Amados, febrero, 10 2018. Estaba absorta leyendo Isaías 8 a las 11 de la mañana, ya que el Señor me lo había dado de madrugada, y mientras estaba viendo ahí todas las cosas que el Señor me estaba mostrando a través de este capítulo de Isaías 8. Vi como había un casamiento, un hijo que iba a nacer, y que ese hijo se iba a llamar Maher-salal-hasbaz y que significaba el despojo se apresura y la presa se precipita, y que antes de que el niño pudiera decir padre mío y madre mía iba a venir esta destrucción dada por el rey de Asiria. Allí se nos dice la causa del por qué esto iba a ocurrir, y quienes iban a ser los que iban a ser librados, y quienes no eran los que iban a ser librados. Y mientras yo estaba absorta en todo esto, y viendo toda esta situación, me dije: Señor, qué maravilloso tú eres, porque cuando están las cosas por ocurrir, tú siempre dejas una señal para saber que esto está por ocurrir. {Daisy Escalante Testimonio: 10-02-2018, p1}
Entonces en ese momento cuando terminé de leer Isaías 8, comencé a leer Isaías 9:1-7 porque me dio una curiosidad de poder seguir, para saber que más estaba pasando, más adicional del capítulo 8. Porque allí había leído unas preguntas que están en el versículo 19 donde dice: ¿no consultará el pueblo a su Dios? ¿y apelará por los vivos a los muertos?, y no realmente aquí se está tratando de los muertos literales sino muertos espirituales, por eso es que el Señor nos está llamando, amados hermanos, a que nosotros [lo] consultemos directamente a Él, a Él, y que consultemos a los vivos, a los vivos espirituales, para que entonces a través del Santo Espíritu pues podamos todos caer en la misma página. {Daisy Escalante Testimonio: 10-02-2018, p2}
Y mientras yo estaba absorta en esto, y meditando, y diciendo: Señor ¿hay algo que tú quieres, adicional a esto, que yo sepa, que me quieres decir? en ese momento amados escuche palabra del Señor que me dijo: preparaos y procurad el bien sabiendo que mi día está delante de vosotros; no contristéis al Espíritu Santo por el cual seréis finalmente sellados, pues el que no llevare dicho sello será su fin eternamente; sed pues celosos como vuestro padre en los cielos es celoso, y da pan a cada uno según su necesidad; procurar el bien sin el cual ninguno podrá ver el rostro de Dios, tened paz entre vosotros y vuestra alma ¿Por qué, pues, cambiaréis esta paz por congoja de espíritu?; ¿por qué teméis si sois fieles a mí? más pues teméis el ser hallados faltos, pues no hay luz en él y es piedra de tropiezo y sepulcro blanqueado; salvar vuestra vida descalifica del cielo, más yo salvársela a ustedes los calificará; no serán así los que me verán con vida, sed pues celosos en vuestras conversaciones y acciones, teniendo así en cuenta que aún vuestros pensamientos están delante de mí; anhelad mi reino y os será concedido, buscadme y viviréis; yo y los míos vivimos en la abnegación eterna, si desean ser parte de este reino, debéis vivir de igual manera; no hay nada que haya sido violado en mi ley, y ésta debe ser cuidadosamente observada y cumplida pues son la ley de mi gobierno y de mi carácter, cualquier infractor perecerá; ¿cómo pues hombres mortales, le obedeceréis y guardaréis? Santifícalos en tu verdad -contestó-, tu palabra es la verdad. {Daisy Escalante Testimonio: 10-02-2018, p3}
Y luego se me dieron tres versículos; Miqueas 6:8, Habacuc 2:4 y Filipenses 4:3. Esto es lo que tengo que decirles amados hermanos, que el Señor me dio este día para ustedes, y que es mi deseo y ruego y oración que sigamos escudriñando la palabra de Dios, porque en ella es que hay vida, y en ella es donde vamos a estar todos en el mismo camino, dirigidos bajo el mismo Espíritu Santo para poder llegar a la Canaán celestial. Que el Señor me los bendiga. {Daisy Escalante Testimonio: 10-02-2018, p4}
"1Y me dijo Jehová: Toma una tabla grande, y escribe en ella en estilo de hombre tocante a Maher-salal-has-baz. 2Y tomé conmigo como testigos fieles para que confirmaran, al sacerdote Urías y a Zacarías hijo de Jeberequías. 3Y me allegué a la profetisa, la cual concibió y dio a luz un hijo. Y me dijo Jehová: Ponle por nombre Maher-salal-has-baz. 4Porque antes que el niño sepa decir: Padre mío, y madre mía, será quitada la fuerza de Damasco y los despojos de Samaria, en la presencia del rey de Asiria. 5Otra vez volvió Jehová a hablarme, diciendo: 6Por cuanto este pueblo desechó las aguas de Siloé, que corren mansamente, y se regocijó con Rezín y con el hijo de Remalías, 7por tanto, he aquí que el Señor hace subir sobre ellos aguas de ríos, impetuosas y muchas, a saber, al rey de Asiria con todo su poder; el cual subirá sobre todos sus ríos, y pasará sobre todas sus riberas; 8y pasando hasta Judá, inundará y seguirá adelante, y llegará hasta el cuello; y extendiendo sus alas, llenará la anchura de tu tierra, oh Emmanuel. 9Reuníos, pueblos, y seréis quebrantados; oíd, todos los que sois de lejanas tierras; ceñíos, y seréis quebrantados; apercibíos, y seréis quebrantados. 10Tomad consejo, y será frustrado; proferid palabra, y no será firme; porque Dios [está] con nosotros. 11Porque Jehová me habló así con mano fuerte, y me enseñó que no caminase por el camino de este pueblo, diciendo: 12No llaméis conspiración, a todas las cosas a que este pueblo llama conspiración, ni temáis lo que temen, ni tengáis miedo. 13A Jehová de los ejércitos, a Él santificad; [sea] Él vuestro temor, y Él [sea] vuestro miedo. 14Entonces Él será por santuario; mas a las dos casas de Israel por piedra para tropezar, y por tropezadero para caer, y por lazo y por red a los moradores de Jerusalén. 15Y muchos tropezarán entre ellos, y caerán, y serán quebrantados; se enredarán, y serán apresados. 16Ata el testimonio, sella la ley entre mis discípulos. 17Esperaré, pues, en Jehová, el cual escondió su rostro de la casa de Jacob, y a Él buscaré. 18He aquí, yo y los hijos que me dio Jehová, por señales y prodigios en Israel, de parte de Jehová de los ejércitos que mora en el monte de Sión. 19Y cuando os dijeren: Consultad a los que evocan a los muertos y a los adivinos, que susurran y murmuran, [responded]: ¿No consultará el pueblo a su Dios? ¿Consultará a los muertos por los vivos? 20¡A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido. 21Y pasarán por la tierra fatigados y hambrientos, y acontecerá que teniendo hambre, se enojarán y maldecirán a su rey y a su Dios, levantando el rostro en alto. 22Y mirarán a la tierra, y he aquí tribulación y tinieblas, oscuridad y angustia; y [serán] lanzados a las tinieblas." {Isaías 8}
"1Aunque no [será] esta oscuridad tal como fue en su angustia, cuando al principio Él levemente afligió la tierra de Zabulón y la tierra de Neftalí; y después más gravemente los afligió por el camino del mar, al otro lado del Jordán, en Galilea de los gentiles. 2El pueblo que andaba en tinieblas vio gran luz; los que moraban en tierra de sombra de muerte, luz resplandeció sobre ellos. 3Aumentando la gente, no aumentaste la alegría. Se alegrarán delante de ti como se alegran en la siega, como se gozan cuando reparten despojos. 4Porque tú quebraste su pesado yugo, y la vara de su hombro, y el cetro de su opresor, como en el día de Madián. 5Porque toda batalla de quien pelea es con estruendo, y con vestidura revolcada en sangre; pero [esto] será para quema, y combustible para el fuego. 6Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado; y el principado será sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz. 7Lo dilatado de [su] imperio y de su paz no [tendrá] límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto." {Isaías 9:1-7}
"8Oh hombre, Él te ha declarado lo que [es] bueno, y ¿qué pide Jehová de ti? Solamente hacer justicia, y amar misericordia, y caminar humildemente con tu Dios." {Miqueas 6:8}
"4He aquí se enorgullece aquel cuya alma no es recta en él; mas el justo por su fe vivirá." {Habacuc 2:4}
"3Y te ruego también a ti, fiel compañero, ayuda a aquellas [mujeres] que trabajaron juntamente conmigo en el evangelio, con Clemente también, y los otros de mis colaboradores, cuyos nombres [están] en el libro de la vida." {Filipenses 4:3}