Amados, 16 de marzo 2019. No os toca saber los tiempos y las sazones, más yo os digo que ninguno que no reciba la lluvia temprana recibirá la lluvia tardía. Porque no puede el fruto madurar en la planta si aún no ha germinado, así que rogar en vigilia, ruego y oración que la semilla de verdad germine en vuestros corazones con premura para que cuando venga la lluvia tardía pueda madurar el fruto, porque ¿de qué le vale al ser humano ganar el mundo si pierde su alma? ¿acaso podrá algún humano madurar su propio fruto?; cuidad vuestra alma de los ciegos que guían ciegos, y andad por la senda antigua pero iluminada por el Dios de la ciega; ¿sabed de los tiempos del verano, otoño e invierno y no sabréis de la primavera? ¿cómo podéis decir mi Señor tarda en venir con lo que está ocurriendo a vuestro lado? ¿acaso podréis ser salvo sin fruto? ¿o no sabéis que el evangelio será terminado por testimonio a todas las naciones?, generación contumaz y perversa que a lo bueno llaman malo y a lo malo le dicen bueno, ciertamente digo que ninguno de ellos heredará la patria eterna, más el pueblo que conoce a su Dios se esfuerza y avanza y no hay para ellos mayor gozo de hacer la voluntad de mi Padre que está en los cielos; éstos machucan su voluntad y la ponen por servidumbre y no toleran el mal, más lo declaran por su nombre y lo aborrecen pero aman al pecador; oh generación dura de cerviz que allanan el camino para que sea fácil para muchos, más yo os digo: “reparad portillos y alzad calzadas y poned la verdad, la justicia, y el amor en vuestro camino y veréis como muchos serán encajados en el embudo”, porque hay camino que al hombre parece derecho más su fin es camino de muerte; dad frutos dignos de arrepentimiento y sólo así hallaréis descanso para vuestras almas, y sed perfecto como vuestro padre en los cielos es perfecto; orad para que el Dios de la siega ponga su fuego sobre vosotros, el tiempo es y está cercano cuando el llorar y el crujir de dientes sonará y donde el valiente gritara de espanto porque pasó la siega, acabose el verano y no fueron salvos; oh generación aturdida por el pecado, de sentidos adormecidos y sordos en su propia opinión, ciegos de codicia y vestidos de suficiencia propia, te crees rico y en un día será tu ruina; desead estad a cuentas conmigo y recibirás reposo y salud en vuestras almas; mostrad el camino con vuestras obras y confiad en el que transforma los corazones, habitad en la calma y en la tranquilidad, y allí regocijaos con los ministros silenciosos que yo he puesto para vuestra transformación; allí reposa mi espíritu y espera ansioso por el vuestro; decid que ansiáis una patria mejor, pues obrad de acuerdo a vuestras ansias porque lo que el hombre realmente ansía es lo que persigue; por sus frutos los conoceréis ¿cómo pues decís esto ansío y voy tras otro camino?, porque yo voy por toda la tierra buscando la gente pensante para que estemos a cuentas, el tiempo es muy cercano, como cuando en Jerusalén el tiempo acabó y no se dieron cuenta del mismo, y ellos mismos exclamaron “ikabu, ikabu la gracia se apartó”; cualquiera que obvie la preparación será sorprendido y cualquiera que crea estar firme mire que no caiga. Recordar mis tiempos que muchos desechan, más los entendidos entenderán, esto es a saber los que están escritos en el libro de la vida, Filipenses 2:10.
Palabras fieles y verdaderas de mi Señor para cada uno de ustedes. Que el Señor me los bendiga.