Testimonio
13-11-2017
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(Trompetas)

Amados, quiero contarles un sueño que el Señor me dio el 13 de noviembre del 2017. Yo en ese sueño vi que había una mesa grande y redonda, y muchos allí trataban de entender los tiempos, pero era bien difícil porque cada uno decía e interpretaba de una forma diferente. El tema en ese momento eran las trompetas, entonces uno decía que ya habían sonado y que ya no iban a volver a sonar, entonces otros [decían] que habían sonado y que iban a volver, y otros que ni tan siquiera habían pasado y que todavía no estaban sonando. Entonces todo esto era el tema de discusión en esta mesa grande, donde yo vi a aquellas personas que estaban allí sentadas, y pues otros quedaban mudos, no sabían ni que decir. {Daisy Escalante Testimonio: 13-11-2017, p1}

Entonces en ese momento yo vi un ser grande acercándose vestido de negro, tenía una cuellera blanca, y con una voz bien autoritaria les dijo: ineptos ¿ni aún saben el tiempo en que viven?. Entonces se retiró con una carcajada gigante, y se retiró a un cuarto y de ahí salió con un vaso lleno de un líquido rojo, y este hombre lo bebía felizmente, y así paso entre medio de ellos y se retiró. Entonces cuando yo vi este ser, quedé espantada, y por más que quería que ellos lo vieran, era como si yo sólo lo veía pues todos ellos estaban absortos en el tema de las trompetas porque no lograban compaginar lo que estaba viviendo el mundo y lo que ellos estaban entendiendo. {Daisy Escalante Testimonio: 13-11-2017, p2}

Entonces mientras estaba pasando esta escena en mi mente, también yo pensaba ¿no son estos los que enseñan al pueblo, al rebaño, y ni entre ellos mismos están de acuerdo?. Y yo me extasiaba en esto. Entonces en ese momento apareció mi acompañante, y me dijo: toma este rollo. Entonces yo lo tomé, y cuando lo abrí, decía: Apocalipsis 9:12 en adelante, yo lo comencé a leer, había unas letras grandes y doradas, y yo comencé a leer. {Daisy Escalante Testimonio: 13-11-2017, p3}

Entonces ya que lo leí, se me indicó que me parara al frente de estas personas que estaban en esta confusión, en esta mesa redonda, y comencé a leerles. Entonces cuando me paré frente a ellos y les leí, cuando ellos escuchaban lo que yo les estaba leyendo sus semblantes cambiaron de color, ellos se horrorizaron y se levantaron de aquella mesa y estaban tan turbados que chocaban unos con otros. Ninguno podía aceptar lo que habían escuchado. Entonces ellos decían: ¿cómo fue? ¿cuándo pasó [lo de] las primeras cinco? y no fue revelado a nosotros y nosotros no lo supimos. Entonces ellos se preguntaban esto y estaban absortos en esta pregunta y caminando de aquí para allá y de allá para acá. {Daisy Escalante Testimonio: 13-11-2017, p4}

Entonces, en esos momentos, uno de ellos que sobresalía en estatura a la de todos los demás, pasó entre ellos y me miró y me dijo: ¿qué has dicho? -me preguntó. Entonces yo no le contesté, sencillamente él siguió hablando y dijo: yo sé lo que te digo, yo lo sabré primero y luego todos estos, y ellos lo pasarán al pueblo, ¿tú quién te crees? -me siguió preguntando, me siguió diciendo. {Daisy Escalante Testimonio: 13-11-2017, p5}

Entonces este personaje se acercó a mí, trató de arrebatarme el rollo, pero mi acompañante apareció y lo impidió. Entonces luego de ahí, fui llevada a un valle, había no sé si cientos o miles de personas, eran muchas y mi acompañante me guió a un lugar alto y me dijo: lee. Entonces yo abrí el rollo y comencé a leer Apocalipsis 9 del 12 en adelante, y cuando hube leído, me dijo mi acompañante: basta, es hora, anda pueblo mío entra en tus aposentos, cierra tras ti tus puertas en tanto pasa la indignación. Entonces todos en el valle, todas las cientos y miles de personas que había allí, un montón de gente que había en aquel valle que yo podía ver, todos salieron y fueron camino a las montañas. Yo los veía como ellos subían, como si fueran hormiguitas subiendo por las montañas, entonces mi acompañante me dijo: observa y entiende. {Daisy Escalante Testimonio: 13-11-2017, p6}

Entonces se me fue dado otro rollo, pero éste cuando lo abrí, allí yo lo que leía era Apocalipsis 8 del 7 en adelante, era lo que había allí. Entonces mis ojos se fijaron en Apocalipsis 8:7 y cuando leí lo que allí decía, en ese momento se me pasó una película, y vi como en EEUU estaban pasando grandes calamidades y su caída era cada vez más, y más, y más, y más, hasta que llegaba a una ruina indescriptible, era algo muy terrible, era algo que no hay palabras ni para describir de todo lo que realmente llegó a pasar en esa situación, en ese momento, lo que se me estaba mostrando. {Daisy Escalante Testimonio: 13-11-2017, p7}

Entonces leí Apocalipsis 8:8, y allí cuando terminé de leer, en esos momentos otra vez pasó otra película ante mí, y vi como allá en Europa una desgracia tras desgracia llegaba y no cesaba. Entonces ellos trataban de reponerse, pero no había forma, era como si todo esto fuera como maldiciones para estos lugares, y ellos por más que luchaban y trataban, no podían recuperarse. {Daisy Escalante Testimonio: 13-11-2017, p8}

Entonces yo seguí leyendo en el rollo, y siguió Apocalipsis 8:10. Nomás leí esto, entonces empezó otra vez a pasar frente a mí como países, estos países ya eran más pequeños, pero yo los veía que eran muy productivos, ellos sembraban muchas cosas, o hacían muchas cosas, entonces ellos transportaban esto a otros lugares, pero de repente llegó la devastación a donde ellos, y también comenzó una destrucción por diferentes lugares, la destrucción era por diferentes elementos que estaban pasando en el aire, cielo, tierra, mar. Entonces estaban tan devastados, que en ellos reinaba una amargura en su espíritu, una cosa tan grande, era como si ya sintieran la muerte detrás de ellos, y muchos por más que se esforzaban no superaban las tragedias producidas por estos elementos. {Daisy Escalante Testimonio: 13-11-2017, p9}

Entonces luego de eso, pude leer Apocalipsis 8:12, allí luego que terminé de leer, entonces ya se me mostró, vi cómo el ecumenismo, cómo todo el recogimiento de todas las religiones, cómo estaban llegando a comunes acuerdos. Entonces esto afloró más y entró como una desolación en las iglesias de diferentes religiones, incluyendo la nuestra. Entonces el caos reinaba entre ellas, vi como que la luz que había en medio de ellas se fue oscureciendo hasta que no pude ver más luz en medio de ninguna, pues el ecumenismo había sofocado toda la luz. Entonces cuando yo vi esto, me alarmé, y dije al ángel que estaba allí: ¿dónde está el verdadero pueblo de Dios? ¿dónde está? no lo estoy viendo ¿qué está pasando con todo esto? no entiendo, explícame. Entonces en ese momento fui alzada al cielo y de ahí veía el globo terráqueo. Entonces mi acompañante me dijo: mira y ve. Entonces cuando yo miré: vi esparcidas muchas lucecitas por el mundo alrededor del globo terráqueo, entonces pregunté ¿dónde está el templo?. Entonces mi acompañante me dijo: ellos son el templo. Entonces ya me quedé más tranquila, estaba tan sofocada, tan intranquila por todo lo que había visto al principio, y ya ahí pues pude respirar mejor, estaba más calmada, pero seguía ahí suspendida viendo la desolación de aquellas primeras cuatro trompetas. {Daisy Escalante Testimonio: 13-11-2017, p10}

Entonces vi algo que me llenó de temor, nunca antes visto delante de mí, delante de mi acompañante y yo; pasó volando rápidamente un ángel que no nos miró, él iba presto a donde iba y en su mano tenía una trompeta. Entonces él la tocaba y fue al lugar que estaba designado para él, entonces él se volteó y quedó como mirando hacia nosotros. Entonces yo vi que él abrió su mano y una llave cayó al vacío, y mientras esta llave bajaba por el espacio hacia el globo terráqueo, este exclamó con una voz muy fuerte: ay, ay, ay, de los moradores de la tierra, repitió el ay tres veces. Entonces me acordé de lo que había leído en Apocalipsis, y al terminar él de decir esto, vi como la llave llegó al suelo y donde cayó hizo un hueco bien profundo. {Daisy Escalante Testimonio: 13-11-2017, p11}

Entonces comenzaron a salir langostas como cuando un hormiguero es revolcado sobre el suelo, así también éstos salían sobre la faz de la tierra. Entonces comencé a ver cómo estas langostas por dondequiera que salían llegaban a los humanos y los comenzaban a atormentar, era tanto el tormento que ellos no encontraban donde estar. Entonces esta locura que les producía, yo los veía a ellos que caían enfermos en los hospitales, otros estaban en sus camas tomando varias pastillas para poder quitarse ese tormento, para poder dormir anestesiados porque ya no querían más ni tan siquiera vivir. Otros sencillamente salían corriendo tratando de quitarse su vida por diferentes maneras, pero todo lo que estas langostas, a donde quiera que ellos llegaban, ellos sufrían tantas agonías y aunque buscaban la muerte y dejar de existir, más no lo podían lograr por alguna razón, no podían llegar hasta ese punto. {Daisy Escalante Testimonio: 13-11-2017, p12}

Entonces para mí fue tan difícil aquella escena, fue tan grande mi agonía, fue tan grande al ver todo esto porque pude ver personas que yo sabía que eran personas que conocían de este evangelio. Entonces estaba viéndolas también en esta agonía, demasiado de grande, según yo para ellos. Entonces exclamé con llanto, porque ya no me pude aguantar más: ¿quién podrá librarse? ayúdame, hazme entender, esto es terrible, es demasiado. Entonces mi acompañante me dijo: no temas, los hijos del Altísimo están seguros. Entonces en eso miré, y vi como los templos vivientes, aquellas lucecitas que había visto esparcidas por diferentes partes en el globo terráqueo, clamaban y oraban día y noche porque las langostas querían llegar donde ellos, más por alguna razón no podían atravesar una barrera que protegía a estos que clamaban y que gemían día y noche delante del Señor. Pero con todo y eso, aunque ellos sabían que tenían como que esa protección porque por alguna razón las langostas no querían llegar, no podían llegar sobre ellos; ellos no paraban de orar, ellos no paraban de clamar día y noche. Entonces mientras yo veía esto, mi acompañante me dijo: para esto hay plazo, pronto pasará. Entonces en ese momento vi como las langostas se formaban como un gran ejército, ellas estaban bien organizadas, hacían un ruido que estremecía todo a su paso, pero todas estaban ya listas esperando, pareciese como una señal para seguir avanzando, pero en ese momento cuando estoy viendo todo eso, veo como que una que sobresale, ya era más grande que todas las demás, entonces me di cuenta que esa era la que los estaba dirigiendo. {Daisy Escalante Testimonio: 13-11-2017, p13}

Entonces mientras se me fue mostrada ésta tan horrible escena, otro ángel pasó frente a nosotros, ya con un gran sonido como de trompeta, se oyó nuevamente, y del cielo salió una voz y dijo: es la hora de desatar los vientos. Entonces yo me asusté, ¿es la hora de desatar los vientos?. Entonces yo decía: ¿pero más, aún de lo que está ya pasando?. Entonces mi acompañante me dijo: llegó la hora. Entonces dije y pregunté: ¿la hora de qué?. Y él me dijo: mira y observa. Entonces comenzó una gran matanza por aire, agua, tierra, esto no paraba, parecía que todo iba a acabar y no quedaría ni un mortal sobre la tierra, vi muchos muriendo, a ellos la muerte les llegaba con fuego, con humo que subía, yo olía como un olor como si fuera asfixiante, era como un olor a volcán, como a erupción. {Daisy Escalante Testimonio: 13-11-2017, p14}

Entonces pensé que también yo iba a perecer porque el fuego, humo y olor asfixiante; yo sentía que también me sofocaba. Pero mi acompañante en ese momento me dijo: hoy eres testigo de esto, observa. Entonces me fijé más y vi que aún los que habían sobrevivido a tal mortandad seguían sin humillarse, estaban desobedeciendo la ley de Dios, ellos abiertamente estaban desobedeciendo todos esos diez mandamientos maravillosos que Dios dejó, ya no les importaba más aún en estos momentos. Entonces corrían a venerar otros dioses, dioses de plástico, de madera, de cemento, de oro, de plata, que no ven, ni oyen, ni hablan y que no los podían salvar en esta situación que estaban pasando, pero por alguna razón ellos seguían haciendo esto, y cada vez eran más malos, cada vez se transformaban en algo más malo para unos a los otros pues como que atacarse, estaban como que poseídos en ese momento. {Daisy Escalante Testimonio: 13-11-2017, p15}

Entonces mi acompañante me dijo: esta es la hora, por un momento más seguirá y sólo el gran Yo Soy la acabará. Entonces tan pronto me dijo esas palabras amados, ahí desperté. Ya no vi más. Pero esto es terrible amados hermanos, nosotros tenemos que darnos cuenta en los tiempos solemnes en que estamos viviendo, el cielo toma cuenta de todo lo que está pasando. No porque quiere nuestra destrucción sino porque quiere que volvamos a Él, porque Él quiere salvarnos y quiere salvarnos de todas estas situaciones bien difíciles. {Daisy Escalante Testimonio: 13-11-2017, p16}

Yo estoy muy conmovida con todo esto, porque me doy cuenta de que no importa lo que el Señor nos haya dejado a través de su palabra, como que seguimos en la indolencia, como que seguimos dormidos, y no nos estamos dando cuenta, muchos no se están dando cuenta de esto que está pasando. Quiera Dios que despertemos, quiera Dios que nos demos cuenta que el tiempo está muy corto, y que nuestro Señor viene ya, y que tenemos que prepararnos porque de nuestra preparación depende de que muchos otros puedan encontrarse con Cristo Jesús. Mi oración queda con todos ustedes, y mi ruego delante del Señor es que los entendidos que entiendan puedan prepararse para que estas cosas no lleguen sobre ellos y que como esas langostas que yo veía, que querían atacar a aquellos que clamaban día y noche, la protección del Altísimo esté con cada uno de nosotros y que no perezcamos. Que el Señor me los bendiga. {Daisy Escalante Testimonio: 13-11-2017, p17}

"12El primer ay es pasado; he aquí, vienen aún dos ayes más después de estas cosas. 13Y el sexto ángel tocó la trompeta; y oí una voz de los cuatro cuernos del altar de oro que estaba delante de Dios, 14diciendo al sexto ángel que tenía la trompeta: Desata los cuatro ángeles que están atados en el gran río Éufrates. 15Y fueron desatados los cuatro ángeles que estaban preparados para la hora, y el día, y el mes y el año, para matar la tercera parte de los hombres. 16Y el número del ejército de los de a caballo [era] doscientos millones. Y oí el número de ellos. 17Y así vi en visión los caballos y a los que sobre ellos estaban sentados, los cuales tenían corazas de fuego, de jacinto, y de azufre. Y las cabezas de los caballos [eran] como cabezas de leones; y de su boca salía fuego y humo y azufre. 18Por estas tres [plagas] fue muerta la tercera parte de los hombres; por el fuego, y por el humo, y por el azufre que salía de su boca. 19Porque su poder está en su boca y en sus colas; porque sus colas [eran] semejantes a serpientes, y tenían cabezas, y con ellas dañan. 20Y los otros hombres que no fueron muertos con estas plagas, ni aun así se arrepintieron de las obras de sus manos, para que no adorasen a los demonios, y a las imágenes de oro, y plata, y bronce, y piedra, y de madera; las cuales no pueden ver, ni oír, ni andar, 21y no se arrepintieron de sus homicidios, ni de sus hechicerías, ni de su fornicación, ni de sus hurtos." {Apocalipsis 9:12-21}

"7Y el primer ángel tocó la trompeta, y hubo granizo y fuego mezclados con sangre, y fueron arrojados sobre la tierra; y la tercera parte de los árboles fue quemada, y toda la hierba verde fue quemada. 8Y el segundo ángel tocó la trompeta, y como una gran montaña ardiendo con fuego fue lanzada en el mar; y la tercera parte del mar se convirtió en sangre. 9Y murió la tercera parte de las criaturas que estaban en el mar, las cuales tenían vida; y la tercera parte de los navíos fue destruida. 10Y el tercer ángel tocó la trompeta, y cayó del cielo una grande estrella, ardiendo como una antorcha, y cayó sobre la tercera parte de los ríos, y sobre las fuentes de las aguas. 11Y el nombre de la estrella se dice Ajenjo. Y la tercera parte de las aguas fue tornada en ajenjo; y muchos hombres murieron por las aguas, porque fueron hechas amargas. 12Y el cuarto ángel tocó la trompeta, y fue herida la tercera parte del sol, y la tercera parte de la luna, y la tercera parte de las estrellas; de tal manera que se oscureció la tercera parte de ellos, y no alumbraba la tercera parte del día, y lo mismo de la noche. 13Y miré, y oí un ángel volar por medio del cielo, diciendo en alta voz: ¡Ay, ay, ay de los que moran en la tierra! A causa de los otros sonidos de trompeta de los tres ángeles que están por tocar." {Apocalipsis 8:7-13}