Amados, diciembre 20 del 2019. En sueños vi como muchas personas quedaban en la ciudad cómodamente, y aún buscando como remodelar sus viviendas, y actualizar sus muebles, y carros. Vi que su mente de consumismo y competencia, les adormecía sus sentidos ante el ataque mortífero del enemigo. Éstos no podían percibir la inminencia del peligro que les acechaba, quise alertarles, pero se me dejó saber que aunque fueran alertados, lo rechazarían; insistí, pues mi agonía era tan grande ante su situación, y se me concedió la petición; corrí donde ellos, les hablé, les cogí de la mano, les supliqué, les traté de abrir los ojos, y aún les dije que vieran por sí mismos lo que ocurría en otras partes del mundo; más éstos sólo repetían: esto tenía que suceder, y aquí todo está bien, no nos molestes, tenemos mucho que hacer. Mi corazón, amados, palpitaba tan rápido que pensé que iba a desfallecer; no importaba lo que decía, nada les hacía desistir, y ya no les vi más. Entonces se me dijo: solo los entendidos entenderán, donde caiga vuestra paz, quedad, y donde no, sacudid el polvo de vuestros pies y continuad, pues el tiempo es corto. En ese momento, amados, ahí desperté, angustiada y pidiendo a Dios que podamos estar a la altura de su plan de salvación, y podamos ser salvos. Quiera Dios que así sea. Que el Señor me los bendiga. {Daisy Escalante Testimonio: 20-12-2019 #02, p1}
Testimonio
20-12-2019 #02