Julio 13, 2019. En sueño yo estaba en una ciudad, ahí veía como maestros pasaban listas de nombres referentes a calificaciones del curso. Entonces mientras observaba esto, escuchaba y veía varios nombres conocidos para mí en ese momento. Escuché mi nombre y lo vi, y la maestra se comenzó a reír al decirme que estaba reprobada y que si no me sometía a todos los rigores de dicho estudio no pasaría nunca dicho curso. Me angustié porque no deseaba ser reprobada y vi como una gran mayoría pasaba, y solo un Señor como de 55 años y yo no pasamos; ambos estábamos ahí preocupados. {Daisy Escalante Testimonio: 13-07-2019, p1}
Entonces en ese momento miré al cielo, y vi como una gran pieza de rompecabezas se colocaba en un rompecabezas que ya estaba todo montado y solo faltaba esa pieza. Una mano gigante y muy resplandeciente la colocaba y así el rompecabezas quedó listo. Escuché una voz proveniente del cielo que dijo: alistaos, corre por tu vida. Entonces comencé a correr y un maestro me detuvo y me exhortaba acerca de los estudios, y de tener un buen trabajo para gozar amplia economía. Entonces mi boca se abrió y dije: el padre o madre que no corra a sacar a sus hijos de las ciudades ahora morirán, y no dejaré que mi hijo muera aquí. Lo dije tan enérgicamente que éste me soltó y mi carrera continuó. Mientras corría vi al hombre que también había sido reprobado de los estudios, estaba rodeado de eruditos muy famosos, éstos le urgían a quedarse y terminar la obra en aquel lugar. Al ver ésto pasé cerca y le dije, porque lo vi con un joven a su lado muy parecido a él: corra, corra, no escuche lo que le dicen, salve a su hijo y sálvese usted. Aquellos le gritaban: no la escuche ¿no ve que se opone a la obra de Dios? hay que salvar almas, quédese. En ese momento mi boca se abrió y palabras que yo no pensaba salieron de ella diciendo: el residuo debe parar para la preparación de la investidura celestial, y luego volverá con gran poder por las almas, más el ahora parar para encontrarse con su Dios y ponerse en total a cuentas con Él, lo capacitará para ser recibidor del excelso poder celestial, y luego lo que sea para salvación será salvo. {Daisy Escalante Testimonio: 13-07-2019, p2}
Miré al hombre con su hijo y le dije: no se detenga, salga. Los hombres enfurecidos fueron hacia mí y él pudo salir corriendo con su hijo. los hombres gritaban: regrese, nosotros conocemos el tiempo, nosotros somos los que sabemos. Pero el hombre corría velozmente y su hijo tras él. Al verlos correr dijo mi acompañante: así hacen los padres que salvarán sus hijos, dejarán todo. Mientras este hombre corría, le veía tirar, como de sus manos, cosas, éstas eran en sus manos pequeñas, pero al tirarlas se hacían enormes; le vi tirar un carro, una casa, un negocio de gran dinero, éste siguió corriendo y entró a la montaña a suelo seguro con su hijo. Yo me alegré tanto de su resolución y valentía, y mientras me gozaba con esto me acordé de los que lo detenían, y miré hacia ellos en ese momento. Entonces vi como una nube se posicionó sobre ellos, y grandes gotas de sangre caían y manchaban sus ropas; éstos se miraron, pero sin importarle mucho su trabajo, continuaron con insistencia en estorbar el camino de todos los que corrían hacia las montañas. Entonces les exhorté diciendo: arrepiéntanse y humíllense ante Dios ¿es que acaso no ven el peligro?. Una furia se encendió en ellos y corrieron a tratar de hacerme daño, pero la escena pasó y escuché una voz que dijo: Ezequiel 37 y Apocalipsis 9:13-21. {Daisy Escalante Testimonio: 13-07-2019, p3}
Amados, quiera Dios que cada uno de nosotros entendamos las palabras del Señor, y procedamos para ser salvos. Que el Señor me los bendiga. {Daisy Escalante Testimonio: 13-07-2019, p4}
"1Y la mano de Jehová vino sobre mí, y me llevó en el Espíritu de Jehová, y me puso en medio de un campo que [estaba] lleno de huesos. 2Y me hizo pasar cerca de ellos por todo alrededor: y he aquí [que eran] muchísimos sobre la faz del campo, y por cierto secos en gran manera. 3Y me dijo: Hijo de hombre, ¿vivirán estos huesos? Y dije: Señor Jehová, tú lo sabes. 4Me dijo entonces: Profetiza sobre estos huesos, y diles: Huesos secos, oíd palabra de Jehová. 5Así dice Jehová el Señor a estos huesos: He aquí, yo hago entrar espíritu en vosotros, y viviréis. 6Y pondré tendones sobre vosotros, y haré subir sobre vosotros carne, y os cubriré de piel, y pondré en vosotros espíritu, y viviréis; y sabréis que yo soy Jehová. 7Profeticé, pues, como me fue mandado; y hubo un ruido mientras yo profetizaba, y he aquí un temblor, y los huesos se juntaron cada hueso a su hueso. 8Y miré, y he aquí tendones sobre ellos, y la carne subió, y la piel cubrió por encima de ellos; pero no [había] en ellos espíritu. 9Y me dijo: Profetiza al espíritu, profetiza, hijo de hombre, y di al espíritu: Así dice Jehová el Señor: Espíritu, ven de los cuatro vientos, y sopla sobre estos muertos, y vivirán. 10Y profeticé como me había mandado, y entró espíritu en ellos, y vivieron, y estuvieron sobre sus pies, un ejército grande en extremo. 11Me dijo luego: Hijo de hombre, todos estos huesos son la casa de Israel. He aquí, ellos dicen: Nuestros huesos se secaron, y pereció nuestra esperanza, y somos del todo talados. 12Por tanto, profetiza, y diles: Así dice Jehová el Señor: He aquí, yo abro vuestros sepulcros, pueblo mío, y os haré subir de vuestras sepulturas, y os traeré a la tierra de Israel. 13Y sabréis que yo soy Jehová, cuando abriere vuestros sepulcros, y os sacare de vuestras sepulturas, pueblo mío. 14Y pondré mi Espíritu en vosotros, y viviréis, y os haré reposar sobre vuestra tierra; y sabréis que yo Jehová hablé, y [lo] hice, dice Jehová. 15Y vino a mí palabra de Jehová, diciendo: 16Tú, hijo de hombre, tómate ahora una vara, y escribe en ella: Para Judá, y [para] los hijos de Israel sus compañeros. Toma después otra vara, y escribe en ella: Para José, vara de Efraín, y [para] toda la casa de Israel sus compañeros. 17Júntalos luego el uno con el otro, para que sean uno solo, y serán uno solo en tu mano. 18Y cuando te hablaren los hijos de tu pueblo, diciendo: ¿No nos enseñarás qué te [propones] con eso?, 19diles: Así dice Jehová el Señor: He aquí, yo tomo la vara de José que [está] en la mano de Efraín, y a las tribus de Israel sus compañeros, y los pondré con él, con la vara de Judá, y los haré una sola vara, y vendrán a ser uno en mi mano. 20Y las varas sobre que escribieres, estarán en tu mano delante de sus ojos, 21y les dirás: Así dice Jehová el Señor: He aquí, yo tomo a los hijos de Israel de entre las naciones a las que fueron, y los recogeré de todas partes, y los traeré a su tierra; 22y los haré una nación en la tierra, en los montes de Israel; y un rey será a todos ellos por rey; y nunca más serán dos naciones, ni nunca más serán divididos en dos reinos. 23No se contaminarán ya más con sus ídolos, ni con sus abominaciones, ni con ninguna de sus transgresiones; y los salvaré de todas sus habitaciones en las cuales pecaron, y los limpiaré; y ellos serán mi pueblo, y yo seré su Dios. 24Y mi siervo David [será] rey sobre ellos, y todos ellos tendrán un pastor. Andarán en mis decretos y guardarán mis estatutos y los pondrán por obra. 25Y habitarán en la tierra que di a mi siervo Jacob, en la cual habitaron vuestros padres, en ella habitarán ellos, y sus hijos, y los hijos de sus hijos para siempre; y mi siervo David les [será] príncipe para siempre. 26Y haré con ellos pacto de paz, pacto perpetuo será con ellos; y los estableceré, y los multiplicaré, y pondré mi santuario en medio de ellos para siempre. 27Y estará en ellos mi tabernáculo, y yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo. 28Y sabrán las naciones que yo Jehová santifico a Israel, estando mi santuario en medio de ellos para siempre." {Ezequiel 37}
"13Y el sexto ángel tocó la trompeta; y oí una voz de los cuatro cuernos del altar de oro que estaba delante de Dios, 14diciendo al sexto ángel que tenía la trompeta: Desata los cuatro ángeles que están atados en el gran río Éufrates. 15Y fueron desatados los cuatro ángeles que estaban preparados para la hora, y el día, y el mes y el año, para matar la tercera parte de los hombres. 16Y el número del ejército de los de a caballo [era] doscientos millones. Y oí el número de ellos. 17Y así vi en visión los caballos y a los que sobre ellos estaban sentados, los cuales tenían corazas de fuego, de jacinto, y de azufre. Y las cabezas de los caballos [eran] como cabezas de leones; y de su boca salía fuego y humo y azufre. 18Por estas tres [plagas] fue muerta la tercera parte de los hombres; por el fuego, y por el humo, y por el azufre que salía de su boca. 19Porque su poder está en su boca y en sus colas; porque sus colas [eran] semejantes a serpientes, y tenían cabezas, y con ellas dañan. 20Y los otros hombres que no fueron muertos con estas plagas, ni aun así se arrepintieron de las obras de sus manos, para que no adorasen a los demonios, y a las imágenes de oro, y plata, y bronce, y piedra, y de madera; las cuales no pueden ver, ni oír, ni andar, 21y no se arrepintieron de sus homicidios, ni de sus hechicerías, ni de su fornicación, ni de sus hurtos." {Apocalipsis 9:13-21}