19 de septiembre del 2020. En sueños yo veía como muchos dilataban el salir de las ciudades a pesar de ver lo que estaba pasando en ellas. Escuché un ruido como de bocina que aumentaba más según yo le buscaba, miraba a mi alrededor y no lograba detectar de dónde provenía; pronto ésta cayó por unos instantes, y luego comenzó a sonar pero aún más fuerte; miré hacia el cielo porque detecté que de ahí venía el ruido, entonces al mirar vi muchos ángeles con trompetas que eran quienes las tocaban; al ver esto corrí a decirle a todo el que se me cruzaba ‘‘salgan, salgan, salgan por favor de las ciudades si no quieren morir en ellas’’. {Daisy Escalante Testimonio: 19-09-2020 #01, p1}
Vi luego que algunos vendían a toda prisa sus cosas, casi regaladas, así lo lograban. Más vi que la mayoría no hizo de esta manera, y les vi poner en sus casas y negocios el letrero de venta, y se aferraban a la espera de esta venta. Pero vi que un recio viento, que no lograba discernir de dónde procedía, llegó. Me sostuve de un fuerte y frondoso árbol que estaba a mi lado, sentía que no tendría fuerzas para sujetarme por mucho tiempo de él, pero pronto sentí que algo presionaba mis manos hacia el árbol y así pude soportar agarrada aquel fuerte viento que pasó frente a mí y siguió su curso. {Daisy Escalante Testimonio: 19-09-2020 #01, p2}
Cuando ya no sentí más la furia del viento me solté del árbol, y miré hacia la dirección donde advertí iba aquel viento. Allí pude ver que todo era un desastre, llegué cerca de una casa, ésta era muy grande, estaba devastada, vandalizada, puertas y ventanas rotas, por dentro estaba quemada en sus fundamentos, esta la vi que estaba anegada de agua, y vi como sus dueños lloraban amargamente por esto sin consuelo. Así vi a muchos, pude notar que todo en aquel lugar era caos y confusión, las personas caminaban de un lado a otro agarrándose sus cabezas y lloraban con amarga tristeza. Se me dijo entonces: ‘‘fueron advertidos pero la dilación, el sentimentalismo, junto a la suficiencia propia fue el comienzo de su gran ruina’’; "cuidaos" dijo, "cuidaos de las siete formas de caída, pues el que así cayere, ciertamente perecerá". {Daisy Escalante Testimonio: 19-09-2020 #01, p3}
Pronto vi a muchos tirados en el suelo, en las calles; escuché disparos provenientes de muchos lugares y detonaciones muy fuertes; gritos, llantos y gente corriendo de un lugar a otro; estaban totalmente desorientados ante tales disparos y detonaciones que no se detectaba de donde procedían. Esto fue en aumento de lugar poblado en lugar poblado, y muchos sufrieron y perecieron por este infortunio. Mientras estaba viendo ahí en ese momento desperté, y se me refirió 2 Reyes 25. Quiera Dios que podamos entender lo que el Señor nos quiere dejar saber en esta hora. Que el Señor nos bendiga. {Daisy Escalante Testimonio: 19-09-2020 #01, p4}
"1Y aconteció en el noveno año de su reinado, en el mes décimo, en el día diez del mes, que Nabucodonosor rey de Babilonia vino con todo su ejército contra Jerusalén, y la sitió; y levantaron contra ella baluartes alrededor. 2Y la ciudad estuvo sitiada hasta el año undécimo del rey Sedequías. 3A los nueve [días] del [cuarto] mes prevaleció el hambre en la ciudad, hasta que no hubo pan para el pueblo de la tierra. 4Y abriendo una brecha en [el muro de] la ciudad todos los hombres de guerra [huyeron] de noche por el camino de la puerta que estaba entre los dos muros, junto a los huertos del rey, estando los caldeos alrededor de la ciudad; y [el rey] se fue por el camino del desierto. 5Y el ejército de los caldeos siguió al rey, y lo tomó en las llanuras de Jericó, habiéndose dispersado todo su ejército. 6Y apresaron al rey y lo trajeron al rey de Babilonia a Ribla, y pronunciaron sentencia contra él. 7Y degollaron a los hijos de Sedequías en presencia suya; y a Sedequías le sacaron los ojos, y atado con cadenas lo llevaron a Babilonia. 8En el mes quinto, en el séptimo día del mes, siendo el año diecinueve de Nabucodonosor rey de Babilonia, vino a Jerusalén Nabuzaradán, capitán de la guardia, siervo del rey de Babilonia. 9Y quemó la casa de Jehová, y la casa del rey, y todas las casas de Jerusalén; y todas las casas de los príncipes quemó a fuego. 10Y todo el ejército de los caldeos que [estaba] con el capitán de la guardia, derribó los muros alrededor de Jerusalén. 11Y a los del pueblo [que habían] quedado en la ciudad, y a los que se habían juntado al rey de Babilonia, con los que habían quedado del vulgo, los llevó cautivos Nabuzaradán, capitán de la guardia. 12Mas de los pobres de la tierra dejó Nabuzaradán, capitán de la guardia, [para que] labrasen las viñas y las tierras. 13Y quebraron los caldeos las columnas de bronce que [estaban] en la casa de Jehová, y las bases, y el mar de bronce que estaba en la casa de Jehová, y llevaron el bronce de ello a Babilonia. 14También se llevaron las ollas, las paletas, las despabiladeras, los cucharones y todos los vasos de bronce con que ministraban. 15Incensarios, cuencos, los que de oro, en oro, y los que de plata, en plata, todo lo llevó el capitán de la guardia. 16Las dos columnas, un mar, y las bases que Salomón había hecho para la casa de Jehová; y del bronce de todos estos vasos, no había peso. 17La altura de una columna [era] de dieciocho codos y [tenía] encima un capitel de bronce, y la altura del capitel era de tres codos; y sobre el capitel había una red y granadas alrededor, todo de bronce; y semejante obra había en la otra columna con la red. 18Tomó entonces el capitán de la guardia a Seraías primer sacerdote, y a Sofonías segundo sacerdote, y tres guardas de la vajilla; 19y de la ciudad tomó a un oficial que estaba a cargo de los hombres de guerra, y a cinco varones de los que estaban en la presencia del rey que se hallaban en la ciudad; y al principal escriba del ejército, que reclutaba la gente del país; y sesenta varones del pueblo de la tierra, que se hallaban en la ciudad. 20Éstos tomó Nabuzaradán, capitán de la guardia, y los llevó a Ribla al rey de Babilonia. 21Y el rey de Babilonia los hirió y mató en Ribla, en tierra de Hamat. Así fue trasportado Judá de sobre su tierra. 22Y al pueblo que Nabucodonosor rey de Babilonia dejó en tierra de Judá, puso por gobernador a Gedalías, hijo de Ahicam hijo de Safán. 23Y oyendo todos los príncipes del ejército, ellos y su gente, que el rey de Babilonia había puesto por gobernador a Gedalías, vinieron a él en Mizpa, [esto es], Ismael hijo de Netanías, y Johanán hijo de Carea, y Seraías hijo de Tanhumet netofatita, y Jaazanías hijo de un maacatita, ellos con los suyos. 24Entonces Gedalías les hizo juramento, a ellos y a los suyos, y les dijo: No temáis de ser siervos de los caldeos; habitad en la tierra, y servid al rey de Babilonia, y os irá bien. 25Pero sucedió que en el mes séptimo vino Ismael hijo de Netanías, hijo de Elisama, de la estirpe real, y con él diez varones, e hirieron a Gedalías, y murió; y también a los judíos y caldeos que estaban con él en Mizpa. 26Y levantándose todo el pueblo, desde el menor hasta el mayor, con los capitanes del ejército, se fueron a Egipto por temor de los caldeos. 27Y aconteció a los treinta y siete años del cautiverio de Joaquín rey de Judá, en el mes duodécimo, a los veintisiete [días] del mes, que Evil-merodac rey de Babilonia, en el primer año de su reinado, levantó la cabeza de Joaquín rey de Judá, sacándolo de la casa de la cárcel; 28y le habló bien, y puso su asiento sobre el asiento de los reyes que [estaban] con él en Babilonia. 29Y le cambió las vestiduras de su prisión, y comió siempre delante de él todos los días de su vida. 30Y diariamente le fue dado su sustento de parte del rey, una porción para cada día, todos los días de su vida." {2 Reyes 25}