22 de noviembre del 2019. El Señor me dio una lista de textos, al comenzar a escribirlas me di cuenta que los dos primeros textos eran los mismos que Él había dado el 16 de noviembre del 2019: Oseas 2 y Habacuc 3. Al ver esto, sentí muy dentro de mí que el Señor quiere que retomemos estos capítulos otra vez, y que le pidamos al Señor su discernimiento, su sabiduría, que el Espíritu Santo nos asista para que podamos entender las cosas como Él desea que las entendamos. La lista de textos dice así: Oseas 2, Habacuc 3, Jeremías 8, Colosenses 4, Santiago 2:8, Isaías 5 y Proverbios 8. {Daisy Escalante Testimonio: 22-11-2019, p1}
Luego de esto se me dijo: escribe; si mi pueblo se esforzare y fuere valiente, estaré con él hasta el fin; más si no echare suertes conmigo ni renovaré mi pacto entre mí y ellos, y se apartaren de mis mandamientos, les será afrenta sobre sus rostros y la desolación llegará sobre ellos. Antes de Moisés emprender la liberación de mi pueblo de Egipto, cumplió todos los requisitos, estuvo en el desierto aprendiendo, escuchó mi voz y vio mi gloria; más cuando iba de camino como libertador, no había cumplido con la circuncisión de su hijo, y el ángel heridor salió a su encuentro, y por temor, la madre del niño los circuncidó. Antes del pueblo ser liberado, celebró la pascua, y colocó sangre en los dinteles de sus casas como señal de pacto conmigo, confiando en mi protección; este pueblo vagó por 40 años y se apartó de mis mandamientos y estatutos, y antes de introducirlos en la tierra prometida, luego de pasarlos por cuarenta años y depurarlos por sus perversidades e idolatrías, les asigné recordar y poner por obra mi pacto por estatuto perpetuo, para poder introducirlos en la tierra que fluye leche y miel; les abrí el Jordán y cruzaron en seco, observaron la pascua, circuncidaron los que habían nacido en el desierto, haciendo pacto conmigo y reconociendo mi soberanía, y les di grandes victorias; recordad a Josué y Caleb, ya ancianos, pero con gran confianza en Mí, gran fuerza y valor, fueron sus herencias tierra de gigantes de ciudad en ruinas, más éstos con valor se abalanzaron ante su cometido y no vacilaron, dando así ejemplo a sus generaciones y hasta estos días, de su gran fortaleza de fe y confianza en Mí; hoy mi pueblo, aquel que oye mi voz, atesora mis dichos, mis decretos, mis mandamientos en su corazón y los pone por obra, se les ha encomendado convalidar mi pacto con ellos; éstos, recordando la pascua, circuncidado su corazón, entregando sus primogénitos en consagración, y retomando su alianza conmigo en el bautismo de este nuevo pacto, camina hoy conmigo a las fronteras del río Jordán, antes en un lugar específico, ahora ante el mundo; estos heraldos, como Josué, Caleb y otros que no doblaron sus rodillas ante Baal, darán el toque certero a mi mandato, y toda muralla por impetuosa que sea caerá; preparaos porque la hora es venida y ninguno que no pacte conmigo podrá ser liberado, estad apercibidos en su lugar de retiro, buscadme de todo corazón con temor y temblor, alistaos en toda cosa que debéis y sabéis que debéis hacer, porque la lucha será ardua, más resistid al diablo y de vosotros huirá; consagraos a Mí, porque yo he puesto a la sinagoga de satanás a vuestros pies, para que el mundo sepa que yo les he amado; mía es la venganza, y yo pagaré, estad atentos y apercibidos, aprestad vuestros pies en el evangelio de paz, otra vez os digo circuncidad vuestro corazón y buscadme mientras pueda ser hallado; no avancéis sin estar en concierto conmigo, y sed pues gentes de oración porque en esto está la fortaleza; ¿acaso no conozco los orígenes de la nieve, y soy yo quien destruyó a vuestros enemigos con grande granizo? ¿olvidaste acaso quien abrió el mar y quien derribó las montañas de Jericó? si así fuese, vivo yo, que soy el mismo ayer, hoy y por los siglos, y mis guerreros ya están en el campo de batalla comandados por Mí, lucharán contra las potestades malignas y mortales que hoy ya están fusionadas, y guerrean lo invisible y lo mortal juntos en aquel día de Jehová, y la victoria será del Rey de reyes y Señor de señores, y libraré mi pueblo, aquel cuyo pacto hizo conmigo, y se esforzó hasta lo sumo, aún en cumplir mi voluntad, y lo llevaré a morar en seguros pastos, y comerán conmigo la pascua de su liberación, esta vez y para siempre, porque la boca de Jehová lo ha hablado; no habrá más hambre ni sufrimiento, y todos los deseos de su corazón serán saciados, porque Jehová, El Eterno, será su Rey, y ellos serán su pueblo por la eternidad; el momento del enfrentamiento es casi llegado, alistaos y confiad porque la victoria es segura. {Daisy Escalante Testimonio: 22-11-2019, p2}
Amados, palabras fieles y verdaderas del Señor, que dejo con cada uno de vosotros. Que el Señor les bendiga. {Daisy Escalante Testimonio: 22-11-2019, p3}
"1Decid a vuestros hermanos, Ammi, y a vuestras hermanas, Ruhama: 2Contended con vuestra madre, contended, porque ella no es mi esposa, y yo no soy su marido; quite, pues, de su rostro sus prostituciones, y sus adulterios de entre sus pechos; 3no sea que yo la despoje y desnude, y la deje como el día en que nació, y la ponga como un desierto, y la deje como tierra seca, y la mate de sed. 4Y no tendré misericordia de sus hijos, porque [son] hijos de prostitución. 5Porque su madre se prostituyó; la que los engendró se deshonró; porque dijo: Iré tras mis amantes, que me dan mi pan y mi agua, mi lana y mi lino, mi aceite y mi bebida. 6Por tanto, he aquí yo voy a cercar con espinos su camino, y le pondré vallado, para que no encuentre sus senderos. 7Y seguirá a sus amantes, y no los alcanzará; los buscará, y no los hallará. Entonces dirá: Iré y me volveré a mi primer marido, porque mejor me iba entonces que ahora. 8Y ella no reconoció que yo le daba el trigo, el vino y el aceite, y que les multipliqué la plata y el oro que ofrecían a Baal. 9Por tanto yo volveré, y tomaré mi trigo a su tiempo, y mi vino a su sazón, y quitaré mi lana y mi lino [que le había dado] para cubrir su desnudez. 10Y ahora descubriré yo su locura delante de los ojos de sus amantes, y nadie la librará de mi mano. 11Y haré cesar todo su gozo, sus fiestas, sus nuevas lunas y sus sábados, y todas sus festividades. 12Y haré talar sus vides y sus higueras, de las cuales ha dicho: Mi pago son, que me han dado mis amantes. Y las reduciré a un matorral, y las comerán las bestias del campo. 13Y visitaré sobre ella los tiempos de los Baales, a los cuales incensaba, y se adornaba de sus zarcillos y de sus joyeles, y se iba tras sus amantes olvidándose de mí, dice Jehová. 14Pero he aquí, yo la atraeré, y la llevaré al desierto, y hablaré a su corazón. 15Y le daré sus viñas desde allí, y el valle de Acor por puerta de esperanza; y allí cantará como en los tiempos de su juventud, y como en el día de su subida de la tierra de Egipto. 16Y será que en aquel tiempo, dice Jehová, me llamarás Ishi, y nunca más me llamarás Baali. 17Porque quitaré de su boca los nombres de los Baales, y nunca más serán mencionados por sus nombres. 18Y en aquel tiempo haré para ellos pacto con las bestias del campo, con las aves del cielo y con los reptiles de la tierra; y quebraré arco y espada y la batalla de la tierra, y los haré dormir seguros. 19Y te desposaré conmigo para siempre; te desposaré conmigo en justicia, y juicio, en compasión, y en misericordias. 20Y te desposaré conmigo en fe, y conocerás a Jehová. 21Y será que en aquel tiempo responderé, dice Jehová, yo responderé a los cielos, y ellos responderán a la tierra; 22Y la tierra responderá al trigo, y al vino, y al aceite, y ellos responderán a Jezreel. 23Y la sembraré para mí en la tierra, y tendré misericordia de la que no ha obtenido misericordia; y diré al que no [era] mi pueblo: Tú [eres] mi pueblo, y él dirá: [Tú eres] mi Dios." {Oseas 2}
"1Oración de Habacuc profeta, sobre Sigionot. 2Oh Jehová, he oído tu palabra, y temí: Oh Jehová, aviva tu obra en medio de los tiempos, en medio de los tiempos hazla conocer; En la ira acuérdate de la misericordia. 3Dios viene de Temán, y el Santo del monte de Parán (Selah). Su gloria cubrió los cielos, y la tierra se llenó de su alabanza. 4Su resplandor era como la luz, y cuernos salían de su mano; allí estaba escondido su poder. 5Delante de su rostro iba mortandad, y a sus pies salían carbones encendidos. 6Se paró, y midió la tierra; miró, e hizo temblar las naciones; y los montes antiguos fueron desmenuzados, los collados antiguos se humillaron. Sus caminos [son] eternos. 7He visto las tiendas de Cusán en aflicción; las tiendas de la tierra de Madián temblaron. 8¿Se airó Jehová contra los ríos? ¿Contra los ríos [fue] tu enojo? ¿Tu ira contra el mar, cuando subiste sobre tus caballos, y sobre tus carros de salvación? 9Se descubrió enteramente tu arco, los juramentos a las tribus, palabra segura (Selah). Hendiste la tierra con ríos. 10Te vieron, [y] tuvieron temor los montes; pasó la inundación de las aguas; el abismo dio su voz, [y] a lo alto alzó sus manos. 11El sol [y] la luna se pararon en su estancia; a la luz de tus saetas anduvieron, y al resplandor de tu fulgente lanza. 12Con ira hollaste la tierra, con furor trillaste las naciones. 13Saliste para salvar a tu pueblo, para salvar con tu ungido. Traspasaste la cabeza de la casa del impío, desnudando el cimiento hasta el cuello (Selah). 14Horadaste con sus propias varas las cabezas de sus villas, que como tempestad acometieron para dispersarme; su regocijo [era] como para devorar al pobre encubiertamente. 15Hiciste camino en el mar a tus caballos, [por] montón de grandes aguas. 16Oí, y se conmovieron mis entrañas; a la voz temblaron mis labios; pudrición entró en mis huesos, y dentro de mí me estremecí; si bien estaré quieto en el día de la angustia, cuando suba al pueblo el que lo invadirá con sus tropas. 17Aunque la higuera no florezca, ni [haya] fruto en las vides; aunque falte el fruto del olivo, y los labrados no den mantenimiento; y las ovejas sean quitadas del redil, y no [haya] vacas en los corrales; 18con todo, yo me alegraré en Jehová, y me gozaré en el Dios de mi salvación. 19Jehová el Señor es mi fortaleza, Él hará mis pies como de ciervas, y me hará andar sobre mis alturas. (Al principal de los cantores, sobre mis instrumentos de cuerdas)" {Habacuc 3}
"1En aquel tiempo, dice Jehová, sacarán los huesos de los reyes de Judá, y los huesos de sus príncipes, y los huesos de los sacerdotes, y los huesos de los profetas, y los huesos de los moradores de Jerusalén, fuera de sus sepulcros; 2y los esparcirán al sol y a la luna y a todo el ejército del cielo, a quienes amaron y a quienes sirvieron, y en pos de quienes anduvieron, a quienes consultaron, y a quienes adoraron. No serán recogidos, ni enterrados; serán como estiércol sobre la faz de la tierra. 3Y se escogerá la muerte antes que la vida por todo el remanente que quedare de esta mala generación, en todos los lugares adonde arrojaré yo a los que quedaren, dice Jehová de los ejércitos. 4Les dirás asimismo: Así dice Jehová: El que cae, ¿no se levanta? El que se desvía, ¿no regresa al camino? 5¿Por qué es este pueblo de Jerusalén rebelde con rebeldía perpetua? Abrazaron el engaño, no han querido volverse. 6Escuché y oí; [pero] no hablan derecho, no hay hombre que se arrepienta de su mal, diciendo: ¿Qué he hecho? Cada cual se volvió a su carrera, como caballo que arremete con ímpetu a la batalla. 7Aun la cigüeña en el cielo conoce su tiempo, y la tórtola y la grulla y la golondrina guardan el tiempo de su venida; pero mi pueblo no conoce el juicio de Jehová. 8¿Cómo decís: Nosotros [somos] sabios, y la ley de Jehová [está] con nosotros? Ciertamente, he aquí que en vano se cortó la pluma, por demás fueron los escribas. 9Los sabios se avergonzaron, se espantaron y fueron presos: he aquí que aborrecieron la palabra de Jehová; ¿y qué sabiduría tienen? 10Por tanto, daré sus esposas a otros, [y] sus campos a quienes los posean; porque desde el chico hasta el grande cada uno sigue la avaricia, desde el profeta hasta el sacerdote todos practican el engaño. 11Y curaron el quebrantamiento de la hija de mi pueblo con liviandad, diciendo: Paz, paz; y no [hay] paz. 12¿Se avergonzaron de haber hecho abominación? Ciertamente no se han avergonzado, ni siquiera se han ruborizado; por tanto, caerán entre los que caigan, cuando los castigue, caerán, dice Jehová. 13Los destruiré del todo, dice Jehová. No [habrá] uvas en la vid, ni higos en la higuera, y se caerá la hoja; y [lo que] les he dado pasará de ellos. 14¿Por qué nos estamos sentados? Congregaos, y entremos en las ciudades fortificadas, y allí reposaremos; porque Jehová nuestro Dios nos ha hecho callar, dándonos a beber bebida de hiel, porque pecamos contra Jehová. 15Esperamos paz, y no [hubo] bien; tiempo de sanidad, y he aquí turbación. 16Desde Dan se oyó el bufido de sus caballos; del sonido de los relinchos de sus fuertes tembló toda la tierra; y vinieron y devoraron la tierra y su abundancia, ciudad y moradores de ella. 17Porque he aquí que yo envío sobre vosotros serpientes, áspides, contra las cuales no hay encantamiento; y os morderán, dice Jehová. 18A causa de mi fuerte dolor mi corazón desfallece en mí. 19He aquí la voz del clamor de la hija de mi pueblo, a causa de los que moran en tierra lejana: ¿No [está] Jehová en Sión? ¿No [está] en ella su Rey? ¿Por qué me provocaron a ira con sus imágenes de talla [y] con vanidades extrañas? 20Pasó la siega, terminó el verano, y nosotros no hemos sido salvos. 21Quebrantado estoy por el quebrantamiento de la hija de mi pueblo; entenebrecido estoy, espanto me ha arrebatado. 22¿No [hay] bálsamo en Galaad? ¿No [hay] allí médico? ¿Por qué, pues, no se ha restablecido la salud de la hija de mi pueblo?" {Jeremías 8}
"1Amos, tratad a [vuestros] siervos como es justo y recto, sabiendo que vosotros también tenéis un Amo en el cielo. 2Perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias; 3orando juntamente también por nosotros, que Dios nos abra la puerta de la palabra, para que hablemos el misterio de Cristo, por el cual estoy también preso; 4para que lo manifieste como debo hablar. 5Andad sabiamente para con los de afuera, redimiendo el tiempo. 6[Sea] vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno. 7Todos mis asuntos os hará saber Tíquico, amado hermano y fiel ministro y consiervo en el Señor; 8al cual os he enviado para esto mismo, para que conozca vuestro estado, y conforte vuestros corazones, 9con Onésimo, fiel y amado hermano, el cual es de vosotros. Todo lo que acá acontece, os lo harán saber. 10Aristarco, mi compañero de prisiones, os saluda, y Marcos el sobrino de Bernabé, acerca del cual recibisteis mandamientos; si viniere a vosotros, recibidle; 11y Jesús, que es llamado Justo; que son de la circuncisión. Sólo éstos son [mis] colaboradores en el reino de Dios; y me han sido consuelo. 12Os saluda Epafras, el cual es [uno] de vosotros, siervo de Cristo; siempre esforzándose por vosotros en oración, para que estéis firmes, perfectos y completos en toda la voluntad de Dios. 13Porque yo doy testimonio de él, que tiene gran celo por vosotros, y por los [que están] en Laodicea, y por los [que están] en Hierápolis. 14Os saluda Lucas, el médico amado, y Demas. 15Saludad a los hermanos que están en Laodicea, y a Ninfas, y a la iglesia que está en su casa. 16Y cuando esta epístola haya sido leída entre vosotros, haced que también se lea en la iglesia de los laodicenses; y que la [epístola] de Laodicea la leáis también vosotros. 17Y decid a Arquipo: Mira que cumplas el ministerio que recibiste en el Señor. 18Las salutaciones de mi mano, de Pablo. Acordaos de mis prisiones. La gracia [sea] con vosotros. Amén. [Escrita desde Roma, y enviada con Tíquico y Onésimo]." {Colosenses 4}
"8Si en verdad cumplís la ley real, conforme a la Escritura: Amarás a tu prójimo como a ti mismo, bien hacéis;" {Santiago 2:8}
"1Ahora cantaré por mi amado el cantar de mi amado a su viña. Tenía mi amado una viña en una ladera fértil. 2La había cercado y despedregado y plantado de vides escogidas; había edificado en medio de ella una torre, y hecho también en ella un lagar; y esperaba que diese uvas, y dio uvas silvestres. 3Ahora, pues, moradores de Jerusalén y varones de Judá, juzgad entre mí y mi viña. 4¿Qué más se podía hacer a mi viña, que yo no haya hecho en ella? ¿Por qué, esperando yo que diese uvas, ha dado uvas silvestres? 5Os mostraré, pues, ahora lo que haré yo a mi viña: Le quitaré su vallado, y será consumida; derribaré su cerca, y será hollada; 6Haré que quede desierta; no será podada ni cavada, y crecerán el cardo y los espinos; y aun a las nubes mandaré que no derramen lluvia sobre ella. 7Ciertamente la viña de Jehová de los ejércitos [es] la casa de Israel, y los hombres de Judá su planta deliciosa. Esperaba juicio, y he aquí vileza; justicia, y he aquí clamor. 8¡Ay de los que juntan casa con casa, y añaden heredad a heredad hasta que ya no hay espacio! ¿Habitaréis vosotros solos en medio de la tierra? 9Ha llegado a mis oídos de parte de Jehová de los ejércitos, que las muchas casas han de quedar asoladas, sin morador las grandes y hermosas. 10Y diez yugadas de viña producirán un bato, y un homer de semilla producirá una efa. 11¡Ay de los que se levantan de mañana para seguir la embriaguez; que se están hasta la noche, [hasta] que el vino los enciende! 12Y en sus banquetes hay arpas, vihuelas, tamboriles, flautas y vino; y no miran la obra de Jehová, ni consideran la obra de sus manos. 13Por eso mi pueblo es llevado cautivo, porque no [tiene] conocimiento; y sus nobles perecen de hambre, y su multitud se seca de sed. 14Por tanto, se ensanchó el infierno, y sin medida extendió su boca; y allá descenderá la gloria de ellos, y su multitud, y su ostentación, y el que en ello se regocijaba. 15Y el hombre vil será abatido, y el hombre altivo será humillado, y los ojos de los soberbios serán bajados. 16Mas Jehová de los ejércitos será exaltado en juicio, y el Dios Santo será santificado con justicia. 17Y los corderos serán apacentados según su costumbre; y extraños devorarán los campos desolados de los ricos. 18¡Ay de los que traen la iniquidad con cuerdas de vanidad, y el pecado como con coyundas de carreta, 19los cuales dicen: Venga ya, apresúrese su obra, y veamos; acérquese, y venga el consejo del Santo de Israel, para que lo sepamos! 20¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo! 21¡Ay de los sabios en sus propios ojos, y de los que son prudentes delante de sí mismos! 22¡Ay de [los que son] valientes para beber vino, y hombres fuertes para mezclar bebida; 23los que dan por justo al impío por cohecho, y al justo quitan su justicia! 24Por tanto, como la lengua del fuego consume el rastrojo, y la llama devora la paja, así será su raíz como podredumbre, y su flor se desvanecerá como polvo; porque desecharon la ley de Jehová de los ejércitos, y abominaron la palabra del Santo de Israel. 25Por esta causa se encendió el furor de Jehová contra su pueblo, y extendió contra él su mano, y le hirió; y se estremecieron los montes, y sus cadáveres [fueron] arrojados en medio de las calles. Con todo esto no ha cesado su furor, pero su mano todavía [está] extendida. 26Y alzará pendón a naciones lejanas, y silbará al que está en el extremo de la tierra; y he aquí que vendrá pronto y velozmente. 27No habrá entre ellos cansado, ni que vacile; ninguno se dormirá ni le tomará sueño; a ninguno se le desatará el cinto de los lomos, ni se le romperá la correa de sus zapatos. 28Sus saetas afiladas, y todos sus arcos entesados; los cascos de sus caballos parecerán como de pedernal, y las ruedas de sus carros como torbellino. 29Su rugido [será] como de león; rugirá a manera de leoncillos, crujirá los dientes, y arrebatará la presa; la apañará, y nadie se la quitará. 30Y bramarán sobre él en aquel día como bramido del mar; entonces mirará hacia la tierra, y he aquí tinieblas de tribulación, y en los cielos se oscurecerá la luz." {Isaías 5}
"1¿No clama la sabiduría, y da su voz la inteligencia? 2Está en las alturas junto al camino, a las encrucijadas de las veredas se pone de pie; 3En el lugar de las puertas, a la entrada de la ciudad, a la entrada de las puertas da voces: 4Oh hombres, a vosotros clamo; y mi voz [se dirige] a los hijos de los hombres. 5Entended, simples, discreción; y vosotros, necios, entrad en cordura. 6Oíd, porque hablaré cosas excelentes; y abriré mis labios para cosas rectas. 7Porque mi boca hablará verdad, y la impiedad abominan mis labios. 8En justicia [son] todas las razones de mi boca; no [hay] en ellas cosa perversa ni torcida. 9Todas ellas [son] rectas al que entiende, y razonables a los que han hallado sabiduría. 10Recibid mi enseñanza, y no plata; y entendimiento antes que el oro escogido. 11Porque mejor [es] la sabiduría que las piedras preciosas; y todas las cosas que se pueden desear, no son de comparar con ella. 12Yo, la sabiduría, habito con la prudencia, y hallo el conocimiento en los consejos. 13El temor de Jehová [es] aborrecer el mal; la soberbia y la arrogancia, el mal camino, y la boca perversa aborrezco. 14Conmigo está el consejo y la sana sabiduría; yo soy la inteligencia; mía es la fortaleza. 15Por mí reinan los reyes, y los príncipes determinan justicia. 16Por mí dominan los príncipes, y todos los gobernadores juzgan la tierra. 17Yo amo a los que me aman; y me hallan los que temprano me buscan. 18Las riquezas y la honra [están] conmigo; riquezas duraderas, y justicia. 19Mejor es mi fruto que el oro, y que el oro refinado; y mi rédito mejor que la plata escogida. 20Por vereda de justicia guiaré, por en medio de sendas de juicio; 21Para hacer que los que me aman, hereden hacienda, y yo llenaré sus tesoros. 22Jehová me poseía en el principio de su camino, ya de antiguo, antes de sus obras. 23Desde la eternidad tuve el principado, desde el principio, antes de la tierra. 24Antes de los abismos fui engendrada; antes que fuesen las fuentes de las muchas aguas. 25Antes que los montes fuesen fundados, antes de los collados, era yo engendrada: 26No había aún hecho la tierra, ni los campos, ni el principio del polvo del mundo. 27Cuando formó los cielos, allí [estaba] yo; cuando trazó un círculo sobre la faz del abismo; 28cuando estableció los cielos arriba, cuando afirmó las fuentes del abismo; 29cuando al mar puso sus límites, para que las aguas no pasasen su mandamiento; cuando estableció los fundamentos de la tierra; 30Yo estaba con Él, ordenándolo [todo]; y era su delicia de día en día, regocijándome delante de Él en todo tiempo; 31regocijándome en la parte habitable de su tierra; [teniendo] mis delicias con los hijos de los hombres. 32Ahora pues, hijos, oídme; y bienaventurados [los que] guardaren mis caminos. 33Atended el consejo, y sed sabios, y no lo menospreciéis. 34Bienaventurado el hombre que me oye, velando a mis puertas cada día, aguardando a los umbrales de mis puertas. 35Porque el que me hallare, hallará la vida, y alcanzará el favor de Jehová. 36Mas el que peca contra mí, defrauda su alma: Todos los que me aborrecen, aman la muerte." {Proverbios 8}