Testimonio
10-01-2018 #01
(Destino del Mundo Predicho + Explicación, parte I)
Amados, hoy 10 de enero 2018. En sueños vi como la escasez ya estaba y todos padecían de algo, algunas personas dormían en garajes, otras en la orilla de las calles, muchas familias compartían sus casetas que era lo único que tenían, unos con otros, y comencé a ver como los niños lloraban de hambre, los jóvenes estaban desorientados, no sabían qué hacer ante tan grande catástrofe alimentaria, y sus necesidades básicas no estaban. No había de donde escoger, todo era caos, todo era confusión. Entonces en ese momento de desesperación, donde familias enteras corrían de un lado a otro, apareció mi acompañante y me dijo: ven y ve. Entonces nos comenzamos a elevar sobre este mundo, y vi un gran telón, un telón negro, y comenzó a caer sobre él, en ese momento dije: ¿dónde están todos? yo no los puedo ver, no puedo ver a nadie. Entonces mi acompañante me dijo: la hora máxima se acerca, y ya está arropando el planeta. Es deber de todo el que entienda avanzar y estar listo, pues el tiempo se agota. Entonces en ese momento vi como el caos era simultáneo en todo ámbito, a nivel familiar, religioso, político, a nivel individual, y no había descanso, ni físico, ni mental en este tipo de situación. Entonces fui llevada a una ciudad y ahí entre la multitud se veían caminando entre ellos, estos personajes oscuros, eran demonios, estos demonios estaban caminando ahí entre ellos donde había mucha concurrencia de personas, en ciudades, urbanizaciones, ejidas, diferentes lugares donde había muchas personas. Entonces de repente ya no caminaban cerca de ellos, sino que se funcionaban con ellos, entonces comenzaban a atormentarlos, y a muchos de estos yo los veía como estos demonios entraban en sus cuerpos y los atormentaban y los inducían a cometer los más horrendos actos. Entonces vi cómo las ciudades, urbanizaciones, y edificios, escuelas, y todos estos malls grandes (tiendas departamentales) eran cárceles para muchos que por la indolencia se quedaban y no avanzaban por fe. Entonces cuando vi esto, me desesperé, pues vi muchos allí conocidos, muchas personas amadas, muchos hermanos de iglesia, todos estos quedaron atrapados allí, y ya no había que hacer. Entonces mi acompañante me dijo: ellos sabían, pero la indolencia por comodidad o sentimentalismo los demoró y no pudieron vencer. Entonces al verse acorralados lloraban y decían: ¿cómo nos agarró, si sabíamos? ¿cómo llegó esto, si sabíamos?. Entonces mi acompañante me dijo: mira arriba de ellos. Ay amados, cuando miré allí, vi en letras grandes un título muy conocido para mí, un título que el Señor me ha llamado la atención a esto desde hace mucho tiempo, allí decía en letras grandes EL DESTINO DEL MUNDO PREDICHO. Entonces dije: Señor, la doble señal de cumplimiento, y me contestó: así es. Entonces delante de todos, allí, todos los que estaban allí presentes, todos los que estaban sufriendo, comenzó a aparecer una película en los aires, esta película amados hermanos era de Jerusalén y era de sus eventos, la señal de la fuga apareció allí, las señales precursoras a la gran destrucción. Allí se pudo ver también como en el año 67 en el momento de la fiesta de tabernáculos llegó Cestio Galo y enclavó el estandarte romano, y también la retirada, y los tres grupos que surgieron. Los que salieron rápidamente porque vieron la señal y obedecieron, los que se demoraron por causa de conveniencia o economía, y también allí se vieron los dirigentes envalentonados ante el ejército romano. Fue tan terrible ver todo aquello en vivo, y como, yo, cuando yo lo veía, también a mi misma, vez, yo veía como los que estaban allí sufriendo encarcelados en estas ciudades y en estos diferentes lugares también estaban viendo estas escenas. Entonces vimos también como la ciudad cayó en caos nomás salieron los hijos de Dios, que entendieron y obedecieron y abandonaron todo, y obedecieron por fe. Comenzaron entonces a llegar el caos interno político-religioso dentro de Jerusalén. Entonces también en su misericordia, el Señor, comenzó a dar las señales precursoras a esta. También vi el personaje que estuvo allí por siete años predicando en las calles, y no fue oído por aquellas personas que habían quedado allí. Vino entonces la inminente destrucción, y la sangre que corría en aquel lugar, todo por la desobediencia. Fue terrible hermanos ver aquellas escenas, y aún en medio de ellos, aún ver la misericordia de Dios que apelaba para que ellos salieran a tiempo antes de que esto ocurriera. Así que comencé a gritar con todas mis fuerzas a los que estaban allí encarcelados, les gritaba que se humillasen y que clamasen ante Dios, pero mi acompañante me dijo: vamos, su suerte está echada. Ahí vi niños, vi jóvenes y adultos, familias enteras, y también familias desfragmentadas por la desobediencia y la dilación. Entonces en nuestro viaje a las montañas, pregunté: ¿cuándo comenzó el conteo? ¿Cuándo? ¿cuándo comenzó?. Entonces me dijo: tu lo sabes. Me recordó un evento y me dijo: ¿recuerdas cuando fuiste a Bay Shore Church en Nueva York?, ¿los mensajes que recibiste fueron los precursores a esta señal?, pero solo los entendidos entendieron, y el pueblo que sigue al cordero ya está en marcha. Entonces vi como muchos abandonaban sus lugares cómodos por fe y salían rumbo a las montañas, fue maravilloso ver a aquellas personas que sí comenzaron su ascensión a las montañas, dejando todo atrás por fe, porque entendieron que el tiempo ya era. Entonces en ese momento me dijo exhorta en esto, pues el tiempo está 2 para las 12. Entonces yo pregunté a mi acompañante: ¿qué son 2 para los 12?, y en ese momento se me mostró un reloj con esa hora, y dije: oh Dios mío, ¿cómo hacerles entender esto sí ya casi no hay tiempo?. Entonces me dijo: exhorta y muchos entenderán, sólo los entendidos, los que están escritos en el libro de la vida. Entonces dije: ¿qué más pues haré? ¿qué más voy a decir?. Entonces me contestó y me dijo: ve e instruye, pues el tiempo se acaba. En ese momento volví a mi cama y no pude dormir más. Pues no hay palabras amados hermanos para lo que vi allí. Solo pido a Dios que me ayude a hacerme entender, y que los entendidos puedan entender y corran a prepararse, para que no sufran tan terrible suerte que ya se nos viene encima. Voy a tratar, con la ayuda de Dios, en el día de hoy, de ser todo lo más clara posible referente a estos mensajes que Dios me dio, para en ese momento allá en septiembre de 2015, cuando estaba en Nueva York en Bay Shore. Así que más adelante, con la ayuda de Dios, oren por mí, para que esto pueda surgir y pueda hacerme entender de tal manera que sea tan claro que si ustedes quieren compartirlos con otros, también lo puedan entender. Amados hermanos, nos demoramos, el Señor nos está llamando, y es menester dejar todo por seguirle a Él. Oremos unos por otros, y sigamos hacia adelante en el Señor. Que Dios me los bendiga a todos.