Enero 19, 2021. En sueños yo veía una mujer que lloraba y se enojaba por todo, era muy celosa y no se daba cuenta; ella no tenía marido y vivía cansada; ella reclamaba el por qué un esposo ayudaba a su esposa y ella quería ser ayudada de igual manera. La mujer del esposo le dijo: esto es imposible, pero te queremos y deseamos ayudarte de la mejor manera posible. Ella no lo aceptó y quedó en descontento y ya no le vi más. {Daisy Escalante Testimonio: 19-01-2021, p1}
Así vi otra mujer que su único fin era tener la bendición de Dios pero a su manera. Yo le exhortaba pero ésta no deseaba escuchar, entonces le dije: esto que deseas es sumamente imposible, no hay bendición nunca en la vida donde el yo reina, la bendición de Dios está donde el yo está doblegado a Él. Me miró, se rió y exclamó: lo tomaré por la fuerza. Lo intentó de varias formas más no lo logró y allí no le vi más. {Daisy Escalante Testimonio: 19-01-2021, p2}
Otra mujer estaba llorando y lamentándose en su caminar, iba con lágrimas en sus ojos, le pregunté: ¿qué te ocurre?. Me contestó: he perdido la pista de mi amado. Le dije: ¿quieres encontrarla?. Me contestó: sí. Le dije: toma. Ella agarró la biblia que le di y la llevó a su boca y la comió y se tornó feliz. Ahí ya no le vi más y se me dictó: Cantares 6. {Daisy Escalante Testimonio: 19-01-2021, p3}
Quiera Dios que podamos entender y que podamos hallar las huellas del Maestro. Que el Señor nos bendiga. {Daisy Escalante Testimonio: 19-01-2021, p4}
"1¿A dónde se ha ido tu amado, oh la más hermosa de todas las mujeres? ¿A dónde se apartó tu amado, y lo buscaremos contigo? 2Mi amado descendió a su huerto, a las eras de los aromas para apacentar en los huertos, y para recoger los lirios. 3Yo [soy] de mi amado, y mi amado [es] mío: Él apacienta entre los lirios. 4Hermosa [eres] tú, oh amada mía, como Tirsa; de desear, como Jerusalén; imponente como [un ejército] con [sus] banderas. 5Aparta tus ojos de delante de mí, porque ellos me vencieron. Tu cabello [es] como rebaño de cabras que se muestran de Galaad. 6Tus dientes, como rebaño de ovejas que suben del lavadero, todas con crías mellizas, y estéril no [hay] entre ellas. 7Como cachos de granada [son] tus mejillas entre tus guedejas. 8Sesenta son las reinas, y ochenta las concubinas, y las doncellas sin número: 9Mas una es la paloma mía, la perfecta mía; [Es] la [única] de su madre, la preferida de la que la engendró. La vieron las doncellas, y la llamaron bienaventurada; las reinas y las concubinas, y la alabaron. 10¿Quién [es] ésta que se muestra como el alba, hermosa como la luna, esclarecida como el sol, imponente como [un ejército] con sus banderas? 11Al huerto de los nogales descendí, a ver los frutos del valle, y para ver si brotaban las vides, si florecían los granados. 12Antes que lo supiera; mi alma me puso [como] los carros de Aminadab. 13Vuelve, vuelve, oh sulamita; vuelve, vuelve, para poder mirarte. ¿Qué veréis en la sulamita? Algo como la reunión de dos campamentos." {Cantares 6}