Febrero 13, 2021. En sueños, una casa que tenía varios cuartos era grande y espaciosa, allí en ella una familia organizaba todo pues la casa estaba muy desordenada. Yo veía como ellos se esmeraban en esto y cómo iban progresando la apariencia de aquel lugar; ya casi ellos por terminar la ardua tarea, vi una mujer que salió de la puerta de un cuarto a otro. Ésta traficaba por toda la casa y entraba de lugar en lugar a cambiar de lugar todo lo que la familia había ya acomodado. La familia ya había salido de la casa luego de terminar el acomodo de la misma, y no se percataban de lo que sucedía con esta mujer dentro de la casa. Ella se paraba, miraba detenidamente todo y procedía a los cambios que se veía que para nada eran provechosos. Así fue de lugar por lugar hasta que toda la casa quedó formateada a su manera y se veía feliz. {Daisy Escalante Testimonio: 13-02-2021, p1}
Vi que la familia que había salido de la casa se esmeraba en organizar cada lugar de la tierra que era de ellos. Vi muchos tubos de metal, planchas gruesas y finas de metal, y palos de madera, y varios lugares en sus predios que estaban con estos materiales; pero ellos trabajaban laboriosamente en el recogido y acomodo de aquel lugar. Vi como llegaron pues al lugar de las planchas gruesas de metal y no lograron levantarlas. Vi luego que uno de ellos salió y luego llegó a los predios y vino con dos maquinistas, con dos máquinas de equipo pesado, excavadoras. El joven de la familia manejaba una y el hombre que manejaba la otra no era de la familia. Vi el jefe de familia, el padre de familia, dar las instrucciones de adonde poner las planchas gruesas que deseaba mover, de donde estaban al lugar donde él quería organizarlas; y así se comenzó a hacer, y así el jefe de familia y su esposa fueron a trabajar a otro lugar del terreno en otra organización pero ésta más liviana mientras los maquinistas hacían su trabajo. Vi que pasando unos minutos de que los maquinistas comenzaran a hacer su trabajo, la mujer que estaba dentro de la casa salió y comenzó a dar órdenes muy diferentes a las que había dado el jefe de familia; y uno de los maquinistas, el que no era de la familia, comenzó a hacer todo como la mujer le decía. Y el otro maquinista, el joven, hijo de la pareja, no siguió las instrucciones de la mujer y dio voces al jefe de familia. Así el jefe de familia llegó al lugar y se percató de lo sucedido, y trató de hacerle entender al maquinista que le había hecho caso a la mujer el por qué él había dado esa orden de poner las planchas gruesas en otro lugar; y así vi que la mujer intrusa se escondió tras un árbol para que el jefe de familia no la viera, más el maquinista volvió otra vez a ejecutar las directrices del jefe de familia y todo continuó en orden. {Daisy Escalante Testimonio: 13-02-2021, p2}
Pasando un largo tiempo, fueron los maquinistas cerca de un río caudaloso que pasaba cerca de la propiedad; y dio el jefe de familia instrucciones para la mejora y el provecho efectivo de aquel lugar. Así los maquinistas comenzaron su labor, y el jefe de familia y su esposa fueron por alimentos a la casa; al entrar en la casa se percataron de que todo estaba cambiado y en desorden, así comenzaron la labor de reacomodar todo nuevamente y minuciosamente, y checaron (revisaron) cada rincón de la casa, prepararon alimentos y esta vez al salir cerraron las puertas con llave y fueron a donde estaban los maquinistas. Al llegar vieron que éstos descansaban ya bajo la sombra de un árbol. El joven maquinista se veía angustiado mientras el otro se notaba tranquilo. El jefe de familia observó el trabajo, se agarró su cabeza y exclamó: ¿por qué han hecho esto?. El hombre maquinista dijo: una mujer llegó, y dijo que tenía razón de ustedes que cambiaban de opinión y que querían que eso se hiciera así. El joven maquinista exclamó: yo iba a dar voces pero la mujer me dijo: ya mismo llegará tu padre, es mejor hacer lo que él mandó, a estar poniendo quejas; así pues hice un poco, pero como no me parecía paré la máquina y ella me gritaba que continuara, pero al parar la máquina quité la llave y nadie la pudo mover; y este señor fue el que ejecutó todo lo que tú ordenaste a través de la mujer según ella nos dijo. El jefe de familia no podía creer lo que sus ojos veían, de haber una ribera llevadera con hermosas piedras al bello río, ahora había un abismo de gran peligro entre la propiedad y el río; así despidió aquel jefe de familia al hombre que se dejó llevar por la mujer intrusa, y mandó a llamar ayudantes para reparar lo dañado en su propiedad; éstos llegaron y junto a él y el joven repararon todo y todo quedó más bello de lo que estaba antes, y muchos pudieron disfrutar la hermosa remodelación. {Daisy Escalante Testimonio: 13-02-2021, p3}
Luego fueron por los predios, procedieron a buscar minuciosamente a esa mujer intrusa que había entorpecido todo; la encontraron y la llevaron lejos de todos a un desierto grandísimo y allí la abandonaron, y nunca más le volvieron a ver; y así todo era paz en aquel lugar donde reinaba el orden, el arduo trabajo pero mucha felicidad. Ahí desperté y en ese momento se me refirió Colosenses capítulo 2 y capítulo 3. Dejo esto amados con ustedes, analicemos lo que el SEÑOR nos quiere decir en esta hora, y sigamos solamente un "así dice Jehová". Que el SEÑOR nos bendiga. {Daisy Escalante Testimonio: 13-02-2021, p4}
"1Mas quiero que sepáis cuán grande lucha sostengo por vosotros, y [por] los que están en Laodicea, y [por] todos los que nunca han visto mi rostro en la carne; 2para que sean consolados sus corazones, unidos en amor, hasta [alcanzar] todas las riquezas de la plena seguridad del entendimiento; a fin de conocer el misterio de Dios, y del Padre, y de Cristo, 3en quien están escondidos todos los tesoros de sabiduría y conocimiento. 4Y esto digo para que nadie os engañe con palabras persuasivas. 5Porque aunque esté ausente en la carne, no obstante en espíritu estoy con vosotros, gozándome y mirando vuestro orden y la firmeza de vuestra fe en Cristo. 6Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en Él; 7arraigados y sobreedificados en Él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en ella con acciones de gracias. 8Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y vanas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo. 9Porque en Él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, 10y vosotros estáis completos en Él, el cual es la cabeza de todo principado y potestad. 11En quien también sois circuncidados de circuncisión no hecha de mano, en el despojamiento del cuerpo del pecado de la carne, en la circuncisión de Cristo. 12Sepultados con Él en el bautismo, en el cual también sois resucitados con Él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos. 13Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con Él; perdonándoos todos los pecados, 14cancelando el manuscrito de las ordenanzas que había contra nosotros, que nos era contrario, quitándolo de en medio y clavándolo en la cruz; 15y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en sí mismo. 16Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o respecto a días de fiesta o de luna nueva, o de sábados; 17que son la sombra de lo por venir; mas el cuerpo [es] de Cristo. 18Nadie os prive de vuestra recompensa, afectando humildad y adoración a los ángeles, entremetiéndose en lo que no ha visto, vanamente hinchado por su propia mente carnal, 19y no asiéndose de la cabeza, de la cual todo el cuerpo, nutrido y enlazado por las coyunturas y los ligamentos, crece con el crecimiento de Dios. 20Si habéis muerto con Cristo en cuanto a los rudimentos del mundo, ¿por qué, entonces, como si vivieseis en el mundo, os sometéis a ordenanzas 21[tales como]: No toques, no gustes, no manejes 22(todas las cuales habrán de perecer con el uso), según mandamientos y doctrinas de hombres? 23Tales cosas tienen a la verdad cierta apariencia de sabiduría en adoración voluntaria, en humildad, y en duro trato del cuerpo, pero no tienen ningún valor para la satisfacción de la carne." {Colosenses 2}
"1Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. 2Poned vuestra mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. 3Porque muertos sois, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. 4Cuando Cristo, nuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con Él en gloria. 5Haced morir, pues, vuestros miembros que están en la tierra; fornicación, impureza, pasiones desordenadas, mala concupiscencia y avaricia, que es idolatría; 6cosas por las cuales viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia; 7en las cuales también vosotros anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas. 8Mas ahora dejad también vosotros todas estas cosas; ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras sucias de vuestra boca. 9No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos; 10y vestíos del nuevo, el cual se va renovando en el conocimiento conforme a la imagen del que lo creó, 11donde no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni scyta, siervo ni libre; sino que Cristo [es] el todo, y en todos. 12Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañas de misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de longanimidad; 13soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros. Si alguno tuviere queja contra otro, de la manera que Cristo os perdonó, así también [hacedlo] vosotros. 14Y sobre todas estas cosas, [vestíos] de amor que es el vínculo de perfección. 15Y la paz de Dios reine en vuestros corazones; a la que asimismo sois llamados en un cuerpo; y sed agradecidos. 16La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros en toda sabiduría, enseñándoos y exhortándoos unos a otros con salmos, e himnos, y cánticos espirituales, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor. 17Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, [hacedlo] todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias al Dios y Padre por medio de Él. 18Casadas, estad sujetas a vuestros maridos, como conviene en el Señor. 19Maridos, amad [a vuestras] esposas, y no seáis amargos para con ellas. 20Hijos, obedeced [a vuestros] padres en todo; porque esto agrada al Señor. 21Padres, no provoquéis [a ira] a vuestros hijos, para que no se desanimen. 22Siervos, obedeced en todo [a vuestros] amos según la carne, no sirviendo al ojo, como los que agradan a los hombres, sino con sencillez de corazón, temiendo a Dios. 23Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; 24sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia; porque a Cristo el Señor servís. 25Mas el que hace lo malo, recibirá el mal que hiciere, y no hay acepción de personas." {Colosenses 3}