Me dijo EL SEÑOR: {Daisy Escalante Testimonio: 23-09-2022 #02, p1}
Haz preparativos. Levántense, y vayan al sur y al oeste; y verás lo que allí acontece. {Daisy Escalante Testimonio: 23-09-2022 #02, p2}
Así, me levanté y fui con los testigos, el 9, 25, del 2022, al sur y al oeste de la isla, a las mismas playas que fuimos hace dos semanas atrás (el 9, 11, del 2022). {Daisy Escalante Testimonio: 23-09-2022 #02, p3}
El mar había arropado las costas de dicho lugar, y por el único lugar donde podíamos entrar, el paso estaba difícil, en el área del sur, {Daisy Escalante Testimonio: 23-09-2022 #02, p4}
- Y luego de intentar por dos horas de ir al lugar, volvimos otra vez al sitio por donde fuimos la primera vez, y luego de un rato, EL ETERNO dio El Paso, y pudimos avanzar. { p5.1 }
- Fuimos y caminamos por la playa. Allí un mar de: »caracoles, »conchas, »ostras, »cangrejos, »muchos animales muertos en la arena. { p5.2 }
- Cuando antes habíamos pasado por allí, era muy difícil encontrar un caracol de mar entero; y habían bien pocos, (que se podían contar con los dedos de la mano). Ahora era, como que todos se salieron del mar con desespero. Comenzamos a coger algunos pues estaban muy bonitos, y así seguimos nuestro recorrido al lugar. { p5.3 }
- Caminamos, y de pronto vimos que un brazo de mar se había hecho, y a lo lejos, podíamos ver el lugar por donde fuimos en suelo seco. Ahora, el brazo de mar que antes no existía, allí estaba obstaculizando el paso. { p5.4 }
- Oré y pedí al SEÑOR Su Consejo, y ÉSTE me dijo: Observa el agua. Observé, y vi que las aguas estaban »rojizas, »luego negras, y »por último, casi hasta donde podía terminar de ver, estaban azul, pero azul grisáceo. { p5.5 }
- Seguí observando, y pude notar: que esa agua color rojiza, estaba en todo el brazo de mar que nos impedía el paso. { p5.6 }
- Allí se me dijo: Regrésate, y ve observando todo a tu paso. Así lo hice. Vi muchos cangrejos agonizando en las orillas del mar. Salían y se juntaban entre muchos, como buscando apoyo ante su desgracia. ¡No podíamos creer la cantidad de ellos que veíamos! Allí, con sus patas temblorosas (señal de agonía de muerte), entonces comprendí, que las aguas estaban envenenadas y por eso morían. Asimismo caracoles, (con su animalito adentro), agonizando. { p5.7 }
- A nuestra llegada, no nos percatamos, pero allí estaban ellos pasando esta agonía. Habíamos pasado un cementerio, y un agonizante lugar de criaturas del mar, que en silencio, morían a causa de las aguas envenenadas. Las aguas cubrieron gran parte de la tierra y donde era llano, ahora era bajada o montaña. Las casas estaban impactadas a la vista por aquel feroz mar. { p5.8 }
- Seguimos nuestro camino, y pronto se me dijo: Lleva de aquí una piedra roja. Me preocupé, porque había estado antes allí, pero no había visto ninguna piedra roja, pero di la voz a los demás y comenzamos la búsqueda, y efectivamente, se encontró; y la llevé conmigo. { p5.9 }
- En ese lugar, cuando fuimos la primera vez, estaba bien concurrido de gente adinerada; más ahora no se veía un alma en todo aquel lugar. ¡Todo estaba desolado! Solo había una manada de perros (*)realengos, y cuatro caballos sueltos en toda aquella costa. Salimos de aquel lugar agradeciéndole al ETERNO sus cuidados, su provisión, y por dejarnos ver lo que allí acontecía. { p5.10 }
- Fuimos entonces rumbo al oeste, donde mientras más nos acercábamos, más era evidente el paso del huracán (del huracán Fiona): { p5.11 }
- »Árboles, »daño a la propiedad, »tendido eléctrico en el suelo, »valles aun inundados, era la vista. { p5.11.1 }
- La calle reflejaba que aguas habían estado allí, y lo que arrastraron a calle, se veía ya removido por maquinaria a las orillas de ésta. { p5.11.2 }
- No había combustible en todo sur y oeste. { p5.11.3 }
- Las bombas de gasolina, cerradas por falta de luz, y otras con letreros, dejando saber que no había gasolina. { p5.11.4 }
- Más, para nuestra sorpresa, muchos kioscos en calle abiertos, en »comelatas y »bebidas, »música y »algarabía. { p5.11.5 }
- Llegamos a nuestro destino, y comenzamos a caminar por la playa. { p5.12 }
- Allí los montículos de algas eran la orden del día en la entrada de dicho lugar, y ésta hedía fuertemente. { p5.12.1 }
- Aquella playa que días antes estaba repleta de gente, ahora era evidente la disminución de la misma; pero aun así, los pocos que había, estaban allí, pero no como antes, en festejos y risotadas, sino, que sus rostros reflejaban preocupación. { p5.12.2 }
- Seguimos el recorrido, y pronto, una mujer y un hombre que estaban en el agua, en la orilla, se comenzaron a burlar de nosotros. { p5.13 }
- Allí, una mujer dijo en forma burlona: ¡Oren por esta sierva pecadora! ¡Aleluya! ¡Aleluya! ¡Oren por esta sierva pecadora! ¡Aleluya! ¡Aleluya! Y miraba a su esposo, y se reía. { p5.13.1 }
- La miré. Ésta se confundió, y se paró del agua. Caminó y tropezó con una piedra, y se quejó de dolor, y el hombre seguía exclamando: ¡Aleluya! ¡Aleluya!, cada vez que ella le indicaba que le dolía el pie. { p5.13.2 }
- Así seguimos nuestro recorrido. { p5.14 }
- Antes, cuando fuimos allí la primera vez, un hombre que estaba sin camisa, al vernos se cubrió; bajó la cabeza, como dando a entender que respetaba. { p5.14.1 }
- Más ahora solo había burlas. Era evidente que no éramos agradables a la vista de aquellos, en especial a las pocas mujeres que había, con escasez de vestimenta. El solo mirarnos, les irritaba. { p5.14.2 }
- De todas formas, proseguimos al lugar de destino, el cual (ante todo el combate existente y evidente en aquel lugar de costas) permanecía intacto. { p5.14.3 }
- No se me fue permitido desenterrar lo que allí yacía, pero allí oramos al SEÑOR y agradecimos Sus Cuidados, Su Guía y Protección. { p5.14.4 }
- Pronto, se me dijo: Busca una piedra blanca. { p5.14.5 }
- Ya habíamos recorrido aquel lugar anteriormente, y no vimos ninguna piedra blanca. Más comenzamos la búsqueda; y así se consiguió aquella piedra blanca que llevé conmigo. { p5.14.6 }
Al salir de aquel lugar, agradecimos al ETERNO por Sus Misericordias, y por dejarnos ver la condición que representan aquellos dos lugares. Agradecemos al ETERNO por Sus Misericordias, y porque ÉL siempre está cerca de Sus Hijos, para enseñarnos las cosas que, a veces tenemos a simple vista, pero no nos damos cuenta. {Daisy Escalante Testimonio: 23-09-2022 #02, p6}
Es mi ruego y oración que podamos entender. Que EL SEÑOR nos bendiga. {Daisy Escalante Testimonio: 23-09-2022 #02, p7}
*Aclaración de Palabra {Daisy Escalante Testimonio: 23-09-2022 #02, p8}
(*) realengo: que no tiene dueño. (Cuando se refiere a animal). {Daisy Escalante Testimonio: 23-09-2022 #02, p9}