Amados, hoy 14 de septiembre del 2019, quiero compartir con ustedes algo que el Señor me dio para un lugar en específico, hace ya un tiempo atrás. Es un horario, donde Él estipuló por horas, lo que Él deseaba que su pueblo de ahí de ese lugar hiciera en ese momento. Casi como, pues tuvieran planificado bien su día, porque Dios es un Dios de orden, Dios es un Dios que le gusta que comencemos las cosas y las acabemos, y el dio esto para este lugar. Yo, pues, en esta semana, pues había estado también siguiendo esto, acá en nuestro lugar, más hoy he sentido que el Señor me dice “muchos más deben saber”. Así que cumpliendo con el deseo del Señor, les comparto a ustedes.
Una de las cosas que el Señor me dejó dicho es que debemos dejar, las damas o caballeros, ya sea el que lidera el hogar, dejar planeado el desayuno para el día siguiente. Esto va a economizar, pues mucho tiempo en las mañanas, en el momento de prepararnos y comenzar el día. Él desea que su pueblo se levante a las 5 de la mañana, que se levante temprano y haga culto familiar a Jehová. Luego de eso, de 6 a 8 de la mañana, Él desea que vayamos a trabajar la huerta común. Muchas personas están en grupos, familias han salido al campo, y no nada más el Señor nos manda que nosotros tengamos cada familia un pedazo donde podamos cultivar, sino que también tengamos huertas comunes donde ahí podamos vaciar todo lo que es el egoísmo, y que podamos comenzar a compartir y ayudarnos unos a los otros, porque es una de las lecciones muy grandes que tenemos que aprender para formar nuestro carácter a la imagen de Cristo, por su gracia, por su misericordia. Así que de 6 a 8 de la mañana, trabajar la huerta común, dos horas antes del desayuno. A las 8 de la mañana pasamos entonces al desayuno. Luego de 9 a 10 de la mañana, en esta hora se prepara el almuerzo, se coge más tranquilo, ¿no?.
Entonces, de 10 a 11, salir otra vez a subyugar la tierra pero esta vez en la huerta familiar. Ya cada quien queda en su espacio propio, donde está sembrando, dónde está arreglando sus plantas, todo esto, entonces sale a subyugar la tierra. De 11 a 1 de la tarde, almuerzo y descanso. Luego, de 1 a 3 de la tarde, si hay niños en el hogar, es el tiempo de dar las clases de home school, la educación en casa. Luego, de 3 a 5 de la tarde, clase de adultos. Tenemos que aprender muchas cosas, recordemos que cuando hablamos de las clases de médico misionero, estamos hablando acerca de lo que es anatomía, fisiología, todo lo que es la medicina natural, todo lo que tiene que ver con aprender de las plantas, como cocinar saludablemente, esto envuelve muchos temas dentro del ámbito de médico misionero, y esa es la hora para los adultos instruirse de 3 a 5 de la tarde. Ya luego, de 5 a 6:30 de la tarde, nuevamente volvemos otra vez a la tierra, a las huertas comunes. Y de 6:30 a 7:30 de la tarde, nos estamos ya comenzando a preparar para el culto; entiéndase, pues nos vamos a asear, si hay que comer algo pues se hace a esa hora.
Y de 7:30 a 8:30 de la tarde, pues entonces hacemos el culto; ya sea comunal si estamos en familias, o familiar si es la familia la única que está en el lugar. Ya luego de eso, de 8:30 a 9 de la noche, ya sería en este caso, pues entonces habría un compartir, esto es opcional, no es obligatorio, no es mandatorio, si quiere quedarse a hablar un ratito con su vecino, con su familiar, con su compañero. Y de 9 a 9:30, ya es preparación y descanso, ya que tenemos que acostarnos muy temprano, porque sabemos que nuestros días comienzan a las 5 de la mañana, pero antes de acostarnos saber y entender que ya debemos dejar listo, o por lo menos una planificación de lo que va a ser el desayuno en el siguiente día.
Este horario se sigue de lunes a jueves, los viernes sabemos que es día de preparación, no se sigue este horario; no obstante, si una plantita usted sabe que necesita agua, cualquier cosa porque no ha llovido, pues usted lo puede hacer, pero no seguimos el horario antes mencionado, son actividades diferentes, nos estamos preparando para el santo día del Señor; donde todo, verdad, aunque durante la semana se tienen que estar también haciendo cosas para que no quede todo para el viernes, pero ya los últimos detalles estamos concluyéndolos el viernes; sabemos y entendemos que el Señor requiere de nosotros solemnidad, tranquilidad y que todo esté listo dos horas antes, mínimo, de su santo sábado, de la llegada del sábado del Señor.
Sabemos que el sábado es el día del Señor, no hacemos ninguna de estas obras, de nosotros, sino solamente las obras del Señor; dedicarnos en descanso, en estudio de su palabra, comunión con Él, compartir con los hermanos la palabra del Señor, esas son las actividades que debemos hacer en el santo sábado, y recrearnos en su naturaleza; saber que el Señor deja todo para estar con nosotros ese día, y nosotros debemos recibirlo con el honor que Él se merece como Rey de reyes y Señor de Señores.
El domingo, el domingo es día de industrias. Ya sea industria personal, o sea industria familiar. En el lugar donde Dios implementó esto hay diferentes industrias que el Señor mismo estipuló por familias, por personas, donde cada familia, cada persona, que sabe la industria que está haciendo por mandato del Señor, pues se dedica ese día a eso. Así que estamos contentos, estamos agradecidos, de verdad que el Señor en su misericordia, yo veo a través de esto que el Señor nos dejó saber para este lugar, y que ha sido también de bendición aquí para nosotros, y que hoy, en su infinita misericordia, nos mueve a compartirlo con todos ustedes, veo como Él le gusta que nosotros aprovechemos el tiempo, como Él dice “andemos siempre redimiendo el tiempo”; el tiempo es del Señor, nosotros meramente somos mayordomos de este tiempo, de esta vida que el Señor nos ha dado, de los recursos que el Señor ha puesto en nuestras manos.
Entonces cuando yo veo esto, yo veo su amor, yo veo su misericordia, yo veo que Él no quiere que estemos desbocados ahí matándonos en un trabajo, sin saber qué hacer, cuando hacer, cuando terminar, no. Yo veo que todo es con orden, veo toda una planificación celestial, veo un Dios de amor que siempre está al pendiente de cada uno de nosotros, y que quiere que nosotros hagamos su voluntad en todo, y así pues que podamos gozar cada noche cuando nos acostemos, pues podamos decir: Señor, he obrado como tú has querido, estoy contento, espero que tú también estés contento, si algo no me salió bien esta vez, ayúdame Señor mañana a hacerlo mejor. Y eso es lo que Él quiere, Él quiere que nosotros vayamos, verdad, donde Él, y nos sinceremos con Él, y que así podamos día tras día pasar un día de encuentro con Cristo Jesús en sus planes, en sus propósitos, porque Él quiere que, según Él estaba en este mundo creciendo aquí, al cuidado de José y María, que fueron sus padres aquí terrenales, y dice que Él crecía en estatura y sabiduría para con Dios y con los hombres, que así nosotros también; llegamos a unos momentos muy difíciles, cada vez se van a estar apretando más, hermanos, y necesitamos tiempo para trabajar, tiempo para alimentarnos, tiempo para descansar, pero también mucho tiempo para educarnos; así que eso es lo que Dios quiere y espera de cada uno de nosotros. Espero que esto sea de bendición para cada uno de aquellos que lo escuchen y que lo quiera implementar, y que lo desea implementar, porque para nosotros ha sido también de gran bendición, y si el Señor ha puesto en nuestro corazón hoy compartir esto con ustedes, es porque realmente Él desea que cada uno de nosotros, donde quiera que estemos, pues podamos hacer esto.
Sé que hay familias que no están educando en el hogar, no pueden hacer home school porque no tienen niños, pero si pueden usar este lapso de tiempo para ellos mismos educarse, o para hacer cualquier otra cosa que en el ínterin quieran hacer, y podemos ajustar los renglones que no nos aplican, a lo que aplica a nosotros, y podemos por gracia de Dios avanzar, y cada día cumplir con la parte que nos toca, a conciencia, a plenitud, y que cuando doblemos nuestras rodillas en la noche, para agradecerle al Señor por el día que nos dejó tener, podamos decir: Señor, gracias, gracias, gracias, gracias, porque me has permitido hoy trabajar en tus negocios, en tu amor, y en tu misericordia poder hacer tu voluntad. Quiera Dios que éste sea el sentir, y el deseo, y la oración de cada uno de ustedes. Que el Señor me los bendiga.
Otra cosa que se me quedó hermanos, de compartir con ustedes, referente a lo que Dios dio del horario semanal, en este lugar que les dije que Dios dio en específico, pero lo hemos implementado nosotros también, ha sido de gran bendición y por ende les comparto porque Él ha puesto en nuestro corazón compartirlo con ustedes; es que cuando se está en el horario de lo que es el huerto común, ya sea de diferentes familias o de la comunidad que está viviendo en las montañas, el Señor especificó algo y se me quedó en decirles, y debo fielmente cumplir con lo que Dios dice, y es que cuando estamos así, en común trabajando, las damas deben estar trabajando en un área común, ellas solas y los caballeros en otras; el Señor sabe el por qué dice estas cosas, así que es mejor que nosotros acatemos la voluntad de Dios, para que así podamos estar todos eximidos delante de Dios, de cualquier cosa, de que el enemigo quiera intentar.
Así que quería compartir esto con ustedes, este renglón muy importante, cuando estamos en el área común, las damas están todas, entiéndase las damas, estamos hablando de las niñas, las jovencitas, mujeres casadas, ancianitas, todas trabajando en un lugar aparte; y los caballeros todos, en otro lugar común aparte, estas son las especificaciones que Dios ha dado, y quería compartirlas con ustedes. Que Dios me los bendiga.