Oseas 2; Habacuc 3; Miqueas 4; Colosenses 2; 1 Timoteo 2; Santiago 2; Filipenses 2:10; Cantares 8; Proverbios 10. {Daisy Escalante Testimonio: 16-11-2019, p1}
"1Decid a vuestros hermanos, Ammi, y a vuestras hermanas, Ruhama: 2Contended con vuestra madre, contended, porque ella no es mi esposa, y yo no soy su marido; quite, pues, de su rostro sus prostituciones, y sus adulterios de entre sus pechos; 3no sea que yo la despoje y desnude, y la deje como el día en que nació, y la ponga como un desierto, y la deje como tierra seca, y la mate de sed. 4Y no tendré misericordia de sus hijos, porque [son] hijos de prostitución. 5Porque su madre se prostituyó; la que los engendró se deshonró; porque dijo: Iré tras mis amantes, que me dan mi pan y mi agua, mi lana y mi lino, mi aceite y mi bebida. 6Por tanto, he aquí yo voy a cercar con espinos su camino, y le pondré vallado, para que no encuentre sus senderos. 7Y seguirá a sus amantes, y no los alcanzará; los buscará, y no los hallará. Entonces dirá: Iré y me volveré a mi primer marido, porque mejor me iba entonces que ahora. 8Y ella no reconoció que yo le daba el trigo, el vino y el aceite, y que les multipliqué la plata y el oro que ofrecían a Baal. 9Por tanto yo volveré, y tomaré mi trigo a su tiempo, y mi vino a su sazón, y quitaré mi lana y mi lino [que le había dado] para cubrir su desnudez. 10Y ahora descubriré yo su locura delante de los ojos de sus amantes, y nadie la librará de mi mano. 11Y haré cesar todo su gozo, sus fiestas, sus nuevas lunas y sus sábados, y todas sus festividades. 12Y haré talar sus vides y sus higueras, de las cuales ha dicho: Mi pago son, que me han dado mis amantes. Y las reduciré a un matorral, y las comerán las bestias del campo. 13Y visitaré sobre ella los tiempos de los Baales, a los cuales incensaba, y se adornaba de sus zarcillos y de sus joyeles, y se iba tras sus amantes olvidándose de mí, dice Jehová. 14Pero he aquí, yo la atraeré, y la llevaré al desierto, y hablaré a su corazón. 15Y le daré sus viñas desde allí, y el valle de Acor por puerta de esperanza; y allí cantará como en los tiempos de su juventud, y como en el día de su subida de la tierra de Egipto. 16Y será que en aquel tiempo, dice Jehová, me llamarás Ishi, y nunca más me llamarás Baali. 17Porque quitaré de su boca los nombres de los Baales, y nunca más serán mencionados por sus nombres. 18Y en aquel tiempo haré para ellos pacto con las bestias del campo, con las aves del cielo y con los reptiles de la tierra; y quebraré arco y espada y la batalla de la tierra, y los haré dormir seguros. 19Y te desposaré conmigo para siempre; te desposaré conmigo en justicia, y juicio, en compasión, y en misericordias. 20Y te desposaré conmigo en fe, y conocerás a Jehová. 21Y será que en aquel tiempo responderé, dice Jehová, yo responderé a los cielos, y ellos responderán a la tierra; 22Y la tierra responderá al trigo, y al vino, y al aceite, y ellos responderán a Jezreel. 23Y la sembraré para mí en la tierra, y tendré misericordia de la que no ha obtenido misericordia; y diré al que no [era] mi pueblo: Tú [eres] mi pueblo, y él dirá: [Tú eres] mi Dios." {Oseas 2}
"1Oración de Habacuc profeta, sobre Sigionot. 2Oh Jehová, he oído tu palabra, y temí: Oh Jehová, aviva tu obra en medio de los tiempos, en medio de los tiempos hazla conocer; En la ira acuérdate de la misericordia. 3Dios viene de Temán, y el Santo del monte de Parán (Selah). Su gloria cubrió los cielos, y la tierra se llenó de su alabanza. 4Su resplandor era como la luz, y cuernos salían de su mano; allí estaba escondido su poder. 5Delante de su rostro iba mortandad, y a sus pies salían carbones encendidos. 6Se paró, y midió la tierra; miró, e hizo temblar las naciones; y los montes antiguos fueron desmenuzados, los collados antiguos se humillaron. Sus caminos [son] eternos. 7He visto las tiendas de Cusán en aflicción; las tiendas de la tierra de Madián temblaron. 8¿Se airó Jehová contra los ríos? ¿Contra los ríos [fue] tu enojo? ¿Tu ira contra el mar, cuando subiste sobre tus caballos, y sobre tus carros de salvación? 9Se descubrió enteramente tu arco, los juramentos a las tribus, palabra segura (Selah). Hendiste la tierra con ríos. 10Te vieron, [y] tuvieron temor los montes; pasó la inundación de las aguas; el abismo dio su voz, [y] a lo alto alzó sus manos. 11El sol [y] la luna se pararon en su estancia; a la luz de tus saetas anduvieron, y al resplandor de tu fulgente lanza. 12Con ira hollaste la tierra, con furor trillaste las naciones. 13Saliste para salvar a tu pueblo, para salvar con tu ungido. Traspasaste la cabeza de la casa del impío, desnudando el cimiento hasta el cuello (Selah). 14Horadaste con sus propias varas las cabezas de sus villas, que como tempestad acometieron para dispersarme; su regocijo [era] como para devorar al pobre encubiertamente. 15Hiciste camino en el mar a tus caballos, [por] montón de grandes aguas. 16Oí, y se conmovieron mis entrañas; a la voz temblaron mis labios; pudrición entró en mis huesos, y dentro de mí me estremecí; si bien estaré quieto en el día de la angustia, cuando suba al pueblo el que lo invadirá con sus tropas. 17Aunque la higuera no florezca, ni [haya] fruto en las vides; aunque falte el fruto del olivo, y los labrados no den mantenimiento; y las ovejas sean quitadas del redil, y no [haya] vacas en los corrales; 18con todo, yo me alegraré en Jehová, y me gozaré en el Dios de mi salvación. 19Jehová el Señor es mi fortaleza, Él hará mis pies como de ciervas, y me hará andar sobre mis alturas. (Al principal de los cantores, sobre mis instrumentos de cuerdas)" {Habacuc 3}
"1Y acontecerá en los postreros días [que] el monte de la casa de Jehová será establecido por cabecera de montes, y será exaltado más que los collados, y los pueblos correrán a él. 2Y vendrán muchas naciones, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, y a la casa del Dios de Jacob; y Él nos enseñará en sus caminos, y andaremos por sus sendas; porque de Sión saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová. 3Y juzgará entre muchos pueblos, y corregirá a naciones poderosas hasta muy lejos; y martillarán sus espadas para azadones, y sus lanzas para hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra. 4Y cada uno se sentará debajo de su vid y debajo de su higuera, y no habrá quien amedrente; porque la boca de Jehová de los ejércitos [lo] ha hablado. 5Bien que todos los pueblos anduvieren cada uno en el nombre de sus dioses, nosotros con todo andaremos en el nombre de Jehová nuestro Dios eternamente y para siempre. 6En aquel día, dice Jehová, juntaré a la que cojea, y recogeré a la descarriada, y a la que afligí: 7Y haré un remanente de la que cojea, y de la descarriada una nación poderosa; y Jehová reinará sobre ellos en el monte de Sión desde ahora para siempre. 8Y tú, oh torre del rebaño, la fortaleza de la hija de Sión vendrá hasta ti: y el señorío primero, el reino vendrá a la hija de Jerusalén. 9Ahora ¿por qué gritas tanto? ¿No [hay] rey en ti? ¿Pereció tu consejero, que te ha tomado dolor como de mujer de parto? 10Duélete y gime, hija de Sión como mujer de parto; porque ahora saldrás de la ciudad, y morarás en el campo, y llegarás hasta Babilonia; allí serás librada, allí te redimirá Jehová de la mano de tus enemigos. 11Ahora también muchas naciones se han juntado contra ti, y dicen: Sea profanada, y vean nuestros ojos su deseo sobre Sión. 12Mas ellos no conocieron los pensamientos de Jehová, ni entendieron su consejo; por lo cual los juntó como gavillas en la era. 13Levántate y trilla, hija de Sión, porque tu cuerno tornaré de hierro, y tus uñas de bronce, y desmenuzarás muchos pueblos; y consagrarás a Jehová su despojo, y sus riquezas al Señor de toda la tierra." {Miqueas 4}
"1Mas quiero que sepáis cuán grande lucha sostengo por vosotros, y [por] los que están en Laodicea, y [por] todos los que nunca han visto mi rostro en la carne; 2para que sean consolados sus corazones, unidos en amor, hasta [alcanzar] todas las riquezas de la plena seguridad del entendimiento; a fin de conocer el misterio de Dios, y del Padre, y de Cristo, 3en quien están escondidos todos los tesoros de sabiduría y conocimiento. 4Y esto digo para que nadie os engañe con palabras persuasivas. 5Porque aunque esté ausente en la carne, no obstante en espíritu estoy con vosotros, gozándome y mirando vuestro orden y la firmeza de vuestra fe en Cristo. 6Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en Él; 7arraigados y sobreedificados en Él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en ella con acciones de gracias. 8Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y vanas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo. 9Porque en Él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, 10y vosotros estáis completos en Él, el cual es la cabeza de todo principado y potestad. 11En quien también sois circuncidados de circuncisión no hecha de mano, en el despojamiento del cuerpo del pecado de la carne, en la circuncisión de Cristo. 12Sepultados con Él en el bautismo, en el cual también sois resucitados con Él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos. 13Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con Él; perdonándoos todos los pecados, 14cancelando el manuscrito de las ordenanzas que había contra nosotros, que nos era contrario, quitándolo de en medio y clavándolo en la cruz; 15y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en sí mismo. 16Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o respecto a días de fiesta o de luna nueva, o de sábados; 17que son la sombra de lo por venir; mas el cuerpo [es] de Cristo. 18Nadie os prive de vuestra recompensa, afectando humildad y adoración a los ángeles, entremetiéndose en lo que no ha visto, vanamente hinchado por su propia mente carnal, 19y no asiéndose de la cabeza, de la cual todo el cuerpo, nutrido y enlazado por las coyunturas y los ligamentos, crece con el crecimiento de Dios. 20Si habéis muerto con Cristo en cuanto a los rudimentos del mundo, ¿por qué, entonces, como si vivieseis en el mundo, os sometéis a ordenanzas 21[tales como]: No toques, no gustes, no manejes 22(todas las cuales habrán de perecer con el uso), según mandamientos y doctrinas de hombres? 23Tales cosas tienen a la verdad cierta apariencia de sabiduría en adoración voluntaria, en humildad, y en duro trato del cuerpo, pero no tienen ningún valor para la satisfacción de la carne." {Colosenses 2}
"1Exhorto, pues, ante todo, que se hagan súplicas, oraciones, intercesiones [y] acciones de gracias, por todos los hombres; 2por los reyes y [por] todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad. 3Porque esto [es] bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, 4el cual quiere que todos los hombres sean salvos, y vengan al conocimiento de la verdad. 5Porque [hay] un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre; 6el cual se dio a sí mismo en rescate por todos, para testimonio a su debido tiempo. 7Para lo cual yo soy ordenado predicador y apóstol (digo verdad en Cristo, no miento), maestro de los gentiles en fe y verdad. 8Quiero, pues, que los hombres oren en todo lugar, levantando manos santas, sin ira ni contienda. 9Asimismo también, que las mujeres se adornen con atavío decoroso, con vergüenza y modestia; no con cabellos encrespados, u oro, o perlas, o vestidos costosos; 10sino con buenas obras, como corresponde a mujeres que profesan piedad. 11La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción. 12Porque no permito a la mujer enseñar, ni usurpar autoridad sobre el varón, sino estar en silencio. 13Porque Adán fue formado primero, después Eva; 14y Adán no fue engañado, sino que la mujer, al ser engañada, cayó en transgresión: 15Pero será salva engendrando hijos, si permanecieren en fe y amor y santidad, con modestia." {1 Timoteo 2}
"1Hermanos míos, no tengáis la fe de nuestro glorioso Señor Jesucristo, en acepción de personas. 2Porque si en vuestra congregación entra un hombre con anillo de oro, con ropa fina, y también entra un pobre vestido en harapos, 3y miráis con agrado al que trae ropa fina, y le decís: Siéntate tú aquí en buen lugar; y dijeres al pobre: Estate tú allí en pie, o siéntate aquí bajo mi estrado; 4¿no sois parciales en vosotros mismos, y venís a ser jueces de malos pensamientos? 5Hermanos míos amados, oíd: ¿No ha escogido Dios a los pobres de este mundo, ricos en fe y herederos del reino que ha prometido a los que le aman? 6Pero vosotros habéis menospreciado al pobre. ¿No os oprimen los ricos, y os arrastran a los juzgados? 7¿No blasfeman ellos el buen nombre por el cual sois llamados? 8Si en verdad cumplís la ley real, conforme a la Escritura: Amarás a tu prójimo como a ti mismo, bien hacéis; 9pero si hacéis acepción de personas, cometéis pecado, y sois convictos por la ley como transgresores. 10Porque cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos. 11Porque el que dijo: No cometerás adulterio, también dijo: No matarás. Ahora bien, si no cometes adulterio, pero matas, ya te has hecho transgresor de la ley. 12Así hablad, y así haced, como los que habéis de ser juzgados por la ley de la libertad. 13Porque juicio sin misericordia se hará con aquel que no hiciere misericordia; y la misericordia se gloría contra el juicio. 14Hermanos míos, ¿qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle? 15Y si el hermano o la hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día, 16y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos; pero no les da lo que necesitan para el cuerpo, ¿de qué aprovechará? 17Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma. 18Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras; muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras. 19Tú crees que hay un Dios; bien haces; también los demonios creen y tiemblan. 20¿Mas quieres saber, oh hombre vano, que la fe sin obras es muerta? 21¿No fue justificado por las obras, Abraham nuestro padre, cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar? 22¿No ves que la fe actuó con sus obras, y que la fe fue perfeccionada por las obras? 23Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue imputado por justicia, y fue llamado: Amigo de Dios. 24Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las obras, y no solamente por la fe. 25Asimismo también Rahab la ramera, ¿no fue justificada por obras, cuando recibió a los mensajeros y los envió por otro camino? 26Porque como el cuerpo sin el espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta." {Santiago 2}
"10para que al nombre de Jesús, se doble toda rodilla; de los que están en el cielo, y en la tierra, y debajo de la tierra," {Filipenses 2:10}
"1¡Oh que [fueras] tú como mi hermano, que mamó los pechos de mi madre; así, al encontrarte afuera yo te besaría, y no me menospreciarían! 2Yo te llevaría, te metería en la casa de mi madre, que me enseñaba; te daría a beber vino sazonado del mosto de mis granadas. 3Su izquierda [esté] debajo de mi cabeza, y su derecha me abrace. 4Os conjuro, oh doncellas de Jerusalén, que no despertéis ni hagáis velar al amor, hasta que quiera. 5¿Quién [es] ésta que sube del desierto, recostada sobre su amado? Debajo de un manzano te desperté; allí tuvo dolores tu madre, allí tuvo dolores la que te dio a luz. 6Ponme como un sello sobre tu corazón, como una marca sobre tu brazo: Porque fuerte como la muerte [es] el amor; duros como el sepulcro los celos; sus brasas, brasas de fuego, fuerte llama. 7Las muchas aguas no podrán apagar el amor, ni lo ahogarán los ríos. Si diese el hombre toda la hacienda de su casa por este amor, de cierto lo menospreciarían. 8Tenemos una pequeña hermana, que no tiene pechos: ¿Qué haremos a nuestra hermana cuando de ella se hablare? 9Si ella [es] muro, edificaremos sobre él un palacio de plata; y si [fuere] puerta, la guarneceremos con tablas de cedro. 10Yo [soy] muro, y mis pechos como torres, desde que fui en sus ojos como la que halla paz. 11Salomón tuvo una viña en Baal-hamón, la cual entregó a guardas, cada uno de los cuales debía traer mil [piezas] de plata por su fruto. 12Mi viña, que [es] mía, está delante de mí; las mil serán tuyas, oh Salomón, y doscientas, de los que guardan su fruto. 13Oh tú la que moras en los huertos, los compañeros escuchan tu voz; házmela oír. 14Huye, amado mío; y sé semejante al corzo, o al cervatillo, sobre las montañas de los aromas." {Cantares 8}
"1Los proverbios de Salomón. El hijo sabio alegra al padre; pero el hijo necio es tristeza de su madre. 2Los tesoros de maldad no serán de provecho; mas la justicia libra de muerte. 3Jehová no dejará padecer hambre al alma del justo; mas arrojará la sustancia de los impíos. 4La mano negligente hace pobre; mas la mano de los diligentes enriquece. 5El que recoge en el estío [es] hombre entendido; el que duerme en el tiempo de la siega [es] hijo que avergüenza. 6Bendiciones sobre la cabeza del justo; pero violencia cubrirá la boca de los impíos. 7La memoria del justo [será] bendita; mas el nombre de los impíos se pudrirá. 8El sabio de corazón recibirá los mandamientos; mas el necio de labios caerá. 9El que camina en integridad, anda confiado; mas el que pervierte sus caminos, será descubierto. 10El que guiña el ojo acarrea tristeza; y el necio de labios será castigado. 11Manantial de vida [es] la boca del justo; pero violencia cubrirá la boca de los impíos. 12El odio despierta rencillas; pero el amor cubrirá todas las faltas. 13En los labios del prudente se halla sabiduría; mas la vara [es] para la espalda del falto de entendimiento. 14Los sabios atesoran la sabiduría; mas la boca del necio es calamidad cercana. 15Las riquezas del rico [son] su ciudad fuerte; y la ruina de los pobres es su pobreza. 16La obra del justo [es] para vida; mas el fruto del impío es para pecado. 17Camino a la vida es guardar la instrucción; pero el que rechaza la reprensión, yerra. 18El que encubre el odio [es] de labios mentirosos; y el que propaga calumnia [es] necio. 19En las muchas palabras no falta pecado; mas el que refrena sus labios es prudente. 20Plata escogida [es] la lengua del justo; mas el entendimiento de los impíos es como nada. 21Los labios del justo alimentan a muchos; mas los necios mueren por falta de entendimiento. 22La bendición de Jehová es la que enriquece, y no añade tristeza con ella. 23Hacer maldad es como diversión al insensato; pero el hombre entendido tiene sabiduría. 24Lo que el impío teme, eso le vendrá; mas a los justos les será dado lo que desean. 25Como pasa el torbellino, así el malo no permanece; mas el justo está fundado para siempre. 26Como el vinagre a los dientes, y como el humo a los ojos, así es el perezoso a los que lo envían. 27El temor de Jehová aumentará los días; pero los años de los impíos serán acortados. 28La esperanza de los justos [es] alegría; mas la esperanza de los impíos perecerá. 29El camino de Jehová [es] fortaleza al íntegro; pero es destrucción a los que hacen iniquidad. 30El justo jamás será removido; mas los impíos no habitarán la tierra. 31La boca del justo producirá sabiduría; mas la lengua perversa será cortada. 32Los labios del justo saben lo que agrada; mas la boca de los impíos [habla] perversidades." {Proverbios 10}