Amados, 19 de octubre del 2019. En sueños, yo veía una persona que arreglaba una tubería, yo la veía como ella hacía su trabajo con dejadez, sin mucha dedicación; yo podía ver que seguía su trabajo sin esmero, yo pensé mientras la veía ¿porqué lo está haciendo así? eso nos servirá para mucho tiempo; yo quería exhortarle, pero no podía. Mientras seguía allí mirando, escuché una voz que dijo: ¿dónde se esconderá el mortal sin que Dios lo note? por más que se esconda el mortal, Dios lo verá; los detalles son importantes y por su descuido muchos serán privados del reino celestial. En ese momento, amados, desperté pensando en estas palabras. Quiera Dios que cada uno de nosotros nos demos cuenta, que seamos detallista en todas las cosas en nuestra vida, tanto en la vida secular como en la vida espiritual, porque el Señor está viendo todo acerca de nosotros. Quiera Dios que cada uno de nosotros podamos dar la medida que Dios espera de cada uno de nosotros, por su gracia y por su misericordia, por su poder y por su fortaleza, agarrados de Él, para que así podamos ver muy pronto la cara, el rostro, de nuestro Dios. Que el Señor les bendiga.