Testimonio
09-10-2017
(Cambio de Actitud)
Amados, el 9 de octubre 2017. También estaba de mañana, estábamos en el culto y estaba meditando en lo que el Señor me había mostrado la mañana anterior, no me podía quitar eso de la cabeza, era muy triste el sufrimiento, mucha angustia. Entonces en ese momento, vi cómo muchos estando en las montañas por largos años atrás, bajaban de ellas para instalarse en las llanuras, se había puesto todo difícil y ya no querían seguir pasando trabajo, no soportaban la situación. Entonces comenzaron a bajar a la llanura para buscar mejoría, para buscar más comodidad, según ellos más tranquilidad, más fácil las cosas. Entonces de repente el hambre arreció, y todos buscaban en todo lugar por encontrar un bocado de pan, pero ellos no lo encontraban. La búsqueda se hacía cada vez más intensa e insoportable, y las personas se abalanzaban unas sobre otras tratando de alimentarse unos de los otros. Fue terrible amados aquella escena de sufrimiento que había por todo lugar, todo lugar se veía en violencia, hambre, y los que habían bajado de las montañas, yo podía ver que deseaban volver a ellas, pero por más que lo intentaban ya no podían, por alguna razón, entonces perecían en esa gran turba de violencia. Entonces luego se me mostraron otras montañas, allí había fieles hijos de Dios que miraban a lo lejos la desgracia de las llanuras, y oraban por protección. Estos habían pasado mucho sufrimiento, mucho dolor, largos días de muchas situaciones de penurias, bien difíciles, pero se mantuvieron ahí confiando en el Señor, que eran los lugares que el Señor había destinado para ellos y por ninguna razón bajaban. Entonces allí ellos se sentían seguros, ah eso sí, se me mostró que ellos se sentían allí seguros por alguna razón. Entonces pregunté ¿por qué razón, además de vivir en las montañas, ellos están seguros?. Mi acompañante me contestó: observa, ¿ves? -me dijo. Entonces vi como tenían plantas para comer, vegetales, frutos menores, y las cosechas ellos las tenían allí cerca de su casa, y confeccionaban sus alimentos con ellos, eran alimentos sencillos pero sustanciales, tenían todo lo que necesitaban. Entonces, asimismo vi cómo un joven sacaba agua de un riachuelo junto a la pequeña cabaña donde ellos estaban viviendo. Entonces le dije: ¿es todo?. Y me dijo: ven, te mostraré. Entonces vi como dentro de su humilde pero fuerte cabaña, tenían todo lo necesario, allí vi abrigo, vi comida, vi agua, vi también como tenían plantas disecadas que me dijeron que era su medicina. Entonces también vi sus muebles, solo unas sillas, una mesa, una cobija y unas camas. Pero ellos vivían felices y se sentían seguros en aquella tan cruel tempestad que asolaba en la llanura. Entonces cuando estábamos por salir, vi como aquella familia, en un rincón de esta humilde choza que se me mostró, tenía una mesita color madera, y allí tenían tres libros que me impactó pues sabía que antes también los había visto. Entonces me acerqué a ver y vi la sagrada biblia, algo que se parecía al Conflicto de los Siglos, porque no decía el Conflicto de los Siglos pero parecía un libro del espíritu de profecía, o sea por el color y por la forma y el tamaño, y el himnario antiguo adventista. Entonces le pregunté a mi acompañante que si podía hojear el libro, que para mí era el Conflicto de los Siglos. Y él me dijo: hazlo. Entonces lo tomé y lo abrí y para mi sorpresa era un libro enciclopédico de los libros del espíritu de la profecía, tenía varios libros allí en uno, entonces allí estaban, pude ver Patriarcas y Profetas, Profetas y Reyes, El Deseado de Todas las Gentes, Conflicto de los Siglos, Consejos Sobre Régimen Alimenticio, Temperancia, también me acuerdo que vi Mente, Carácter y Personalidad, Ministerio de Curación, Historia de la Redención, Evento de los Últimos Días, etcétera, etcétera. Iba viendo títulos de diferentes libros que componían aquella enciclopedia. Entonces pude ver esto mientras hojeaba el libro y lo puse luego en su lugar, y salimos de aquella cabaña. Entonces él me dijo: sin profecía el pueblo se desenfrena, es menester obedecer a Dios antes que a los hombres. Y salimos de aquel lugar maravilloso, se sentía una paz, amados, una seguridad, y en ese momento cuando estaba sintiendo esa paz y esa seguridad que me daba estar nada más en aquel lugar, de verlo, ahí desperté, de esto que me estaba pasando, siempre cuando les digo ahí desperté, es como que, no porque estaba dormida sino como porque ahí todo, todo, desperté otra vez a la realidad de lo que tenía al frente, porque esto me pasó estando despierta, yo ya me había levantado de mi cama. Entonces cuando ya terminó todo esto, estaba yo con la maravillosa seguridad de lo que Dios desea es que estemos haciendo aquellos, que anhelamos su protección, aguardar con ansias su venida, ubicarnos en los lugares donde Él quiere que estemos para que no suframos, para que cuando arrecie más esta tempestad, que esto aún está tocando un poquito, lo que vemos, porque aún más se va a apretar amados hermanos, que podamos estar seguros en Él. Así que mi deseo y oración es que cada uno de nosotros roguemos por la voluntad de Dios, y que donde Él nos diga que estemos, no importa lo que estemos pasando, las situaciones a lo mejor fuertes, pero que si el Señor quiere que estemos ahí, que estemos ahí porque bajo sus alas es que estamos seguros recibiendo sus instrucciones y haciendo su voluntad, es como único vamos a seguir hacia adelante. Quiera Dios que muchos le esperen de igual manera y sean bendecidos en Cristo Jesús. Dios me los bendiga.