Amados, noviembre 14 del 2019. Tuve un sueño, donde se me dejó saber que debía enviarlo a un lugar en específico, así lo hice; más luego, se me dejó saber que debía enviarlo general, porque hay otras situaciones prevalecientes de igual manera en otros lugares del mundo, así que cumpliendo el cometido, comparto este sueño con ustedes.
En sueños yo veía un campamento, éste estaba custodiado de ángeles excelsos en gloria, era un círculo perfecto alrededor del campamento, y vi a todos en sus actividades cotidianas, y podía verles ocupados; se me ordenó acercarme a ellos y escuchar, escuchaba sus pensamientos, qué terrible fue aquella situación, yo no quería escuchar, escuchar lo que cada ser humano piensa en lo más íntimo de su ser, es horrible; la inconformidad, el descontento, la envidia, los recelos, el alejamiento del sufrimiento ajeno, la insensibilidad, el orgullo, la ira, el enojo, el sentirse víctima y el creerse más que el prójimo, eran aquellos pensamientos. La hipocresía encubierta es inaceptable ante Dios, de todas las formas que se vea, se me dejó saber esto. Vi como el círculo de ángeles dejó de hacer el cerco perfecto, y se abrieron brechas entre ellos. Dije: oh Señor, ¿porque porqué esto?. Entonces se me dejó saber, que lo antes mencionado, no cumple los requisitos para tener protección, y que sólo una entrega total y absoluta volvería a los ángeles a tener otra vez en un círculo perfectamente cerrado por completo; yo vi ángeles malignos entrar y apoderarse de personas, de animales, por los pecados prevalecientes en aquel campamento.
Se me dejó saber que por esta razón, todos en aquel lugar, estaban comprometidos con lo malo que allí ocurre. También se me dejó saber que hay personas, que en su niñez fueron dedicadas al enemigo, a veces sin saberlo, y otras que aún en su adultez han estado bregando, trabajando, exponiéndose con las malignidades, y estos los persiguen, en las noches los paralizan para poder cabalgarlos o para poder adormecerlos de tal manera que ellos estén todo el tiempo con miedos, con opresiones; pero son personas que están tratando, por todo lo que pueden, con todas sus fuerzas, de buscar al Señor, pero hay cosas que aún no entienden, cosas que ellos han estado expuestos, y que necesitan ser liberados de formas fuertes y solemnes, con una ayuda divina, total y absoluta, y una entrega total a Dios para que esto ocurra.
Se me dejó saber que Dios conoce estas almas, y que claman estas almas a gritos por liberación; y que desea que en lo hondo de su corazón, cada uno de ellos desean que Dios pueda liberarlos. Mientras se me estaba explicando todo esto, se me dejó saber que no podemos jugar en ninguna de las formas, con todo lo que sabemos que viene del enemigo, pero hay cosas que no se han detectado, que son las que permiten que estas cosas pasen en la vida de estas personas, así que el enemigo por engaño o las personas a sabiendas han caído en esto, y Dios quiere ayudarlos, quiere darles su salvación, son personas que están en los campamentos, ya en montañas, que están sufriendo este tipo de situación, y el enemigo no quiere que se escapen, porque saben que están en lugares donde Dios puede tomar control y está haciendo toda la lucha por esto. Se me dejó saber que debía haber una purificación completa en estos campamentos para lidiar con esto, porque los tentáculos del enemigo han llegado a todos por los pecados generales que al principio mencioné.
El Señor pide 40 días de purificación en todos estos campamentos: ayuno, oración, vigilias, retrospectiva personal de cada uno. No debe permitirse uno adorar a medias a Dios, se me dejó saber, como el pueblo de Israel en el desierto, antes de entrar en la tierra prometida, debe purificar su alma ante Dios, y hacerlo, pues, solamente la voluntad de Dios es lo que él acepta en su totalidad, un servicio a medias no es aceptable, no debe existir legalismo ni fariseísmo en vuestras filas, sólo una obediencia implícita a un escrito está, una teocracia. Levantaos antes de que el sol salga y buscad al Señor, y también en la noche, y en el día entre las labores buscadle; levantad manos santas a Dios y pedidle que Él os muestre como Él os ve. Esto es muy importante amados, como Dios nos ve, es lo único que importa; no como nosotros nos vemos, y no como otros nos ven.
Estas son las instrucciones que Dios me dio, y no tengo más que decir; así que confío en el Señor, para que cada situación que esté pasando dentro de los campamentos, que prevalecen ahora en las montañas, puedan ser, en el nombre de Cristo Jesús, vencedores, y que toda hueste maligna pueda salir; porque amados, estamos llegando a un tiempo muy difícil, cada día que pasa nos acercamos más a la prueba final, y es muy, muy importante para nosotros, es vital para cada uno de nosotros, que el cerco de ángeles del Señor, esté totalmente cerrado alrededor nuestro. Quiera Dios que cada uno de nosotros podamos ser más que vencedores en Cristo Jesús, y que tomemos nuestra suerte y la echemos con Cristo Jesús. Que el Señor me los bendiga.