Testimonio
12-03-2024
Mes 13 en El Tiempo del ETERNO
Ser Fiel A DIOS, Es Victoria En ÉL

En sueños yo veía a una mujer que sufría. Ella estaba felizmente embarazada (anteriormente), y su esposo feliz con ella. Pero ésta, por el atropello de otra mujer que la envidiaba, y su constante hostigamiento, abortó. ¡Y se sentía ésta, sumamente triste! Cuando la mujer hostigadora vio esto, exclamó: ¡Ahora sí me quedaré con su marido! La mujer que abortó se quedó encerrada en su dolor, y no encontraba qué hacer. Por otro lado, su marido, reconociendo el dolor de su esposa, le quería consolar; pero ésta, no podía ser consolada. {Daisy Escalante Testimonio: 12-03-2024, p1}

La otra mujer se acercó, y le ofreció amores fértiles al marido, pero éste la rechazó, y continuó luchando por consolar su triste esposa. {Daisy Escalante Testimonio: 12-03-2024, p2}

Pasaron los meses, y a aquella mujer ofrecida, se le notaba estar embarazada, y acusó al hombre fiel, de que ese hijo que esperaba era de él. La mujer sufriente oyó el dicho, y sus sufrimientos se aumentaron, al punto de que no quería ver más a su esposo. Este era hombre de negocios (próspero, y muy trabajador), y salió con tristeza de su casa, a un lugar distante, pero a pesar de la distancia, siempre enviaba a alguien para saber cómo estaba su esposa. {Daisy Escalante Testimonio: 12-03-2024, p3}

Así que, un día, la esposa recibió la visita de una mensajera del ETERNO. Ésta llevaba en sus labios, La Palabra de: »Verdad, »Paz, y »Amor, y al hablarle, esta mujer sufriente reaccionó, porque esta mensajera hablaba con justicia. Así, la mujer sufriente: se levantó, se lavó, mudó sus ropas, se vistió engalanada para ir tras su esposo. Éste, al verla ir por el camino hacia él, corrió hacia ella y le abrazó, y la cargó en sus brazos. Ambos lloraron de la alegría, ¡y pasaron un día feliz, juntos! {Daisy Escalante Testimonio: 12-03-2024, p4}

Al par que esto ocurría, vi que la mujer ofrecida, estaba dando alarde a muchos de que ahora gozaría de comodidad y bienes, pues el hijo que esperaba, era de un pudiente. Mientras reía con todas sus fuerzas, la sangre comenzó a bajar por sus piernas y un dolor fuerte se apoderó de ella. Así, desesperada, pedía ayuda sin recibirla. Y perdió aquella criatura que gestaba, y también su esperanza de extorsión. Luego, ante su infortunio, declaró que su plan era perfecto, pero ya que no era posible concretarse, iría a otro lugar para hacer lo mismo: acusar a otro pudiente de su próximo embarazo, ante la vida pervertida que practicaba. {Daisy Escalante Testimonio: 12-03-2024, p5}

El hombre leal a su esposa, le conoció y ésta volvió a engendrar. Y esta vez, lejos de aquel lugar, entre colinas y montes, fue y tuvo a su bebé, y todo lo que aquel hombre tenía, lo dio por la felicidad de su esposa y su descendencia. Allí levantó gran cerco a todo aquel vasto lugar. Aseguró aguas abundantes y cristalinas, y en su mesa no faltaba el pan. Trajo servidores que servían a su esposa y a su simiente, pues ésta crecía y se multiplicaba. Y todos veían y exclamaban (aún con la envidia en sus labios y aún con el mal intencionado corazón): ¡De verdad este hombre ama de sobremanera grande a su esposa y su simiente!, pues ha puesto fortaleza alrededor de ellos, y ¿quién la podrá pasar, y saquear ese lugar? {Daisy Escalante Testimonio: 12-03-2024, p6}

La escena cambió. Y vi un hombre de bienes, exhortar a su hija en el buen y próspero camino. Ella le escuchaba, pero le costaba mucho decidir y llevarlo a cabo. Pasado el tiempo, donde esta hija estaba, ella decidió hacer su propio camino. Tropezó vez tras vez, y ya no pudiendo más, decidió volver a su padre, y ponerse a su servicio. Éste le recibió con los brazos abiertos, pero le dijo: Sólo puedo ayudarte si aceptas el plan que te presenté desde el principio. Nada ha cambiado, es lo mismo. La hija aceptó, y comenzó su labor bajo el plan trazado. Fue fuerte, batalloso, de mucha entrega de sí misma. (*)Anteponiéndose ella en todo momento por el plan trazado, le vi sufrir, ¡llorar amargamente! Su naturaleza se resistía, más, pasado el tiempo: »la paz, »felicidad, y »amor, brotaron de dentro de su ser, contagiando todo a su paso. Y fue una luz para muchos, que terminaban irradiando la misma luz que ella les transmitía. {Daisy Escalante Testimonio: 12-03-2024, p7}

La escena volvió a cambiar, y vi una mujer que le fue encargado llevar alimento a unos trabajadores. Estos trabajadores eran esforzados, y su obra era lo primero, hasta concluirla. Le vi tomar un transporte, (un colectivo), y preguntar cuánto le costaría ese aventón hasta ese lugar. Una mujer, que estaba allí sentada también en el colectivo, le contestó: “Son treinta y cinco centavos el aventón”. La mujer que llevaba el alimento a los trabajadores, se apresuró a tener a mano el pago de dicho transporte. La mujer iba feliz, llevando su cometido, cuando notó que el transporte se desvió de ruta, y se paró, y el conductor bajó del auto. Ésta se fue tras él y dio voces. Éste, inmediatamente le dijo: Perdone, pero yo no puedo ir por esa ruta que usted quiere que yo vaya. Yo llego hasta aquí. Yo nunca paso por ahí. Así que ella le dijo: Pero esta carga de alimento va hacia allá, y es pesada. Pero él le dijo: Lo siento. Y más, sabiendo que usted esa carga de alimento la lleva hacia allá; más aún, yo no puedo ir por ese camino. Esta carga era muy pesada para esta mujer, y la mujer no podía continuar a pie con ella. Ésta, por más que le insistió al chofer, éste le respondió: Solamente por seiscientos sesenta y seis dólares, yo la llevo. Ésta se asombró y le dijo: “¿Cómo? ¡No! ¡De ninguna manera! Siga por su camino, yo me voy a pie”. Así lo hizo, y mientras caminaba, ésta fue elevada, y llegó presto al lugar al que llevaba el alimento. Y todos los que allí estaban fueron saciados. {Daisy Escalante Testimonio: 12-03-2024, p8}

¡Oh, amados hermanos! ¡Quiera DIOS que podamos entender lo que EL ETERNO nos quiere dejar saber en esta hora! Es mi ruego y oración que así sea. Que EL SEÑOR nos bendiga. {Daisy Escalante Testimonio: 12-03-2024, p9}

  • Aclaración de Palabra: { p10.1 }
  • (*)Anteponiéndose: Priorizándose. Poniéndose en primer lugar. { p10.2 }