9 de octubre del 2020. El SEÑOR me dio instrucciones referentes a los campamentos existentes y que existirán, de sus hijos, en las montañas. Aquí las instrucciones:
Ningún matrimonio joven reciba bajo su techo un soltero o soltera joven para vivir con ellos por tiempo prolongado, pues esto el enemigo lo usa para inducir el adulterio, no sólo de acto sino de pensamiento, que es más solapado y secreto a los humanos más no delante de Dios.
Que cada soltero o soltera que se allegue a un campamento, si es que el Eterno lo autoriza, debe tener su carpa, choza o cabaña apartada a una distancia que el que hable o haga algo dentro o fuera de ella, no escuche.
Y que también las casas matrimoniales estén a una distancia prudente una de la otra, no se vea ni se escuche nada en estas casas; ninguna puerta de estas casas, cabañas, chozas debe dar una para la otra.
La privación de familia, la privación matrimonial, también la privación individual es muy sagrada delante de Dios. Se me ha dejado saber el gran mal que esto puede causar y muchos matrimonios ser destruidos ante esto. Como pueblo no hemos entendido que desde el 2015 estamos en un proceso de zarandeo y mientras más nos acercamos hacia el fin, más y más vemos la marcada definición entre muchos.
También se me dejó saber que en los campamentos debe haber consagración, mucha consagración porque hay congregación mixta, y el Eterno está depurando con su poder en esta hora, Él está depurando corazones del que reconoce y acepta entregar su vida a Él y caminar por los procesos necesarios para esto.
Oh si el individuo no acepta a Dios como su único salvador, es atormentado por el enemigo de las almas, por su propia elección de desechar el proceso de Dios en su vida y el enemigo tomará control absoluto de esa alma. Amados estamos en el momento de que el enemigo tiene permiso de poseer cuerpos y no desperdiciará esta oportunidad.
También se me dejó saber que debemos afianzar nuestra fe bajo un escrito está, porque será tiempo de gran estremecimiento y gran dolor entre el pueblo que conoce. En las familias unos avanzarán y otros retrocederán, los grupos se diezmarán. Se me dejó saber que es la obra del ángel con espada desenvainada que separa lo puro de lo espurio, pues esta depuración es la antesala de la última preparación para recibir el refrigerio celestial. También se me dejó saber que cada familia o matrimonio no debe permitir que en su núcleo familiar llegue el ocioso, pasando horas esto en su medio, pues esto expone las debilidades y fortalezas; de la misma manera, así el enemigo atacará con furia, pues la ociosidad es taller abierto a satanás y el que tal práctica no es de Dios.
También amados, en el punto número 5, se me dejó saber que debemos reunirnos para alabar a Dios y exponer su palabra en el lugar de adoración. Y los demás trabajad en el campo y vuestras casas, y sobre todo en su relación con Dios, y evitad las relaciones entre unos y otros en hablares vanos y risotadas sin sentido, esto os acarreará la muerte espiritual y física de vuestra alma y familia.
Como punto 6 también se me dejó saber, muy explícito, cómo la familiaridad de quejas y sentimentalismo entre damas y caballeros no casados es abominación ante Dios; y también casados pero que no son pareja el uno y el otro, sino un matrimonio con otro matrimonio. Porque esto trae de cerca al enemigo de las almas, creando pasiones descontroladas y pecaminosas.
La distancia entre solteros y casados debe delinearse explícitamente redoblando vigilancia en el SEÑOR en esto, y nadie se confíe en su propia prudencia, pues esto será su perdición. También como punto 7 se me dejó saber que como padres debemos poner cerco sobre vuestros hijos, y no los dejéis a su suerte en los campamentos, porque el enemigo los vigila para implantar en ellos su huella; más bien debemos orar con ellos en todo momento, repetir la ley día y noche con ellos, hablarles de las cosas eternas y de cómo el enemigo ha salido como león rugiente en contra de ellos.
Oh amados estamos en tiempo de no dormir, porque si lo hacemos ciertamente moriremos nosotros y nuestros hijos. Vemos que la guerra es hoy recia, más esto es nada ante lo que nos espera, más levantando cada día la norma de la verdad en nuestras vidas y la de nuestros hijos venceremos por la gracia y misericordia de Cristo Jesús. Recordemos que la lucha es por nuestra alma y la de nuestros hijos, y la guerra espiritual no se pelea carnalmente.
Alimentemos nuestro espíritu cada día, momento tras momento con la palabra de verdad. Internalicémosla, vivámosla, que nuestros hijos no sólo escuchen nuestras palabras, sino que ésta sea evidencia por vuestras vidas piadosas. Muchos vendrán con la palabra de Dios en sus labios pero con sus actos negarán la eficacia de ella, son lobos rapaces vestidos de ovejas que introducen en el rebaño la palabra de la mentira, pero ésta saldrá a la clara luz según la norma de la verdad siga elevándose entre los hijos de verdad; sus intrigas, descontentos, murmuraciones, el querer demostrar que lo saben todo y lo pueden todo es demostrativo de que el “yo” está sublevado en sus vidas, y el enemigo las rige. Orad por ellos, más no prestéis oído a sus pretensiones, pues si así hacéis, pereceréis en las garras del enemigo.
Amados esta lucha no es contra carne ni sangre sino contra potestades. Quiera Dios que lo podamos entender y nos aferremos del maestro. Aferrémonos amados hermanos, como cuando sentimos que nos está faltando el aire y lo buscamos con esa desesperación y esa intensidad, a sí misma es que tenemos que buscar al SEÑOR en estos días amados, con un corazón contrito y humillado, que ciertamente Él nunca va a despreciar que el SEÑOR nos bendiga.