Amados, 10 de abril 2019. En sueños vi un camino por donde transitaban muchas personas, allí se les exhortaba a avanzar. Dijo mi acompañante: volver hacia atrás es abominación. Me instó a repetirlo en voz alta a aquellas personas que transitaban por el camino. Vi a muchos que vivían ya en sus casas humildes en el campo, volver a las comodidades de la ciudad que añoraban éstos el espacio y los beneficios y los lujos que había en ellas. Dijo mi acompañante: recordad a la mujer de Lot, avanzad y no miréis hacia atrás. Vi como ángeles del maligno vivían dentro de seres humanos y éstos instigaban a los que iban por el camino por el sendero angosto y los animaban a volver a las ciudades. Mientras veía esto, yo quería ir donde estos malignos y apartarlos de los que iban por el camino angosto para que no los tentarán más, más no se me permitió. Dijo mi acompañante: cada uno debe luchar por sus propias fuerzas. {Daisy Escalante Testimonio: 10-04-2019, p1}
En ese momento, vi como un joven que iba por el camino comenzó a caminar hacia atrás, alcé mi voz y le dije: no lo hagas, volver hacia atrás es abominación. En eso el joven me miró y comenzó a luchar, se veía haciendo un gran esfuerzo de su parte, y comenzó a avanzar. Entonces vi otros dos jóvenes, uno cerca del otro, ellos caminaban por aquel angosto sendero, uno de estos dos jóvenes comenzó a quedarse atrás y yo le instaba a proseguir, más éste me miró y dijo: es muy difícil, no podré. En ese momento comenzó a caminar hacia atrás, le inste con todas mis fuerzas más no pude lograr que retrocediera. En ese momento, el otro joven que estaba cerca de él, bajó la marcha y miró al joven que retrocedía, y en esos momentos una bola de fuego descendió y lo comenzó a quemar, el joven que iba frente a él se espantó y le grité con todas mis fuerzas: avanza, avanza. Este joven avanzó y el fuego alcanzó casi sus espaldas más pudo librarse de ser consumido. Dijo mi acompañante: todo lo que no honra a Dios es anatema y éste será consumido con la gloria de su presencia. Así pasó aquella solemne pero terrible escena, entonces dijo mi acompañante: hay un fuego procedente de lo alto, este para destrucción o para purificación, y siguió diciendo: yo los bautizo con agua, pero viene uno más poderoso que yo que los bautizará con fuego. Al oír esto dije: ¿porqué repites las palabras de Juan el bautista?. Y él me contestó: la hora es y casi llegada, en que como el antaño así será, más es necesario no mirar y no virar atrás, bienaventurado el que así haga. {Daisy Escalante Testimonio: 10-04-2019, p2}
En esos momentos, amados, desperté, con estas terribles palabras tan solemnes en mi mente, pidiéndole al Señor de todo corazón que ninguno que haya puesto la mano en el arado vire hacia atrás sino que sigamos firmes confiando en Cristo Jesús. Que el Señor me los bendiga a todos. {Daisy Escalante Testimonio: 10-04-2019, p3}