Agosto 17, 2020. Me vi que llegué a un lugar donde nunca [me] había visto antes. Yo llegué a ese lugar y había un plantel, allí habían muchas personas que estaban sentadas, como recibiendo una orientación, una charla, por una persona que estaba totalmente vestido de blanco, todo era vestido de blanco, hasta sus zapatos, sus medias, todo era vestido de blanco. Yo llegué allí porque se me dejó saber que yo debía alojarme allí en aquel lugar, porque tenía que subir a unas montañas cercanas de ahí. Así que yo llegué ahí y cuando entré a la sala y vi lo que se estaba llevando a cabo, vi que en los bordes de las personas que estaban sentadas, los bordes que daban hacia las paredes, había camino [por] donde yo podía pasar y llegar al lugar donde ya me estaban dirigiendo para yo alojarme ahí. {Daisy Escalante Testimonio: 17-08-2020 #01, p1}
Prontamente escuché al señor que estaba vestido de blanco, el hombre que estaba vestido de blanco, que dio una señal, dijo algo; yo no entendí muy bien lo que él dijo, estaba bastante lejos, y pusieron cosas en el camino por donde yo iba a pasar, para que yo no pasase. Así que cuando llegué ahí, pedí permiso para pasar porque habían cosas en el medio, y las personas no me ayudaban, no movían sus cosas; así que yo procedí a brincar por encima de una de ellas, para llegar y seguir mi curso a donde se supone que tenía que ir a alojarme, y pronto escuché el hombre que me dijo: nosotros aquí estamos estériles y tú nos vas a contaminar, vete, no te acerques a nosotros, no te nos acerques. {Daisy Escalante Testimonio: 17-08-2020 #01, p2}
Así que yo lo miré a él, a todos los que estaban con él, todos vi que compartían su opinión en aquel lugar de esta gran llanura; había muchas personas allí, que aunque el lugar yo no lo reconocía, pero yo conocía a muchas de las personas que estaban allí de diferentes lugares del caribe, de islas, de continentes [en] que yo he estado; y yo reconocí a aquellas personas, pero todos compartían el mismo pensar de este hombre. Así que pronto que me alojé allí, puse mis cosas, se me indicó ir a ver a los necesitados a las montañas; comenzamos allí a pasar por un camino, en un lugar que me llevaron en carro, pasamos por una casa; me dijeron antes de comenzar a subir la montaña: porque el carro tiene que llegar hasta un lugar, y luego de ahí vamos a continuar a pie, vamos entonces a pasar por esta casa. {Daisy Escalante Testimonio: 17-08-2020 #01, p3}
Cuando vi la casa, tenía un pequeño letrero, donde decía: se venden teces de plantas. Pronto me preguntó la persona que me guiaba, que si los que iban conmigo y yo queríamos teces de plantas; así que yo le dije que sí, y vi que el letrero decía té de hoja de papaya, té de hoja de tamarindo, té de hoja de parcha, y té de hoja de ajenjo. Me quedé mirando aquello, así que yo pedí un té de hojas de parcha, y luego comenzamos. Luego salido de ahí me di cuenta que el té era un té frío, y salimos de ahí hasta dejar el carro hasta el lugar donde era, porque ya de ahí íbamos a tener que subir a pie. {Daisy Escalante Testimonio: 17-08-2020 #01, p4}
Llegamos entonces al lugar donde íbamos a comenzar a subir hacia la montaña, a pie; y un hombre necesitado, pero feliz, me dijo: venga, la estaba esperando, venga, le mostraré dónde vivo y la vista desde aquel lugar. Así que fui con él, subí por unas escaleras a su apartamento, las escaleras no eran dentro de la casa sino que eran por fuera, y al subirlas él abrió la puerta, y vi que su apartamento era muy angosto, era como cuatro pies de profundo por ocho pies de ancho, pero allí él tenía todo lo que necesitaba, tenía una pequeña neverita como de oficina, pequeña, una estufa también muy pequeñita, un lugar donde se bañaba, una pequeña bañerita, un baño, o sea un inodoro, y tenía un columpio que él al sentarse se echaba hacia atrás y se acostaba con sus piernas enganchadas en otros columpios que habían al frente. Él me dijo: mire como yo le hago. Y en ese momento él, de las rodillas hacia abajo, yo no me había percatado pero eran prótesis lo que tenía así que se las quitó, y se enganchó en esos columpios pequeños, y ahí dormía suspendido del techo. Y entonces yo le pregunté: ¿desde cuándo usted está aquí?. Entonces él me contestó que desde el 2017. Me quedé así pensando y vi cuando él se bajó de los columpios, se puso otra vez sus prótesis, y me dijo: venga que le voy a mostrar. {Daisy Escalante Testimonio: 17-08-2020 #01, p5}
Entonces salimos al pequeño balcón de la entrada de su casa, y me dijo: observe toda esta tierra, observe. Entonces yo me puse a ver, y cuando vi, vi urbanizaciones, vi ciudades, que estaban completamente inundadas de agua; el agua la veía que era así en algunos lugares como marrón oscuro, en otros lugares como marrón claro, pero veía otros lugares que también estaba como azul, y yo lo veía todo así, yo veía que las casas estaban en columnas dentro de esta agua, y el agua seguía subiendo, pero ya todos estaban ahí acostumbrados y no veían peligro alguno; entonces yo le pregunté al hombre: ¿qué moneda ustedes usan aquí?. Y él me contestó: meso, el yuan. Y yo me quedé así, cuando él me dijo eso: meso, el yuan. Y me dijo: este es el mar pacífico, y ya nos ha dejado sin llanura, pero no le detengo más. Me siguió diciendo: así que siga subiendo por la montaña, allá la esperan. {Daisy Escalante Testimonio: 17-08-2020 #01, p6}
Así que yo me uní a los demás, continué mi camino, y al llegar a una estructura amplia que había allí, vi personas que se cuidaban entre ellos, había mucha necesidad, mucha hambre en aquel lugar; vi una persona que se encargaba también de los animalitos de aquellas personas, porque los animalitos también estaban enfermos, era como que algo había llegado ahí, y tanto las personas como los animales estaban enfermos; y una persona que estaba allí me dijo: firme, firme aquí, porque necesitamos su firma para ayudar a estas personas, y a estos animalitos. Así que yo dije: bueno, si lo que necesitan es una firma mía para ayudarlos, claro que sí, claro que se la doy. Así que le firmé, la señora se puso muy contenta, comenzaron entonces a ayudar tanto a las personas como a los animalitos, tenían un lugar donde estaban las personas necesitadas; pero también tenían un lugar que es lo que le dicen acá en Puerto Rico, un santuario de animales, es como un lugar, una clínica, donde cuidan ahí a los animalitos hasta que se recuperan, y luego los pueden dar en adopción. {Daisy Escalante Testimonio: 17-08-2020 #01, p7}
Entonces, mientras yo estaba viendo todo aquello, los que me acompañaban exploraban el lugar y ayudaban a todo el que podían. Así que yo salí de allí porque me dijeron que tenía que ir por un camino, donde iba a haber un guardia, y que él me iba a decir que hacer. Así que yo caminé hacia él, y él me dijo: muéstreme su identificación. Y yo la busqué y no la hallé, entonces recordé que luego que dejamos el camino, el carro porque íbamos a comenzar un camino, tuvimos que coger un trecho donde era pura agua, entonces nos tuvimos que montar en una pequeña lancha, y ahí nos pidieron unos documentos, y yo me acordé que en ese momento yo entregué mi identificación, pero no recordaba que me la hubieran entregado [de regreso], entonces cuando me la pidieron ahí, yo no la tenía; así que yo le dije a la persona que yo no la tenía en ese momento pero sabía dónde la podía encontrar; así que le dije: voy entonces a buscarla. Entonces yo bajé rápidamente, los demás quedaron arriba esperando por mí, fui a ver a la persona que estaba en la pequeña embarcación, le pregunté, me dijo: si, yo ya estaba pensando llevársela, pues al pedirle los papeles me quedé con ella sin darme cuenta. {Daisy Escalante Testimonio: 17-08-2020 #01, p8}
Y se puso contento de que la fui a buscar, me la dio, le di las gracias, me dirigí otra vez montaña hacia arriba; pero pronto, mientras estaba subiendo a la montaña, otra vez, frente a mí se paró el hombre vestido de blanco, aquel que me acosaba en la llanura, y no me dejaba marchar y dije: Oh Señor ¿ahora qué hago?. Entonces pronto escuché una voz que me dijo: sube por el otro camino, por dentro del bosque. Así que corrí hacia donde me dijeron: comencé a subir como por algo que era parecido al caño de una montaña, pero era muy ancha, allí en un momento dado me encontré frente a mí unos tres escalones bien anchos y bien profundos, y rápido escuché la voz de personas acercándose a allí, a aquel lugar; y cuando miré vi a tres jóvenes, dos de ellos conocidos y uno que no le conocía, así que les pregunté que qué hacían por allí, pero uno me miró sonriente sin contestarme, y rápidamente volteó la vista y siguió entonces con los demás que iba; así que miré otra vez los escalones, el alto del primero me llegaba a mi pecho, así que me impulsé para subir y me agarré a unos matojos de hierba que estaban en él, y al hacerlo pude notar que éste se movía hacia mí, pues estaba anclado como en una tela que flotaba encima del escalón, así que hice rápidos movimientos y pude subir, y noté que por las esquinas de cada escalón bajaba un fino chorro de agua; yo miraba el segundo escalón y estaba buscando la forma de cómo subir cuando vi que uno de los jóvenes se lanzó sobre el primer escalón y se quedó guindando, así que lo agarré por su camisa y con fuerza sobrenatural, fuerza que jamás en la vida puedo tener si no es de esta manera, lo levanté y lo puse encima de mí y él cayó en el escalón donde yo estaba, lo pude pasar por encima de mí; en ese momento escuché un ruido y miré hacia donde estaban los otros jóvenes, y ya no estaban, el suelo ya era un abismo, y todo era un hueco, yo no los vi más; y el joven que ayudé a subir se asustó y retrocedió por otro camino, y tampoco yo lo vi más. {Daisy Escalante Testimonio: 17-08-2020 #01, p9}
Así que yo proseguí mi camino hacia los otros dos escalones, con mucha dificultad lo subí y llegué al claro de la montaña, y yo comencé a apurar el paso para llegar con los que me estaban esperando; así que llegué donde ellos, ya había pasado mucho tiempo, ellos estaban preocupados, les expliqué lo que pasó; y avance a donde estaba el policía que me esperaba para que le entregara mi identificación, este la revisó y me dijo: hace cientos de años atrás, estoy custodio de esta asta y esta bandera, esperando que usted llegara, más ya la hora llegó, vaya por lo que es suyo. Entonces, en ese momento yo me quedé pensando en esas palabras, cómo es que hacía tanto tiempo que él estaba ahí esperando hasta que yo llegara, yo no podía concebir una cosa así. {Daisy Escalante Testimonio: 17-08-2020 #01, p10}
Entonces llegué hasta la bandera, allí cuando miré hacia arriba, hacia el asta, y veo eso que está flotando, que de lejos se veía como una bandera; cuando llego, no es una bandera como tal, sino que era como una cartera, y era de un color como crema casi blanco, y allí ésta flotaba con el viento como una bandera cuando le da el viento normalmente; así que yo comencé a bajarla, y al tenerla frente a mí en mis manos, leí que esta cartera tenía encima unas letras, y decía mi nombre en letras de color oro; pronto, cuando la tenía así en mis manos escuché una voz que me dijo: guárdala, pues se te dirá cuando abrirla, el tiempo está cerca. {Daisy Escalante Testimonio: 17-08-2020 #01, p11}
En ese momento, amados, ahí desperté; y se me refirió Apocalipsis 11. Hay muchas cosas que yo, cuando despierto de estos sueños, no puedo entenderlas; pido al Señor discernimiento, pido al Señor su dirección para que me haga entender todas estas cosas, pero ciertamente todo lo que el Señor nos deja saber tiene algún propósito, pido al Señor que me dé su sabiduría para poderlo entender, espero en el Señor que muchos podamos darnos cuenta que a pesar de las dificultades y de las vicisitudes que vamos a tener en el camino frente a los diferentes designios que el Señor tiene para cada uno de nosotros, no nos intimidemos sino que avancemos; van a venir obstáculos fuertes unos más que otros, gente que nos van a desanimar, gente que van a hacer hasta lo imposible por sacarnos de nuestro camino, pero si tenemos una conexión directa con Dios, el Señor nos va a dejar saber por dónde ir y qué hacer. {Daisy Escalante Testimonio: 17-08-2020 #01, p12}
Quiera Dios que así sea, es mi ruego y oración por cada uno de ustedes, que el Señor nos bendiga. {Daisy Escalante Testimonio: 17-08-2020 #01, p13}
"1Y me fue dada una caña semejante a una vara, y el ángel se puso en pie diciendo: Levántate, y mide el templo de Dios, y el altar, y a los que adoran en él. 2Pero el patio que está fuera del templo, déjalo aparte, y no lo midas, porque es dado a los gentiles; y ellos hollarán la ciudad santa cuarenta y dos meses. 3Y daré [potestad] a mis dos testigos, y ellos profetizarán por mil doscientos sesenta días, vestidos de cilicio. 4Éstos son los dos olivos, y los dos candeleros que están en pie delante del Dios de la tierra. 5Y si alguno quisiere dañarles, sale fuego de la boca de ellos, y devora a sus enemigos; y si alguno quisiere hacerles daño, debe de ser muerto de la misma manera. 6Éstos tienen potestad de cerrar el cielo, para que no llueva en los días de su profecía, y tienen potestad sobre las aguas para tornarlas en sangre, y para herir la tierra con toda plaga cuantas veces quisieren. 7Y cuando ellos hubieren acabado su testimonio, la bestia que sube del abismo hará guerra contra ellos, y los vencerá, y los matará. 8Y sus cadáveres [yacerán] en la plaza de la gran ciudad, que espiritualmente es llamada Sodoma y Egipto, donde también nuestro Señor fue crucificado. 9Y los de los pueblos, y tribus, y lenguas, y naciones verán los cadáveres de ellos por tres días y medio, y no permitirán que sus cadáveres sean puestos en sepulcros. 10Y los moradores de la tierra se regocijarán sobre ellos, y se alegrarán, y se enviarán dones unos a otros; porque estos dos profetas han atormentado a los que moran sobre la tierra. 11Y después de tres días y medio el Espíritu de vida enviado de Dios, entró en ellos, y se alzaron sobre sus pies, y vino gran temor sobre los que los vieron. 12Y oyeron una gran voz del cielo, que les decía: Subid acá. Y subieron al cielo en una nube, y sus enemigos los vieron. 13Y en aquella hora fue hecho gran terremoto, y la décima parte de la ciudad se derrumbó, y siete mil hombres murieron en el terremoto; y los demás se espantaron, y dieron gloria al Dios del cielo. 14El segundo ay es pasado; he aquí, el tercer ay viene pronto. 15Y el séptimo ángel tocó la trompeta; y fueron hechas grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos de este mundo han venido a ser de nuestro Señor, y de su Cristo; y reinará para siempre jamás. 16Y los veinticuatro ancianos que estaban sentados delante de Dios en sus sillas, se postraron sobre sus rostros, y adoraron a Dios, 17Diciendo: Te damos gracias, oh Señor Dios Todopoderoso, que eres y que eras y que has de venir, porque has tomado tu gran poder, y has reinado. 18Y se han airado las naciones, y tu ira ha venido, y el tiempo para que los muertos sean juzgados, y para que des el galardón a tus siervos los profetas, y a los santos, y a los que temen tu nombre, pequeños y grandes, y para que destruyas los que destruyen la tierra. 19Y el templo de Dios fue abierto en el cielo, y el arca de su pacto fue vista en su templo. Y hubo relámpagos, y voces, y truenos, y un terremoto, y grande granizo." {Apocalipsis 11}