Saludos amados. EL SEÑOR me ha pedido que comparta este sueño que ÉL vio a bien darme el 20 de julio del 2017. {Daisy Escalante Testimonio: 20-07-2017, p1}
Fui llevada a abordar un barco gigante, y le dije a Mi Acompañante que no me agradaban los barcos, a lo cual ÉL me contestó: “Es necesario Daisy, que abordes el barco”. Así que me vi abordando el barco, con un niño pequeño que yo llevaba de la mano, y tenía un bulto pequeño, como una cartera que también llevaba en mi hombro. Pasé revisión, y luego pues, fuimos al camarote que me asignaron. Mientras iba por el pasillo del barco, vi muchas mujeres, (muchas damas). Todas las damas que vi eran Adventistas del 7mo Día, porque las reconocí, y ellas también a mí. Así que yo les pregunté qué ¿qué hacían allí?, a lo que ellas me contestaron, que cada fin de semana, venían ahí, en busca de un marido para gozarse con él. Entonces le pregunté: ¿Dónde está ese marido? Y ellas me dijeron: “Está aquí”. Y me señalaron unas escaleras, y cuando miro a las escaleras, veo una alfombra roja, y en ella estaba sentado un hombre: »alto, »era obeso, »con una inmensa cadena de oro en su cuello, »y con una medalla que resplandecía. Este me vió cuando yo lo miré, y se sonrió, pero la risa era tan terrible, que yo, del espanto: casi me derrumbo. {Daisy Escalante Testimonio: 20-07-2017, p2}
Entonces, salí corriendo a mi camarote, y mi preocupación era el niño que yo llevaba. Así que Mi Acompañante me dijo: “Deja el niño acá, él está seguro en este cuarto, y ven. Debes ser testigo de esto”. Así que saque unos libros de historias bíblicas del bultito que llevaba, y los di al niño, y este comenzó a leer, y Mi Acompañante y yo nos retiramos. {Daisy Escalante Testimonio: 20-07-2017, p3}
Fui llevada a un cuarto, donde había una pared, y había como una pared, era de cristal, y de ahí podía ver como todas estas damas, que eran adventistas, se congraciaban, y se dejaban tocar de este hombre »alto, »gordo, »con una gran cadena de oro en su cuello. Así que, de repente, pude ver en la pared un reloj, y me percaté que había abordado viernes de día, y por la hora que estaba viendo en el reloj, pues ya era casi noche, así que ya era Sábado, a la puesta de sol de ese viernes. Así que, mientras tanto, las orgías y placeres se desencadenaban en aquel lugar y todo iba tomando rumbo al mal. {Daisy Escalante Testimonio: 20-07-2017, p4}
Vi, como este señor, hizo una señal con su mano, y entraron muchos varones, (muchos varones que estaban (*)engabanados) a la sala, y: {Daisy Escalante Testimonio: 20-07-2017, p5}
- Cada uno tomó un grupo de damas. { p6.1 }
- Y fueron a camarotes. { p6.2 }
- Y risas y aberraciones se oían en todos los aires de aquel enorme barco. { p6.3 }
Yo estaba tan aterrada, (porque entendía que DIOS no podía estar allí). Así que miré a Mi Acompañante, cuando Éste dijo en voz alta: ¡Basta! ¡Abominación! Entonces, mi corazón amados, comenzó a brincar fuerte, ¡se quería caer! Muchos de los que estaban en aquel lugar, yo los conocía. Todos estos hombres y mujeres envueltos en estas actividades depravadas, yo podía ver quiénes eran. Así que fui a mi camarote con Mi Acompañante. Allí lloré, lloré mucho, y le dije a Mi Acompañante: ¿Quién entonces se salvará? ¿Si esto es así, quién se va a salvar? Entonces Mi Acompañante me contestó: “Pocos. Son muy pocos, pero aquí en este barco, no hay ninguno de ellos”. {Daisy Escalante Testimonio: 20-07-2017, p7}
Así que amados, yo comencé a llorar. Lloré, y creo que me quedé dormida un rato, pues al abrir mis ojos, ya estaba de día. Entonces, me levanté rápido, y oré fervientemente a DIOS, para que me sacara de ese lugar, y Mi Acompañante me dijo: “Ven y ve”. Así que fui llevada otra vez, al cuarto donde había esta pared de cristal, y mis ojos no podían soportar ver lo que allí estaba pasando. Ahora bien, aberraciones, pasando entre todos, y ninguno tenía nada de vergüenza. Se acariciaban, se besaban unos a otros: »hombre, mujer; »mujer y mujer; »hombre con hombre. Entonces, mientras estaba viendo eso, Mi Acompañante me dijo: “Mira arriba”. Entonces cuando miro hacia el techo (donde estaba este cuarto, donde estaban pasando estas cosas), comenzaron a llegar unas aves oscuras, y unas serpientes negras (oscuras también), y todas las personas que ahí estaban: »las agarraban en su regazo, y »las acariciaban, y »comenzaban a besarlas. Entonces el espanto fue tan grande para mí, que caí al suelo, y pedí que no quería ver más. {Daisy Escalante Testimonio: 20-07-2017, p8}
Entonces luego, fui llevada al momento en que estábamos desembarcando. {Daisy Escalante Testimonio: 20-07-2017, p9}
Vi que era Sábado: »ya era puesta de sol, »ya era tarde, »ya no se veía la luz. Entonces, despidieron El Sábado desembarcando, y todas las damas dejaban sus pertenencias, y las que querían llevar algo, me decían a mí que yo las cargara, y yo me negaba, y yo les decía: Estas son sus cosas, yo no puedo, ni quiero tocar eso. Entonces otras me decían: “Yo no las voy a llevar, y las dejaré aquí, pues el próximo fin de semana vamos a volver acá, y ¿para qué llevármelas? Así que desembarqué con Mi Acompañante y el niño, y cuando llegamos a suelo firme, Mi Acompañante me dijo: “Mira. Mira hacia arriba del barco”. Cuando mire arriba del barco, vi una cruz. La cruz estaba negra. Ví un letrero bajo de ella, que decía: Iglesia Adventista del 7mo Día. Me asusté al ver esto, y ahí desperté. {Daisy Escalante Testimonio: 20-07-2017, p10}
*Aclaración de Palabra {Daisy Escalante Testimonio: 20-07-2017, p11}
(*)engabanados: Vistiendo de gabán, (de saco). Ropa que en general utilizan los pastores, diáconos y varones en las iglesias. {Daisy Escalante Testimonio: 20-07-2017, p12}