Testimonio
11-09-2021 #02
Siguió su discurso, pronto sacó un cartel y dijo: voy a darles un ejemplo. Al mirar el cartelón vi un precioso árbol de aguacate dibujado en él. Éste puso el cartel donde todos podían verlo y comenzó a dibujar en él. Dibujó varios niveles de altura donde estaban los aguacates. Allí vi, comenzando las primeras ramas, aguacates. Más arriba de éstas más aguacates dibujó. Más en el medio del árbol también dibujó aguacates. En la punta del árbol de aguacate también dibujó más fruto de aguacate, y encima del árbol dibujó una mano que tenía en ésta aguacates. Y esta mano, en el dibujo, se veía que los depositaba sobre el árbol. Luego en el tronco del árbol, en el piso, dibujó aguacates y unos gusanos entre ellos.
Entonces, dibujado ésto comenzó a explicar. El árbol es creado para dar buen fruto -decía-, y anuncia la llegada de éstos con sus hermosas flores. Esparce su aroma y atrae a muchos insectos hacia él para su polinización, y se crea un intercambio de beneficios entre ambos. Luego nacen los frutos. Éstos según el sol, aire y espacio crecen en diferentes alturas. Los frutos más altos del árbol son los más beneficiosos al ser humano, pues gran luz, sol, lluvia y aire están siempre en ellos. Más solo el que tenga las herramientas necesarias las podrá alcanzar y gozará de este beneficio.
Los que están a mitad del árbol tienen más sombra y son en menos cantidad, y sus propiedades son menos. Los que están más abajo, a un cuarto de altura del árbol, están aún en menos luz, menos aire y son más débiles, son más chicos y más insípidos, más con una buena sal serán de buen provecho.
Los de las primeras ramas son más dados a caer por la carencia de sol y un viento recio los tumba más rápido. Éstos por lo general tardan mucho en madurar, y siempre al madurar muchos de ellos se pudren. Éstos al podrirse caen al suelo, y los animales y gusanos rápido se alojan en ellos haciendo así casi imposible que el hombre guste de ellos estando ya en el suelo. Entonces llega el podador a su tiempo y poda el árbol, y pone sus ramas al alcance de muchos, y pone sus frutos en él, y éstos dan de igual beneficio para todos en todo el árbol, y así se sana el árbol y se fortalece y lleva mucho fruto y del bueno, y lo verán muchos y dirán: bendito Dios por este árbol que da bendición para muchos.
Ahí desperté. Ya no vi ni escuché más. Y me puse a meditar en esto. Oh amados, grandes lecciones vitales en esta hora, para cada uno de nosotros, quedan. Que el Eterno nos bendiga y nos deje saber su enseñanza a través de ésto.