Testimonio
17-04-2019 #01
(Dar Importancia a la Preparación)
Amados, abril 17 del 2019. El Señor me ha dejado saber que Él es más que suficiente en nuestras vidas para vencer el pecado si realmente lo deseamos. Él puede tocar nuestro lóbulo frontal y hacer un cambio de nuestros deseos y pensamientos, pero nada se hará sin nuestro consentimiento. Se me dejó saber que muchos tienen en tan poca estima el cielo, que ningún sacrificio fuera del área confortable será hecha por voluntad propia. Se me dejó saber que muchos están perdiendo su salvación y la de sus hijos por no alzar la voz y llamar al pecado por su nombre, y como Elí, estos padres y los hijos como Nadab y Abiú están destinados a perdición. Cualquiera que deje a un lado la preparación ante una salvación tan grande, será culpable de juicio, pues el tiempo es y será cumplido cuando aún el mismo enemigo de Dios doblará toda rodilla ante su creador, y le reconocerá como Dios y soberano ante todo el mundo y el universo, pero a pesar de esto está destituido de la gloria de Dios. Así muchos pierden su oportunidad de salvación, porque ésta llegó en el momento menos promisorio para ellos, o de la forma que ellos no deseaban, y esta forma tan inoportuna según ellos, es desechada sin echar a ver la causa y el efecto. Muchos atribuyen las maravillas de Dios a belcebú, muchos desean la bendición sobre sus hijos, más éstos los padres temen pedir la bendición sobre ellos. Dijo mi acompañante: hay camino que al hombre parece derecho pero su fin es camino de muerte. Jacob ungió la piedra porque allí Dios le habló y la escalera de ángeles le fue mostrada del cielo a la tierra, él llamó aquel lugar casa de Dios y puerta del cielo, asimismo Jacob recibió por decisión de Esaú la primogenitura de éste y la bendición de su padre, la bendición del primogénito, con engaños, más aún así Dios la tomó en consideración porque lo que es bendito para Dios nadie lo toca. Y siguió diciendo ¿pedís bendición de Dios y que el santo de Israel los salve y vaciláis en poner unción sobre ellos?, mandado por el mismo rey y soberano. ¿cómo pues haréis cosas aún mayores si aún en lo poco no lo queréis aceptar? ¿cómo podréis pedir en oración, ayuno y ruego la bendición de Dios por nuestros primogénitos y vosotros mismos si estáis en rebelión contra Dios? ¿cómo podéis ungir a vuestros hijos y pedir una unción proveniente del Espíritu Santo si no creéis en Él? ¿cómo es que habéis permitido que el enemigo os haya saqueado vuestra vida de esa manera, cuando ya estaba escrito que las obras de Dios como en Jerusalén, cuando el mesías las hacía, eran otorgadas a belcebú y por eso aquella nación fue condenada?. Amados hermanos, estas son palabras fieles y verdaderas que recibí este día y las comparto con ustedes. Quiera Dios que cada uno de nosotros reflexionemos en ellas y podamos decidirnos por el Rey de reyes y Señor de señores y confiar plenamente en Él. Que el Señor les bendiga.