Amados, mayo 17 del 2019. En sueños yo estaba en un gran parque, el verdor del césped invitaba a pasearse en ella. En este parque, alrededor, había una muralla elevada en sus alrededores. Esta muralla era natural, y en ella había pequeñas chozas de diferentes materiales que las personas habían construido. Yo miré esa muralla y observé cada choza ahí construida, vi chozas de paja, de lata, de madera, de cartón, de barro, también vi casetas, y así cada familia construía alrededor de aquel gran parque, yo les vi construyendo las chozas de rápido montaje y de gran fragilidad. Mientras miraba a los que construían me percaté de que eran adventistas del séptimo día pues reconocí a varios. {Daisy Escalante Testimonio: 17-05-2019, p1}
Pregunté a algunos de los conocidos el porque ellos construían en la muralla de aquel gran parque y me contestaron: acá se llevará a cabo un gran evento y no lo podemos perder. Todos se prepararon y comenzó el evento. En medio del gran parque una tarima con su equipo de sonido; escuché un hombre hablar y alzando la voz dijo: que comience la función. Vi entonces como llegaron al gran parque carros de hot-dog, de piragua, de helados, veía payasos, mesas de billar, una gran pantalla teatral, un gran carrusel, venta de ropa y zapatos, venta de todo artículo, desde manuales hasta robotizados, artículos de casa como estufa, neveras, allí vi un vendedor de carros, un experto en venta de tierras, y un vendedor de viajes, todos estos y otros más allí estaban dispuestos a hacer su gran día de ventas. {Daisy Escalante Testimonio: 17-05-2019, p2}
A la tarima, en esos momentos, entonces subió un pastor muy engabanado y sonrió a todos y dijo: hermanos, hoy es un gran día, hoy hemos traído todo esto a ustedes para que puedan disfrutar de ellos en un ambiente cristianizado, ahora inclinen su rostro para orar y pedir la bendición por este gran día de alegría. Oí al pastor orar, y comenzó la función. Todos bajaban de sus chozas, mientras observaba esto dijo mi acompañante: todo esto está llegando a su fin y sus casos están en revisión, los jinetes listos, el granero casi lleno y el hombre de pecado en su mejor momento, y míralos como niños, a una en los placeres terrenales cuando todo está culminando. Entonces dije: ¿qué haremos?. Y él contestó: corre entre ellos y no te detengas, y diles: así dice el Señor, casa rebelde y contenciosa ¿seréis acaso luz en las tinieblas, si tu luz está apagada? ¿acaso el que vive en placeres efímeros disfrutará gozo de los gozos? decís que servís al Dios vivo, más servís a mamón y sus ídolos, corres tras sus anatemas y vuestros pensamientos egocéntricos en la vanidad ¿acaso los testigos no lo sabrán, ni tendrán la evidencia? ¿acaso el abogado lo defenderá y el juez lo sacará absuelto?, apartaos y no toquéis lo inmundo, resistid al diablo y de vosotros huirá. {Daisy Escalante Testimonio: 17-05-2019, p3}
Aún estaba la palabra en mi boca cuando un grande dragón bermejo comenzó a sobrevolar aquel lugar. Todos se escandalizaron en gran algarabía, todos corrían a sus chozas más éstas eran tan débiles que ellos mismos no se sentían seguros en ellas. Les vi correr despavoridos, y este dragón sobrevolaba sobre aquel gran parque, y sus ojos inquirían sobre cada movimiento de los que corrían, este dragón bajó a la tarima y se transformó en un ángel de gran luz, todos pararon de correr, y se acercaron a escuchar sus palabras aduladoras. Les dijo: mis queridos, no temáis, ésta es mi gran actuación, yo les he provisto de todo esto, ¿cómo queréis haceros daño si lo que les brindo es alegría? Seguid, seguid en sus actividades, todo les es merecido. Así, dichas estas palabras, calmó aquella multitud y todos calmados siguieron en sus diversiones. Este ángel de gran luz desapareció y todos le aplaudieron. Entonces subió a la tarima el pastor nuevamente y dijo: ¿se asustaron? esta era la sorpresa de este grandioso evento, tranquilos, no pasa nada, nosotros oramos y la bendición de Dios está con nosotros. {Daisy Escalante Testimonio: 17-05-2019, p4}
En ese momento mi acompañante me dio un gran bolígrafo, grueso y de color marrón en mi mano y me dijo: párate en el mismo medio de ese parque y aviéntalo con todas tus fuerzas hacia arriba. Cogí el bolígrafo y así hice, lo aventé, y este mientras subía aumentaba su tamaño y al caer estremeció aquel lugar. La diversión paró, y toda diversión desapareció, ya yo no le vi más. Sólo quedaron las personas observando aquel gran bolígrafo en medio de ellos, color marrón, que entre el césped verde era de gran contraste. {Daisy Escalante Testimonio: 17-05-2019, p5}
Mi boca se abrió y dijo: ¿Cómo os pudisteis exaltar a mamón en vez de al Dios todopoderoso que rige los cielos y la tierra?. Me miraron atónitos, unos asombrados y otros hasta enojados. Y otras palabras salieron de mi boca y dije: mañana a la puesta de sol vuestra hora llegará, y no echarán a ver hasta que esto sea consumido. Todos se fueron de aquel lugar enojados porque su diversión había sido estorbada. Se me dijo: busca la nevera. La busqué y pregunté por ella a dos personas que aún estaban ahí, éstas me miraron enojados y no contestaron. Seguí buscando y la hallé, y se me dijo: ábrela. Yo la abrí, vi allí chocolates, café, sodas, bizcochos, mantecados, huevos, leche, cosas animales como carnes, quesos, bebidas embriagantes, también había allí carnes limpias pero también habían carnes inmundas, y muchas cosas que allí los presentes gustaban. Dijo mi acompañante: ningún templo envilecido con una mente nublada echará a ver el día de su visitación. Cerré aquella nevera y miré a la muralla donde estaban las chozas, vi a lo lejos dos jóvenes recostados de un carro, éstos me miraron fijamente, y les pregunté qué hacían ahí. Uno me ignoró más el otro bajó donde mí, pues estaba en un lugar, en el más alto de la muralla y le exhorté a salir de ahí, más él se resistía y se alejó. Vi entonces de cerca las chozas y en su interior, en ellas sólo había telas de araña, desperdicios y gran suciedad. Por fuera se veían más bien, pero por dentro su estado era deplorable, con lágrimas en mis ojos me retiré de aquel lugar, y mis ojos no podían dejar de ver aquellos dos jóvenes que por más que se les exhortó no quisieron salir. Salí y dejé de ver el lugar, más un enorme rayo cayó en aquel lugar y llamas lo devoraron reduciendo todo a sus escombros. Dijo mi acompañante: porque la paga del pecado es muerte, y Dios, su presencia purifica o consume, pues a su paso el pecado es consumado. "Quitado o dejado en el rebaño", fueron sus últimas palabras. {Daisy Escalante Testimonio: 17-05-2019, p6}
Ahí desperté amados, con gran tristeza y pidiéndole a Dios que, en esta oportunidad, de esta segunda Pascua, muchos puedan decidirse por el Señor sin reservas, para formar parte en las filas del ejército del príncipe Emmanuel, el desenlace final que se nos avecina. Que el Señor me los bendiga. {Daisy Escalante Testimonio: 17-05-2019, p7}