Amados, 18 de abril del 2020. En sueños vi que estaba en un lugar de campo donde varios hermanos se reunían, allí todos cantaban y escuchaban la palabra, todo se veía normal, nada de descontentos o desorganización. Entonces se me dijo: observa. Vi un hombre, que era el que exponía el mensaje, éste ya estaba en su casa, y comenzó a atacar y a herir verbalmente un joven, éste fue tan herido por este hombre que se retiró y se fue muy triste. Le reclamé y lo reprendí, pero éste no reconocía su condición; supe que él también había herido una dama, y ésta también se había ido. Me dijo entonces mi acompañante: él nunca debió tratarles así, la sangre de ellos caerá sobre su cabeza si no se arrepiente y enmienda, ellos tampoco debieron haberse desanimado por él, porque esto demuestra su débil y superficial fe, y el no tener colirio para ver de dónde realmente viene el ataque, que es del enemigo que controla esta persona. {Daisy Escalante Testimonio: 18-04-2020 #01, p1}
En ese momento cambió la escena, vi unos jóvenes, cuatro para ser exacta. Estos jóvenes nacidos y criados en el evangelio, ahora ya adultos, se burlaban de la consagración y búsqueda constante de otros. Para ellos, el que otros buscaran intensamente a Dios y hablaran solo de sus palabras, era totalmente inadmisible. Su rostro de descontento, de impaciencia e indiferencia, era totalmente expuesto y evidente. Vi que se montaron todos en un carro que tenía la carrocería y gomas (llantas) pero no tenía volante. Se me dijo: adviérteles. Me paré frente a ellos y le dije: ¿cómo se van a ir en esta bajada, en este carro, sin volante?. Ellos me miraron, pusieron sus manos sobre su cabeza y se acostaron dentro del carro. Dije a uno de ellos: tu maldad es mucha y debes retractarte, y buscar al Señor, sólo Él puede quitar la malignidad en ti. Le exhorté al arrepentimiento sin resultados, y así los demás escuchaban. Sólo uno bajó del carro y los otros se fueron montaña abajo, hasta que ya no les vi más, sólo escuché unos gritos más no vi lo que sucedió. {Daisy Escalante Testimonio: 18-04-2020 #01, p2}
La escena volvió a cambiar, y vi una persona que estaba cerca de un camión grande como de ganado. Él trabajaba arduamente en el área de carga de este camión. Me acerqué, vi que inyectaba algo, al mirar bien vi que era una persona, pero muy grande, como un gigante que allí estaba con ojos cerrados, pero éste respiraba. Le dije al que lo inyectaba: ¿qué le hace? ¿porqué lo inyecta?. A lo que me contestó: es mi deber cuidarlo, es mi trabajo, pronto estará listo y todos verán su fuerza y poder. Le miré de cerca a aquella especie de humano gigante, pero no era 100% normal como nosotros, todo era exageradamente grande. Dije al que lo inyectaba y cuidaba: cuando éste despierte, ni usted mismo lo podrá controlar, entonces ¿qué hará?. Y me contestó: tengo aquí conmigo dardos tranquilizantes, eso lo controlará. {Daisy Escalante Testimonio: 18-04-2020 #01, p3}
Me retiré de allí sumamente preocupada, alerté a muchos sobre ese gigante, pero pareciera que les hablaba chistes porque sólo me miraban y se burlaban y continuaban sus vidas sin la menor preocupación. Era ya tarde y entró la noche, ya había algunos que fuimos a un lugar para pasar la noche y estar allí tranquilos, oramos, leímos la palabra de Dios, cantamos, volvimos a orar y nos recostamos para poder descansar un poco. Pronto se escuchó una algarabía, muchos corrían, lloraban y pedían ayuda. Salí a observar a la puerta, y vi el gigante que los corría a todos. Le vi agarrar a muchos y despedazarlos, a otros pisotearlos y a otros lanzarlos por los aires sin piedad. Vi tras este gigante al hombre que le inyectaba y cuidaba con el arma tranquilizante, pero los dardos no lo tranquilizaban. Fue terrible y desesperante ver aquellas escenas, el gigante acabó con cada uno de ellos y sólo los que estábamos resguardados nos salvamos de aquel terrible ataque. {Daisy Escalante Testimonio: 18-04-2020 #01, p4}
La escena cambió y vi como una hermana nos invitaba a su casa a comer. La casa era en una urbanización y estábamos pasando por allí alertando a muchos y a salir a las montañas. Entonces ella nos dijo: vengan, coman y beban, pues deben estar cansados. Ella insistía e insistía, nos acercamos luego al portón y nos dijo: para entrar aquí deben deponer sus vestiduras, y así podrán estar listos para comer. Le contesté: no, imposible, eso es degradante. Se rió y entro en su casa. Allí se me dejó saber que ella daba de comer y beber alimento y bebida adulterada, y los cansados y sedientos sucumbían ante tal invitación. Nos alejamos prontamente de ahí y nos fuimos al campo, allí fuimos alimentados y saciados en lugar seguro, en ese momento ahí amados, desperté. {Daisy Escalante Testimonio: 18-04-2020 #01, p5}
¡Oh! amados hermanos, cuanto más quiere el Señor dejarnos saber todo lo que acontece, y todo lo que acontecerá. No hay nada que escape al ojo del Eterno. Él está al pendiente de sus hijos ciertamente en la ancha faz de la tierra, y de todas las cosas que ocultamente se están moviendo en medio de nosotros. Quiera Dios que podamos entender, y podamos estar apercibidos. Que el Señor nos bendiga. {Daisy Escalante Testimonio: 18-04-2020 #01, p6}