22 de noviembre de 2020. En sueños yo veía muchas personas confundidas, éstas bajaban y subían las escaleras en unos edificios frente a mí. Estaban atemorizadas y no tenían paz, sus rostros reflejaban gran angustia y desorientación, se veía en sus ojos. Había gran tumulto y las personas no lograban encontrarse en lugar seguro, aquella gran llanura, de ciudad amplia, era investida por todo tipo de violencia. {Daisy Escalante Testimonio: 22-11-2020, p1}
Mientras me preguntaba cómo hacer para ayudar, el panorama cambió. Me vi parada en una lomita con muchos árboles, entre los árboles divisaba a lo lejos un llano amplio con una hermosa hierba. Mientras observaba aquel panorama muy relajador, divisé unos grandes animales que cruzaban por él, iban en fila, unas enormes jirafas, unos elefantes, unos osos y así veía yo el desfile de toda clase de animales que mi vista conoció, y muchos que mi vista no conoció; grandes, medianos, pequeños; algunos que se arrastraban, otros que volaban. Mientras yo observaba, fascinada, este desfile hermoso de animales, dije: Oh SEÑOR, esto debe ser una representación del momento antes del diluvio; si es así, debe haber en algún lugar un enorme bote. Yo caminé entonces, enérgicamente, loma abajo para acercarme lo más posible a aquel desfile maravilloso de animales. Vi que estos animales, nada los desconcentraba de su caminar, yo les vi resueltos a seguir firmemente la fila uno tras otro y no salían de ella. La fila era muy larga, no alcanzaba a ver el final, más mientras seguía deleitándome viendo estos hermosos animales, vi ángeles a los lados del camino por donde éstos iban; y al rato de observar, vi que tras ellos también iban ángeles. {Daisy Escalante Testimonio: 22-11-2020, p2}
Luego la escena cambió, pude observar un bello bote, inmenso de tres pisos y de madera muy fuerte; vi allí a los que imaginé. Yo decía: tiene que haber un bote, tiene que haber. En aquel momento vi a un hombre afanado en la construcción, y varias personas que pude distinguir que eran Noé y su familia, vi ocho exactamente que estaban allí trepados en un lugar trabajando, pero también habían otros que les estaban ayudando. Yo vi como éstos también comenzaron a acomodar a cada pareja de animales por grupos de animales en su lugar, ya cuando llegó este momento ya solamente vi ocho personas; ya los demás que vi ayudándoles anteriormente ya no estaban en el panorama. {Daisy Escalante Testimonio: 22-11-2020, p3}
Vi también un grupo de personas burlonas, agitadoras y grotescas, burlándose y difamando estas ocho personas que con ahínco trabajaban, pero ellos permanecían inconmovibles en su trabajo, y ellos así cerraban sus oídos y sus ojos a todo este escarnio que esta gente les hacía. En ese momento se me dijo: los animales se dejaron guiar por los ángeles y éstos no razonan; más los que razonan causa y efecto, no quieren dejarse guiar; insensatos, faltos de entendimiento, que son rápidos para discernir lo malo que no aprovecha, y lo bueno lo toman como inentendible en su opinión; más el que pesa los espíritus no puede ser engañado. {Daisy Escalante Testimonio: 22-11-2020, p4}
Se me permitió otra vez observar aquella grande muchedumbre agolpada cerca del gran bote, se veían envalentonados, agresivos, les oí que vociferaban palabras crueles, terriblemente maléficas, su crueldad no tenía límite en sus palabras, pero veía estas ocho personas muy concentradas en su ardua labor. Se me dijo: ellos reconocen que no pueden darse la oportunidad de vacilar ante la presión, ellos saben que vacilar ahora sería perder la protección del Eterno, los envalentonados creen estar en lo correcto y atraen sin piedad más mal a ellos, más el que está confiado en la roca no resbalará jamás pues éstos son los entendidos. Así yo les vi terminar su gran labor y la gran muchedumbre aunque agresiva estaba también sorprendida, los hechos hablaban ante ellos, mientras ellos eran agresivos, estas ocho personas eran pasivas, no defendían su honor porque lo único que ellos defendían con su testimonio era el honor de Dios. Escuché a uno de ellos gritar: tú el más viejo, eres un mentiroso engañador, hicistes perder el tiempo a muchos y ahora aún a nosotros, teniendo aquí que soportar tu locura frente a nosotros. Vi que todo trabajo terminó dentro de la enorme embarcación, la puerta fue cerrada desde afuera por una mano que no era humana. Éstos, los de afuera seguían burlándose, y entre ellos parecía como si estuviera viendo a Sodoma y Gomorra. Entonces se me dijo: ya su suerte está echada y no la echaron ni a ver, no se percataron que su última oportunidad la usaron para maltratar y ridiculizar al siervo de Dios, es triste más no hay nada más que hacer. {Daisy Escalante Testimonio: 22-11-2020, p5}
Pasaron siete días y siete noches, y ellos cada día fueron envalentonándose más y más, el silencio y la calma los hacía sentirse cada vez más seguros en sus pensamientos. Yo vi ángeles excelsos que custodiaban la embarcación pues la agresividad fuera de ella era atroz. Siete días fuera de la gracia por siempre de Dios aquella muchedumbre, y no percibía ni la más mínima idea de que su fin estaba en sus espaldas. Así llegó su hora y su envalentonamiento, sus risas, sus mofas y su gran iniquidad comenzó a recibir su retribución. No hubo escapatoria por más que rogaron, oí a unos clamar a Dios y reconocerlo como el único Dios pero ya era demasiado tarde; su concupiscencia, su altivez de espíritu; la defensa acérrima de su yo enaltecido que solo iba por la vida cuidándose del qué dirán, puso a un lado un escrito está, puso a un lado la dignidad de Dios, por sobre guardar su propia dignidad. No razonaron entre lo santo y lo profano, y tomaron consejos humanos, adivinando entre ellos la conveniencia de verdad según sus criterios; envalentonados maldecían al Dios del cielo y ahora frente a la calamidad de tan gran magnitud, la madre no pensaba en la hija ni la hija en la madre, el padre perdió su sentido protector y no hubo quien fuera mano fuerte por nadie cuando las aguas les llegaron a su cuello y sus pies ya no tocaban tierra seca; una multitud, una generación que se creía grande y poderosa, que entre ellos se exaltaban y se hacían reyes y reinas, no les faltaba nada y se adivinaban entre todos su pronto porvenir; sus dichos prevalecieron por encima de la ley de Dios hasta el día que las aguas ahogaron sus vidas y se borró sobre la faz de la tierra la obra de sus manos perseverantemente malignas por un tiempo; más ahora, se me dejó saber, no será de diferente manera, más no con agua sino con fuego y azufre; porque el mundo hoy, se me dejó saber, no es menos perverso que aquel y práctica las mismas abominaciones del antaño; ha llegado a la misma cúspide de la iniquidad, el enemigo del Eterno, instigador y originador de la maldad no ha desistido de destruir todo aquello que el creador creó para bendición del ser humano en este mundo; destruye la vegetación, la tierra, animales y todo con el fin de la extinción humana, más sólo se le conferirá exterminio hasta cierto punto, nada puede hacer que no se les sea permitido, pues el que reina sobre todo el universo y aún en este mundo es Cristo Jesús por derecho de creación y redención, alabado sea Cristo Jesús por esto. {Daisy Escalante Testimonio: 22-11-2020, p6}
Se me dejó saber esta cita: 1 Reyes 19. Amados el Eterno quiere que sepamos que no debemos temer a Jezabel mientras nos mantengamos anclados en la roca, es a saber en Cristo Jesús. Jezabel no tendrá poder sobre Elías porque no la tuvo ni la tendrá, porque en los verdaderos Elías no debe haber suficiencia propia; más si la hubiere, en los días modernos, desearán morirse como el Elías del antaño. Vivamos vidas fieles y leales al príncipe Emmanuel, concentrémonos en cumplir su voluntad, y dejemos de escuchar y ver a Jezabel y a sus eunucos que instigados por el maligno solo desean despistarnos de un así dice Jehová. Depongamos nuestro yo que engendra la suficiencia propia, el criterio propio, la exaltación propia, el orgulloso corazón y la mente envalentonada que separa de Cristo Jesús; y clamemos "yo y mi casa serviremos al SEÑOR". Quiera Dios que así sea, es mi ruego y oración. Que la paz de Dios sea con todos vosotros. Amén. {Daisy Escalante Testimonio: 22-11-2020, p7}
"1Y Acab dio la nueva a Jezabel de todo lo que Elías había hecho, de cómo había matado a espada a todos los profetas. 2Entonces Jezabel envió un mensajero a Elías, diciendo: Así me hagan los dioses, y así me añadan, si mañana a estas horas yo no he puesto tu persona como la de uno de ellos. 3Viendo pues el peligro, se levantó y se fue para salvar su vida, y vino a Beerseba, que es en Judá, y dejó allí su criado. 4Y él se fue por el desierto un día de camino, y vino y se sentó debajo de un enebro; y deseando morirse, dijo: Baste ya, oh Jehová, quítame la vida; pues no [soy] yo mejor que mis padres. 5Y echándose debajo del enebro, se quedó dormido. Y he aquí luego un ángel le tocó, y le dijo: Levántate, come. 6Entonces él miró, y he aquí a su cabecera una torta cocida sobre las ascuas, y un vaso de agua: y comió y bebió y se volvió a dormir. 7Y volviendo el ángel de Jehová la segunda vez, le tocó y le dijo: Levántate y come, porque la jornada es muy grande para ti. 8Se levantó, pues, y comió y bebió; y con la fortaleza de aquella comida caminó cuarenta días y cuarenta noches, hasta el monte de Dios, Horeb. 9Y allí se metió en una cueva, donde pasó la noche. Y he aquí [vino] a él palabra de Jehová, el cual le dijo: ¿Qué haces aquí, Elías? 10Y él respondió: He sentido un vivo celo por Jehová Dios de los ejércitos; porque los hijos de Israel han dejado tu pacto, han derribado tus altares, y han matado a espada a tus profetas: y sólo yo he quedado, y me buscan para quitarme la vida. 11Y él le dijo: Sal fuera, y ponte en el monte delante de Jehová. Y he aquí Jehová que pasaba, y un grande y poderoso viento que rompía los montes, y quebraba las peñas delante de Jehová; [pero] Jehová no [estaba] en el viento. Y tras el viento un terremoto; [pero] Jehová no [estaba] en el terremoto. 12Y tras el terremoto un fuego; [pero] Jehová no [estaba] en el fuego. Y tras el fuego una voz suave y delicada. 13Y al oírla Elías, cubrió su rostro con su manto, y salió, y se paró a la puerta de la cueva. Y he aquí [vino] una voz a él, diciendo: ¿Qué haces aquí, Elías? 14Y él respondió: He sentido un vivo celo por Jehová Dios de los ejércitos; porque los hijos de Israel han dejado tu pacto, han derribado tus altares, y han matado a espada a tus profetas; y sólo yo he quedado, y me buscan para quitarme la vida. 15Y le dijo Jehová: Ve, vuelve por tu camino, por el desierto de Damasco: y llegarás, y ungirás a Hazael por rey de Siria; 16Y a Jehú hijo de Nimsi, ungirás por rey sobre Israel; y a Eliseo hijo de Safat, de Abel-mehola, ungirás [para que sea] profeta en tu lugar. 17Y será, que el que escapare de la espada de Hazael, Jehú lo matará; y el que escapare de la espada de Jehú, Eliseo lo matará. 18Pero yo he hecho que queden en Israel siete mil, cuyas rodillas no se doblaron ante Baal, y cuyas bocas no lo besaron. 19Y partiendo él de allí, halló a Eliseo hijo de Safat, que araba con doce yuntas [de bueyes] delante de sí; y él [tenía] la última. Y pasando Elías por delante de él, echó sobre él su manto. 20Entonces dejando él los bueyes, vino corriendo en pos de Elías, y dijo: Te ruego que me dejes besar a mi padre y a mi madre, y luego te seguiré. Y él le dijo: Ve, vuelve; ¿qué te he hecho yo? 21Y se volvió de en pos de él, y tomó un par de bueyes, y los mató, y con el arado de los bueyes coció la carne de éstos, y la dio al pueblo y ellos comieron. Después se levantó y fue tras Elías, y le servía." {1 Reyes 19}