Amados, hoy es 24 de abril, y otra vez he recibido un sueño bastante extenso, es continuación de los primeros cuatro mandamientos, que en la vez pasada les puse lo que el Señor me inspiró y me mostró a través de su ley; esto surgió desde las 2 de la mañana hasta las 6:30 de la mañana, hoy lunes 24 de abril. Pues, como siempre, cuando el Señor me urge a compartir algo, lo hago; he tenido muchas persecuciones de lo que anteriormente he compartido, pero yo no soy nadie, yo sencillamente sigo lo que Dios me dice, lo que quiere que yo haga, así que yo lo voy a compartir y cada uno de ustedes tome sus conclusiones y que el Espíritu Santo del Señor los dirija. {Daisy Escalante Testimonio: 24-04-2017, p1}
Eran las 2 de la mañana cuando comenzó esto, ya que comenzó entre dormida y despierta y apenas pues había ido al baño y cuando llegué vi que eran las dos de la mañana, y apenas me quedé entre dormida y despierta comenzó a pasar esto. Apareció otra vez el ángel brillante, me dijo: yo soy el ángel que salgo delante de Jehová y vengo a explicarte la otra tabla de los diez mandamientos. En letras de oro, siempre aparecían los mandamientos, como me dijo él, te vengo a explicar la segunda tabla, los otros seis mandamientos. {Daisy Escalante Testimonio: 24-04-2017, p2}
El primero: Honra a tu padre y a tu madre -y sabemos ¿verdad?- para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da. Se me explicó que los padres son una expresión o extensión del amor ágape, que el cielo goza dando a cada familia, pero que no honramos a nuestros padres cuando sabemos que necesitan y no estamos ahí para ellos. Vi a cada hijo, por generaciones, pensando en sus propios planes, metas; y dejaban atrás lo que verdaderamente era importante; ponían a sus padres a cuidados de otros en casas de cuidado, viviendas; y el afecto natural de ellos se iba opacando con las cosas de este mundo, y era reemplazado por sus ambiciones. Se me fue mostrado también y vi padres y madres que eran maltratados en forma verbal y física por sus hijos, y como hijos conocedores de la verdad que hacían sufrir a sus padres, éstos lloraban y gemían ante Dios por sus hijos, y ángeles salían prestos con las oraciones ante Jesús; y vi cómo Jesús levantaba sus manos y éstos otra vez salían prestos a asistir, junto al Espíritu Santo, a estos hijos que estaban descarriados; pero muchos de estos hijos rechazaban la advertencia, pero otros la aceptaban y su gozo volvía otra vez, y regresaban nuevamente y se reunían con sus padres y vivían felices. Pero cuando estaba yo viendo todo esto, me dijo el ángel: ninguno que, siendo instruido, se apartare y no se arrepienta, se podrá salvar, aunque estos padres intercedan por ellos. Vi como había muchos padres y madres en hospitales con problemas fuertes de salud por el sufrimiento que le afligían estos hijos, y estos sufrían allí grandemente por ver a sus hijos felices en el camino de la perdición y por más que oraban y les advertían ellos no querían hacer caso; vi también padres que amonestaban a sus hijos y éstos volvían otra vez a ellos, pero muchos no volvían. Me dijo el ángel: mira. Y yo vi, y vi una luz grande y estaba bien brillante y ésta se ponía en medio de los padres y los hijos y ellos comenzaban a brillar tanto que yo casi no los podía ver. Así que pregunté qué era eso que yo casi no podía ver. Entonces él me dijo que ese era el espíritu y el poder de Elías, el poder de convencimiento final, el último llamado de gracia antes de que acabe, pues está a punto de acabar amados, eso así se me dijo. {Daisy Escalante Testimonio: 24-04-2017, p3}
Entonces los que lo acepten serán aceptados en el Amado, así que luego vi cómo se desvanecía esa luz, y padres e hijos se abrazaban y caminaban juntos; pero otros, cuando esta luz estaba en ellos y la luz, como que se desapareció un poco, vi como algunos se iban para un lado y otros para el otro, unos llevaban luz y otros no; entonces, yo pregunté: pero estos que se separan ¿por qué unos llevan luz y los otros no?. Entonces, me dijo: mira otra vez. Y cuando miré, vi como que densas nubes negras se posaban sobre algunos que se separaban, mientras los otros llevaban luz; y yo le pregunté porque quería saber bien, y me dijo que los que estaban con luz eran los que habían aceptado al Señor, pero lamentablemente eran familias que unos aceptaban y otros no, y había una separación; y aunque los que iban con luz, estaban con esa luz brillante, lloraban porque veían como sus familiares, que ellos amaban, no los habían aceptado. Pues fue bien tremendo, bien sufrido, porque como siempre les he dicho se me muestran personas que conozco; en esta vez, muchas de ellas no las conocía pero algunas sí, y era muy triste ver lo que estaba pasando. También vi padres en oscuridad e hijos que estaban en luz, y también hijos en oscuridad y padres en luz, pues había separación entre las familias y el ángel me dijo: este es el libre albedrío y nosotros no podemos, aunque queramos, intervenir en eso; así que me mostró como la televisión, las novelas, películas, los cines, los libros, los electrónicos, los estudios, trabajos, ideas, sueños, todos estos separaban los hijos de padres y padres de hijos, y el afecto natural se perdía poco a poco en la humanidad. Vi como su hablar, andar, pensar, era la palabra de Dios en otros grupos; estos grupos que vi eran muy diferentes al grupo anterior, ellos todo era la palabra de Dios en hablar, en andar, en pensar, en su naturaleza, se gozaban en la naturaleza de Dios, en la meditación, en el plan de salvación, en su ley, y éstos eran sacudidos con unos ataques súper, súper, súper fuertes, amados; unas cosas que no se pueden casi ni describir, pero éstos permanecían unidos porque estaban unidos bajo Cristo Jesús. Así también, según fue pasando el sueño, vi cómo algunos padres dejaban que sus hijos se gobernaran sin ninguna estipulación de un escrito está; y pues, les acariciaba una gran amargura a estos padres, cuando veían lo que había pasado con sus hijos según iban creciendo. También vi que todo hijo que hacía su voluntad y olvidaba su cometido era infeliz, andaba en depresión, andaban ansiosos y a veces hasta muy enfermos, pues quien solo los dirigía era el enemigo de las almas, por eso es que habían perdido este afecto natural y ya no amaban a aquellos que los habían traído al mundo y que oraban por ellos. Me puse a pensar y dije: Señor, pero ¿qué va a pasar con esta situación?. Y me dice: si nuestros ojos se pudieran abrir y ver como desde el vientre, cada bebé es educado para salvación o para perdición, los padres harían un mejor uso de ese don que el cielo les da. Así que yo decía: wow, qué gran responsabilidad es ser padre y madre, con qué tanta liviandad se toma y no pensamos. Me estaba diciendo el ángel que engendramos semillas tanto buenas o malas, tanto para salvación como para perdición. Así que esto fue lo que se me dijo en este primer mandamiento de honra a tu padre y a tu madre. {Daisy Escalante Testimonio: 24-04-2017, p4}
Luego me salió en letras, otra vez de oro, el próximo mandamiento; No matarás. Vi como este mandamiento se violaba sin ningún ataque físico. El sufrimiento que los hijos daban a los padres, los mataba. El sufrimiento que esposos daban a esposas, las mataba; y viceversa. Vi como padres mataban a hijos de sufrimientos, de dolor y abandono, y desesperación. Fue tan terrible, amados, ver esas escenas, no podía verlo; era como si los pudiera ver por dentro y su vitalidad interna se iba apagando poco a poco. Vi como familias con hijos, donde se ausentaban los padres por tiempos largos y prolongados, y como la carga solamente recaía sobre la mamá, y ésta seguía debilitándose poco a poco, se enfermaba, ya casi no se podía mover, y el ángel me dice: a estos esposos Dios los acusa de homicidio, están acusados de homicidio ante la ley de Dios. {Daisy Escalante Testimonio: 24-04-2017, p5}
Vi también como muchos se levantaban contra otros con injurias, con persecuciones verbales, con desacreditaciones; y me dijo él que estos también son acusados de homicidio. Me dijo el ángel: todo, todo, todo, todo, diles que todo, todo está escrito. Vi como muchos también rechazaban los remedios que el cielo nos había provisto, en su gran amor, y estaban tan enfermos de muerte, tan enfermos que no se podían parar, estaban super pálidos, y el ángel me dijo: también estos, también son acusados de homicidio. {Daisy Escalante Testimonio: 24-04-2017, p6}
Vi un ángel, este ángel era instigador de estas cosas, y era terrible e infernal su obra; todo a su paso era desolación y muerte, y si nosotros lo invitábamos a venir, no se haría esperar. Cuando pregunté, pregunté: ¿y quién es este ángel?. Y me dijo: este ángel es el ángel del abismo, nosotros lo invitamos en nuestras acciones, en nuestras decisiones, y él siempre está presente. {Daisy Escalante Testimonio: 24-04-2017, p7}
Vi cómo unos sembraron en campos bellos donde había aire puro, donde el sol les daba, ellos estaban en contacto con árboles, con flores, hacían que sus mejillas que estaban opacas por enfermedad se volvieran enrojecidas, y el ángel me dijo: ves este grupo, este grupo, este grupo han recibido su justa paga, el que bien siembra así segará. Pero después fui llevada como si fuera a hospitales y vi cosas que estaban llenas de drogas, bueno las drogas allí eran la orden del día, los cuerpos de los que allí estaban casi no se podían mover, y ellos morían por intoxicación, y yo veía como su torrente sanguíneo estaba lleno de muchas drogas, de mucha suciedad y me decía: ellos mueren por el torrente sanguíneo que está envenenado. Entonces, vi que en estas gentes que preparan estas drogas, hay una mente que no era humana, que era la que estaba trabajando a través de esto, y esa mente era la que hacía que ellos pudieran preparar estas drogas, y muchos las acariciaban, pero el ángel me dijo: mira, mira, mira qué es lo que está pasando. Vi que las personas tenían pegadas a su pecho las drogas que les daban, como que las acariciaban, cuando éstas se convirtieron en escorpiones que tenían unas ponzoñas grandes, y se les pegaban y les envenenaban sus cuerpos de gravedad, y eran muertos muchos de ellos, entonces el ángel también me dijo: estos también, estos también son acusados de homicidio voluntario. Y me siguió diciendo: medida por medida, de acuerdo a su conocimiento será medido. Esto a mí me estremecía porque yo decía: Señor, pero, wow, tantas veces que le hemos hablado a las personas de la reforma prosalud y todas estas cosas. Pero él me seguía repitiendo: medida por medida, de acuerdo a su conocimiento es que va a ser medido. {Daisy Escalante Testimonio: 24-04-2017, p8}
Luego también vi como el ángel maligno hablaba a los oídos de los humanos y les sugería que acabaran con sus vida, con la vida de otros; y luego que lo había logrado, se reía, pero se reía con una risa espantosa, estremecía todo, se sentía que se estremecía el planeta, que rugía; y algunos eran protegidos por una luz, porque él también quería destruirlos, pero cuando él quería destruirlos no podía porque tenían una protección especial, pero él rugía de la ira porque quería tocarlos y no podía. Entonces el ángel me dice: los eventos corren y es necesario hacer esto y lo otro, me lo repitió varias veces, es necesario hacer esto y lo otro. {Daisy Escalante Testimonio: 24-04-2017, p9}
Así que ya luego que me fue mostrado esto, me pasó otra vez las letras de oro y me dijo: lee. Me dijo: lee. Y yo dije: dice "No cometerás adulterio". Entonces él me dijo: ven y ve. Y cuando vi, vi matrimonios, estaban bien casados, casados por la iglesia, por la ley, pero ellos mancillaban su lecho con aberraciones ilícitas, y había una nube de ángeles malignos que rodeaban y cubrían su lecho, era terrible, yo no podía creer lo que estaba viendo amados, y me dijo: depravación tras depravación bajo el manto del matrimonio, esto lo que va a crear es desolación, enfermedades, estrés e infelicidad; todos estos apetitos depravados, que buscarán mayor deleite en otros, es terrible, es terrible lo que está pasando. Entonces vi que personas que eran divorciadas se volvían a casar sin que antes sus cónyuges estuvieran muertos o casados, y la iglesia los recibía y les entregaba puestos con toda liberalidad. El ángel me gritó en este momento, yo me asusté porque el ángel gritó, siempre me hablaba pero esta vez gritó, y cuando gritó dijo: esto no es aceptado, Dios no está ahí, esto es abominación, esto es abominación. Y él gritaba y decía: el adulterio, el adulterio está a la orden del día, sus mentes están depravadas, sus ojos no son puros y menos sus acciones. Era terrible hermanos lo que allí estaba pasando. {Daisy Escalante Testimonio: 24-04-2017, p10}
Luego me pasó una escena terrible y vi un templo grande, era muy bonito pero lo que veía allí me hacía pensar que era un día de sábado. Había un desfile entre la iglesia, y se me dijo que mirara y cuando miré, vi las preparaciones en las casas de los que eran adventistas, porque entiendo que eran adventistas porque se estaban preparando para el sábado; pero todo era lujo, había mucha ostentación, vanagloria, falacias y no le daban la importancia real del momento, de lo que realmente es el sábado del Señor; pero ya luego llegó la mañana del sábado y todos estaban bien vestidos, trajes que moldeaban los cuerpos de las damas y todas ellas desfilaban por la iglesia, y entonces el ángel me dijo: mira ahora, mira otra vez. Entonces vi damas con bustos de fuera, muslos que se veían a la vista, ropas apretadas, eran de unos colores llamativos que casi uno no podía ver, entonces cada una al llegar a la puerta estaba gozosa, pero su gozo no era real porque cuando yo les miraba en su cuello, ellas llevaban todas una bufanda, pero yo decía: pero es que esta bufanda es rara porque se mueve y no está haciendo viento. Entonces cuando me acerqué a una de ellas para ver por qué se movía, porque no hacía viento al mirar la bufanda, pues la bufanda se levantó por una esquina y había unos ojos amarillentos grandes, estaban rasgados, entonces me miraban desafiantes y se volvió a acomodar en el cuello de la persona que la llevaba. Entonces algo me dijo: mira más adentro. Y cuando miré más adentro, vi muchas personas que estaban con esta misma bufanda, todas eran damas, algunas no tenían pero la mayoría tenían; entonces cuando miré al púlpito había una dama que estaba dirigiendo, y ella también tenía una corbata igual a las descritas; y entonces, en cierto momento cuando ella estaba dirigiendo, la corbata de ella dio como una señal, que yo pude entender que era una señal a las demás corbatas que tenían las otras en el cuello; y todas comenzaron a moverse, se bajaban del cuello de ellas por los pies, y subían por los pies y los muslos de los caballeros, entonces yo decía: pero mira los va a picar. Pero el ángel me dice: mira, concéntrate. Me di cuenta que no había concentración para la palabra viva, que todo eran vívidas pasiones lo que estaba en las cabezas de estas personas, eran sueños y deseos; y apetitos carnales estaban a la orden del día en aquel lugar, todas las depravaciones menos la palabra de Dios. Entonces el ángel volvió a gritar, y cuando volvió a gritar yo me asusté porque, pues, un ángel gritando es algo que es así como urgente. Entonces él gritó tres palabras -amados- que yo no me puedo quitar de la cabeza, el gritó: inmundicia, abominación, traición. Yo me quedé aterrada, nunca había visto a mi acompañante tan incómodo. Era para él tan desesperante aquella situación que cambió su rostro para no mirar. Mientras tanto, yo miraba dentro de la iglesia y todo seguía su curso normal, y el ángel me dijo: esto es adulterio y fornicación, y los que de él participan no podrán obtener salvación. Yo me quedé tan triste, amados, fue tan triste aquella escena, fue tan triste ese momento; pero luego salí de ahí, era un recorrido muy rápido, y fui llevada como a cuerpos de agua, y vi una playa que era hermosa, hermosa la playa, pero en un momento me dice: mira bien. Y cuando miro bien, veo muchos demonios que abundaban allí, el ángel me dijo: ven, mira esto es una obra terrible. Pero yo no entendí, pregunté: ¿cuál es la obra?. Entonces él me dijo: a su tiempo lo sabrás. Vi cómo había depravación en estos lugares, pero unas cosas terribles, terribles, y él me decía: todo, todo está anotado, todo está anotado en los libros que viste frente al trono. {Daisy Escalante Testimonio: 24-04-2017, p11}
Luego amados, me fueron mostradas, otra vez, unas letras brillantes y decían: No robarás. Luego de esto me mostraron saqueos y muertes por dinero y poder, el ángel me decía: esto tú lo conoces, pero ven, voy a mostrarte. Así que me llevaron como levantada, era alto, y era alto en la tierra porque pude ver los continentes y había muchas personas que estaban orando, sufriendo, clamando; había una tristeza, una búsqueda de las cosas de Dios terrible en diferentes lugares; estaban clamando por sabiduría de lo alto para llevar sin mezcla la palabra de verdad a este mundo que estaba en unas tinieblas terribles, entonces pues me puse gozosa porque dije: bueno Señor, hay personas que te están buscando, personas que te están buscando en espíritu y en verdad. Y eso para mí fue un aliciente porque había sufrido mucho por lo que antes había estado viendo. Entonces, cuando el ángel me dijo otra vez: ven, mira. Vi como las canastas de la iglesia eran llenas de dinero, todo era así que se desbordaban, y los que los recibían pues se alegraban mucho. Y yo le dije: que maravilloso, ahora estas personas que vi que están sufriendo por Jesús, van a ser aliviados. Pero el ángel me dijo: observa otra vez. Y cuando observé otra vez, vi como este dinero era llevado por sendas equivocadas, caía muy lejos de aquellos que estaban clamando a Dios por sabiduría de lo alto, y estos recursos, amados, eran desviados, eran llevados a personas que ya estaban enriquecidas, y esto los enriquecía más; llevados a gentes prominentes, gentes que se lucraban, que minimizaban el mensaje, que era una mezcla de lo bueno con lo malo, entonces me desesperé porque yo dije: Señor, pero ¿cómo puede ser? ¿cómo puede ser que esto esté pasando así?. Entonces en mi desesperación, le dije: haz algo, haz algo, muchos sufren; pasan hambre y son muy limitados de lo básico, y si algo de esto les llegara a ellos, pues va a ser mucho mejor para ellos. Pero el ángel me dijo: no, no podemos, no podemos intervenir, este es el libre albedrío de cada uno y no podemos violarlo. Así que el verdadero mensaje, me dijo él, se llevará con mucho sufrimiento y escasez, pero solo, solamente así podrá llegar sin mezcla alguna. No, yo no entendía, era muy difícil ver como los que verdaderamente hacían la obra eran muy limitados en las cosas que tenían pero ellos seguían hacia adelante con ese celo, con ese esmero, era como si cada problema, cada situación que ellos tenían los alentaba a seguir hacia adelante. Mientras, este grupo yo lo veía que estaba luchando, luchando, el otro grupo vivía lucrando, vivía cómodo, sin límites en lo que querían, ahí lo tenían; sin embargo, no tenían luz, porque ellos mezclaban, mezclaban la verdad con la mentira, mezclaban el mensaje, y mientras yo estaba viendo esto, y sufría porque veía los siervos de Dios que estaban pasando situaciones realmente bien terribles, bien extremas de pobreza, el ángel me dijo: todo, todo, está anotado, ojo por ojo, diente por diente, ni uno ni lo otro escapa al escrutinio de Dios, nuestro gran Dios, todo, todo está visto, todo está visto por Él, Él sabe todas las cosas. {Daisy Escalante Testimonio: 24-04-2017, p12}
Así que, en ese momento, amados, yo empecé a llorar mucho, empecé a llorar mucho porque había hambre, había hambre de saber la verdad pura y era muy escasa en ese momento. Pero de repente fui llevada como a una bodega, era un cuarto grande, este cuarto tenía muchos tesoros, tenía mucho dinero, cerca de mí habían como unas monedas bien grandes, entonces extendí mi mano para tocar una de las monedas que brillaba, y el ángel me dijo: no, no lo hagas, porque si no vas a ser desechada. Entonces me asusté y retiré rápido mi mano y cuando miré otra vez, vi muchos que venían, venían a aquel cuarto donde tenía muchos tesoros, y ellos se inclinaban y entregaban todo lo que tenían por llevarse algo de aquel lugar. Entonces pregunté: ¿pero quién es el dueño de toda esta riqueza, de todo esto que estamos viendo aquí?. Y él me dijo: el dueño de ésta es Belial, mira. Entonces al mirar vi muchas culebras que se sumergían así por debajo de aquellas monedas, de los tesoros que había. Entonces, ellas acariciaban a los que se postraban ante este tesoro, les pasaban por encima, como que los sobaban, y luego se acercaban a su pecho y los mordían, y yo veía como ellos caían al suelo y en un momento comenzaban a jadear hasta que dejaban de respirar. Entonces el ángel comenzó a llorar; es muy triste amados ver un ángel llorar, porque es un ángel celestial, y nosotros pensamos que allá arriba todo es gozo y que no hay tristezas, pero si hay tristezas porque en este mundo hay muchas tristezas y ellos sufren por nosotros, así que el ángel me dijo: ellos son acusados de robo, acusados de asesinato y de adulterio delante de nuestro gran Dios, por eso es que has visto que han caído al piso y han dejado de respirar. {Daisy Escalante Testimonio: 24-04-2017, p13}
Ya luego de ahí, que salí, como les dije anteriormente el recorrido fue muy rápido. Se me mostraron otras palabras, estaban también en oro como las anteriores, y decían las palabras: No darás falso testimonio. Entonces me hizo una pregunta, el ángel me dijo: ¿entiendes esto?. Entonces le dije: creo que sí. Entonces él me dijo: ven y ve. Entonces vi juntas donde se reúnen personas y estaban allí denigrando y difamando la pureza del evangelio de Dios y a sus mensajeros; vi como bajaban la norma al punto de que no había línea de distinción, y si venía alguien a levantarla, era oprimido y era vituperado. Vi como muchos no soportaban la persecución y ser denigrados, y todas las acusaciones que hacían en contra de ellos, entonces se salían de las filas de Dios para nunca más volver. {Daisy Escalante Testimonio: 24-04-2017, p14}
También vi otros que poco a poco cedían a la presión para no sentirse rechazados; pero vi otros que a cada toque que les daban, cuando estos ataques fuertes venían donde ellos, pues ellos brillaban más y más y más y no se dejaban tumbar por esto que estaba pasando; pero el odio contra ellos era tanto que el ángel del mal se veía escribiendo libretos, yo podía ver como qué en las mentes de las personas que querían atacarlos había como un ángel maligno, y estaba escribiendo en las mentes de aquellos que acusaban al que no se sometía. Entonces estos ángeles malignos, instigadores, dominaban a estos acusadores y los encolerizaban de odio, y ellos procuraban la ruina de estas personas, pero ellos se encolerizaban más y más, aún el que escribía las mentes de ellos, porque una luz potente brillaba alrededor de aquellos, y ellos no podían recibir el toque mortal que éstos querían darles. Entonces en ese momento cuando estaba viendo todo esto, el ángel me dijo: estos son instigadores, son acusados de homicidio, son acusados de adulterio, son acusados de falso testimonio, y ellos violan los primeros cuatro mandamientos de la ley. Fue tan tremendo, porque yo que he estado en reuniones, en juntas y todas estas cosas, ya que soy nacida y criada en este evangelio, me he podido dar cuenta con esto y con cosas en el pasado, me pude dar cuenta de que muchas de estas cosas son reales y que esto es así. Así que me decía el ángel: la norma es muy alta, más de lo que dicen o imaginan, y todos, todos, todos, todos se van a llevar una gran sorpresa. {Daisy Escalante Testimonio: 24-04-2017, p15}
Ya luego de esto, otra vez se me mostraron otras palabras, y me dijo: No codiciarás. El ángel otra vez me preguntó: ¿entiendes?. Volví a contestarle lo mismo: creo que sí. Entonces me dijo: no sólo es desear lo material de alguien, otra persona, esto va más allá, ven te voy a mostrar. {Daisy Escalante Testimonio: 24-04-2017, p16}
Entonces vi a satanás deseando el poder de Jesús, vi como preparaba la campaña en el cielo entre los ángeles santos; pude ver los estragos del pecado en aquellos ángeles, que no se arrepentía ni del dolor ni de la gran separación que causó a todo el universo, no nada más a nosotros. Me dijo el ángel que la codicia es la llave a todos los males; que andar de otros dioses es por codicia, que inclinarse ante ellos es codicia; tomar el nombre de Dios en vano y maldecirlo es por codicia; no reposar el día que Él estipuló, que es el sábado santo del Señor, el séptimo día, es por codicia; no honrar al padre y madre es por codicia; el matar es por codicia; los adulterios por codicia; los robos por codicia; hablar falso testimonio y denigrar una persona también es por codicia; todo es por la raíz de la codicia. Él me decía que la codicia es la maldad suprema que cambió a este ángel de luz en satanás; la codicia fue la que sacó también a Adán y Eva del huerto del Edén, esto se me dejó claro allí, muy bien dicho; me decía que la codicia también es la que acababa con la paz, la codicia es la que separa las familias, la codicia es la que te separa de nuestro Creador y de nuestro Redentor, nos decía él. {Daisy Escalante Testimonio: 24-04-2017, p17}
Allí el ángel acabó y fui llevada ante un trono blanco, era el trono bello, precioso, resplandeciente; y allí estaba uno sentado que yo no podía ver su rostro pero si sus manos y sus pies; Él pidió un libro, y yo vi cuando se lo llevaron, entonces Él lo abrió y Él leía nombres, nombres de generaciones que según me dijo el ángel eran nombres de personas que estaban vivas; pero vi también, al lado de este trono y del que estaba sentado, dos ángeles también sentados, como en unos escritorios también blancos y resplandecientes como el trono, pero cada uno también tenía un libro, y según el nombre que se leía y la decisión que se tomaba, pues un ángel escribía o el otro escribía, más no escribían los dos a la vez; entonces en esos momentos, cuando esto estaba pasando, un ángel fue llamado y se le dio una vara muy larga, esta vara resplandecía muchísimo y él salió porque le dieron una orden, más yo no escuché la orden pero el ángel me dijo: ven, vamos tras él, porque es la vara con la que él va a medir. Entonces lo vi, llegamos detrás de él, él llegó a una iglesia, él entró a la iglesia, él empezó a medir las personas; y amados, de las iglesias uno o dos eran los que daban la medida, no más de eso, ninguno de los otros daban la medida; y yo sufría mucho porque el ángel me había dicho que según la medida, iban a ser apuntados en un libro o en el otro; también fui llevada a casas porque íbamos tras el ángel que llevaba la vara, y vi unas familias que pasaban la medida pero también vi otras que no, entonces el ángel me dijo: la obra de este ángel es terrible, mira. Cuando vi la cara del ángel que estaba con la vara, de su rostro salían como espadas y estaban como prendidas en llamas de fuego y me dijo: basta. Y cuando me dijo basta, yo pues otra vez me sorprendí, y ya no pude seguirle mirando el rostro al ángel que llevaba la vara. Entonces fuimos como a catedrales, eran palacios, eran cosas grandes, ciudades y a todos se les ponía la caña de medir para ver si daban la medida, pero amados el resultado era terrible, era terrible, yo lloraba al ver esos resultados porque eran bien pocos, bien pocos los que daban la medida. Entonces luego fui llevada a un campo, habían campos, montañas, laderas, era maravilloso, allí yo vi gente pobre, gente sencilla, gente humilde luchando con las faenas del día, no todos daban la medida pero si la mayoría, así que el ángel me dijo: este es el lugar que los prepara para dar la medida, diles que este es el lugar que los prepara para dar la medida. Y me lo repitió varias veces. También me dijo que les dijera que se apresuraran pues el tiempo es corto. {Daisy Escalante Testimonio: 24-04-2017, p18}
Vi personas con mucha luz, mucha luz estaba alrededor de ellos que resplandecían como la luz del trono que antes había visto, y ellos se acercaban a otras personas y algo pasaba que también a los que ellos se acercaban pues brillaban, entonces pregunté por qué, pues, esa luz se contagiaba. Entonces me dijo el ángel: atiende lo que te diré, la ira de las naciones vendrá, pero los investidos por el Espíritu Santo están ya en preparación, los eventos correrán muy rápido, diles que la ley dominical está a un paso y a muchos los cogerá por sorpresa, los que salgan por miedo y no por convicción perecerán, aún en el lugar que vayan, pues no hay convicción, y yo estoy viendo todo. Llegará el momento de no comprar y vender, apresúrate y diles. {Daisy Escalante Testimonio: 24-04-2017, p19}
Entonces me dijo: mira y ve. Vi amados, vi allí el fuerte pregón, vi el evangelio que estaba predicado en 100% en su pureza, fue algo maravilloso, es algo que no conocemos, no ha existido por lo menos en el mundo que conocemos ahora en este tiempo, era sin mezcla, era un testimonio directo, las personas que los recibían se estremecían y muchos salían como del hechizo, yo veía como que ellos temblaban y como que salían del hechizo, como que se les abrían los ojos, como que despertaban, su corazón se volvía tierno delante de Dios; vi que eran más los que se convertían que los que estaban dando el fuerte pregón; y mientras ellos se estremecían y despertaban y aceptaban al Señor, ángeles los subían y los dirigían hacia las montañas; cuando todo esto acabó, el desfile de todos estos, vi como que el cielo se oscureció, vinieron truenos, relámpagos y comenzaron unas enfermedades terribles, terribles, a caer sobre la humanidad, los habitantes lloraban pero se enojaban y maldecían, no pedían ayuda al Señor, era terrible. Había desesperación, ya nada era igual, todo gemía de dolor, todos, todos estaban en sufrimiento menos los que estábamos en las montañas con los ángeles, nos sentíamos felices, lo único que nos preocupaba era que fuéramos hallados fieles ante Dios, esa era nuestra única preocupación en ese momento. {Daisy Escalante Testimonio: 24-04-2017, p20}
Luego también vimos como muchos de los enfermos comenzaban a subir por las montañas y empezamos a clamar por auxilio, pero en ese momento vimos cuando el cielo nos auxilió y el que estaba sentado en el trono en el cielo apareció, yo lo vi en las nubes, vi cuando venía y nos regocijamos y todos comenzamos a gritar gloria a Dios, aleluya; nosotros sabíamos ya, ya nos llegó la convicción a todos los que estábamos ahí que en ese momento ya nada nos podía tocar, ese momento fue maravilloso; mi panorama cambió, en ese momento, me lo gocé, me lo gocé en ese momento, es maravilloso saber que vamos a salir de este mundo y que ya no va a haber más sufrimiento, ya no va a haber más dolor, ya todo lo que conocemos como maldad ya no va a existir; pero en este momento ya mi panorama cambió, y se me dijo, ya al final me dijo: corre, corre y diles que el juicio está por acabar, los estoy midiendo y solo el que dé la medida va a ser salvo, solo el que dé la medida, mi medida es muy alta, solos no pueden, tienen que aferrarse de mí para poderla alcanzar, diles que voy pronto. Y me volvió a repetir: diles que voy muy pronto y estoy a un minuto, a un minuto de quitarme las ropas sacerdotales y ponerme las vestiduras de Rey de reyes y Señor de señores, hagan los preparativos porque ya voy por mi pueblo, mi ley es mi regla, rijo el universo con ella y es mi ley de amor, yo no cambio, yo soy el mismo ayer, hoy, por los siglos, Yo Soy el que Soy, el gran Yo Soy. {Daisy Escalante Testimonio: 24-04-2017, p21}
Solamente lo que quiero decirles de mi parte, que de todo corazón quisiera que todo el mundo se salvara pero lamentablemente no va a ser así; pero por favor busquemos a Dios de todo corazón, no nos relajemos mientras hay tiempo de gracia porque nos vamos a perder y vamos a echar a perder a otros con nuestra liviandad, con nuestra tibieza, por favor amados en el nombre del Señor se los pido, humillémonos delante del Señor, busquemos su perdón, busquemos su aceptación y Él se va a encargar de cada uno de nosotros. Que el Señor me los bendiga. {Daisy Escalante Testimonio: 24-04-2017, p22}