Testimonio
20-05-2018
(Montañas, Preparación para la Crisis)
Amados, 20 de mayo del 2018. Hoy, día de pentecostés, de madrugada casi ya amaneciendo, en sueños fui llevada a unas montañas donde se estaban preparando varias familias para el momento de no comprar y vender. Vi estas preparaciones y eran muchas las labores y pocos los obreros, y la escasez corría a pasos agigantados. En el lugar vi como una familia sufriente llegó y deseábamos ayudarle, más esta familia no quiso, y al salir del lugar un viento recio arremetió contra ellos y fueron arrastrados y no los vi más. Volví al campamento muy triste, entré a las montañas y vi como varios por la poca preparación e indecisión decidieron darse por vencidos y retirarse del lugar de refugio a la llanura en busca de sustento. Les exhorté más mis ruegos fueron en vano, les vi salir del lugar y no les vi más. Eché a ver que otros que debían estar allí, por la dilación y falta de ánimo propio, no procuraban el avance pensando que la crisis, la crisis no se avecinaba tan rápidamente. Vi sus lugares que estaban desolados y empolvados. Mientras yo veía esto, escuché del este un ruido, era el ruido de un shofar muy potente y una voz dijo después que éste dejó de sonar: llegó el momento en que algunos descansarán, y muchos morirán. Al escuchar esto me asusté grandemente, y dije a los que estaban conmigo: buscad al Señor en ruego y oración y así seremos libertados. Escuché a lo lejos gritos de gente, que por lo que escuchaba se notaba la angustia, el desespero y dolor. También escuché estruendo de caballos, que a su paso sentía como que el piso se estremecía. Al sentir yo este movimiento le dije a los que estaban conmigo que se aferraran a los árboles más fuertes que tuvieran cerca, y así lo hicieron, y así les dije yo que iban a evitar caer al suelo. Entonces escuché otra vez el sonar de aquel shofar y al terminar la voz dijo: Óseas 2 y Nahún 3. Vi desorientación y confusión en la llanura, ninguno encontraba escapatoria, llanto y dolor. Vi como limpiábamos los lugares desocupados para así dar paso a aquellos que podrían llegar en necesidad. La desolación era tanta que al dar el viento a otros lugares, las montañas se les iba su verdor y se volvían arenosas sin vegetación. Era espantosa aquella escena, de ver aquellas montañas que estaban verdes y de repente cuando venía este viento quedaban como si fueran brown (marrón) con pura arena. Vi como los vientos rugían y una atmósfera de mal se percibía a la distancia. Rogamos a Dios por protección al ponernos de pie, de nuestras rodillas, y pude ver que cerca del campamento en una bajada había un hermoso ángel. Era tan hermoso en tamaño y era majestuoso en esplendor, lo vi que tenía una espada desenvainada en su mano derecha, y ésta apuntaba hacia el cielo. Se me indicó que sólo los fieles recibirán protección, que la densa hora de pruebas se nos avecina y si no afirmamos nuestros pasos en Cristo Jesús, pereceremos. Se me indicó que la preparación ya debería estar acabando y que muchos adormecen sus sentidos con la dilación del mundo. Se me dejó saber que el enemigo los duerme para que no se den cuenta de la inminente destrucción y así puedan ser presas en sus garras mortales. Se me hizo saber que toda cavilación, presunción, y dilación nos será para destrucción y no tendremos otra oportunidad, pues su palabra, amados, es clara y verdadera. Se me hizo notar con urgencia que sólo lo que sea para nuestra salvación debe ser nuestro gran tema de interés, y que no prestemos atención a fábulas y confabulaciones de demonios. El enemigo, se me dijo, que está juntando sus más acérrimas cartas para descarrilar y detener el mensaje del testigo fiel. Orad para que no caigáis en tentación -se me dijo-, ayunar para que se os abra vuestro entendimiento, y leer la palabra de verdad, la biblia, el espíritu de profecía, pues la verdad os libertará del pecado, del cual si no fuéremos hallados limpios, pereceremos para siempre. Se me urgió amados, a rogar por el derramamiento del Espíritu Santo. Ese don tan maravilloso que el cielo nos quiere conferir, pero en nuestra pecaminosidad es imposible recibir. Se me hizo una pregunta: si sabéis que en una hora vuestro caso estaría decidido ¿qué haréis?. Dije: Oh Señor, Padre Santo, miserable de mí. Entonces en ese momento caí al suelo en desespero, y me levantó y me dijo: dile al mundo que espero por ellos, pero el tiempo es casi agotado, buscadme y viviréis. Se me fue dicho que la fe sin obras es muerta, y las obras sin fe también son muertas, son de igual manera, debe haber un balance entre ellas si no, no alcanzaremos la meta. Amados hermanos en eso desperté. Desperté con una urgencia, con una necesidad, con un anhelo grande en mi corazón de buscar al Señor, y espero que hoy por gracia del Señor podamos ponernos todos a cuentas con Dios, para que Dios pueda darnos aquello que Él tanto anhela a cada uno de nosotros, para que podamos terminar la obra en este mundo por su poder, por su gracia, por su misericordia, para que ya nos podamos ir a casa. Mientras yo meditaba en todo esto porque ahí desperté, como hoy pasamos una agenda de oración para que muchas personas pues al unísono pudiéramos estar orando por todo aquello que realmente necesitamos poner a cuentas con Dios, para poder recibir su Espíritu Santo. A las 11:18 de la mañana se me dieron unas citas que quiero compartir con ustedes; Colosenses 2 y 3, capítulo 2 y capítulo 3; Miqueas 4:8; Sofonías 2:5-11; Miqueas 4:9; Filipenses 4:13; 1 Corintios 4:9; Salmos 2:10-12; Salmos 3:8; Tito 2; Deuteronomio 4:9 y Apocalipsis 22:6. Que sean de bendición para ustedes amados hermanos y que la paz de Dios y su perdón esté sobre cada uno de nosotros en este día. Que el Señor me los bendiga.

"1Decid a vuestros hermanos, Ammi, y a vuestras hermanas, Ruhama: 2Contended con vuestra madre, contended, porque ella no es mi esposa, y yo no soy su marido; quite, pues, de su rostro sus prostituciones, y sus adulterios de entre sus pechos; 3no sea que yo la despoje y desnude, y la deje como el día en que nació, y la ponga como un desierto, y la deje como tierra seca, y la mate de sed. 4Y no tendré misericordia de sus hijos, porque [son] hijos de prostitución. 5Porque su madre se prostituyó; la que los engendró se deshonró; porque dijo: Iré tras mis amantes, que me dan mi pan y mi agua, mi lana y mi lino, mi aceite y mi bebida. 6Por tanto, he aquí yo voy a cercar con espinos su camino, y le pondré vallado, para que no encuentre sus senderos. 7Y seguirá a sus amantes, y no los alcanzará; los buscará, y no los hallará. Entonces dirá: Iré y me volveré a mi primer marido, porque mejor me iba entonces que ahora. 8Y ella no reconoció que yo le daba el trigo, el vino y el aceite, y que les multipliqué la plata y el oro que ofrecían a Baal. 9Por tanto yo volveré, y tomaré mi trigo a su tiempo, y mi vino a su sazón, y quitaré mi lana y mi lino [que le había dado] para cubrir su desnudez. 10Y ahora descubriré yo su locura delante de los ojos de sus amantes, y nadie la librará de mi mano. 11Y haré cesar todo su gozo, sus fiestas, sus nuevas lunas y sus sábados, y todas sus festividades. 12Y haré talar sus vides y sus higueras, de las cuales ha dicho: Mi pago son, que me han dado mis amantes. Y las reduciré a un matorral, y las comerán las bestias del campo. 13Y visitaré sobre ella los tiempos de los Baales, a los cuales incensaba, y se adornaba de sus zarcillos y de sus joyeles, y se iba tras sus amantes olvidándose de mí, dice Jehová. 14Pero he aquí, yo la atraeré, y la llevaré al desierto, y hablaré a su corazón. 15Y le daré sus viñas desde allí, y el valle de Acor por puerta de esperanza; y allí cantará como en los tiempos de su juventud, y como en el día de su subida de la tierra de Egipto. 16Y será que en aquel tiempo, dice Jehová, me llamarás Ishi, y nunca más me llamarás Baali. 17Porque quitaré de su boca los nombres de los Baales, y nunca más serán mencionados por sus nombres. 18Y en aquel tiempo haré para ellos pacto con las bestias del campo, con las aves del cielo y con los reptiles de la tierra; y quebraré arco y espada y la batalla de la tierra, y los haré dormir seguros. 19Y te desposaré conmigo para siempre; te desposaré conmigo en justicia, y juicio, en compasión, y en misericordias. 20Y te desposaré conmigo en fe, y conocerás a Jehová. 21Y será que en aquel tiempo responderé, dice Jehová, yo responderé a los cielos, y ellos responderán a la tierra; 22Y la tierra responderá al trigo, y al vino, y al aceite, y ellos responderán a Jezreel. 23Y la sembraré para mí en la tierra, y tendré misericordia de la que no ha obtenido misericordia; y diré al que no [era] mi pueblo: Tú [eres] mi pueblo, y él dirá: [Tú eres] mi Dios." {Oseas 2}

"1¡Ay de la ciudad sanguinaria, toda llena de mentira [y] de rapiña, sin apartarse de ella el pillaje! 2Sonido de látigo, y estruendo de movimiento de ruedas; y caballo atropellador, y carro saltador; 3caballero enhiesto, y resplandor de espada, y resplandor de lanza; y multitud de muertos, y multitud de cadáveres; y de [sus] cadáveres no [habrá] fin, y en sus cadáveres tropezarán: 4A causa de la multitud de las fornicaciones de la ramera de hermosa gala, maestra de hechizos, que vende a las naciones con sus fornicaciones, y a los pueblos con sus hechizos. 5Heme aquí contra ti, dice Jehová de los ejércitos, y descubriré tus faldas en tu cara, y mostraré a las naciones tu desnudez, y a los reinos tu vergüenza. 6Y echaré sobre ti inmundicias, y te haré vil, y haré de ti un espectáculo. 7Y será [que] todos los que te vieren, se apartarán de ti, y dirán: Nínive es asolada: ¿quién se compadecerá de ella? ¿Dónde te buscaré consoladores? 8¿Eres tú mejor que No-amón, que estaba asentada entre ríos, rodeada de aguas, cuyo baluarte [era] el mar, y el mar [era] su muralla? 9Etiopía [era] su fortaleza, y Egipto sin límite; Fut y Libia fueron en tu ayuda. 10También ella [fue] llevada en cautiverio; también sus chiquitos fueron estrellados en las encrucijadas de todas las calles; y sobre sus varones echaron suertes, y todos sus magnates fueron aprisionados con grillos. 11Tú también serás embriagada, serás encerrada; tú también buscarás fortaleza a causa del enemigo. 12Todas tus fortalezas cual higueras con brevas; que si las sacuden, caen en la boca del que las ha de comer. 13He aquí, tu pueblo [será] como mujeres en medio de ti; las puertas de tu tierra se abrirán de par en par a tus enemigos; fuego consumirá tus cerrojos. 14Provéete de agua para el asedio, refuerza tus fortalezas; entra en el lodo, pisa el barro, refuerza el horno. 15Allí te consumirá el fuego, te talará la espada, te devorará como pulgón; multiplícate como el pulgón, multiplícate como langosta. 16Multiplicaste tus mercaderes más que las estrellas del cielo; el pulgón hizo presa, y voló. 17Tus príncipes [son] como langostas, y tus grandes como nubes de langostas que se sientan en vallados en día de frío; salido el sol se van, y no se conoce el lugar donde [están]. 18Durmieron tus pastores, oh rey de Asiria, reposaron tus valientes; tu pueblo se derramó por los montes, y no hay quien [lo] junte. 19No [hay] alivio para tu quebradura; tu herida es incurable; todos los que oigan tu fama aplaudirán sobre ti, porque ¿sobre quién no pasó continuamente tu maldad?" {Nahum 3}

"1Mas quiero que sepáis cuán grande lucha sostengo por vosotros, y [por] los que están en Laodicea, y [por] todos los que nunca han visto mi rostro en la carne; 2para que sean consolados sus corazones, unidos en amor, hasta [alcanzar] todas las riquezas de la plena seguridad del entendimiento; a fin de conocer el misterio de Dios, y del Padre, y de Cristo, 3en quien están escondidos todos los tesoros de sabiduría y conocimiento. 4Y esto digo para que nadie os engañe con palabras persuasivas. 5Porque aunque esté ausente en la carne, no obstante en espíritu estoy con vosotros, gozándome y mirando vuestro orden y la firmeza de vuestra fe en Cristo. 6Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en Él; 7arraigados y sobreedificados en Él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en ella con acciones de gracias. 8Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y vanas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo. 9Porque en Él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, 10y vosotros estáis completos en Él, el cual es la cabeza de todo principado y potestad. 11En quien también sois circuncidados de circuncisión no hecha de mano, en el despojamiento del cuerpo del pecado de la carne, en la circuncisión de Cristo. 12Sepultados con Él en el bautismo, en el cual también sois resucitados con Él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos. 13Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con Él; perdonándoos todos los pecados, 14cancelando el manuscrito de las ordenanzas que había contra nosotros, que nos era contrario, quitándolo de en medio y clavándolo en la cruz; 15y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en sí mismo. 16Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o respecto a días de fiesta o de luna nueva, o de sábados; 17que son la sombra de lo por venir; mas el cuerpo [es] de Cristo. 18Nadie os prive de vuestra recompensa, afectando humildad y adoración a los ángeles, entremetiéndose en lo que no ha visto, vanamente hinchado por su propia mente carnal, 19y no asiéndose de la cabeza, de la cual todo el cuerpo, nutrido y enlazado por las coyunturas y los ligamentos, crece con el crecimiento de Dios. 20Si habéis muerto con Cristo en cuanto a los rudimentos del mundo, ¿por qué, entonces, como si vivieseis en el mundo, os sometéis a ordenanzas 21[tales como]: No toques, no gustes, no manejes 22(todas las cuales habrán de perecer con el uso), según mandamientos y doctrinas de hombres? 23Tales cosas tienen a la verdad cierta apariencia de sabiduría en adoración voluntaria, en humildad, y en duro trato del cuerpo, pero no tienen ningún valor para la satisfacción de la carne." {Colosenses 2}

"1Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. 2Poned vuestra mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. 3Porque muertos sois, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. 4Cuando Cristo, nuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con Él en gloria. 5Haced morir, pues, vuestros miembros que están en la tierra; fornicación, impureza, pasiones desordenadas, mala concupiscencia y avaricia, que es idolatría; 6cosas por las cuales viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia; 7en las cuales también vosotros anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas. 8Mas ahora dejad también vosotros todas estas cosas; ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras sucias de vuestra boca. 9No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos; 10y vestíos del nuevo, el cual se va renovando en el conocimiento conforme a la imagen del que lo creó, 11donde no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni scyta, siervo ni libre; sino que Cristo [es] el todo, y en todos. 12Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañas de misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de longanimidad; 13soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros. Si alguno tuviere queja contra otro, de la manera que Cristo os perdonó, así también [hacedlo] vosotros. 14Y sobre todas estas cosas, [vestíos] de amor que es el vínculo de perfección. 15Y la paz de Dios reine en vuestros corazones; a la que asimismo sois llamados en un cuerpo; y sed agradecidos. 16La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros en toda sabiduría, enseñándoos y exhortándoos unos a otros con salmos, e himnos, y cánticos espirituales, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor. 17Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, [hacedlo] todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias al Dios y Padre por medio de Él. 18Casadas, estad sujetas a vuestros maridos, como conviene en el Señor. 19Maridos, amad [a vuestras] esposas, y no seáis amargos para con ellas. 20Hijos, obedeced [a vuestros] padres en todo; porque esto agrada al Señor. 21Padres, no provoquéis [a ira] a vuestros hijos, para que no se desanimen. 22Siervos, obedeced en todo [a vuestros] amos según la carne, no sirviendo al ojo, como los que agradan a los hombres, sino con sencillez de corazón, temiendo a Dios. 23Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; 24sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia; porque a Cristo el Señor servís. 25Mas el que hace lo malo, recibirá el mal que hiciere, y no hay acepción de personas." {Colosenses 3}

"8Y tú, oh torre del rebaño, la fortaleza de la hija de Sión vendrá hasta ti: y el señorío primero, el reino vendrá a la hija de Jerusalén." {Miqueas 4:8}

"5¡Ay de los que habitan en la ribera del mar, de la gente de Ceretim! La palabra de Jehová [es] contra vosotros, oh Canaán, tierra de filisteos, que te haré destruir hasta no quedar morador. 6Y la ribera del mar será para moradas de cabañas de pastores, y corrales de ovejas. 7Y la ribera será para el resto de la casa de Judá; allí apacentarán: en las casas de Ascalón dormirán a la noche; porque Jehová su Dios los visitará, y hará volver a sus cautivos. 8Yo he oído las afrentas de Moab, y las injurias de los hijos de Amón con que deshonraron a mi pueblo, y se engrandecieron sobre su término. 9Por tanto, vivo yo, dice Jehová de los ejércitos, Dios de Israel, que Moab será como Sodoma, y los hijos de Amón como Gomorra; campo de ortigas, y mina de sal, y asolamiento perpetuo: el remanente de mi pueblo los saqueará, y el resto de mi gente los heredará. 10Esto les vendrá por su soberbia, porque afrentaron, y se engrandecieron contra el pueblo de Jehová de los ejércitos. 11Terrible [será] Jehová contra ellos, porque hará enflaquecer a todos los dioses de la tierra; y cada uno desde su lugar se inclinará a Él, todas las islas de las naciones." {Sofonías 2:5-11}

"9Ahora ¿por qué gritas tanto? ¿No [hay] rey en ti? ¿Pereció tu consejero, que te ha tomado dolor como de mujer de parto?" {Miqueas 4:9}

"13Todo lo puedo en Cristo que me fortalece." {Filipenses 4:13}

"9Porque pienso que Dios nos ha puesto a nosotros los apóstoles como postreros, como a sentenciados a muerte; porque somos hechos espectáculo al mundo, y a los ángeles, y a los hombres." {1 Corintios 4:9}

"10Y ahora, reyes, entended: Admitid corrección, jueces de la tierra. 11Servid a Jehová con temor, y alegraos con temblor. 12Besad al Hijo, para que no se enoje, y perezcáis en el camino, cuando se encendiere un poco su furor. Bienaventurados todos los que en Él confían." {Salmos 2:10-12}

"8De Jehová es la salvación: Sobre tu pueblo [es] tu bendición. (Selah)" {Salmos 3:8}

"1Pero tú habla lo que armoniza con la sana doctrina. 2Que los ancianos sean sobrios, honestos, templados, sanos en la fe, en la caridad, en la paciencia. 3Las ancianas asimismo, [sean] de un porte santo, no calumniadoras, no dadas a mucho vino, maestras de honestidad; 4que enseñen a las mujeres jóvenes a ser prudentes, a que amen a sus maridos, a que amen a sus hijos; 5[a ser] discretas, castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos; para que la palabra de Dios no sea blasfemada. 6Exhorta asimismo a los jóvenes a que sean prudentes; 7presentándote tú en todo como ejemplo de buenas obras; en doctrina, [mostrando] integridad, honestidad, sinceridad, 8palabra sana, e irreprochable; para que el adversario se avergüence, y no tenga nada malo que decir de vosotros. 9[Exhorta] a los siervos a ser obedientes a sus amos, [y] a que [les] agraden en todo; que no [sean] respondones; 10no defraudando, sino mostrando toda buena lealtad; para que en todo adornen la doctrina de Dios nuestro Salvador. 11Porque la gracia de Dios que trae salvación se ha manifestado a todos los hombres, 12enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a las concupiscencias mundanas, vivamos en este presente mundo, sobria, justa y piadosamente. 13Aguardando aquella esperanza bienaventurada, y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, 14quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad, y purificar para sí un pueblo peculiar, celoso de buenas obras. 15Estas cosas habla y exhorta, y reprende con toda autoridad. Nadie te menosprecie." {Tito 2}

"9Por tanto, guárdate, y guarda tu alma con diligencia, que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto, y no se aparten de tu corazón todos los días de tu vida; antes bien, las enseñarás a tus hijos, y a los hijos de tus hijos." {Deuteronomio 4:9}

"6Y me dijo: Estas palabras son fieles y verdaderas. Y el Señor Dios de los santos profetas ha enviado su ángel, para mostrar a sus siervos las cosas que deben acontecer en breve." {Apocalipsis 22:6}