Amados, septiembre 10 del 2019. El Señor me habló acerca del bautismo, me dejó saber que si deseamos estar a cuentas con Dios, debemos ser renovados en Cristo Jesús. Se me dejó saber que Jesús no fue bautizado por los del clero, los rabinos de aquel momento, porque ellos vivían un evangelio amalgamado, sino por Juan el bautista, el que vivía a la ley y a los testimonios, era el que debía bautizarlo. {Daisy Escalante Testimonio: 10-09-2019, p1}
Sé me dejó saber que los discípulos, al mandato del maestro de predicar el evangelio y bautizar, fueron perseguidos grandemente por el clero de aquel entonces, porque ellos perdían adeptos y credibilidad; más ellos, los discípulos y seguidores, sin importar esto, seguían las huellas del maestro. Se me dejó saber que hoy será de igual manera, y que debemos renacer nuevamente en Cristo Jesús, al igual que Nicodemo, que era grande entre los del clero, vino de noche a hablar con Jesús; éste ya había cumplido con los rituales, y él estaba bautizado, más el Señor le dijo: Os es necesario nacer de nuevo. Se me dejó saber que Nicodemo vivía y había sido formado en la amalgama, en la apostasía de aquel momento, y el Señor le dio luz de que debía ser una nueva criatura en Él; ya que él había escuchado, y había entendido algunas cosas, por eso vino a preguntar a Jesús otras que tenía de incógnito en su corazón; más Dios todopoderoso, que conocía su corazón, fue al punto sin importar que fuera Nicodemo dirigente de Israel y le dijo: te es necesario nacer de nuevo. Nicodemo no lo entendió, pero Jesús no se desesperó, sino que con amor y paciencia le explicó. Porque el que busca encuentra, amados hermanos, y el que llama se le abre la puerta, así que Jesús le contestó: de cierto, de cierto te digo que el que no naciere del agua y del espíritu no puede entrar en el reino de Dios, lo que es nacido de la carne, carne es, más lo que es nacido del espíritu, espíritu es; no te maravilles de que te dije "es necesario nacer de nuevo". Nicodemo al escuchar esto, él comenzó a pensar, Nicodemo había escuchado las prédicas de Juan el bautista, y como dirigente de Israel sabía muy bien lo que se enseñaba y su corazón anhelaba saber la verdad, veía el contraste muy marcado entre las enseñanzas judías y las de Juan el bautista, él mismo sabía que la falta de espiritualidad, entre los líderes de aquel pueblo, era evidente. {Daisy Escalante Testimonio: 10-09-2019, p2}
Nicodemo era un fariseo, pero era muy estricto. Juan el bautista hablaba de un reino puro, y él, Nicodemo, no veía eso en los dirigentes del pueblo ni aun en él mismo, él sabía del bautismo, él no era ajeno a esto; Nicodemo pensaba que no necesitaba hacer ningún cambio, pero algo lo movía y lo intranquilizaba para hablar con el maestro; él era orgulloso, como todo fariseo, y este orgullo peleaba con el sincero deseo de saber la verdad; cuando escuchó de los labios del maestro que era necesario nacer de nuevo, se sorprendió que Jesús le hablase así sin tener en cuenta que él era un príncipe de Israel, esto lo llevó a contestar irónicamente a Jesús, pero Jesús con paciencia le explicó aquellas palabras. En ese momento Nicodemo entendió la referencia de Jesús al bautismo, nacer del agua y del espíritu, requisitos para entrar en el reino de Dios; ahí fue convencido de lo que había escuchado de Juan el bautista, y aquel que vendría estaba allí hablando con él. {Daisy Escalante Testimonio: 10-09-2019, p3}
Nicodemo fue testigo de la revelación del plan de Dios en ese momento, su vida tomó un nuevo giro, y después que Cristo ascendió al cielo, dedicó todas sus riquezas a sostener la misión de los discípulos y sus seguidores; aunque los judíos esperaban ver desaparecer este movimiento con la muerte de Jesús; él también fue perseguido, y quedó pobre en bienes, pero no faltó su fe que comenzó desde aquella noche que habló con el maestro. {Daisy Escalante Testimonio: 10-09-2019, p4}
Se me dejó saber, amados, que Jesús no fue a la escuela de los rabinos, no fue bautizado por ellos, no estaba de acuerdo con su proceder, a sí mismo nosotros, si deseamos entrar en su reino, debemos proceder; llega prontamente, amados, el día de expiación, donde Dios nos ha dejado dicho lo que él desea de cada uno de nosotros; quiera Dios, que antes de ese día, su pueblo pueda ser nacido de nuevo del agua y del espíritu, y ser fieles a la verdadera luz que es en Cristo Jesús; Cristo Jesús está preparando y educando un pueblo, luz directa proviene de Él, bendito sea su nombre; y todos los que queremos ser salvos y entrar en su reino debemos cumplir su voluntad en nuestras vidas, quiera Dios que así sea en la vida de cada uno de vosotros. Que el Señor me los bendiga. {Daisy Escalante Testimonio: 10-09-2019, p5}