Testimonio
20-02-2020
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(Consecuencias de la Conveniencia Mundanal)

Amados, 20 de febrero 2020. En sueños vi como muchas personas se aferraban a sus sueños como niños a sus juguetes. Les vi en un edificio multipisos, todos distraídos, unos pendientes a pagar deudas adquiridas solo para agradar al ojo y darle al cuerpo comodidad, al igual que también veía a otras personas trabajando de sol a sol para comida; yo les veía salir de una oficina de ese edificio a otro, otros construían una ampliación más grande en aquel edificio; y otros en el mismo edificio iban a restaurantes, hotel, beauty, oficinas de luz, agua, internet, telefonía; vi en aquel edificio multipisos toda actividad como existe en las ciudades, donde están las personas allí luchando por sobrevivir a toda costa para no perder su estatus y bienes financieros e inmuebles; era mucha su lucha, y aunque yo les veía reír, al llegar a sus casas y llegar la noche, les veía tomando medicamentos para dormir o ver televisión hasta que el sueño les vencía; les vi que al sonar la alarma mañanera para volver a esa rutina se despertaban infelices y atormentados; así yo les veía día tras día, en la actividad en aquel enorme edificio que imponente se alzaba en aquella gran llanura de aquella ciudad; mientras observaba, mi acompañante me dijo: vamos. {Daisy Escalante Testimonio: 20-02-2020, p1}

Nos introducimos al sótano de aquel enorme edificio, allí veía sus robustos cimientos, vi personas caminando por allí también muy confiados, y de pronto comencé a ver que los cimientos de aquel enorme edificio se despedazaban poco a poco, y enormes pedazos de concreto armado caían al suelo de aquel basement (sótano); las personas quedaron paralizadas mirando aquello que sucedía, su espanto era tan grande que los paralizaba, gritaban y lloraban pero no se movían; entonces les grité: corran, corran y escapen por su vida. Más éstos no se movían. Así cogí de la mano a dos personas y corrí con ellas hasta salir bajo el edificio; amados, ya afuera quise volver, voltee al edificio a ver la entrada del sótano con la intención de volver pero en ese mismo instante todo se vino abajo; caí de rodillas al piso, estaba llorando amargamente, pues había miles de personas bajo aquellos escombros, y dije: oh Señor ¿qué hago?. Y contestó: es el tiempo, porque aún para esto hay plazo; ninguno perecerá sin aún antes tener la evidencia de mí amor. {Daisy Escalante Testimonio: 20-02-2020, p2}

Amados, ahí desperté. Que tristeza que teniendo la elección en nuestras manos muchos decidan esquivarla o ignorarla por supuesta conveniencia para sí mismo, y con eso consiguen la muerte eterna. Quiera Dios que sigamos fielmente las huellas del maestro. Que el Señor les bendiga. {Daisy Escalante Testimonio: 20-02-2020, p3}