Julio 17, 2020; 10:30 de la mañana. Salí de mi casa a echarle agua a los árboles frutales, yo llevaba ya como 15 minutos regándolos cuando veo a mi derecha que vienen hacia mí tres seres vestidos de blanco, con su pelo y vestido que se movían como cuando les pega el viento; me quedé observándolos y uno de ellos habló y me dijo: la destrucción a las ciudades es inevitable, pronto muy pronto será muy difícil llegar a ellas, estad listos. Me quedé inmóvil, no me sentía parpadear, no podía permanecer sin que las piernas me dejaran y me agarré de la camioneta que tenía a mi lado. {Daisy Escalante Testimonio: 17-07-2020 #02, p1}
Me volvió a decir uno, que era el que hablaba, porque los otros dos no dijeron nada: siempre que seamos tres, vamos en misión de alerta y destrucción. Me dijo también: cuiden bien las plantas, porque si ellas mueren pasarán hambre, Dios da solo al que es diligente, esfuérzate y sé valiente. {Daisy Escalante Testimonio: 17-07-2020 #02, p2}
No les vi más, y dije en mi mente: Ay bendito, ya se fueron. Entonces escuché la voz que me dijo: estamos aquí, junto a ti, pero no nos puedes ver, nos sentimos contentos cuando el ser humano cuida a los seres inferiores. No les escuché más, ni les vi más, pero mi ser rebosaba de tanta gratitud y felicidad; fue una experiencia que jamás olvidaré como tantas otras; alabo y glorifico el nombre del Señor por dejar saber lo por venir a esta inmerecedora mortal. Bendito sea su nombre por siempre. {Daisy Escalante Testimonio: 17-07-2020 #02, p3}