Testimonio
11-11-2021
"¡Cuánta amargura hay en el corazón soberbio y rebelde a mis dichos! Con sus palabras pintan su vida a otros con matices que no son los reales, y los entendidos lo pueden ver y percibir. ¿Habrá paz sin mis dichos? ¿Habrá serenidad sin mi verdad? Entre lo santo y lo profano se mezcla mi pueblo, y su lealtad está condicionada a su bienestar".
"Más Yo me reservo un pueblo que no varía ante las condiciones que lo rodea, pues vive tras mis pisadas. No excusan su pensar trastocando mis palabras, y mi norma, como espada, llega a su corazón y lo renueva sin dejar huella de lo pasado. Cambio su mente y comienzan a ver las cosas por lo que son y no por lo que pensaron que eran. Se vuelven niños a mis pies y Yo los acurruco entre mis brazos, ¿quién contenderá contra ellos?" Y Él mismo contestó: "el mundo. Más ellos están en Mí confiados", siguió diciendo. "Cuando grite el valiente y corra el confiado, ellos permanecerán en Mí porque Yo seré por ellos. Estos, no temen a la muerte, ni a lo que les pueda arrebatar el hombre, pues no hay nada que lo prefieran más que a Mí y que quieran más, en este mundo, que a Mí. Ponen la mano en la tierra, más no sin antes poner sus rodillas ante mi presencia. Y, mientras ellos descansan en su mortal fragilidad, Yo me paseo en sus siembras e imparto vida y crecimiento a éstas. [Estos] no se confían en la productividad de sus manos, sino que con todo esmero hacen conscientemente su parte y esperan completamente descansados en Mí. Tal es la vida del justo que vive plenamente en Mí confiado. Todo lo que le doy, se lo doy para su deleite, pero éste reconoce que de nada es dueño. Tal es la vida del que me busca, y me encuentra, y me recibe, y Yo ceno con él y él conmigo".
Palabras fieles y verdaderas que dejo, del Eterno, para cada uno de vosotros. Que el Señor nos bendiga."