Amados, diciembre 9, 2018. Mientras leía la palabra de Dios, vino a mí palabra del Señor diciendo: hay camino que al hombre le parece derecho pero su fin es camino de muerte, encomienda a Jehová tu camino, confía en él, y él hará; muchos caminan en la indolencia y la presunción, sus planes, sus planes son totalmente lejos de los caminos de Dios, más ellos piensan que están en lo correcto, estos en el camino tropiezan vez tras vez, más aún insisten en su indolencia; no toman el tiempo para parar y preguntar a Dios si su camino está correcto o errado; y se me dejó saber que el que así haga, no se le dejará saber el propósito celestial para su vida.
Satanás tiene que promover y vender constantemente la aparente felicidad, “todo esto te daré si postrado me adorares”; más Dios es el soberano, dueño y creador de todo lo que existe, y no obra de tal manera como su adversario, ya que para él no existe la competencia, él dice: Yo soy el camino, la verdad, y la vida, y aun el que esté muerto vivirá; delante de ti te pongo el camino de la vida, andad pues por él para que vivas. Vi que cada cosa, por más insignificante que sea, debe ser sometida a Dios y buscar saber su voluntad, la ama de casa debiera preguntar a Dios qué debe cocinar a su familia para que ésta tenga buena salud, y el jefe de familia debería caminar de rodillas pidiendo dirección celestial para saber cómo gobernar bien su casa. Los hijos que causen penurias, se me dejó saber, a sus padres; así el mismo Dios intervendrá con ellos en su obstinación.
Se me dejó saber que el Señor está muy pendiente en estos momentos al desenlace final, y que sus ángeles ministradores refuerzan sus esfuerzos en la última preparación de este mundo; no debemos ni por un momento descuidar nuestra preparación, amados, pues ésta no está del todo en nuestras manos; nuestra parte es reconocer o aceptar nuestra culpa, pedir perdón en oración y ruego, humillarnos en aceptación y voluntad sometida sólo ante Dios, y entonces él obrará en nosotros su voluntad; Miqueas 6:8, se me volvió a repetir, ya que varias veces se me ha dicho, y Habacuc 2:4 que son vitales para comenzar el proceso de santificación, se me dejó saber.
Quiera Dios que cada uno de nosotros podamos obedecer las palabras del Señor y hacer caso para que podamos tener la preparación que solamente podemos alcanzar a través de Cristo Jesús. Que el Señor me los bendiga