Amados, abril 17 del 2019. El Señor me dejó saber que este pacto es una ofrenda, una entrega que Dios está pidiendo de cada uno de nosotros a Él, en especial de los primogénitos, que Él los reclama siempre para Él, desde el principio de la humanidad; es un acto del humano que ha roto un pacto con Dios y lo reconoce, y desea hacer pacto con Dios y se convierte en hijos de Dios y recibe la bendición y la administración de los ángeles de Dios para este momento crucial en este mundo. Queremos los beneficios a veces, amados, del pacto, pero no los requerimientos, y eso amado es prevaricación e iniquidad, vivo en nuestras vidas, y esto es lo único que la sangre de Cristo no podrá limpiar, porque un alma que no reconoce quién es y quién es Dios, es decir, uno perecedero y otro imperecedero, no puede en su cabalidad entender la enormidad de la necesidad de Dios. Estamos enfermos de pecado, en una condenación de muerte sobre nuestras cabezas, y si realmente nos amamos y deseamos lo bueno para nosotros, entonces ¿no será nuestra real bendición buscar a Dios de todo corazón, con humildad, ayuno y ruego?. Es hora de que seamos sinceros con nuestra real condición, estamos condenados a muerte eterna, nos preocupamos por la persecución y lo que nos pueden hacer, pero nosotros mismos somos los que nos destruimos, estos amados, son las ironías de la vida, el que busque salvar su vida la perderá más el que menosprecia su vida por amor a Dios la salvará; y no la salvará por sí mismo, es porque el mismo Miguel vendrá con sus ángeles guerreros a luchar por nosotros. Dios no acepta la levadura en ninguna de las formas en la vida de aquellos que desean servirle, es decir el ecumenismo, la intemperancia, La miel nos hace tener apetitos por el alcohol, la zalamería te endulza pero te destruye, Dios no acepta ni levadura ni miel, como dice levíticos 2:11. Quiera Dios que cada uno de nosotros entendamos que lo más difícil que viene para este mundo, no es nosotros pasar porque nos persigan o por la muerte, la guerra más grande se está librando en nuestras almas, en nuestra mente, y ahí es donde nosotros tenemos que pedirle al Espíritu Santo de Dios que entrone nuestras vidas para que podamos ser más que vencedores en Él. Que el Señor me los bendiga. {Daisy Escalante Testimonio: 17-04-2019 #02, p1}
"11Ninguna ofrenda que ofreciereis a Jehová, será con levadura; porque de ninguna cosa leuda, ni de ninguna miel, se ha de quemar ofrenda a Jehová." {Levítico 2:11}