Amados, abril 24 del 2019. En sueños yo estaba en una guagua[autobús] pública, iba con unos niños, adultos y jóvenes; nuestro destino era llegar a un campo, los niños estaban desinquietos pero alegres, pasamos por una ciudad y escuchamos un ruido, era un ruido como de una explosión, y seguido a esto algunos niños y jóvenes se les cambió su mirada y querían morder y desgarrar todo a su paso. Se me dejó saber que debía apartarme de ellos y así lo hice con lágrimas en mis ojos, pues sabía que esas almas estaban ya poseídas para destruir y ser destruidos. Alerté a muchos a salir de aquel lugar, pues yo veía y sabía que aquellos poseídos, ya en ellos no había esperanza. Yo les veía como cuando el león salta sobre su presa y ésta ya no puede escapar. Pregunté: ¿Oh Señor y por qué esto?. Mi acompañante contestó: observa. Vi entonces una casa con una familia, ésta según había salido de la ciudad, más sus costumbres, pensamientos y deseos estaban en lo aprendido en esta ciudad. No tenían sometimiento a Dios ni a sus palabras, y sólo su conveniencia y deseo era su forma de vida. Sus ojos se dieron a la lujuria y su pensar a vanidades de abominaciones, no desearon lo eterno, porque sus pasiones dominaban la orden del día. Vi como todos caían de una forma u otra en las siete diferentes formas de caída, y sus familiares los alentaban. Tan deforme eran sus caracteres que algo maligno los airaba y atacaban aún a sus primogenitores, estos sin afecto natural atacaban y su fin era abrirse paso sin importar las consecuencias que arrojaban. No había allí lugar a la tranquilidad y el raciocinio, todo era algarabía y disipación. Entonces dijo mi acompañante: hay senda ancha y espaciosa de gran mortandad, más hay una estrecha de gran trabajo pero su fin es la salvación, muchos transitan por la vida en el sendero de la apariencia y su fin ya es sabido, más el que recorre su camino de penuria sembrando, al fin cosechará. {Daisy Escalante Testimonio: 24-04-2019 #01, p1}
Cuando termino de decirme esto me dijo colosenses 2:4. En ese momento, amados, ahí desperté. Quiera Dios que cada uno de nosotros podamos entender las palabras que el Eterno nos quiere decir y expresar a cada uno de nosotros. Que el Señor les bendiga. {Daisy Escalante Testimonio: 24-04-2019 #01, p2}
"4Y esto digo para que nadie os engañe con palabras persuasivas." {Colosenses 2:4}