Testimonio
11-10-2021
Ésta, lucha por supremacía, se somete a conveniencia y estudia a su presa hasta vencerla. Atropella, y no desea ser atropellada. Se sirve de todo, y de todos. Y no muta antes de hacerse prevalecer ante muchos. El espíritu de Jezabel no puede vivir sólo o sola, pues su fin es dominar y acabar con su presa.
A su estado dominante se le suma la sensualidad con la cual ha hecho caer a millones alrededor del globo terráqueo. Se me ha dejado saber que el espíritu jezabélico se exhibe con toda lujuria, sin ningún remordimiento. Se esconde detrás del bien común y del buen juicio, lucha con gran astucia cada pedazo deseado para conquistar. Se hace vulnerable, cuando lo necesita, y feroz, al momento de tener lista su presa.
¡Estad apercibidos!, pues, el que no se aferre al Eterno, caerá. Humillaos ante Dios y no toquéis lo inmundo. Solamente así seremos protegidos en la hora de prueba.
Es mi ruego y oración que así sea. Que el Eterno nos bendiga.