Testimonio
22-04-2025
- Se me mostró que una nueva calamidad sanitaria se desatará, una nueva epidemia que arropará al mundo. { p1.1 }
- Ví cómo se alertaba a todos a quedar en sus casas, para que su vecino no fuera su asesino involuntario en dicho contagio. { p1.2 }
- Ví movimientos en la oscuridad, donde la maldad sin igual, fraguaba sus planes maléficos de destrucción masiva, mientras simultáneamente, Roma extendía brazos que llegaban a un punto cercano de Norteamérica, y Norteamérica se esforzaba por alcanzarlo, y todo estorbo de esta unión era removido para que se unieran. { p1.3 }
- Ví que estábamos en ese momento, y más que estar listos en las cosas terrenales necesarias, (que son importantes), lo más importante, -se me dejó saber- que es: la muerte al yo, pues el que no logre morir al yo, -se me dejó saber- que no vencerá, pues siempre antepondrá esto, ante los designios divinos. { p1.4 }
- Ví conmoción: »familiar, »de ciudades, »de países, y »continentes, todos agitados ante la emergencia mundial, y esforzados en esto, más pude notar, que no era solamente calamidad sanitaria, sino que otras cosas, también agravaban la situación. Mientras todos estaban esforzados en esto, renacía el plan trazado para la unificación milenariamente esperada para este tiempo. Según el mundo, el globo terráqueo era impulsado a ser sacudido en todo rincón. El terror en las masas era la orden del día. Más luego del plazo de ésto, una paz fingida de control global era reinante, a costa de desobedecer La Orden Divina. { p1.5 }
- Ví allí, que muchos doblaban sus rodillas ante baal, mientras otros, aferrados al PRÍNCIPE EMANUEL, (sin importarles sus vidas), clamaban a ÉL, día y noche. Estos últimos vencían, porque lo más importante en sus vidas, no era nada exterior, sino, lo interior en ellos, y ninguna tribulación los movía de su fidelidad al ETERNO DIOS. Allí ya no vi más. { p1.6 }
¡Oh amados hermanos, qué tremenda situación! Es mi ruego y oración que todos podamos, día y noche, estar asidos de La Mano del ETERNO DIOS, pues solamente así, es que vamos a poder cruzar esta tempestad, sólo agarrados, aferrados a CRISTO JESÚS. Es mi ruego y oración que así sea. Que EL SEÑOR nos bendiga. {Daisy Escalante Testimonio: 22-04-2025, p2}