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Testimonio
14-07-2020
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(Dos Preparaciones y Dos Citas)

Julio 14, 2020. En sueño yo estaba en un lugar con otras personas que conocía, y nos apresurábamos para terminar los preparativos para el sábado del Señor. Fuimos [a] una casa y allí no había ningún indicio de preparación para el día santo del Señor, solo había desorden y algarabía; se nos ordenó salir de ahí, así nos fuimos a otro lugar, y allí los que estaban decorando la casa, era eso solo su preparación, más nada de indicio en preparación para el santo sábado del Señor. Así fuimos [a] otra casa, allí vi una familia que estaba muy preocupada porque su carro se había dañado; ellos querían obtener otro carro, vi que era una guagua, entonces les dije: ¿y para qué una guagua? ustedes necesitan un 4x4; y ella me dijo: es que en una guagua podemos llevar muchos hermanos. Y yo les dije: ¿a dónde los van a llevar?. Y me dijo: a la iglesia. Yo les dije: acuérdate que las iglesias ahora son en las montañas, ustedes lo que necesitan es un 4x4, además este carro que ustedes están pensando comprar no cumple esas cualidades que te acabo de mencionar y encima es una deuda, y el Señor no quiere que su pueblo ande en deuda. Entonces ella me contestó: yo siempre lo he hecho, ¿qué tiene de diferente ahora?. {Daisy Escalante Testimonio: 14-07-2020, p1}

La escena cambió, entonces yo llegué a otra casa, vi muchas personas, pero éstas si estaban en preparación para el santo sábado del Señor, y nos unimos a ellos. Allí recibimos el día santo, nos reunimos en alabanza, y estábamos glorificando a Dios, estábamos estudiando su palabra, la estábamos compartiendo y gozándonos en ella. Pasó este día santo del Señor, llegó la noche. {Daisy Escalante Testimonio: 14-07-2020, p2}

Luego la escena cambió, y vi como que estaba en caos, era oscuro, comenzaba la noche pero ya con el comienzo ya había un caos; en la oscuridad, mientras yo miraba todo esto, yo vi una mujer que estaba muy aturdida, ella no sabía qué hacer, ella se resistía a lo que pensaba y luchaba por hacer el bien, pero estaba confundida; entonces le hablé y le dije: hermana, la paz del Señor sea contigo ¿qué te aflige?. Y me contestó: no sé a dónde ir, si al norte o al sur. Entonces le dije: ve al norte. Pero ella insistía en que ella pensaba que era el sur, entonces yo le hablé otra vez y le dije: mira, no, es el norte. Pero ella contestó: no, ya no podré cambiar. Le dije: debes hacerlo. Pero ella insistió en que no se podía porque ella ya había tomado su decisión. {Daisy Escalante Testimonio: 14-07-2020, p3}

Luego la escena cambió, y vi que fui con otra dama. Yo la tenía que recoger porque nos estábamos preparando para irnos, teníamos una cita y teníamos que llegar a tiempo. Ésta estaba muy desorganizada y no lograba ni entrar [meter] cosas en un pequeño bulto que tenía en la mano. Yo le quería ayudar, pero ella no se dejaba porque ella quería todo a su manera. Entonces yo le dije: avanza, porque ya se hace tarde en la noche, y no tengo mucha gasolina, ni repuesto de gomas (llantas) para el carro, y el camino es largo, y vamos por ahí solas, este sitio no es muy seguro, no dejes que se avance más en la noche, debemos irnos ya. Me contestó: tú te apuras demasiado, no ajores (apresures) porque no me iré hasta que todo quede listo. Mientras yo conversaba con ella, una mujer entró en el cuarto, una mujer que ambas la conocíamos, y ésta le preguntó: ¿por qué haces estos preparativos?. Y ella le dijo: bueno, porque voy a otro lugar, pero no logró terminar esta preparación, ayúdame. Y yo le dije: sí por favor, ayúdale, porque tenemos que irnos, la noche se está haciendo ya mucho más tarde y nos están esperando, tenemos una cita. Y entonces la mujer comenzó a ayudarle, y le echaba al bulto muchas cosas inservibles para el camino, que ella había sacado y había puesto en la cama, porque según ella ya se las quería llevar. Entonces le dije: mira, eso será muy pesado, y muchas cosas no te servirán. Pero ella me decía: no, yo me las llevo por si acaso, pues todo puede ser necesario. En ese momento vi que le dijo a la otra mujer: no, no me ayudes, me estás organizando las cosas como no me gustan, como yo no quiero, y yo luego no las voy a poder encontrar. Así que desistió también de que la otra mujer le ayudara. Llegó la hora de irme, sabía que ya no la podía esperar más porque si no yo no iba a poder llegar a la cita. Y le dije: mira, ya te he esperado demasiado, demasiadas horas aquí y ya tengo que irme. Así que me salí, me monté en el carro, pues la dama nunca estuvo lista, así que no podía ya quedarme, ella no paraba de echar cosas en el bulto, así que continué mi camino sola. {Daisy Escalante Testimonio: 14-07-2020, p4}

Llegué a donde estaba mi esposo, al destino donde teníamos que estar; y éste me preguntó: ¿y las damas? ¿qué pasó?. Entonces le dije: una debía ir al norte pero se fue al sur; otra deseaba comprar un carro porque lo necesitaba según ella para llevar gente y estaba entrándose [comprometiéndose] en una deuda; y otra no paró de empacar nunca las cosas para este viaje, así que nunca acabó y tuve que salirme porque si no, yo no iba a poder llegar acá a tiempo, solo yo he llegado. También me preguntó por un joven, pero le dije: no, no lo he visto en toda esta trayectoria del camino, no sé qué ha pasado con él. Entonces me dijo: ¿qué haremos?. Entonces le dije: debemos avanzar sin ellas, quizás ellas lleguen en algún momento detrás. Me dijo: mira tenemos una cita y no la podemos perder, lamentablemente nos iremos sin ellos; ellas están demorando mucho; yo le dije: pero posiblemente ellas vengan detrás, y el joven también. Y él me dijo: a donde vamos, ellas no podrán ir luego, es un viaje sin retorno. Al decirme esto me agarró de la mano, yo estaba muy triste al escuchar estas palabras, mis ojos no paraban de botar lágrimas, mi mente no paraba de pensar, mi estómago se hacía un nudo, pero era inevitable lo que estaba pasando en ese momento; caminamos tres o cuatro pasos, abrió una puerta de luz, caminamos hacia ella y la pasamos, y al cruzar llegamos al paraíso; todos allí vestían de blanco, nuestras ropas al mirarnos también estaban blancas, busqué a muchos allí que yo echaba de menos, miré detrás de nosotros a la puerta que habíamos cruzado, estuve allí mirando por largo tiempo, pero ninguno de los que esperaba la cruzó. {Daisy Escalante Testimonio: 14-07-2020, p5}

Ahí desperté amados, con gran angustia. Pasé la noche en vela y oración por cada uno de ellos, y por todo el pueblo de Dios en la ancha faz de la tierra. Amados hermanos esto es muy triste, pero en este camino tenemos que ser fuertes en Cristo Jesús. {Daisy Escalante Testimonio: 14-07-2020, p6}

Dios dice: [el] que no deja padre, madre, hijo e hija por mí, no es digno de mí. Amados, que tristeza, pero debemos avanzar; todos aquellos que hemos entendido el cometido de Dios, debemos ser pacientes, debemos exhortar, debemos decir la verdad, pero debemos avanzar. No nos podemos detener. Quiera Dios que cada uno de aquellos que puedan entender estas palabras, pueda darse cuenta de esto, y que podamos todos avanzar al unísono en Cristo Jesús, es mi ruego y oración. Que el Señor nos bendiga a todos. {Daisy Escalante Testimonio: 14-07-2020, p7}

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