26-05-2020, p6}

Entonces fui suspendida en los aires, vi muchas ciudades que me llevaron a observar. Fue terrible aquello. Aquello que vi, seres malignos en cada parte de ellas; yo les veía caminar tras las personas, dentro de las personas, fusionadas con ellas; en las calles de todas aquellas ciudades, en los edificios, en las casas y dije: Oh Señor, ya invadieron todo. Me contestó: así es, y el que a sabiendas permanezca en ella será su presa. {Daisy Escalante Testimonio: 26-05-2020, p7}

Fue horrible amados, ver todas esas malignidades, y ver que las personas que estaban ahí se sentían tranquilas sin saber que tantas malignidades les rodeaban. Dije: Señor, con esto no hay escapatoria ¿Qué haremos?. Contestó: anda no temas, ahora es su tiempo y este será muy corto, las tinieblas reinarán un poco antes que venga la luz, y luego todo acabará por siempre; ahora es tiempo de terminar de preparar a los que llevarán la luz a ellos, anda ve a los tuyos y diles así: que cada uno vele por su alma, poneos a cuentas con Dios, no doblad ni a derecha ni a izquierda, muy pronto el pueblo real del Eterno, el que vive para siempre brillará en todo su esplendor en el mundo, y muchos se sumarán a las filas de salvación; esforzaos por ser parte de ellos, no hagáis nada que no sea aprobado por Dios y os lo lograréis; éstos no brillarán por luz propia, sino que el poder de lo alto estará sobre ellos, y ninguna hueste maligna los podrá detener; esfuérzate y se valiente. {Daisy Escalante Testimonio: 26-05-2020, p8}

Ahí desperté amados hermanos, rogando al Señor que así sea, que aprovechemos este tiempo de preparación con Dios, juntos con Dios, que sea Él el que nos instruya, porque Él quiere instruir a su pueblo, bebamos de la fuente pura, del agua viva que proviene de Cristo Jesús. Que el Señor nos bendiga a todos. {Daisy Escalante Testimonio: 26-05-2020, p9}