Agosto 19, 2021. De madrugada el Señor me dijo: levanta la voz en esta hora, y di así a mi pueblo:
Cuando un hombre se allega a una mujer y la conoce, ya sea en acto lícito [o] ilícito; según mi ley divina, este hombre se vuelve, ante Mí, marido de esa mujer y ella se vuelve su mujer. Aunque sea por un corto tiempo, como se ha hecho de costumbre en este mundo, esto que ha venido a ser tan efímero y licencioso en este mundo de pecado, ha creado grandes desavenencias entre el mundo religioso profeso del todopoderoso en esta verdad presente. Si bien, la norma humana acepta cualquier eventualidad luego del bautismo, no así el cielo; si bien el que se bautiza es nueva criatura y comienza una vida en Cristo Jesús, el pecado deja huellas; Dios perdona al pecador, más sus antiguas prácticas, la huella que crearon en la persona, quedan; más ahora en Cristo Jesús la carga es más ligera y fácil, gracias a la fe depositada en Él; una mujer abusada que dio a luz un hijo de ese abuso, y luego conoce al Eterno y se entrega a Él, comienza a vivir para Él, y aunque su pasado es incambiable; el punto de verlo ahora por la fe, en Cristo Jesús, la hace vivir en paz, en alegría, agradecimiento y el amor comienza a fluir en su ser.
Se me refirió decir, que según en el antiguo testamento, en la ley de Moisés dice: que el hombre que desee darle carta de repudio a su mujer, puede hacerlo. Y el Maestro cuando estuvo entre los mortales declaró que esto había sido por la dureza de corazón de aquellos de antaño, ahora Él declaraba que solo fuera apartado hombre y mujer por razón de adulterio. ¿Acaso esas palabras no fueron inspiradas por Dios, las que quedaron escritas allí en Mateo 5?. También vemos que por medio de su sierva Elena G de White también se estipuló que fuera por muerte la separación entre hombre y mujer, y dar permiso a que pudiera tener segundas nupcias. Allí lo vemos en el Hogar Cristiano, en el capítulo 56; y en el libro Conducta Sexual, Adulterio y Divorcio, capítulos 4 y 10. Más miserable condición la del mortal, que su situación pecaminosa es tal que a lo malo lo llama bueno, y a lo bueno lo llama malo; para que los privilegios se acomoden a sus circunstancias; y no solo las acomoda para sí, sino también por su ejemplo torcido introduce su torcedura en otros.
¿Acaso no sabéis que El Eterno prepara y designa a los suyos en el enlace final de la historia de este mundo, para el mundo venidero? todos son sus hijos, más todos estos son acomodados por Él en sus diferentes posiciones: los mártires, los de la gran multitud, los de la resurrección especial, los 144 mil. No toca al mortal ubicarse él mismo en estas calificaciones, ésto es prerrogativa del Eterno; más todos serán salvos y gozarán de la inmortalidad, y de la tierra renovada donde se abrirá el tránsito al mortal, ahora ya inmortal, por todo el vasto universo. Todo lo que no atañe a salvación será traído a colación en estos últimos tiempos por aquellos que el enemigo les afiebra sus mentes, para quitar la concentración de la realidad, que estamos en los bordes del investimiento del Espíritu Santo, y esto debe acaparar toda nuestra concentración.
Más si bien es cierto esto, cuando una herejía se introduce en el pueblo, el que levanta la voz o los que la levantan a favor de la verdad, lo hacen por mandato divino y luego de dar el toque certero la grey debe decidir si seguir a Dios o a Baal; más el que dio el toque certero no seguirá dándolo por mucho tiempo, más el que no presté atención e hizo caso omiso será culpable de su alma por su propia decisión.
En Mateo 5 allí vemos las bienaventuranzas, se me refirió para el pueblo en esta hora, que luego de las bienaventuranzas comenzaron los cambios que El Eterno, Él Mismo estipuló allí en los versículos 27 al 48. Aquellos cambios duros para muchos, pero vistos por El Eterno necesarios para la salvación del mortal, fueron por Él allí declarados. ¿Cuántos en aquel momento se creían dignos por no tocar ninguna otra mujer sino la suya? pero en su vista y corazón deseando otras u otras cayeron como adúlteros en aquel renglón, cuando El Eterno estipuló esto y levantó la norma. ¿Más cambio El Eterno por esto? No; según en antaño, su norma se levanta frente a nosotros y poco a poco para que el mortal entienda su santidad, y que sin ella es imposible agradar a Dios; si realmente deseamos ser coherederos de la patria celestial, debemos luchar por levantar la norma y no rebajarla bajo nuestros propios razonamientos.
La mujer fue puesta para varios servicios en las filas del Eterno; más ésta escala por voluntad propia, inducida por el enemigo de las almas y apoyo de los que van en contra de Dios, a ser sacerdotisas, pastoras. El mundo le aplaude, el clero le aclama, más no pasa la prueba del Altísimo, y sin esto, la vida eterna es denegada al que abiertamente procede de tal manera ante Dios y sus requerimientos. La luz llegó al mundo cuando más densas las tinieblas fueron, y no por eso las tinieblas se aventajaron pues la luz siempre triunfó y siempre triunfará. El que no admite ni acepta mujeres como pastoras, y no por eso la mujer es menos o denigrada a ojos de los demás, más tiene puesta por Dios otras funciones como la de educar niños, y que las más adultas eduquen a las más jóvenes, etcétera. Así éstas cumplen fielmente esta parte y éstas heredarán la vida eterna.
Así de esa misma manera, el hombre que su carne se haya ligado a varias carnes, aunque no fuera bajo el legítimo matrimonio, aun conociendo la ley o no del Eterno, queda descalificado de los oficios de bautizar y ungir; más según la mujer que no puede y le es ilícito aspirar al puesto de ser sacerdote, pero si puede hacer otras labores en la viña del Eterno; asimismo, el varón con estas indicaciones tiene un campo amplio donde laborar en la viña del Señor; y con humildad y sumisión ante El Eterno, resguardando los pensamientos, razonamientos y sentimientos en Cristo Jesús para así no caer presos de la misma trampa que ha puesto el enemigo de las almas en la mujer, de querer escalar a un puesto que no le corresponde, no por prerrogativa humana sino más bien por mandato divino, a sí mismo el hombre debe hacer.
He escuchado personas que se catalogan como mártires, éstos dicen: como yo no saldré de la ciudad, esa es mi calificación. Y otros, he escuchado calificarse como que son ya 144 mil porque han salido al campo. ¿Más quién es el mortal para declarar esto? ¿acaso daremos consejo al Altísimo e impondremos nosotros pensamientos en sus pensamientos? Oh, si el mortal supiera lo que es estar ante la presencia del Eterno y sentir que sus ojos nos ven; y sintieran lo que se siente estar ante la mirada divina, no se envalentonarían y entrarían en terreno prohibido, y no se dieran libertades que no les corresponde.
Se me ha dictado también alzad la voz referente a que algunos se confieren la sabiduría y poder para decirle a otros quien se salvará y quien se perderá. Nunca ningún mortal esto haga, porque grandes sorpresas están y estarán frente a vosotros, y el que crea estar salvo éste perderá su vida. Solo en el cielo existen los libros que realmente cuentan ante esto, y ningún mortal tiene prerrogativa en esto.
Otro punto que se me ha pedido hablar en esta hora, es la práctica de la carne santificada. Muchos la practican en forma abierta: en que una vez salvo siempre salvo. Más otros la practican solapadamente, aún a veces sin darse cuenta: en que luego de bautizarme el viejo hombre quedó atrás, y ahora todo me es lícito en la viña del Señor, me es lícito todo lugar en su obra. Más como se me ha explicado antes de esto y así lo he expuesto, de esta misma manera obran aquellos que aspiran a lugares, o están puestos por otros, o ellos mismos, a lugares que El Eterno los exime, ya que el Señor en su infinita sabiduría sabe a ciencia cierta el porqué de todo esto.
Se me ha dejado saber que también refiera esto. El niño no reconocerá ni entenderá el rol de padre hasta que él mismo sea padre. Así mismo el que no ha sido fiel con su cuerpo, con su prójimo y con Dios no podrá entender a cabalidad la fidelidad de Dios para su pueblo. La podrá visualizar más carecerá de dicha experiencia, podrá ser usado por Dios y destacado en muchas otras áreas, más sólo por revelación divina podrá apropiarse de la visualización de ésta.
Según Coré, éste aspiraba en el antaño a un puesto que el mismo Dios calificó que no le correspondía; y conocemos el fin de esto, así obra el temerario en su corazón al ponerse delante del Eterno lo que no le confiere. Un hombre que le gusten los niños pero que nunca ha sido padre biológico, nunca sentirá lo mismo que el padre biológico; esto, porque el que nos creó lo hizo y lo estipuló así.
Estas palabras se me han dado para exponerlas al pueblo en esta hora y fielmente las comparto, no aspiro a nada en esta vida sino a caminar tras las huellas del Maestro; entienda o no entienda sus mandatos, le sigo y le seguiré por donde quiera que Él me lleve y animo a todos a que le sigan de igual manera. Sólo Él estuvo entre nosotros y fue a la diestra de Su Padre, y sólo Él conoce el verdadero camino y no ningún mortal; analicemos hoy a conciencia a quien nos inclinamos a seguir, si al Eterno o al mortal. Quiera Dios, es mi ruego y oración que sigamos al Eterno, y seamos librados de la tempestad que nos arrecia en esta ahora. Que El Eterno nos bendiga.