Amados, 11 de diciembre de 2018. En sueños, vi que muchas personas que reconocían cuál era su deber y no lo ejecutaban, o lo aceptaban, quedarían rezagados. Este deber cubría todos los aspectos; físico, mental y espiritual. Se me dejó saber que Dios al que llama capacita, pero el individuo por no querer salir de su zona confortable, y atreverse a ignorar el llamamiento del Eterno, pronto una nube de negrura embargará su ser y esto lo inhabilitará para la obra encomendada. Vi que era un terrible pecado resistirse al llamamiento del Espíritu Santo, porque rechazar este llamado es equivalente a la pérdida de la salvación. {Daisy Escalante Testimonio: 11-12-2018, p1}
En ese momento dijo mi acompañante: este siglo, en este momento, no hay tiempo que perder, los preparativos de las bodas están listos, y el libro es rápidamente trabajado, todo se prepara al desenlace final, una demora, ahora, así, sería fatal. Vi como personas que conocía y que no conocía tenían luchas mentales, en si acatar o no las órdenes dadas por Dios para esta hora, y mientras más resistían, un velo oscuro como una sombra nocturna los cubría, ángeles excelsos en gloria contemplaban este momento, y si la persona caía de rodillas en busca de socorro, estos se movilizaban rápidamente trayendo luz donde las tinieblas estaban; también vi otros donde brillaba en ellos mucha luz, y éstos en su demora, ésta se fue extinguiendo hasta quedar en plena oscuridad. {Daisy Escalante Testimonio: 11-12-2018, p2}
Se me dejó saber que nuestra mente junto con el libre albedrío es un arma poderosísima para poder vencer si las sometemos a Dios; más si ignoramos esto y nos dejamos intimidar por el enemigo, seremos derrotados aún con todas las ventajas. Vi que nuestra obra, urgente, es clamar por liberación al pecado en nuestras vidas y prepararnos con las instrucciones terrenales que ya Dios ha estipulado desde antaño. El Dios de Israel puede dar heredad a sus hijos aun en los desiertos más inhóspitos, sólo es consagrarnos a él y caminar a hacer su voluntad. No es el plan de Dios que nadie trate de obtener nada por ganancia deshonesta o por robo, el Santo de Israel es poderoso para concedernos lo que él sabe que necesitamos. No es su voluntad que sus hijos arrebaten lo que no les corresponde, el cielo es orden y justicia, paz y amor, se me dejó saber, y todo aquel que obre indignamente no podrá tener la protección de Dios. {Daisy Escalante Testimonio: 11-12-2018, p3}
Sed pues celosos, se me dijo, sumisos y justos, y ángeles ministradores os guiarán por sendas seguras. Quiera Dios que esto así sea, es mi ruego y oración. Que el Señor les bendiga. {Daisy Escalante Testimonio: 11-12-2018, p4}